¡ES LA CULTURA, IMBÉCILES!
Cumplido ya el medio término de la Presidencia de Mauricio Macri, cabe preguntarse con sentido crítico si lo que votamos en Diciembre de 2015 fue un real cambio o la ilusión de un cambio. Lo ideal sería tener certeza respecto a que una sociedad decidida al cambio llevó al gobierno una decidida propuesta de cambio (vale la redundancia). Pero pudo ocurrir que la oferta electoral haya sido tan engañosa como cualquier propaganda, o que la demanda de cambio tuviera más vocación de pose que de real compromiso. Es decir, quizá tengamos un gobierno y una sociedad que se hayan sincerado y entendido mutuamente que el cambio no lo sea tanto. Apenas lo básico, para no seguir chapoteando en la pus que exudaba del régimen. En cualquier caso, si el gobierno o la sociedad no demuestran una activa voluntad de cambio, va a ser muy difícil que Argentina recobre viabilidad como país. El gobierno ya se ha manifestado gradualista. Y lo es en todos los órdenes. La sociedad, fraccionad...