viernes, 28 de noviembre de 2025

SENADO: UNA FLATULENCIA ENCUBRIENDO EL EXCREMENTO.



Curiosamente en tiempos de feminismo no ha surgido ninguna versión feminista de "La Peluquería de Don Mateo", pero como la fuerza inercial de las corrientes que marcan un tiempo se hacen sentir con la misma fuerza de las mareas oceánicas, a falta de una remake cómica en la ficción, la realidad nos regala, o nos tira por la cabeza, la patética reiteración del cliché donde un grupo de mujeres convierten al Senado de la Nación en un salón de peluquería, en el cual lo importante no es el coiffeur (de preferencia con acento francés), ni el estilo de los peinados sino la competencia tratando de hacerse notar sobre las otras. 

La clásica analogía del salón de peluquería, a la que no vamos a negar la sonrisa de humor machista, está siempre presente. Al respecto, recuérdese aquella definición de Aníbal "Baulito" Fernández refiriéndose a un entredicho entre Hilda "Chiche" Duhalde y Cristina "Condenada" Fernández como: "una discusión de alta peluquería".

Viene a cuento porque un incidente, un ruido, comparable quizás a una flatulencia desubicada, tal vez anunciando que el show de la Pato será tan superficial como siempre y con el único propósito de decir "aquí estoy, mírenme como me lanzo a la captura del cargo que hoy ocupa Victoria Villarruel", tuvo lugar en el Senado de la Nación con Patricia Bullrich. Un posible comienzo para una novela sobre vanidades y ambiciones.

La Pato en cuestión, protestando porque en la jura de los nuevos 23 senadores se permitían tres invitados por senador pero la kirchnerista de Tierra del Fuego Cándida Cristina López (que de cándida sólo tiene el nombre y es puro veneno antiargentino) llevó 9.

Una pavada absoluta, tanto la sobreabundancia de invitados con 6 colados como la airada queja que debió plantearse antes o luego y que a destiempo sólo sirvió para opacar la razón del acto. Acto que se supone, aunque ya casi nunca lo es, debe ser una ocasión solemne del rito republicano. Una vez más queda en claro con los colados de López, (no los bolsos esta vez y quien sabe si por ahora) el afán de todo kirchnerista por exhibir poder violentando las reglas. Lo que hacen siempre porque salen impunes. Ciertamente si el tope de invitados era 3, pues no pueden permitirse 4 y si alguien metió 9 está mal y amerita la sanción reglamentaria del caso (si es que la hubiere).

Pero la pavada de todo este incidente, suceso, flatulencia desviando la atención del excremento, bochorno, escena de sainete tipo Esperando la carroza, póngale quien lee el calificativo que mejor le parezca, es mucho más pavota desde que sirve para encubrir algo que ocurrió en esa jura y que sí es de gravedad institucional, aunque haya sido normalizado por la subversión cultural kirchnerista.

La queja de la Pato y el silencio (otro más) de la Vicky, permiten se pase por alto que la tal Cándida realizó un juramente viciado de falsedad y que como tal no debería considerarse válido, pues aferrada a la mentira base de la corrupción kirchnerista ha pretendido jurar por esos inexistentes 30.000 desaparecidos que sólo existieron en el relato de los terroristas y que cuando se analiza la lista de los que realmente pueden contabilizarse con nombre y apellido resulta que eran criminales del ERP, Montoneros y otras organizaciones terroristas todas ellas dirigidas desde Cuba. Quien jura por una mentira evidente presta falso juramento. Es el caso.

Por lo tanto, jurar por una mentira que además de ser mentira indica sostener una reputada metodología de corrupción bajo la fachada de los derechos humanos y  servir a intereses extranjeros, en este caso los de la dictadura castrista, no debería habilitar a nadie por muy electo que haya sido para ocupar una banca en el otrora Honorable Senado de la Nación Argentina.

Cierro esta observación haciendo mención a un artículo que publiqué el pasado 17 de Abril, titulado "LAS JURAS DE LOS CERDOS OFENDEN A LA REPÚBLICA", que ratifico en su totalidad trayendo sus dos párrafos finales:

Es imprescindible reparar el dañadísimo decoro del Congreso y restringir las fórmulas de jura a las austeras y tradicionales: por Dios y la Patria sobre estos santos evangelios (somos un país católico), por Dios y la Patria, por la Patria y mi honor, y la fórmula de promesa para aquellos que por sus creencias tengan vedado jurar. Cero circo. Esas formas, breves y austeras, casi espartanas, satisfacen la conciencia de cualquier argentino respetando sus creencias, convicciones y dignidad. 

Cero circo. Y si alguien, cualquiera, invocando cualquier excusa, se aparta de esas formas el juramento debe considerarse inválido y quien cometió esa ofensa al decoro republicano declarado inepto para la función e impedido a perpetuidad de ejercer cualquier cargo en el Estado. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.
Estado Libre Asociado de Vicente López


jueves, 27 de noviembre de 2025

¿HAS VISTO Y OÍDO? por Ariel Corbat




¿HAS VISTO Y OÍDO?

¿Has visto y oído?
En algunos días no estamos entre vivos
y transitamos como invitados el limbo.
Desde las pantallas se dirigen a vos
son todos reflejos de gente que partió,
esas sus voces cantando dulces canciones
apenas el eco que queda del adiós,
hay días donde vivimos entre fantasmas
vamos sintiendo la caricia de sus almas,
para cantar, reír, llorar, sentir con ellos.
¿Has visto y oído?
Antaño los muertos sólo yacían muertos
hoy en cambio muchos conviven con los vivos
y algunos, diría, más vivos que los vivos,
se animan sus fotos, sus retratos sonríen.
Ilusión, de belleza macabra, tal vez,
Pero, ¿has visto y oído?, ahí están otra vez.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.

martes, 25 de noviembre de 2025

RECAMBIO EN DEFENSA: EL FIN DE UN PREJUICIO IMPLANTADO DE MALA FE


El Presidente de la Nación y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Javier Milei, en pleno uso de las atribuciones que al respecto le confiere la Constitución Nacional, ha dispuesto que su próximo ministro de Defensa sea un militar.

Asumirá pues esa cartera el Teniente General Carlos Presti, hoy Jefe del Estado Mayor General del Ejército, quien cargará sobre sus espaldas con los problemas que no supo resolver Luis Petri y que son los que afectan en la vida diaria al órgano más sensible del ser humano lleve o no uniforme: el bolsillo. Haberes y obra social son un déficit agravado en los dos años del ministro afecto a posar como muñeco de súper acción.

En descargo de Petri diré que no es una cuestión fácil de resolver, porque el daño viene de mucho tiempo atrás. Esa como tantas otras cuestiones van a poner a prueba la gestión de Carlos Presti siendo irrelevante en tal sentido su condición de militar, pues sí o sí dependerá su margen de acción de lo que se resuelva en otros despachos de un gobierno que asumió vociferando una realidad incómoda: "No hay plata".

De la condición militar de Presti cabe decir que no es uno de los generales a los que en este mismo blog y en redes sociales califiqué de indignos por no pedir la baja cuando el entonces ministro de Defensa Agustín Rossi, un verdadero inepto para el cargo, ordenó al Ejército Argentino retirar un tuit de la cuenta oficial que el 5 de Septiembre del 2020 honraba al Subteniente Rodolfo Berdina y al Soldado Ismael Maldonado, quienes ofrendaron su vida a la Patria en el cumplimiento del deber militar enfrentando a terroristas del ERP en el Combate de Potrero Negro, durante el Operativo Independencia en la Provincia de Tucumán. Agravio moral que ningún militar en actividad con rango de general debió ignorar.

Presti era coronel en ese entonces, lo que significa que por el paso del tiempo se efectivizó el "que se vayan todos" que como ciudadano 100% civil esperaba yo para esos generales que se dejaron humillar faltando a la memoria de camaradas caídos en combate.

Cuando Carlos Presti -ya general-, fue elegido por el Presidente Milei Jefe del Estado Mayor del Ejército, la agrupación de hijos de terroristas montoneros y erpianos salió a señalarlo en redes sociales por ser hijo del Coronel Roque Carlos Presti a quien tocó combatir en la Guerra contra la Subversión. 


Francamente es una muestra clara del absurdo en el que se sumergió la Nación Argentina que a los hijos de los terroristas castristas, que quisieron imponer a la Argentina una dictadura comunista con pretensiones de eternidad, les de la cara para señalar a un militar al servicio de la Nación Argentina por ser hijo de otro militar al servicio de la Nación Argentina.

En esa misma línea del absurdo, tras anunciarse que Carlos Presti será ministro de Defensa, esos hijos de terroristas que descaradamente reivindican la "lucha" de sus padres, reclaman que Presti repudie a su propio padre. 

Cabe observar que algo está cambiando para mejor en la sociedad argentina. Aunque tardíamente, el hartazgo por las mentiras del relato kirchnerista sobre la Guerra Sucia le está poniendo fín al escarnio militar del plan de indefensión iniciado por el Presidente Raúl Alfonsín a instancias de Dante Caputo.

Compréndase que la génesis del largo proceso de la indefensión argentina asomó en la entrevista que Pablo Rossi le hizo a Dante Caputo por radio Mitre, el viernes 24 de Noviembre de 2017. El ex canciller, cargado de rencores que se llevó a la muerte, reconoció que, so pretexto de consolidar el poder civil, el gobierno del Presidente Raúl Alfonsín deliberadamente procuró disminuir la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas. A Caputo y demás cráneos radicales se les pasó por alto que el país había perdido una guerra, ni más ni menos que una guerra, y no se detuvieron a analizar el impacto de semejante frustración en los jóvenes militares; de haberlo hecho se hubieran percatado que el golpismo militar estaba terminado sin  necesidad de dejar al país indefenso. Y aquello que comenzaron los radicales tuvo continuidad con el peronismo en su fase menemista, la Alianza FREPASO-UCR, el peronismo en su fase volatil y duhaldista, para llegar al paroxismo durante el comunismo kirchnerista sin mayores cambios durante el interregno macrista. 

El resultado es que somos claramente un país indefenso, al punto que el Presidente chileno Ricardo Lagos dijo haber evaluado la opción militar frente a la Argentina por un tema del gas en los primeros años del régimen kirchnerista. Es decir que mientras el imbécil de Néstor Kirchner se dedicaba a la humillación de nuestras FFAA, consiguiendo un generalito patético que bajaba cuadritos como el último de los ordenanzas y escupiendo sobre la subordinación constitucional de los militares aquella bravata sin sustento de "no les tengo miedo", los trasandinos a los que nunca se les pasó por la cabeza emular la estupidez argentina con sus militares se preguntaban si era el momento de correr la línea de frontera hasta la General Paz.

En la historia profunda de la Argentina, la que se escribió antes de 1983, el mejor Ministro de Guerra fue el Coronel Pablo Riccheri, un militar en actividad, tan eficiente desde su función de escritorio que sin necesidad de pelear le hizo ganar una guerra que parecía inevitable a la Nación Argentina. Más aún, luego de su paso por la gestión política continúo su carrera militar.

Ese sólo ejemplo basta para reírse a carcajadas de toda esa falsa indignación de zurdos y progres porque un militar vaya a ser ministro de Defensa. Pero no menos cómicos son los argumentos que usan para pretender justificar su pretensión de hacer ver a los demás un escándalo donde no lo hay. 

En tal sentido se ha escuchado decir que un militar no debe ser ministro porque estaría en duda si su lealtad es para con el Presidente o para con sus camaradas. Esa disyuntiva sólo existe en la febriles cabecitas de idiotas o ignorantes, porque si enseñaba Sarmiento que las locuciones del idioma español no son en vano pues no es en vano el título de "Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas" que ostenta el Presidente de la Nación, como tampoco es en vano el rol de fusibles que cumplen todos sus ministros. 

Muy gracioso también es que se hable de retroceso democrático. Retroceso democrático fue no entender desde el 10 Diciembre de 1983 el rol de las FFAA determinado por la Constitución Nacional y dejar el Ministerio de Defensa a cargo de ex terroristas y otros mamarrachos varios empapados de prejuicios funcionales al relato que falsea la historia y demoniza a los defensores de la Nación.

Deberían los radicales reconocer que lejos de ser Alfonsín el "padre de la democracia" es el padre de la indefensión. Así como los zurdos que se mienten peronistas deberían recordar que ese al que usan como disfraz de su socialismo era un General del Ejército Argentino que como militar en actividad fue ministro de Guerra de un gobierno de facto. 

Imaginen si yo, que he votado a dos militares retirados para Presidente de la Nación (Álvaro Alsogaray y Juan José Gómez Centurión), afirmara que un militar, por su sola condición de tal, no puede ocupar cargos electivos o ser  funcionario político. Sería algo realmente grotesco. Sin embargo los comunistas que se mienten peronistas tienen la cara de amianto y celebran sus grotescas incoherencias al tomar por estúpidos a los demás.

Porque dejemos algo en claro: quedan algunos viejos peronistas, pero el peronismo ha muerto; caducó por la infiltración castrista al Movimiento Peronista de la cual el kirchnerismo fue su fase superior y final.

CONCLUSIÓN:

A priori, barriendo toda la hojarasca distractiva agitada por madres e hijos de terroristas, zurdos, progres, wokes, delincuentes de la asociación ilícita y todo ese colectivo de notoria vocación antiargentina, no hay ningún elemento para apostar sobre seguro respecto a si el General Carlos Presti será o no un buen ministro de Defensa. Es tan incógnita como lo sería un civil y cualquier afirmación en contrario no pasa de ser una expresión de deseo.

Ocurre que para el buen desempeño en la función es irrelevante la condición de civil o militar, ya que tanto un civil como un militar con distintas vivencias pueden tener un gran conocimiento del área. El problema es que ese conocimiento no garantiza total idoneidad porque  no es un cargo meramente técnico sino un cargo político.  Y siendo un cargo político es el contexto y la dinámica de la política la que permite o impide, facilita u obstaculiza, llevar a cabo una gestión ministerial exitosa exigiendo "cintura" o "muñeca". 

En cualquier caso, librarse de un prejuicio implantado de mala fe es bueno para la democracia, la hace más sincera, más racional. Y lo celebro.

Si es por expresar deseos, deseando el bien de la Patria es que deseo al Presidente Milei una Presidencia exitosa al punto que su reelección logre el consenso de lo conveniente, por ende también deseo que Carlos Presti como ministro de Defensa tenga un buen desempeño mejorando lo mucho que es necesario mejorar. No la tiene fácil.

Veremos. Todo está en veremos.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha, 
un liberal que no habla de economía.
ESTADO LIBRE ASOCIADO DE VICENTE LÓPEZ

lunes, 24 de noviembre de 2025

UN SEXAGENARIO AL QUE LLAMAN ARIEL CORBAT.


De festejo por haber cumplido 60 años comparto este video recitando de Alorsa su "Oración del turro arrepentido" y de mi pluma "Mañana o el lunes".

¡¡¡Feliz cumpleaños a mí!!!



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.
ESTADO LIBRE ASOCIADO DE VICENTE LÓPEZ

domingo, 23 de noviembre de 2025

LA "DOCTRINA BULLRICH", EL PAPELÓN DE SALIDA... y el desafío de Alejandra Monteoliva (títere o ministro)



Como era previsible, en función de los acuerdos políticos que estructuran la dinámica del oficialismo, Patricia Bullrich logró a su salida del Ministerio de Seguridad designar como su sucesora en el cargo a Alejandra Monteoliva.

Para el ego inflado de Bullrich, quien gustando de rodearse con obsecuentes carece de toda autocrítica sobre su gestión, ello implica la consolidación de lo que con su personalismo extremo da en llamar "Doctrina Bullrich", lo que en su imaginación autorreferencial significa "mano dura, reglas claras y una verdad que no cambia: el que las hace, las paga". 

Como tantas veces he señalado, la gestión de Bullrich tiene sus méritos y nunca ha sido mi intención negarlos. Esos méritos, aunque viciados de voluntarismo y afán de figurar, le alcanzan holgadamente para que en la consideración pública mucha gente crea que su gestión es buena, porque comparan con la nada misma que en materia de Seguridad ha sido esa asociación ilícita dirigida por una reputada corrupta que conocemos como kirchnerismo. Los delincuentes a cargo de la Seguridad son efectivamente una vara muy baja, porque a la vara también se la robaron...

Sería necesario un gran esfuerzo para que un ministro de Seguridad no kirchnerista sea peor que los esperpentos del kirchnerismo que pasaron por ese Ministerio. 

Lógicamente en la comparación Bullrich es preferible a Sabina Frederic o Aníbal Fernández, pero si en lugar de comparar con lo peor se comparase con el mínimo y razonable óptimo ideal la gestión de Bullrich nunca ha sido más que mediocre.

Por eso hablar de "Doctrina Bullrich" es un chiste, algo que se presta a mofa. Porque si existiera algo a lo que pudiera llamarse "Doctrina Bullrich" sería una venta de humo delirante e inconducente. Bullrich no es ni remotamente una intelectual de la Seguridad, es una exhibicionista de voluntad sin método.

¿Cuáles serían las líneas rectoras de una "Doctrina Bullrich" más allá de la imaginación egocéntrica del Pato Criollo? ¿Disfrazarse de lo que no puede ser? ¿Boquear resultados antes que sean confirmados o desmentidos? ¿Ocurrencias ridículas como aquella del Caso Loan al proponer llevar equipos radiológicos para ver si encontraban a la criatura en la panza de algún yacaré u otros animales? ¿Bravatas estúpidas como las lanzadas contra Maduro y Diosdado Cabello por el secuestro del gendarme Nahuel Gallo? ¿Dónde están las consecuencias que aseguró iban a caer sobre esos dos criminales de la satrapía castrista por secuestrar a uno de los nuestros? ¿Cómo se lleva al virtual olvido del camarada apresado por una dictadura con la supuesta consideración que merecen los miembros de las fuerzas policiales y de seguridad? ¿Será parte de la "Doctrina Bullrich" que la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal no pase nunca de ser, como mucho, un ensayo frustrado? 

La hipocresía de Bullrich es manifiesta para cualquiera que se tome la molestia de analizar sus dos gestiones sin prejuicio alguno. Rechazo en tal sentido, por absurdas, tanto las alabanzas desmedidas de los obsecuentes como las críticas ciegas de los que quieren seguir viendo en ella a una aspirante a montonera. Bullrich a esta altura de la historia es una vieja bicha de la política, campeona de garrocha sin más lealtades que sí misma y con serrucho siempre a la mano. Tal vez sea útil en el Senado, siendo claro que aspira a ser Vicepresidente en una virtual y posible reelección de Javier Milei, de la cual ya está más que claro no será parte Victoria Villarruel, cuya carrera política (dicho sea de paso) puede que esté terminada.

Todo pasa, enseñaba el anillo de Don Julio, y Bullrich está pasando.

Más allá que Monteoliva agradeciera a Bullrich el pase de mando declarando que: "Tu forma de trabajar marcó un estándar y un rumbo: la “doctrina Bullrich”, veremos en los próximos meses si Alejandra Monteoliva tiene vocación de servir a la Patria marcando una gestión de impronta profesional o se conforma con ser un títere con cargo. Si fuera lo segundo, una marioneta de la Pato, no tardará en  hacer los mismos papelones que su titiritera. 

Y en tal sentido hay que observar con atención lo que vaya a suceder con la Dirección Nacional de Migraciones, porque si se toma en cuenta lo publicado por Página/Bolche (leer artículo) y resulta que efectivamente el muy progre, inútil e impresentable de Gerardo Milman fuera impuesto a Monteoliva por Bullrich como Director de Migraciones, la posibilidad de una gestión que con impronta profesional supere el voluntarismo vendehumo se irá por el retrete.

Milman, aquel que se copiaba de Rincón del Vago pretendiendo mostrarse conocedor del tema maras, el mismo que teniendo a cargo la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal confundía investigación criminal con Inteligencia criminal, sospechado además de corruptelas varias, representa el desprecio más absoluto por la racionalidad de la gestión y el esfuerzo de los profesionales.

Ojalá, como corresponde a todo funcionario político que asume una responsabilidad ministerial, Alejandra Monteoliva entienda que su única lealtad política es al Presidente de la Nación y comience a dar señales de independencia. 

Hay mucho que mejorar en el Ministerio de Seguridad, y no habrá mejora ofreciendo más actos del mismo circo.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.
ESTADO LIBRE ASOCIADO DE VICENTE LÓPEZ



jueves, 20 de noviembre de 2025

MÁS PAPELONES DE SERGIO NEIFFERT EN LA SIDE, AHORA EN CALZONCILLOS...


 


Con la sapiencia didáctica del maestro, decía Domingo Faustino Sarmiento que el idioma español no tiene sus locuciones en vano. Y es que las palabras de nuestra lengua tienen significado, así por ejemplo "Secretaría" alude al lugar donde se guardan los secretos e "Inteligencia" a la capacidad racional de resolver problemas. 

En tal sentido es un caso curioso el de "Secretaría de Inteligencia", cuyo nombre indicaría cierta capacidad racional de resolver problemas en secreto.

Lo curioso del caso es que estaría ocurriendo todo lo contrario, lejos de resolver problemas se crean y en lugar de mantenerlos secretos se ventilan. 

Escribo este artículo prescindiendo de mis apreciaciones personales sobre el funcionamiento de los servicios de Inteligencia, esto es omitiendo consideraciones sobre los indicios en la toma de decisiones de gobierno que revelan el aporte o no de la Inteligencia del Estado. Largo y tedioso sería volver sobre cosas que ya he publicado, porque en síntesis las falencias son notorias y la falta de conducción del sistema es algo en lo que acuerdan todos los especialistas en Inteligencia.

Sin siquiera gastarme en chequear, voy a circunscribirme cómica y cómodamente a lo publicado por medios periodísticos que, aunque responden a intereses de oposición, no han sido desmentidos por nadie. 

La escena de un hombre en calzoncillos gritando "¡Hijo de puta!" podría ser el prometedor comienzo de una película cómica. Pero, según publican Pedro Lacour y Alejandro Rebossio en su artículo titulado: "El jefe de la SIDE discutió en su casa con un enviado de Santiago Caputo y escala la tensión entre los espías", el fulano en calzocillos no es un actor de comedia sino Sergio Neiffert, quien hace las veces de jefe del Sistema de Inteligencia Nacional.

Los viejos SIDE hemos visto muchas situaciones absurdas, demasiadas para mi gusto, sin embargo cuesta imaginar a un "Señor 5" de cualquier época en situación semejante. 

Narran los autores del artículo que: "el pasado día 7, en horas de la noche, en una casa en Martínez. Sergio Neiffert, el llamado 'Señor 5' y director formal de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), fue sorprendido por una visita inesperada: José Francisco Lago Rodríguez, su virtual número dos y subsecretario administrativo del organismo. Lo que comenzó como una conversación terminó en discusión y a los gritos. '¡Hijo de puta!', alcanzaron a escuchar los vecinos antes de que Neiffert, en paños menores, echara al joven abogado".

La gracia del asunto es muy simple: Para que un funcionario pueda ser realmente considerado "Sr. 5" hay un requisito indispensable que es contar con el claro aval del Presidente de la Nación, en una relación íntima que no acepta intermediarios. Lo que entre otras cosas significa que nadie más que el Presidente puede siquiera insinuar pedir la renuncia del máximo jefe de Inteligencia. 

En tanto nadie lo desmienta cabe dar por cierto al incidente, pero incluso si ese incidente fuera una fabulación, la imagen de Neiffert en calzoncillos describe con eficiencia la situación del Sistema de Inteligencia Nacional.

Neiffert no es respetado por ningún agente de Inteligencia y es que ningún agente de Inteligencia tiene motivo alguno para respetarlo más allá de la formalidad del cargo. Ello es así porque su falta de vínculo directo con el Presidente de la Nación marca la orfandad del Sistema Nacional de Inteligencia. Orfandad que, ciertamente, es responsabilidad exclusiva del Presidente quien todavía parece no comprender que hay dinámicas institucionales de las que debe ser parte.

La gracia de lo ridículo no borra la pena por lo evitable de ese ridículo. Bastaría un mínimo de decencia y decoro.

Mientras el tiempo pasa, ahí va Neiffert como tantos otros que aferrados a un cargo al que no aportan ninguna eficiencia siguen dañando al Sistema de Inteligencia Nacional. Y la nave va...

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.
ESTADO LIBRE ASOCIADO DE VICENTE LÓPEZ


sábado, 15 de noviembre de 2025

UN BESO TUYO Y DESPUÉS MORIR, por Ariel Corbat.

 


UN BESO TUYO Y DESPUÉS MORIR

Dejé mis huellas sobre la arena,
donde está subiendo la marea
mientras esta brisa me recuerda
que ya el adiós más y más se acerca
y por muy extraño que parezca
se desvanece lo que temiera.
Un horizonte de suave noche
invita al sueño de los mayores,
bajo el arrullo de aquellas voces.
¿Qué más podría llevarse un hombre
que haber amado y sentirse amado?
Se vive y muere con cada beso.
Sólo así debe sentirse un beso,
porque aunque sea efímero el roce
es la eternidad que se conoce.
“Un beso tuyo y después morir”,
no es un decir algo por decir,
enseña el Tango es saber partir.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.

jueves, 13 de noviembre de 2025

EL RIDÍCULO MARCA LA IDIOSINCRASIA DE LOS POLÍTICOS ARGENTINOS


Vi la imagen y me pareció ridícula. Ridícula sin atenuantes. Ridícula por el protagonismo desmesurado, sin decoro ni noción del ridículo. Ridícula por la falta de originalidad en la copia. Ridícula como ridículo es tomar cualquier cosa de los gringos con la desesperación por mostrarse parecidos. Ridícula como la obsecuencia del entorno que aplaude el bochorno como si fuera una genialidad. 

Ridículo como fantasear rayos X para buscar a Loan en la panza de los yacarés. Ridículo como la bravata inconducente advirtiendo a Maduro y Diosdado Cabello de consecuencias que hasta el día de hoy nunca llegaron por el secuestro del gendarme Nahuel Gallo. Ridículo como confundir talco para pies con cocaína. Ridículo como jactarse de detener a supuestos terroristas que luego son liberados. Ridículo como brutalmente lo ha sido Patricia Bullrich haciendo honor al apodo de "Pato", lo que se dice un pato criollo. 

Ni ella ni sus asesores dan muestras de tener alguna mínima noción de lo ridículo, ni de la importancia del decoro institucional. Pero zafa. Zafa porque lo ridículo está tan asociado a la política, son tantos los que cultivan el ridículo, que al fin de cuentas la disimulan. Aunque a sus disfraces de combate para su guerra imaginaria sume el disfraz del Tío Sam reclutando tropa. 

En las revistas de Patoruzú y otras había páginas de publicidades que nadie tomaba muy en serio, incluyendo algunas para recibirse de detective por correo. Lo que ha hecho Bullrich es degradar el mensaje institucional de reclutamiento y formación a ese mismo nivel, como si la Policía Federal hubiera dispuesto la apertura de una academia para detectives por correspondencia.


Más allá del personaje, cabe observar la imagen y preguntarnos: ¿Qué esperamos de la política? ¿Políticos serios para un país serio? ¿Cómo se inventan políticos serios en un país como el nuestro? La cuestión es bastante más engorrosa que superar un papelón, o diez, o cien, o mil.

A lo largo de la vida hacer el ridículo en algunas ocasiones, esto es quedar expuesto a la burla bajo la mirada de los demás, es parte de la naturaleza humana.

Quien más quien menos, todos en alguna situación experimentamos la sensación o la certeza de estar haciendo el ridículo. O sea que sabemos de lo que se trata. Por regla general hay algo cómico en la observación de lo ridículo, al punto que quienes protagonizan un evento ridículo suelen reírse de ello cuando lo advierten. 

Pero acaso, hermosa palabra la palabra "acaso", lo que el ridículo tiene de jocoso se desvanece a pura tristeza cuando alguien hace el ridículo sin tener ni cobrar siquiera noción de estar haciendo el ridículo.

Se requeriría un tratado y no un artículo de blog para abarcar, analizar y clasificar el abanico de circunstancias que definen el universo de lo ridículo, tan extenso como la conducta social.

Sin embargo hay una clase de ridículo que es particularmente significativa ya que sólo puede ser provocada por personas que ostentan poder y en particular alguna función de gobierno, la clase de ridículo a la que podríamos llamar "del rey desnudo" en homenaje a aquel cuento de Hans Christian Andersen. 

Por supuesto la noción de lo políticamente ridículo no es universalmente uniforme, está condicionada por elementos culturales, relaciones de poder que determinan predominio de libertades o sus restricciones y el curso de la historia que da contexto a los actos del político y la mirada de esa misma sociedad a su respecto.

El dictador de Corea del Norte, por caso, es en sí mismo la personificación de lo ridículo visto desde Occidente, pero seguramente no es percibido así por muchos, demasiados, de aquellos que viven bajo su dictadura. Si lo fuera, su poder no sería tal. Algo parecido puede decirse de Maduro en Venezuela, como de tantos otros. Esto indica que hay sociedades que se vuelven ridículas y allí son muy pocos los que conservan alguna noción de lo ridículo.

Por supuesto, las sociedades democráticas no están exentas de lo políticamente ridículo, pero en ellas los políticos gobernantes están expuestos a la critica satírica y las personas bromean abiertamente sobre sus puntos débiles. Las sociedades democráticas siguen siendo tales en tanto conservan la noción de lo ridículo y perciben sus propias ridiculeces. Así, cada una de esas sociedades, conocen las razones por las cuales han generado su clase de políticos tolerando sus comportamientos ridículos.

En Argentina, por ser el caso que nos interesa, el largo compilado de situaciones ridículas protagonizadas por los presidentes "democráticos", tal vez indique un camino donde cada uno que pasó justificó las ridiculeces de quien le sucedió, desde Alfonsín hasta Milei.

Si en nuestro presente alguien considerase que el mayor ridículo político es el Presidente Javier Milei cuando se desenvuelve en modo rockstar, debería reconocer que ese modo ridículo es tolerado porque antes que él hubo un Alberto de la Fernández que entre otras infinitas ridiculeces, algunas meramente estúpidas y otras realmente dañinas para la Nación Argentina, intentó también ser un rockstar cantando con su guitarra. Y ni hablar del burdo papelón que terminó siendo su "Guerra contra la Inflación".

Venimos de una campaña electoral donde lo ridículo fue norma. Podría decirse que la campaña del 2025 fue un concurso de papelones, pero lo mismo podría decirse del proselitismo de muchas campañas anteriores. Y otra vez: estos papelones por aquellos papelones, estos ridículos por aquellos ridículos, estos políticos por aquellos políticos. 

Mariano Iglesias, un viejo amigo, describió a finales del siglo pasado, el perfil de todo político en campaña con esta imagen que pretendió ser exagerada: "Un político en campaña con tal de mostrarse es capaz de dejarse filmar en la bañadera bajo la ducha y haciendo piruetas con una patineta, porque siempre va a encontrar a algunos que lo vean simpático y hasta como dueño de una habilidad necesaria para gobernar".

Podría aventurarme a decir que las campañas electorales son la temporada alta del ridículo político, debiendo reconocer que sin duda es algo que admite este electorado (que somos todos nosotros). 

El punto, creo, es que en términos políticos esta sociedad se sabe ridícula, acepta lo ridículo y se siente representada por lo ridículo. Y no es de ahora, como he mencionado arriba es una carrera de postas de presidente a presidente con toda la comparsa de los espacios políticos corriendo detrás. 

Somos desde hace mucho tiempo, incluso desde varias décadas antes de 1983, un país ridículo con políticos ridículos. Ridículos, pero tan entendibles para nosotros como inexplicables para ciertas miradas extranjeras. Nuestra constante emergencia con sus urgencias coyunturales ayudó a que lo ridículo, como el voluntarismo vacío del pensamiento mágico, se normalizara. 

En atención a ese punto, es dable decir que el fracaso constante del pensamiento mágico finalmente logró que buena parte de los argentinos empezaran a recordar que 2+2=4. Ni 5, ni 3. 4.

Es un comienzo. Es la racionalidad que hace a la Libertad tal como supo entender George Orwell en 1984. Si seguimos afianzando esa racionalidad indefectiblemente nos alejaremos del ridículo y así también de la tolerancia al ridículo de los políticos. Aunque temo que para eso faltan varias sucesiones presidenciales. 

Para terminar quiero recordar una frase hermosa que se dijo aludiendo a la memoria del Presidente Roque Sáenz Peña: "aceptaba los cargos con elegancia y los devolvía con dignidad". Ojalá, alguna bendita vez, en lugar del ridículo sean la elegancia y la dignidad, el decoro, la ética que da forma bella a la estética republicana, lo primero en lo que la conducta de los políticos nos haga pensar.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.
ESTADO LIBRE ASOCIADO DE VICENTE LÓPEZ

viernes, 7 de noviembre de 2025

NO MÁS REDES SOCIALES PARA MÍ



Ayer, 6 de Noviembre de 2025, procedí a eliminar mis cuentas de Facebook y Twitter. 

Lo que durante muchos años fue una experiencia satisfactoria por lo útil había dejado de serlo en el último tiempo y me aburría.


No tengo contemplado volver a interactuar en esas redes sociales ni en ninguna otra. Sólo voy a conservar como canal de expresión este blog, pero sin darle ningún tipo de difusión más allá de su sola existencia. Ello significa que tampoco haré más distribución de artículos por Whatsapp.

Estoy entrando a una nueva etapa de mi vida que implica reordenar prioridades y la política ya no lo es. Por lo cual es muy posible que en lo sucesivo los artículos que escriba y publique vayan por otros carriles pues, afortunadamente, mi vida nunca pasó realmente por hacer política.




Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía, 
ESTADO LIBRE ASOCIADO DE VICENTE LÓPEZ

jueves, 6 de noviembre de 2025

LA HONESTIDAD NO ES NEGOCIABLE




LA HONESTIDAD NO ES NEGOCIABLE. Creo en ese principio como el principio de toda la recomposición moral que exige poner a la Nación Argentina rumbo al destino profetizado en el Oíd Mortales! de Vicente López.

Y en tal sentido quiero compartir con los que pasan por este blog algunas consideraciones sobre un posteo del diputado kirchnerista Rodolfo Tailhade, un impresentable, quien subiendo a Twitter un video de la sesión del 2 de Julio de 2025 en el que Gerardo Milman, otro impresentable, alardea de su honestidad diciendo no tener ninguna denuncia penal en su contra, expresa lo siguiente: 

Pero cómo Jerry?!! No era que no tenías ni denuncias? Ahora sabemos que todo es falso, una mentira gigante como vos y toda tu vida. Gerardo Milman fue procesado por corrupción en la causa 4550/2022 “Bullrich, Patricia Milman, Gerardo s/administración fraudulenta” que tramita en el Juzgado Federal 3 a cargo del juez Rafecas, que ya ordenó el cierre de la instrucción  y el envío de la causa a juicio oral. En la causa se investigan irregularidades en contrataciones de esta lacra dentro del Ministerio de Seguridad vinculadas a la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal (DNIC).  Durante 2017 y 2018 se realizaron 18 contrataciones irregulares en la DNIC, con el supuesto fin de refaccionar una oficina denominada “Sala de Situación y Fusión”. Las investigaciones determinaron que: la obra nunca se ejecutó; los fondos se pagaron en efectivo, fuera del circuito administrativo; se utilizaron recibos apócrifos y firmas falsificadas; el perjuicio económico para el Estado fue de más de 120 mil dólares, o sea esto es lo que se llevó la que se llevó la mano derecha de Bullrich, que seguro nunca se enteró de nada. La hipótesis criminal es que se trató de un circuito de pagos simulados a personas que nunca realizaron tareas, con el fin de desviar fondos públicos. Así que este corrupto, alcahuete de Clarin, sale de la Cámara y entra a juicio oral para que se lo condene por robarle al Estado.


Al respecto me da la gana decir que más allá de saber a Tailhade un fulano que se dice "diputado nacional de Cristina", cosa que lo describe militante de la corrupción kirchnerista, objetivamente no me sorprendería que Milman sea culpable. Respecto a Milman, otro personaje grotesco de la política, encontré muy divertido que lo acusaran de planear el "atentado" contra Cristina Fernández, porque si bien la acusación era un delirio acaso haya sido yo, antes que lo acusaran, el primero en bromear con ello diciendo que un atentado tan estúpido hacía suponer la participación de Milman como mente maestra del mismo. 

Humoradas al margen, la corrupción es un sistema que une sin que sea necesario lo planifiquen de conjunto a funcionarios de distintos gobiernos, favorecida esa desviación institucional por jueces (si es que así se puede llamar a esos cosos que dirigen juzgados según sopla el viento de la política) "distraídos" que acumulan causas sin resolver para dejarlas morir o darles curso según convenga. Y así esta cuestión de la posible corrupción en el Ministerio de Seguridad acaso haya tenido su inicio durante la gestión de Nilda Garré. 

Reproduzco en tal sentido un artículo que publiqué en este mismo blog bajo el título "SOBRE LANCHAS Y AGUAS OSCURAS" el 7 de Noviembre de 2022 y que remite a otro que publiqué en el Diario La Prensa el 01OCT19 bajo el título "Vaca Muerta requiere decencia, responsabilidad y transparencia": 

SOBRE LANCHAS Y AGUAS OSCURAS 

Reiterando esta cita de Sarmiento: “Si os reconocéis venales o abyectos, os gobernarán como a presidiarios”, y reafirmando el concepto sobre que mientras la política siga siendo justificar la corrupción de unos porque son menos corruptos que otros, o por cualquier otro motivo, vamos a seguir gobernados por corruptos, va este comentario en relación a las compras de material a Israel durante las gestiones de Nilda Garré, Cecilia Rodríguez y Patricia Bullrich.

"El 11 de octubre de 2018 Patricia Bullrich sostuvo en el Congreso, ante la lamentable Bicameral de Seguridad (nivel Cabandié), que al asumir su gestión una auditoría registró, en el marco del acuerdo con Israel, deterioro en bienes adquiridos por esa vía y 41 millones de dólares transferidos a ese país sin contraprestación alguna, por lo que su dilema fue: "¿Hacemos la denuncia penal o tratamos de recuperar la plata?". Nadie repreguntó.

Extraño planteo, porque denunciar hechos delictivos no es facultad discrecional de los funcionarios. Sorprendente además, porque no se condice con la feroz celeridad con que supo dar curso a la opereta contra Juan José Gómez Centurión. Cuya honestidad se acreditó luego en Tribunales.

Consultando si la denuncia se había presentado, una alta fuente ministerial afirmó a este cronista que: "Hicimos la denuncia y han sido llamadas (Nilda Garré y Cecilia Rodríguez) a indagatoria. Y además recuperamos el dinero". Se contrapone ello con una versión tribunalicia indicando que Garré sí fue citada a indagatoria, pero que Rodríguez todavía no.

Ahora bien, en cualquier caso la sola existencia de la causa Garré, Nilda y otros s/ abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y defraudación a la administración pública, que sin atraer la atención de prensa y ciudadanía tramita o duerme como Expediente 7414/17 en el Juzgado Federal 5, a cargo de la Dra. María Eugenia Capuchetti, atestigua que Bullrich no puede desconocer la capacidad del kirchnerismo para lesionar los intereses del Estado".

No he seguido el expediente que terminó con la compra de lanchas a Israel con un rigor que me permita afirmar si hubo corrupción o no.
Pero dos cosas son llamativas:

La primera es que el origen de esas negociaciones haya sido dudar sobre denunciar penalmente a Garré.

La segunda cosa llamativa es que alrededor del tiempo en que se acordó comprar las lanchas se haya desvanecido la feroz interna entre Bullrich y Burzaco dentro del MInisterio de Seguridad.

Pareciera que cuando acordaron con los israelíes también acordaron entre ellos...

Más allá de cualquier expediente no tengo dudas que kirchnerismo es corrupción, pero tampoco tengo dudas que hay una corrupción cambiemita cómplice de aquella.

No sé si este es el caso, pero sí sé que falta transparencia y sobran dudas.

CONCLUSIÓN

Como se puede apreciar estas cuestiones trazan una continuidad en el tiempo que atraviesa distintas gestiones. Ningún sentido tiene  por lo tanto perder tiempo con aquellos que quieren creer en la honestidad de unos por la deshonestidad de los otros, y menos a aún con quienes justifican la corrupción de los unos por la corrupción de los otros. No hay beneficio alguno para la Nación en cuestionar la corrupción según quien sea el corrupto.

Los corruptos son todos enemigos. Todos. Y esos enemigos no son sólo los que desvían en beneficio propio recursos del Estado, sino también todos aquellos que avalan las mentiras que hicieron de la Argentina un país decadente.

Cabe entonces que repita una vez más esta frase que tantas veces me han escuchado decir: "Ningún país con mayoría de jueces honorables, probos y eficientes, alcanza el grado de daño institucional, degradación cultural y hasta miseria intelectual que alcanzó la República Argentina".

En estos días Patricia Bullrich está concluyendo su segunda gestión como ministro de Seguridad sin que se volviera a mencionar siquiera aquella denuncia contra Garré y Rodríguez. 

Si la corrupción es un sistema de continuidad indistinta (y con esto no doy por culpable o inocente a nadie) ese sistema sólo puede existir por la corrupción judicial. Sería bueno alguna vez, poder jactarnos al modo del molinero frente a Federico El Grande pudiendo decir: "Hay jueces en Buenos Aires", pero mientras no los haya (y sabemos que no los hay) no recomiendo poner las manos en el fuego por nadie. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

lunes, 3 de noviembre de 2025

JUEGOS DE LETRAS




JUEGOS DE LETRAS

Por juegos que se juegan en mi mente,
de un modo bastante extraordinario
se convirtió en mi amigo imaginario;
Y me acompaña, generosamente.

Compartimos la mesa frente a frente,
bien servida del goce necesario
en la embriaguez del cuento legendario,
sin que nunca resulte suficiente.

Una palabra, algún detalle más,
la imposible perfección del momento
que no nos deja atraparla jamás.

En la quietud, se agita el sentimiento
mientras se desvanece ese final,
como un simple recuerdo soñoliento.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.

¿Qué es la Derecha?

¿Qué es la Derecha?
La Derecha, soy yo.

Ariel Corbat

Ariel Corbat
Ariel Corbat