viernes, 27 de julio de 2012

EL AIRE QUE RESPIRAMOS EN VICENTE LÓPEZ



Vicente López se presenta como "Ciudad para vivir", y creo que es así. Da gusto vivir en Vicente López. Comparado con la realidad de otros lugares representa un privilegio; cosa que digo objetivamente, casi olvidando el orgullo barrial.

El sentimiento vilopino de sabernos en nuestro lugar en el mundo, se sostiene en el interés porque siga siendo Vicente López una Ciudad para vivir. De allí que los vecinos no podamos permitirnos la indiferencia.


Me preocupé al notar, -asmático como soy- la chimenea de una tintorería industrial que emplazada en plena zona residencial de Florida, pegada a las vías del denominado Barrio Platense, no deja de largar humo para donde sopla el viento. Corresponde a la firma PABLO RIES SAICYF, sita en Aristóbulo del Valle 2160/76. Entonces me pregunté: ¿Qué clase de elementos químicos libera ese humo? ¿Serán tan inocuos, mero vapor de agua, como para que pueda estar entre viviendas? Además hay un importante transformador eléctrico sobre la vereda.


Dado que la preocupación sin acción es comodidad, vale decir indiferencia, decidí quitarme las dudas acudiendo al pie de la chimenea para ver de qué se trata; sí, como en Mayo de 1810, costumbre que hemos perdido esperando a que nos cuenten.

Así toqué timbre y manifesté mi preocupación en la empresa, por lo que de inmediato se abrieron las puertas para que el Sr. Luis Alberto Asselborn me ofreciera una detallada explicación del trabajo que realizan.


PABLO RIES SAICYF es una tintorería industrial dedicada a tintorería, secado y fraccionamiento de telas con las que confeccionan sus prendas empresas textiles de primera línea.


En compañía del Sr. Asselborn recorrí las instalaciones de la empresa tomando las fotos que ilustran esta entrada. Según me explicó, los materiales químicos utilizados para la tintura, elasticidad y suavidad de las telas son todos de primeras marcas y biodegradables, bajo normas IRAM.


Los gases son tratados pasando sucesivamente por las torres de enfriamiento y de lavado, con agua a contracorriente, de modo tal que el humo blanco que se observa por la chimenea es mayormente vapor de agua.



La chimenea fue instalada en un punto cercano a las víás del ferrocarril, para aprovechar el pulmón de aire que ese largo canal sin construcción representa, y a una altura varios metros superior a la fijada por el estudio técnico para su mejor dispersión.


Todo este proceso arroja residuos de consistencia jabonosa que, llevando su pH a 11, son primero vaciados en un tonel y luego solidificados para ser embolsados con destino a incineración.  



Respecto del transformador, la empresa de electricidad lo cambió no hace mucho tiempo.

La planta es testeada todos los meses para asegurar que la emanación de gases se mantenga por debajo de los valores permitidos.


Debo manifestar mi agrado por encontrar puertas abiertas e interés de satisfacer las inquietudes de un vecino cualquiera. Ahora, cuando vea esa chimenea, sabré que es operada por una empresa responsable, que conoce en entorno residencial en el que está instalada desde antiguo y que invierte para conservar el medio ambiente.

Y nada de eso implica que deban disminuir los controles, ni la curiosidad vigilante de los vecinos, porque no hay mayor tranquilidad que estar siempre atento a la prueba en contrario de aquello que nos resulta cómodo dar por descontado. En estas cuestiones, como dijo el General, todos somos buenos pero si nos vigilan somos mejores.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López

Ariel Corbat

Ariel Corbat
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