miércoles, 22 de noviembre de 2017

PONERLOS SOBRE LA MESA




La realidad argentina es un compendio de problemas no resueltos, alimentados a través de los años con cháchara y parches que pueden terminar cerrando un laberinto circular.

En algún momento, si queremos salir de ahí, habrá que hacerse las preguntas incómodas para, dándole la derecha a Ortega y Gasset, sincerarnos e ir por las cosas. Salvo que elijamos seguir como hasta ahora deslizándonos como al descuido por el tobogán de la decadencia.

Hay debates que debemos darnos inmediatamente y resolver, teniendo en claro que de ello depende buena parte de nuestro destino. El principal es si realmente estamos dispuestos a vivir bajo la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional. 

Otro, inmediatamente prioritario y derivado del principal, es si vamos a generar riqueza o a seguir administrando pobreza y miseria. No soy afecto a los temas económicos, pero es ineludible definir certeza mínimas de proyección económica porque, finalmente, todas las decisiones, solucionen problemas o no, tienen un costo que hay que afrontar.

Luego, debatida y acordada tanto la filosofía (supremacía de la Constitución Nacional) como la billetera (rumbo económico), vienen los debates en las distintas áreas de gobierno. De esos debates hay uno que me duele particularmente, sobre Defensa, y otro con el que estoy específicamente comprometido que tiene que ver con Seguridad. 

En materia de Defensa la dolorosa y brutal pregunta es si estamos en condiciones de sostener Fuerzas Armadas o una mera Guardia Nacional. 

En materia de Seguridad, la cuestión pasa por decidir si vamos a seguir con una política de contención de los efectos del delito o sí, Inteligencia mediante, seremos capaces de ir a un esquema de perspectiva hacia las causas anticipando escenarios futuros. Lo he dicho antes, entre la zanja de Alsina y la ofensiva de Roca, la respuesta, siempre es Roca.  Y estoy dispuesto a sostenerlo en cualquier ámbito de debate.

Para ir por los temas, con posibilidades de éxito, hay que poner los debates sobre la mesa. Y en ellos también, aquello otro de la ordinaria pero gráfica expresión que el lector, ahora mismo, tiene en mente.   


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López




martes, 21 de noviembre de 2017

ROSAS NO FUE UN GUANACO


Por Mario Santos.

Nacido y criado en Balvanera,
columnista de La Pluma de la Derecha.


Reemplazar a los próceres en los billetes por animales se trató de una medida indudablemente polémica, y las discusiones alrededor del tema no cesan, con opiniones a favor y en contra.



Los que ven esta decisión con buenos ojos, indican acertadamente, que los animales son menos controvertidos que los próceres. Y es cierto que no nos ponemos de acuerdo sobre esas figuras. El liberalismo argentino realza la figura de Alberdi, mientras que el peronismo lo detracta tanto que llegó a censurar algunas de sus obras. Asimismo, el Peronismo realza la figura de Rosas, a quien la mayoría de la historia oficial había marcado como el peor de los males. Ciertos partidos comunistas reivindican a San Martín por su “lucha antiimperialista”, y otros sectores de la izquierda lo acusan de ser un agente inglés. Muchos progresistas rechazan a Sarmiento, y la derecha lo realza junto con Roca. Y así sigue interminablemente, no nos ponemos de acuerdo. En ese sentido resulta acertada la decisión del gobierno, que busca pacificar un país tan exaltado, utilizando figuras que nos representen a todos y nos ayuden a trabajar juntos, bajo un objetivo común, dejando de lado las diferencias ideológicas y partidarias.

Por otro lado, el pueblo argentino comienza a olvidar a su propia historia, de la cual hasta ahora se transmitía un poco a través de esos billetes. La gente conocía por lo menos a algunos próceres. En un país con una educación tan deficiente y un pueblo muy inculto en este momento, donde un porcentaje altísimo de la población no sabe quién fue Martín Miguel de Güemes o el Almirante Brown, el hecho de ponerlos en los billetes, en lugar de animales, significaría en una mínima medida traerlos a la memoria del pueblo argentino que no conoce su propia historia, llena de maravillosos héroes. Y eso mismo es lo que pacifica, recordar a cada uno por sus hazañas. Porque los héroes del liberalismo elitista porteño probablemente sean Rivadavia y Mitre. Mientras que en el interior quizás sean más populares Güemes, San Martín, Urquiza, y Alberdi; y para el nacionalismo seguramente Juan Manuel de Rosas. Pero hay algo que es importante tener en claro: las rivalidades que existieron entre los próceres fueron un conflicto exclusivamente de ellos. Nosotros les debemos respeto y honor a todos ellos, que pasan a la historia como héroes y se funden con la patria misma. Manuel Dorrego como mártir del federalismo, y Juan Lavalle como héroe de la guerra de independencia. Domingo F. Sarmiento como forjador de la educación y la modernidad en nuestro país, y Bartolomé Mitre de la identidad nacional, a través de su historia y sus figuras. De nuevo, sus enemistades les pertenecieron sólo a ellos. Nuestra tarea es honrar a todos por igual. De la misma manera arribamos al conflicto entre Juan Manuel de Rosas y los intelectuales de la Generación del ’37. 


El caudillo del federalismo probablemente sea la figura más polémica de nuestra historia nacional. Constantemente se repite la discusión sobre si fue un tirano y dictador o un defensor de la soberanía nacional. Y lo más probable es que haya sido ambas. Fue un tirano que se perpetuó en el poder y estableció una represión del terror contra su propio pueblo, persiguiendo al opositor a su gobierno. Por otro lado, la defensa que hizo de la soberanía nacional frente a las potencias más grandes del mundo elevó su nombre y el de la Confederación. En Europa resonaba el nombre de Rosas, a quien se citaba como el hombre con el que había que hablar por cualquier asunto relativo a las relaciones con la Confederación. Este renombre justamente ganado y esta defensa de la soberanía nacional llevaron a que el mismísimo inmortal Padre de la Patria ofreciera a Rosas sus servicios de soldado frente a las invasiones, o los de diplomático en Europa; y que declarase en uno de los puntos de su testamento de 1844: “El Sable que me ha acompañado en toda la Guerra de la Independencia de la América del Sud, le será entregado al General de la República Argentina Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de satisfacción, que como Argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los Extranjeros que tratan de humillarla”.



Muchísima discusión surge al respecto, sobre cómo San Martín pudo legar el sable de la libertad al hombre que abatió las libertades en su tierra. Ricardo Rojas, uno de los historiadores más importantes de la historia argentina, intenta responder estas preguntas en un detallado artículo en el diario La Prensa el 13 de Agosto de 1950, explicando que San Martín fundó su legado en la política exterior, mientras que guardó silencio sobre la política interior. Y por tanto, no puede verse mezclado en el enjuiciamiento del gobernador Rosas por su régimen interno.

Rosas intentó recuperar la banda oriental, que la Argentina había perdido por las actitudes obstinadas de algunos unitarios elitistas. Fue también Rosas quien ofreció a Gran Bretaña las Islas Malvinas como parte de pago de la deuda externa. Un movimiento inteligente que de ser aceptado, significaba el reconocimiento británico de la soberanía argentina. Los ingleses, hábiles en la diplomacia que ya manejaban hace siglos, no aceptaron, desde luego. Ya ejercían soberanía sobre esas islas y no aceptarían como pago territorio ya bajo su dominio.

Juan Bautista Alberdi, el archienemigo de Rosas, quien al escribir en sus obras (Diplomacia Argentina y Americana, volumen 1°) que los franceses son el aliado natural del pueblo argentino al ser Rosas el enemigo más importante a derrotar, lo justifica afirmando que no es deshonroso ligarse al extranjero para batir al hermano, sino que por el contrario “la conveniencia y el honor de un pueblo están en no ser hollado por un tirano.” De forma diametralmente opuesta, Alberdi años más tarde en cartas a Rosas ya exiliado lo llama “mi Señor General, su atento compatriota y amigo”, y en todas las demás se dirige siempre con un gran respeto, al que considera un gran patriota; llegando a decirle que “es imposible leer sin interés y respeto lo que V. escribe Señor General, porque sobre tener V. inteligencia clara y elevada, nadie tiene derecho a considerarse más versado que V. para sostener los asuntos del pueblo argentino.”, mostrando al juicio de la historia que en política era adversario, que luchó hasta el derrocamiento de su opositor, pero que no tenía espíritu revanchista ni mucho menos su corazón podía albergar odio hacia compatriota alguno. Menos aún hacia el Brigadier General.

Yo, si bien opositor, tengo un respeto enorme por Rosas, a quien no dejo de visitar cuando estoy en el Cementerio de la Recoleta. Quitarlo del billete y poner en su lugar a un Guanaco plantea no sólo el dilema antemencionado acerca de si es lo más acertado para unir a los argentinos, sino que también hace surgir comentarios denigrantes hacia su persona. He llegado a oír en varias ocasiones que el mensaje subliminal de cambiar a Rosas por un guanaco es en cierta forma indicar que Rosas fue un guanaco.

Y no lo fue. Juan Manuel de Rosas no fue un guanaco. Fue un defensor de la soberanía nacional.

lunes, 20 de noviembre de 2017

UN SÁBADO DE FERIA





El sábado 18 de Noviembre de 2017 participé de la 5º FERIA DEL LIBRO E ILUSTRADORES DE VICENTE LÓPEZ, por lo que compartí un puesto sobre la calle Wineberg junto a la poetisa Adriana Garín y la autora de "Una ET en España" Bibiana Fernández Simajovich. 




Con esta participación celebré dos cosas: los diez años del blog La Pluma de la Derecha y el orgullo de Patria Chica que es pertenecer a Vicente López. Así que llevé mi "Trilogía de Convicciones" (El heroísmo y la gloria, Panfleto de Ciudadanía y La mística de los servicios), pero también la novela "Adiós Manuela, adiós" y "Teoría Romántica del Derecho Argentino" (El Himno Nacional como expresión de la norma hipotética fundamental), escrito con coautoría con la Dra. María Inés Calvo. A modo de novedad llevé "tarjetones de letras", con cuatro motivos: "Por ser libre", "Milonguita", "Amado sea" y ""Payasos".
   

Pese a que la concurrencia de la Feria se mostraba más interesada en la oferta gastronómica que en lo literario, las ventas estuvieron por encima de lo esperado. Sabrán disculpar mi vanidad, pero me sentí muy feliz con una compra en particular, que con toda jactancia y petulancia paso a contar: La dama se aproximó al puesto, miró las tapas de los libros, leyó los tarjetones y comenzó a hojear uno por uno los libros de la Trilogía. luego emitió su veredicto, que ciertamente me acariciará durante largo tiempo: "Al fin alguien que llama a las cosas por su nombre!. Llevo los tres".  

Con ese gratísimo momento mi día de feria ya era de festejo. Pero por suerte hubo más. Como comprenderán las ferias son muy lindas si uno anda de paseo por ellas, pero tener que estar aferrado a un puesto durante toda la tarde puede resultar un embole padre; así que tengo que agradecer a los amigos que se dieron una vuelta para matizar la velada. Como Osvaldo Pascuzzo de LOFF EQUIPAMIENTOS. 

 
Otra que se dio una vuelta por el puesto de La Pluma de la Derecha fue Magdalena Lutz, como registra esta foto tomada por Susana Etcheverri de "ADN Nuestro Derecho a la Salud". 


También ocurrió que estando en el puesto vi acercarse a un caballero al que me pareció tenerlo visto de algún lado, y resultó que era Marcelo Llambías quien, casualmente, estaba en mi remera.

 
La experiencia de participar en la Feria del Libro de Vicente López fue toda satisfacción para mí. Un gusto. Un gustazo, mejor dicho. Agradezco pues la invitación y la buena onda.

Como corolario de esa agradable jornada el martes 21 de Noviembre, estaré conversando con Susana Etcheverri en el programa de radio "Simplemente a mi manera" que se emite por FM MANANTIAL en el 93.9 del dial, a partir de las 10:30 hs. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
Estado Libre Asociado de Vicente López

domingo, 19 de noviembre de 2017

SI PUDIERA REZAR...




Frente a la incertidumbre por el destino del Submarino ARA San Juan, mientras los especialistas abocados a las tareas de búsqueda hacen su trabajo al resto no nos queda más que esperar. 

Los creyentes rezan y los que no lo somos, en momentos así, quisiéramos poder hacer algo parecido para expresar nuestros buenos deseos hacia la muchachada de a bordo y sus familias. 

Está fuera de toda discusión que los submarinistas tienen una vocación y un temple especial, aquello mismo por lo que las películas de submarinos son tan atractivas. En lo personal, eso que parece tan obvio, me quedó particularmente en claro cuando unos veinte años atrás tuve el gusto de conocer al Capitán Gaffoglio y conversar con él: submarinista no es el que trabaja en un submarino, sino aquel que lo siente su hogar. 

Si pudiera rezar, si creyera, lo haría de buena gana. A falta de esa convicción, escribo, con la esperanza de pronto periscopio en superficie. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
Estado Libre Asociado de Vicente López




miércoles, 15 de noviembre de 2017

NOTICIAS DEL FAR WEST ARGENTO



El 14 de Noviembre de 2017 el productor agropecuario Huberto Bourlon denunció a través de Twitter la usurpación de un lote, propiedad de su familia, situado a orillas del Río Bermejo en el Departamento General José de San Martín de la Provincia de Salta.




El lote, que la familia Bourlon reservaba a la posibilidad de construir un quincho, fue intrusado una semana atrás por personas que de inmediato comenzaron la construcción de tres viviendas, una de material y dos casillas de material y madera. Al percatarse de la situación, Huberto Bourlon se apersonó a pedir que cesen los trabajos y abandonen el lugar reivindicando la propiedad del predio.

Según narra el propio Bourlon: "La charla empezó de forma pacífica, me reconocieron que el terreno era de mi viejo y que habían ido a verlo el año anterior a ver si lo quería vender. Pero como mi padre se negó a venderles el terreno y ellos pretendían hacer su casa, decidieron usurparlo sin más". Luego de ello, y tal cual acreditan los videos filmados por Bourlon con su celular, comenzó a recibir los insultos y agresiones de uno de los usurpadores. De inmediato, otros tres usurpadores se sumaron a las agresiones, todos ellos en estado de ebriedad, hasta que lo echaron a empujones. 

Ya en Octubre de 2016, Bourlon había sufrido el intento de usurpación por parte de grupos que argumentando ser "originarios", trataron de apropiarse de un campo de su propiedad y 6 mil hectáreas de otros productores. A la par de ese ese intento de usurpación, Bourlon fue blanco de una campaña de desprestigio lanzada por facciones de izquierda y organismos de derechos humanos.

Según afirman Bourlón y otros productores: "en Salta es muy común que la gente usurpe tierras, rara vez son penados y hay políticos que alientan este tipo de conductas". 

La gravedad de hechos de esta naturaleza, que se suceden con distintas causas e intenciones, tanto en ciudades como en localidades rurales de todo el país, radica en que la disputa por la  propiedad de la tierra marca en sus modos la diferencia entre vivir bajo Derecho o en el Far West.

Los que apuestan al "no pasa nada", que minimizan permanentemente las señales de alarma brotando de la realidad en lugar de leerlas, terminan corriendo sorprendidos detrás de los hechos porque son incapaces de entender la función de la Inteligencia y especial una de sus reglas básicas: "muchas nadas hacen algo". Y tampoco ayuda que referentes importantes de buena parte de la ciudadanía, como José Luis Espert, aparezcan casi instigando a la justicia por mano propia. Los liberales no podemos caer en esa, porque el Estado por el cual bregamos sí debe ocuparse impedir que retrocedamos a la Pampa bárbara, al far west.




Y justamente por lo que al Estado le corresponde como un deber indelegable, afirmo que en todos los órdenes la pusilánime política de contemplación y contención no puede ni debe ser permanente. Es el equivalente de la zanja de Alsina. Más temprano que tarde se demuestra insuficiente porque poner el esfuerzo sobre los efectos sin desmantelar las causas genera agotamiento de los recursos. Una vez más, y como siempre, la respuesta inteligente es Roca. De haber seguido en el tiempo la disposición ofensiva de Roca para ir por los temas, Ortega y Gasset nunca hubiera tenido que decir aquello, tan cierto, de "argentinos a las cosas". Ni estaríamos tropezando a cada rato con los mismos problemas.

Cualquiera que haya leído a Hans Kelsen (Teoría Pura del Derecho) comprende fácilmente la importancia de conservar para el Estado, en toda circunstancia, el monopolio de la violencia. Desde luego, no pretendo que funcionarios con evidentes dificultades para la comprensión de señales y textos acudan a las enseñanzas del mayor jurista de todos los tiempos, (algún resumen muy resumido, quizá) pero basta con haber visto un western, hasta el más spaghetti de ellos, para captar el paralelo con esta preocupante arista de la realidad argentina.

Y si ni siquiera han visto una de cowboys, ahí tienen en Netflix al notable western brasileño "El asesino" (O matador), la muy bien lograda narración del Director Marcelo Galvão con actuaciones de primer nivel. 



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López




lunes, 13 de noviembre de 2017

SI HABLAMOS DE DERECHA, ME PERMITO DECIR (CONTRANOTA A JORGE ASIS)


La derecha renegada prefiere esconderse en esas etiquetas precisas para el mundo académico, pero nada entendibles para la arena política y el gran público (liberales, conservadores, nacionalistas, libertarios, randianos, tradicionalistas, y un etcétera espeso). Ariel, en cambio, probablemente sabiéndose una síntesis de varias corrientes, tiene la valentía del que asume lo que es, moleste a quien moleste: un hombre de derecha o, como él firma, “La Pluma de la Derecha”.  
                                                                                                                    Agustín Laje Arrigoni 




Leo a Jorge Asís con interés, por eso cuando anunció en twitter que publicaría en su sitio web la nota titulada "Emerge la derecha eficaz e inculta", quedé a la expectativa. 

La nota merece varias objeciones. 



Por orden de aparición, la primera de ellas es subestimar la operación insurreccional montada en torno al Caso Maldonado y que lideró Horacio Verbitsky. Porque no se trató de  meras especulaciones del kirchnerismo y el resto de la izquierda, integrada también por los mercaderes de los derechos humanos (que nada tienen de humanitarios). Fue una maniobra orquestada con fines de desestabilizacón, a través de la agitación y la intimidación pública, por los mismos que el 24MAR17 reivindicaron en la Plaza de Mayo la lucha armada de las organizaciones terroristas en los años de plomo.   

Tampoco era Maldonado un simple "muchacho solidario con los mapuches", sino un activista que participaba de acciones reivindicatorias de un grupo violento y secesionista, cuya autopsia hizo caer la fabulación, cantada en aquella Plaza de Mayo del 24 de Marzo, de "Macri basura, vos sos la dictadura". 

Es llamativo que Asís perciba la autopsia como el inicio del resentimiento contra los que se movilizaron por Maldonado, e insista en mantener una línea argumental afín o paralela con las mentiras de la operación insurreccional. Cuando si hubo un uso perverso de la desgracia de Maldonado, fue justamente que hayan querido convertirlo en un desaparecido; casi disfrutando la imaginación de la tortura en un sótano al retumbar de las botas. Sin embargo, omitiendo aquello, sugiere Asis que al gobierno sólo le faltó parafrasear las calcomanías del Proceso imprimiendo unas que dijeran: “Los macristas somos derechos y humanos”.

En esa bajada de línea, deja abierta Asis la posibilidad que el cadáver haya sido plantado. Hipótesis muy poco probable pero teóricamente posible, y que en definitiva será validada o refutada por el resultado de las pericias. "Para la verdad el tiempo", dice alguna canción de Feeed!.

Desde esas consideraciones, subraya Asis "el tono ideológico del gobierno de derecha que se adapta a la intolerancia de los cambios que reclama un sector de la sociedad". Coincido en que hay un sector de la sociedad que se hartó de doce años de mentiras, pero el de Macri no es un gobierno de derecha. Y lo lamento. Como mucho es un gobierno donde se toleran expresiones de derecha. Por lo tanto donde Asis ve emerger una derecha eficaz e inculta, lo que yo veo son contradicciones del progresismo con un rango pendular que va del centroizquierda a la centroderecha.  

Los derechistas somos pocos, somos los que decimos que lo somos y además, somos lo que decimos ser, no lo que la izquierda y el progresismo dicen creer que somos. Nosotros, mal que les pese, somos los que quieren para la Patria la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional, los que lejos de descolgar la historia la asumimos con sus errores y aciertos desde la defensa de la Libertad.

Respecto a que deberíamos liberar al Capitán Alfredo Astiz, junto con el resto de los presos polìticos, diré que los nuestros son soldados, no terroristas. Nosotros no atacamos cárceles ni matamos jueces, por lo que me limitaré a citar lo que escribí no hace mucho en otra entrada de este blog: 
Entonces recuerdo la claridad con que Jorge Asís pudo simplificar, en una muy breve frase, el corrimiento a la izquierda de esta sociedad pendular, hipnotizada por el relato K: "roban pero encarcelan". Los encarcelados eran entonces los que combatieron contra el terrorismo castrista; y siguen presos. Mis presos. Los que con socrático patriotismo fueron a la guerra a correr el riesgo de ser heridos o muertos y hoy sobrellevan cadenas con edades que les han doblado la columna, pero no la dignidad.
Dado que publiqué durante el kirchnerismo una nota titulada "Mejor un Astiz que 30.000 bonafinis", me parece bastante claro que lo de derecha culposa no me incluye. Pero tampoco cabe llamar al macrismo (del que no formo parte) derecha culposa porque el que es de derecha  también lo dice y punto. Es condición de la derecha ser lo que se dice que es. Los macristas, como el propio Mauricio Macri, son progres acomplejados por alguno que otro destello de rechazo a la izquierda pero que quieren ser de centro izquierda. La derecha culposa, como dice Jorge Asís, o derecha renegada como la llama Laje Arrigoni, no suma, no pelea, no cambia la historia, es como una entelequia videliana, no existe. Nadie que realmente sea de derecha se deja domar por la corrección política que escribió la izquierda, en cambio el PRO y buena parte de CAMBIEMOS (que sí integro desde UPL) tiembla ante la posibilidad de no ser políticamente correctos.

Ahora bien, si por un lado los argumentos de Jorge Asís son errados, por otro lado los que sí somos de derecha tenemos parte de responsabilidad en tanto no hemos sabido ofrecerle a la sociedad referentes reales de la Derecha. Lo positivo es que estamos trabajando para cambiar eso. 

El 2019 ya empezó. Y vamos por Derecha.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
Estado Libre Asociado de Vicente López

sábado, 11 de noviembre de 2017

POLÍTICA DE AFILIADOS O CASTA POLÍTICA, ESA ES LA CUESTIÓN!





No hay partidos políticos democráticos en la Argentina. Ninguno en el que los afiliados tengan voz y voto para decidir cotidianamente, a través de una vida institucional intensa y dinámica, la orientación que han de seguir sus dirigentes en tanto representantes de una organización de ciudadanos comprometidos con los valores del civismo. 

Las noticias políticas del país dan cuenta del marcado vacío institucional en los partidos políticos. No existen referencias a elecciones internas de afiliados, congresos partidarios que arrojen definiciones doctrinarias, planes, propuestas de gobierno o gabinetes en las sombras preparando programas alternativos, ni tampoco comités de disciplina que velen por la ética partidaria. Y todos sabemos que las PASO son una farsa montada para encubrir esa falta de representatividad real que, solamente, confiere la interna de afiliados dentro de cada partido político.

Viendo la viga en el ojo propio, debo decir que CAMBIEMOS es una alianza de sellos de goma, agrupamientos de personas detrás de nombres de pila como Mauricio, María Eugenia, Horacio, Lilita, Patricia o Ernesto. Porque hace años que no se escucha hablar en nombre de los partidos, más aún: en los últimos tiempos ha surgido una tendencia a responder consultas sobre cuestiones determinadas diciendo "siento que". 

Importa un rábano lo que sienta tal o cual dirigente político, la política no puede ser la básica expresión de sentires individuales sino la manifestación de reflexiones organizadas. Algunos políticos parecieran creer que integran grupos de autoayuda y que la política es un canal para resolver sus inconsistencias personales. 

De acá al 2019 hay que poner el esfuerzo ciudadano en lograr que los partidos políticos se democraticen, que sean públicas sus listas de afiliados y que en elecciones internas de verdad demuestren tener vida institucional. 

Sería de una ingenuidad pavorosa creer que la dirigencia política, las camarillas que se sirven de los sellos de goma, van a dar paso alguno por la democratización de los partidos. Por eso advierto que la lucha por sanear la representatividad política no será fácil ni breve. La casta política defenderá tanto sus privilegios como el estado de cosas que les permitió alcanzarlos.

Quienes, por compromiso cívico, estamos afiliados a algún partido político (como en mi caso UPL, Unión por la Libertad) debemos perseverar en generar esa vida interna partidaria que nos permita sanear la representatividad política desde las bases. Por lo cual no podemos prestarnos a ningún armado político que no se apoye en el protagonismo constante de los afiliados.

De lo contrario seguiremos padeciendo una sociedad de ciudadanos espasmódicos, y conformándonos con optar siempre por la que aparente ser la menos mala de las camarillas; para descubrir que finalmente son todas parte de una misma casta.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López

jueves, 9 de noviembre de 2017

LA PARÁBOLA DEL 8-N (YO LOS VI IR POR TODO; Y VOS TAMBIÉN).


"La movilización será la expresión del malestar 
de una parte de la Argentina que está dejando de existir"

Ernesto Laclau 
(su opinión sobre la marcha del 08NOV12, 
en una profecía incumplida y acaso boomerang)


Karl Marx, padre de la criatura ideológica que condenó a la muerte o a una vida sin libertades a millones de personas, en "El 18 Brumario de Luis Bonaparte", dice citando a Hegel que los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces, pero una como tragedia y la otra como farsa. 

Me permito acotar que así como en Derecho lo accesorio sigue la suerte de lo principal, en la historia lo pequeño emula el comportamiento de lo grande; por lo que personajes mínimos de la historia local también se presentan en dos actos. Aunque siendo la historia una continuidad que no tiene fin, cada par de esos actos puede verse reflejado en otro anterior, igual que cualquiera puede ver su cara reflejada infinitamente en un espejo de tres hojas.

El 8 de Noviembre de 2017 esa observación sobre la historia quedó perfectamente demostrada. Se cumplían cinco años de la Marcha del 8-N, que fue la reacción a una tragedia nacional: el kirchnerismo. 



Anverso y reverso del cartel que lleve a la marcha del 8-N en 2012.

Aquella reacción ciudadana liquidó la ambición kirchnmerista de consolidar su proyecto totalitario a través de una reforma constitucional. Ese gran acto de civismo en las calles enfrentó la tragedia kirchnerista, montonerismo tardío que era a su vez la repetición como farsa de la tragedia setentista. 

El 8 de Noviembre de 2017, los kirchneristas que estaban en el poder y nos llamaban golpistas cuando hace 5 años marchamos en defensa de la República, reaparecieron para hacer el ridículo en paso de comedia presentándose como defensores de la democracia y la Libertad...  ¡Ellos, justamente ellos y en el aniversario del 8-N!

A través de una solicitada publicada en Página/12 y de una conferencia en el Congreso de la Nación, de la que participaron personajes como Eugenio Zaffaroni, Estela Carlotto, Horacio González y Mempo Giardinelli, los kirchneristas se rasgan las vestiduras, horrorizados, por el riesgo para la democracia que, según ellos, significa ver encarcelados a los corruptos del régimen.



Desde luego no faltó en el cónclave ridículo el intento de equiparar al gobierno de CAMBIEMOS con el Proceso de Reorganización Nacional a través del caso Maldonado, ya que la fallida operación insurreccional liderada por Horacio Verbitsky, se ahogó en la autopsia como el activista de la usurpación de tierras en el agua, pero no fue abortada, sino reformulada. Como Maldonado no fue desaparecido ni asesinado por la Gendarmería, pretenden instalar que el temor a la represión de la fuerza federal, un miedo social, lo hizo arrojarse al río, y que ese pánico individual en un pobre muchacho idealista que no sabía nadar, es representativo del conjunto de la sociedad bajo el yugo macrista. Irina Hauser y otros dactilógrafos de Verbitsky vienen trabajando para introducir esa idea del miedo amarillo. 

Igual que los peores fanáticos religiosos, que terminaron en masacres como Guyana o Waco, los kirchneristas pregonan como verdad su relato. Para ellos Macri es Videla, por lo que: “Se está llegando a un punto en que asoma la figura siniestra del Estado de policía, en el que todos estemos asustados y sometidos a la voluntad omnímoda y arbitraria de los que mandan”. 

Con razón, supo señalar Julio Bárbaro que todo buen marxista ortodoxo, se expresa como demócrata cuando está en minoría y te manda derecho a Siberia cuando es dueño del poder. Y así son. Los que durante doce años a fuerza de prepotencia iban por todo, y cuando decían "todo" era "todo", ahora por ver a Boudou esposado y en patas le tienen miedo a todo... ¡Qué sensibles!

Es risible que los que para encarcelar a "represores" no tuvieron empacho en anular indultos y leyes violentando las garantías constitucionales, se conmuevan en sus fibras democráticas porque, sin ninguna de esas arbitrariedades, empiezan a entrar en las cárceles los que usufructuaron la corrupción estructural del régimen, los que se enriquecieron a costa de obras que, como las profecías de Laclau, no se cumplieron. 

En 2012 el 8-N fue un acto de civismo que hizo frente al kirchnerismo, una tragedia argentina. Los responsables de esa tragedia se presentan como víctimas cinco años después. La tragedia y la comedia, la historia que vuelve a repetirse en tono de farsa para otro sainete criollo.

Me reiría de ellos hundiéndose en el ridículo, pero no puedo; el costo de ese mamarracho serán décadas de esfuerzos para compensar los daños. Y con un margen mínimo de errores tolerables para salir adelante. No da para reír; y llorar no es una opción.


¡PATRIA Y LIBERTAD!


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López  


sábado, 4 de noviembre de 2017

PAYASOS



PAYASOS


Nadie es más importante que un payaso.
Nadie.
Porque la vida sin payasos...
No es vida, ni merece ser vivida.
¿Creen que vive, quién nunca se ríe?
¡Nones!
Siempre aunque ya no lo recuerdes,
tu primera risa fue por alguien
haciendo de payaso para vos.
Siempre.
Morisqueta, gesto de amor,
quizá haya sido tu padre o tu madre,
o quienquiera hiciera las veces de.
¿Duende?
Los creyentes, dicen que Dios.
Aquella, tu sonrisa original,
te libra del temor reverencial.
Libre
La bendición de los payasos
es el don de sobrellevar fracasos,
de ponerse en pie y seguir, por si acaso.
Risa:
¡sagrada luz de inteligencia!
la noble, pura y cristalina risa.


Felices los que calzan sus narices
rojas
e inventan circos a su paso
porque las risas, los harán, payasos.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha

Estado Libre Asociado de Vicente López


viernes, 3 de noviembre de 2017

EL SHOW DEL GATOPARDO JUDICIAL


"Si queremos que todo siga como está, 
necesitamos que todo cambie" 

Giuseppe Tomasi di Lampedusa





Sepan disculpar si el show no me emociona, pero me es imposible olvidar que estos jueces son las mismas veletas de siempre. 

Comprendo la euforia, porque instintivamente aparece en mi propia piel con cada nueva detención. Y además, claro, porque es evidente que todos los caminos conducen a Roma: Ella no podía no saber. 

Está fuera de toda discusión que merecen ir presos por corruptos. Así que sí, no soy inmune a esa satisfacción que causa verlos esposados y enchalecados, con el casco haciendo las veces de bonete infamante. 

Sin embargo... Aquel ejercicio que me impuse durante el kirchnerismo de seguir pensando abiertamente, que fue plantarse a contracorriente a pesar de las advertencias que se hicieron amenazas y aprietes varios, a esta altura es un hábito incorporado. Y es que nunca obré impulsado por ser "anti", por la mera negativa, sino por aquello que me define por la positiva en lo que soy: republicano, unitario, liberal. De Derecha. Patriota. 

Entonces recuerdo la claridad con que Jorge Asís pudo simplificar, en una muy breve frase, el corrimiento a la izquierda de esta sociedad pendular, hipnotizada por el relato K: "roban pero encarcelan". Los encarcelados eran entonces los que combatieron contra el terrorismo castrista; y siguen presos. Mis presos. Los que con socrático patriotismo fueron a la guerra a correr el riesgo de ser heridos o muertos y hoy sobrellevan cadenas con edades que les han doblado la columna, pero no la dignidad.

Litigando en nombre propio o como asesor de algún otro abogado he visto a los jueces ignorar la Constitución Nacional sin ninguna sutileza. Dejé entonces de hablar de jueces, empezando a dirigirme a ellos como meros funcionarios judiciales de tal o cual instancia. 

Las sociedades hipócritas siempre se traicionan a sí mismas. Aman y odian sin amar ni odiar en verdad. Consagran chivos expiatorios para excusarse de sus responsabilidades en empujar el péndulo de la historia y sostienen jueces que no son jueces.

Que ver kirchneristas tras los barrotes no nos haga olvidar que el objetivo de la batalla es vivir bajo la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional. 

De lo contrario será un cambio para que nada cambie. Revancha; otra vez.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López 



jueves, 2 de noviembre de 2017

ESA VERDAD QUE AHOGA LA MANO SINIESTRA


"Todos los seres humanos estamos 
capacitados para flotar y nadar,
sólo que algunos, rivales de sí mismos, 
se empeñan en demostrar lo contrario."

Daniel Di Grande
("Aprenda a nadar y a defenderse en el agua"
Argentina - 1980)




En el primer día de Noviembre de 2017, la izquierda marchó para sostener su perverso relato sobre la muerte de Santiago Maldonado. 

Así, contra toda evidencia procesal de la causal de muerte, el zurdaje vernáculo con afiebrada y terrorífica imaginación demuestra su sadismo al desear a pulso fanático un Estado que torture, desaparezca y mate.

Y es lógico. Es lo que hacen ellos en cada país en el que, "revolución" mediante, implantan dictaduras que se pretenden eternas. En su ambición totalitaria de fabricar "un hombre nuevo" asesinando libertades, creen que todos son de su misma condición criminal. 

Si Elisa Carrió se equivocó al aventurar que Santiago Maldonado podría haber estado en Chile, al menos lo deseaba vivo. El conjunto de la izquierda, en cambio, siempre le deseó lo peor. Mucho más que lo peor. Ahogado no es la muerte que podrían usar.

Myriam Bregman, la que reniega del Himno Nacional, dejó en claro su compromiso con la mentira al explicar que "para lograr enjuiciar y castigar a los responsables materiales y políticos de este crimen de Estado tenemos que seguir en la calle y denunciando que la desaparición forzada de personas siempre ha sido el método de las Fuerzas Armadas y de seguridad en la Argentina”.

Según va surgiendo del cadáver en la morgue no hay crimen de Estado. Eventualmente, si se afirman algunos indicios, podría acusarse a alguno de los izquierdistas disfrazados de mapuches por haber abandonado a Santiago Maldonado cuando intentaban cruzar el río. 

Un rato antes de la marcha, Irina Hauser publicaba en Página/12 una nota, titulada "Miedo", que la ubica ya en el risible estilo subjetivo y extraviado de Sandra Russo. Allí,  especula que Maldonado "desapareció en medio de una persecución desquiciada de la Gendarmería, a los tiros. Nadie se arroja a un río helado porque sí, y menos si no sabe nadar y le tiene temor al agua".

Lo que la dactilógrafa de Horacio Verbitsky omite, es que Santiago Maldonado no estaba allí de casualidad, como mero turista que pasa por el lugar y se ve envuelto en una situación imprevista, sino que participaba de las acciones de un grupo secesionista, violento e irracional. Por lo que cruzar el río, acaso con la promesa de no ser soltado por un baqueano de la RAM, pudo ser una forma de afirmar su pertenencia.

Si la izquierda persiste en el plan de equiparar a Macri con Videla y reivindicar la lucha armada, como con total descaro lo anunciaron en Plaza de Mayo el 24 de Marzo de 2017, convertido en operación insurreccional liderada por Horacio Verbitsky a través del caso Maldonado, el país corre el riesgo de reeditar, dramática y ridículamente, tragedias del pasado. 

En la disyuntiva que esa agresión siniestra a la República y la Democracia plantea, antes que responder con violencia (lo que sería darles gusto) la mejor defensa es el humor. Humor negro, ácido e irreverente; contrariando el predominio de la cultura progre enmarcada en la corrección política de la izquierda y desacralizando sus tabúes.

Hay que reírse de ellos, antes que delirando con que su relato es la realidad acusen a Palito Ortega como instigador al suicidio de Maldonado, por cantar aquello de "tirate al río en la parte más profunda / y después cuando te hundas / si querés podés gritar..."




Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
www.plumaderecha.blogspot.com
Estado Libre Asociado de Vicente López


EL DOBLE DISCURSO DE LA IZQUIERDA


Por Mario Santos.

Nacido y criado en Balvanera,
columnista de La Pluma de la Derecha.



Nunca se vio de manera tan evidente como en estos últimos días, -y en el 1º de Noviembre de 2017 en particular- la falsedad, las contradicciones, y el doble discurso de la izquierda.

Luego de un ataque terrorista brutal en la ciudad de New York que dejó 8 muertos, (entre ellos cinco ciudadanos argentinos), ningún izquierdista repudió públicamente el hecho, y ninguno de ellos tampoco convocó a una movilización o marcha a Plaza de Mayo. La izquierda que se autoproclama “humanista”, “liberal”, “defensora de las minorías” y que se considera a sí misma la abanderada de los derechos humanos, no solamente permaneció en silencio, sino que en la misma fecha, marchó a Plaza de Mayo, cínicamente para “reclamar por la desaparición forzada de Santiago Maldonado”. El grado de cinismo y maldad -sí, esto ya es maldad- de los K y de la izquierda en general quedaron al desnudo en esta fecha. “Una fecha que vivirá en la infamia” diría Franklin D. Roosevelt luego del ataque japonés a Pearl Harbor. Para mí este día marca un antes y un después porque lo que la derecha viene denunciando, quedó demostrado y reivindicado por la propia izquierda, certificando su propia doble moral y su cinismo en aquella marcha.




Santiago Maldonado está muerto, lamentablemente. Cada vida argentina, -y cada vida humana- que se pierde, es razón de tristeza para sus familiares y allegados; no hay dudas de ello. Pero un ataque terrorista proveniente de la propia acción humana, y por tanto más evitable (con controles más estrictos, por ejemplo) me parece muchísimo más grave que una muerte natural, de las que miles suceden alrededor del globo a diario, y no lamentamos cada una de ellas, porque es parte de la naturaleza humana. No hay ninguna prueba contundente de que a Santiago Maldonado lo haya secuestrado la Gendarmería. Las probabilidades de que esa versión sea la correcta son bajísimas en base a la información y evidencias que se tienen hasta ahora. E incluso si las probabilidades fuesen a favor de esa teoría, sería muy grave acusar a las fuerzas de seguridad y al gobierno nacional hasta tener pruebas certeras de su responsabilidad. ¿No les parece más grave, acaso, un atentado terrorista a la plena luz del día, el cual todos vieron y del cual se sabe de manera absoluta que fue perpetrado por un malviviente? ¿No es más grave un atentado del terror donde murieron ocho personas, de los cuales cinco fueron ciudadanos argentinos? ¿No es más grave la amenaza de la presencia de ISIS, que -en el peor de los casos- un exceso de una fuerza de seguridad?

El 17 de septiembre de 2017 el diario La Nación publicó una entrevista exclusiva al juez de la causa Guido Otranto, a través de la cual anunció cuáles eran sus convicciones sobre la desaparición de Santiago Maldonado. En la entrevista el juez Otranto anunció:

1) Que consideraba probada la presencia de Santiago Maldonado en el Lof mapuche al comenzar la represión realizada por la Gendarmería Nacional;

2) que el momento crucial de los hechos fue cuando los gendarmes llegaron al río;

3) que la hipótesis más razonable era que Santiago Maldonado se hubiera ahogado en el río Chubut;

4) que no había elementos que permitieran pensar que fue capturado por la Gendarmería Nacional;

5) que no había elementos que permitieran sostener que pudo haber sido herido de gravedad por un disparo a corta distancia o una piedra;

6) que no creía que la desaparición del joven se hubiera producido por un exceso de algún miembro de la Gendarmería;

7) que no había contradicciones de importancia en las declaraciones de los gendarmes que actuaron en la represión y que era muy poco probable que se hubieran puesto de acuerdo en el relato de los hechos;

8) que había "inconsistencias que le restan credibilidad" a la declaración de Matías Santana, cuando dijo haber visto la detención de Santiago Maldonado;

9) que la opinión pública no llegaba "a comprender en su total dimensión cuál es el problema que estamos teniendo con esta comunidad (la mapuche): es extremadamente violenta".

Además, posteriormente, con la causa ya a cargo del juez Gustavo Llera, se encontró un cuerpo en un río en el que ya se había rastrillado previamente; al que acudieron de nuevo después de que un mapuche avisara qué día y en qué lugar aparecería. Además, los mapuches no habían permitido previamente el ingreso de los investigadores en tierras consideradas “sagradas” por ellos, muy cerca del sitio de desaparición del joven. Me pareció increíble leer lo que uno de los bomberos contaba sobre cómo los rescatistas tenían junto a ellos mapuches encapuchados y armados que los vigilaban mientras recogían el cuerpo del río.

Yendo al grano, la autopsia se realizó el día 20 de octubre, entre las 9:30 de la mañana y las 11 de la noche. Al concluir la misma el juez Gustavo Lleral realizó declaraciones preliminares a la prensa, confirmando que se trataba de Santiago Maldonado, que el cuerpo no presentaba lesiones y que la causa de muerte todavía no había sido establecida, estimando que habría que esperar unas dos semanas hasta que los estudios se completaran.

Es decir, aún no existe ninguna prueba de que haya sido Gendarmería. Más aún, la primera información indicaría que se ahogó solo. ¿Por qué entonces su familia, la extrema izquierda, y los K insisten con la teoría del “secuestro”? Lo más prudente sería esperar a que haya pruebas de la responsabilidad del gobierno.

Pero incluso asumiendo como cierta la teoría de que la responsabilidad de la muerte de Maldonado fuese de Gendarmería y del gobierno argentino y aún si los primeros indicios apuntaran a las fuerzas de seguridad, ¿No sería más prudente esperar a tener los resultados de la autopsia y poseer pruebas verídicas? ¿No serían más graves las muertes de argentinos comprobadamente asesinados? O en el peor de los casos, ¿No serían igual de graves?

¿No ameritarían cuando menos, ser mencionados ambos en Plaza de Mayo?

La respuesta es muy simple, y en este caso se observa con una claridad y contundencia que se presenta en pocas ocasiones, y es la alianza entre el islam y la izquierda. Tanto la extrema izquierda atea que odia a las religiones, como el otro extremo, la más fanática y cerrada de todas las religiones, tienen un enemigo en común, que es la sociedad occidental, democrática, y cristiana. Dos enemigos tan opuestos se han unido en un objetivo común que es la destrucción de la cultura cristiana. Sólo después de lograr su objetivo común disputarán sus diferencias. El comunismo laicista de la extrema izquierda contra el fanatismo religioso del Islam, pero eso podrá tener lugar únicamente luego de la destrucción de un enemigo común, que es la civilización occidental, la democracia, la república, la cultura cristiana. Ambos extremos necesitan verla destruida para consumar sus objetivos, por eso es que se han unido en esta nueva guerra cultural y política; y en ocasiones bélica (ataques esporádicos terroristas).

Por esta razón es que se ven izquierdistas defendiendo al islam y viceversa, algo que a primera vista no parece tener mucha lógica, y que se puede entender sólo después de hacer un análisis sobre este extraño vínculo. Esto explica también por qué un referente de la extrema izquierda como Hebe de Bonafini celebraría el atentado a las torres gemelas; admitiendo públicamente en varias ocasiones lo “contenta” que se sintió en aquella oportunidad. Fue hace sólo unos pocos días que la izquierdista Inés Estévez defendió el accionar islámico al que calificó como “violencia defensiva” frente a la “violencia ofensiva” de “Estados Unidos que invade Afganistán para robarse el petróleo”. (Sí, suena insólito primero porque Afganistán no es un gran productor de petróleo, y segundo porque la economía de Afganistán se está recuperando después de décadas de conflictos, y ha mejorado justamente después del derrocamiento del régimen talibán en 2001, -por Estados Unidos y una coalición internacional que establecieron un gobierno pro-occidental y democrático-, y gracias a la recuperación de la agricultura y el crecimiento del sector de servicios. El producto interior bruto sobrepasó los 22% en 2009. Sin la presencia de EEUU, sucumbiría nuevamente ante los grupos extremistas, y seguramente su economía caería junto con su joven democracia.)

Se pueden rastrear precedentes históricos sobre este tipo de alianzas, entre rivales contra un enemigo común, pero a la inversa: en defensa de la civilización occidental. El ejemplo más destacado es el de la Segunda Guerra Mundial. Tanto Estados Unidos y el Reino Unido, como la mayoría de las naciones occidentales democráticas, debieron unirse a un enemigo, la Unión Soviética, para poder destruir a un enemigo común que representaba una amenaza mayor para ambos: el fascismo y el nazismo.

La Alemania nazi bajo sus ambiciones imperialistas comenzó a expandirse arrasando con las poblaciones de Europa. No sólo aniquilando sus ejércitos, y conquistando sus territorios, sino exterminando en masa a sus pueblos, a civiles inocentes. En aquella época, Franklin D. Roosevelt durante el día D, se dirigió por radio a su país y a todo el mundo, en uno de sus discursos más emotivos, con el cual cierro esta nota:



Mis compatriotas estadounidenses:

Anoche, cuando hablaba con ustedes sobre la caída de Roma, yo sabía en aquel momento que tropas de los Estados Unidos y sus aliados estaban cruzando el canal en una nueva y gran operación. Ha logrado pasar con éxito, hasta ahora por lo menos. Y por eso, en este momento conmovedor, les pido que me acompañen en esta oración.

Dios Todopoderoso: nuestros hijos, orgullo de nuestra nación, en este día se han embarcado en un gran esfuerzo. Una lucha para preservar nuestra república, nuestra religión, y nuestra civilización, y para liberar a una humanidad en sufrimiento.

Llévalos por el camino de la rectitud y la verdad; dales fuerza a sus brazos, firmeza a su corazón, constancia a su fe. Ellos necesitarán Tu bendición. Su camino será largo y difícil. Ya que el enemigo es fuerte. Quizás pueda contener y devolver nuestras fuerzas. El éxito quizás no venga con rapidez, pero deberemos volver y volver; y sabemos que por Tu gracia, y por la justicia de nuestra causa, nuestros hijos triunfarán.

Ellos serán dolorosamente probados, día y noche, sin descanso, hasta que la victoria sea ganada. La oscuridad será rasgada por ruidos y llamas. Las almas de los hombres serán agitadas por las violencias de la guerra. Ya que estos hombres fueron arrancados hace poco de los caminos de la paz. Ellos luchan no por la lujuria de conquistar. Ellos luchan para terminar con las conquistas. Ellos luchan para liberar. Ellos luchan para que surja la justicia, y la tolerancia y buena voluntad entre todas tus personas. No ansían otra cosa que el fin de la batalla, y volver a su refugio que es su hogar.

Algunos jamás volverán. Abrázalos, padre; y recíbelos, a tus heroicos servidores, en tu reinado.

Y para nosotros aquí en casa, -padres, madres, hijos, esposas, hermanas, y hermanos de estos valientes hombres al otro lado del océano, cuyos rezos y pensamientos están siempre con ellos- ayúdanos, Dios todopoderoso, a volver a dedicarnos en renovada fe en ti, en esta hora de gran sacrificio. 

Mucha gente me ha urgido a llamar a la nación a un solo día de rezo especial. Pero dado que el camino es largo y el propósito muy grande, pido que todo nuestro pueblo se devote en rezo continuo. Al levantarnos cada día nuevo, y de nuevo cuando cada día es terminado, que palabras de oración estén en nuestros labios, invocando Tu ayuda para nuestros esfuerzos.

Danos fuerza, también. Fuerza en nuestras labores cotidianas, para redoblar las contribuciones que hacemos para el apoyo material y físico de nuestras fuerzas armadas. 

Haz que nuestros corazones permanezcan sólidos, para esperar a que pasen los dolores laboriosos, para resistir los dolores que puedan venir, para transmitirles nuestro coraje a nuestros hijos donde quiera que estén. 

Y, Oh Señor, danos fe. Danos fe en Ti. Fe en nuestros hijos. Fe en los otros. Fe en nuestra unida cruzada. No dejes que la agudeza de nuestro espíritu se apague. No dejes que los impactos de eventos temporarios, de asuntos momentáneos de momentos fugaces. Que no nos desaliente en nuestro propósito inconquistable.

Con Tu bendición, prevaleceremos  sobre las impías fuerzas de nuestro enemigo. Ayúdanos a conquistar los apóstoles de la codicia y las arrogancias raciales. Guíanos a la salvación de nuestro país, y con nuestras naciones hermanas hacia un mundo de unidad que anunciará una paz segura, una paz invulnerable a los esquemas de hombres indignos. Y una paz que permitirá a todos los hombres vivir en libertad, cosechando las justas retribuciones de su esfuerzo honesto. 

A través tuyo será logrado, Dios todopoderoso.
Amén.


Presidente Franklin D. Roosevelt – 6 de Junio de 1944.

sábado, 28 de octubre de 2017

A 100 AÑOS DE LA REVOLUCIÓN RUSA


Por Mario Santos.

Nacido y criado en Balvanera,
columnista de La Pluma de la Derecha.

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Zar Nicolás II de Rusia, conocido como “Nicolás el Sanguinario” debido a la Tragedia de Jodynka,
el Domingo Sangriento y por los pogromos antisemitas que se produjeron durante su reinado.


El 25 de Octubre de 1917, hace exactamente cien años, los guardias revolucionarios asaltaron el Palacio de Invierno.

A las órdenes León Trotsky y Vladimir Lenin, los revolucionarios depusieron al gobierno democrático provisional de Alexander Kerensky, cuyo gobierno había sido establecido tras la primera revolución, la de febrero, que terminó con la monarquía del Zar.

Es una fecha importante en la historia humana, porque significó una regresión triste hacia el absolutismo y despotismo, que tanto habían caracterizado al régimen imperial ruso, la última monarquía absoluta de Europa, que desapareció tan tarde como el siglo XX.

La tiranía y el despotismo se habían personificado durante años en aquel absolutismo imperial que no conocía límites. Recordemos que el proyecto monárquico de Manuel Belgrano era uno parlamentario o constitucional; y en el caso del de San Martín, una monarquía constitucional o a lo sumo moderada.
Aquellos grandes hombres que lucharon por la libertad, contra la tiranía y el despotismo monárquico, y de los cuales podemos enorgullecernos de llamarlos argentinos y “padres de la patria”, nutrieron sus ideas en las grandes revoluciones de fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, en particular de la norteamericana (1776) y la francesa (1789). También sirvieron de inspiración a la gran mayoría de los revolucionarios de mayo y subsiguientes próceres. Mariano Moreno y su pasión por Rousseau, Juan B. Alberdi y su admiración por Jefferson, y así muchísimos más.

Por eso, la revolución de febrero y la caída del último vestigio del absolutismo significan un gran paso para la humanidad en su conjunto. En especial tratándose de uno de los monarcas más sanguinarios de la historia humana. Es lamentable por otro lado, que aquella revolución no diera paso a un sistema democrático, -o muy breve- y que terminase fatalmente en lo que sería la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, que posteriormente el déspota Joseph Stalin convertiría en un auténtico reinado del terror y en un verdadero “imperio del mal” como lo calificaría Ronald Reagan en 1982.

Los bolcheviques aprovecharon la esperanza y energía revolucionaria del pueblo ruso, para convertirlo en un sistema elitista que perpetuaría y profundizaría la desigualdad y la tiranía absolutista de la época zarista. Peor aún: instalando una persecución policial y una vigencia del terror que  servirían para afianzar el poder de Stalin, instalar la mentira como política de estado, y llevar a la Unión Soviética a una expansión territorial y política sin control; bajo una ambición imperialista igual o mayor a la de la Alemania Nazi. El imperialismo soviético se vio caracterizado por la ocupación de casi toda la Europa Oriental “liberada” de los nazis. Curioso es hacer notar que muchos izquierdistas llaman “potencias imperialistas” a Estados Unidos, Inglaterra, y Francia; pero las zonas liberadas por los aliados de la ocupación alemana, rápidamente recuperaron su autonomía y soberanía nacional, restablecieron su integridad territorial y sus sistemas democráticos, mientras que en el frente oriental el avance del ejército rojo significaba tan sólo el recambio de la ocupación nazi por la ocupación soviética.

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Marx, Engels, Lenin, y Stalin. Figuras destacadas del comunismo.

El caso de Polonia es emblemático, donde los soviéticos se rehusaban a ceder ante la presión aliada de respetar la libertad polaca y el derecho a su autodeterminación por medio de elecciones abiertas democráticas.

Otro caso que merece estudio es el Holodomor, el trágico genocidio ucraniano perpetrado por Stalin en 1933 en donde murieron de 1,5 a 10 millones de personas (las cifras varían muchísimo), en el contexto del proceso de colectivización emprendido por la URSS.

Cerrando este breve análisis, comparto una reflexión personal: ¡Qué historia distinta hubiese sido si la revolución no hubiese dado lugar a otra tiranía sino a la libertad del pueblo ruso!

Otra reflexión es considerar que el pueblo ruso no es responsable de los crímenes soviéticos, sino por el contrario, la primera víctima de las autoridades elitistas comunistas, que impidieron el desarrollo de una democracia con participación ciudadana, y sumieron durante casi un siglo en la miseria, la pobreza, el sufrimiento, y el terror, a su propia población, y a los demás pueblos que lograron someter.

viernes, 27 de octubre de 2017

MALDONADO Y LOS FABRICANTES DE GUETOS




La regla para la buena convivencia de los argentinos es una sola: dentro de la Constitución todo, fuera de la Constitución nada. 

Lamentablemente somos lentos de entendedera, la letra ni con sangre nos entra y todavía la Constitución Nacional es más una sugerencia que la ley suprema de la Nación Argentina. De hecho, si resolver problemas fuera para los argentinos una experiencia más interesante que hablar de ellos, la sentencia de Ortega y Gasset: "argentinos a las cosas" no conservaría su brutal elocuencia. 

No hay asunto del presente que sea realmente un problema nuevo. Literalmente, nos venimos cocinando en nuestra propia salsa, que a esta altura ya es un caldo viscoso de refritados indigeribles. Nuestra manía por el pasado no es la virtud de honrar la historia, sino el vicio de evitar su progreso. En las últimas elecciones, por caso, descubrimos que Perón no votó a Taiana. Lo que habla muy bien de Perón... Ya ven, yo también soy parte de esto mismo que critico. Soy argentino, ¿qué esperaban?

Pero, aún siendo parte, diré en mi defensa que hay diferencia entre vivir en el pasado y aprender del pasado, porque según se elija una cosa o la otra en el presente, encontraremos en el futuro viejos problemas o nuevos desafíos. 

El "Caso Maldonado" es un buen ejemplo. Empecemos por un principio lejano:

Allá por Abril de 1819 el Soberano Congreso General Constituyente de las Provincias Unidas en Sud América alumbró una Constitución Nacional que se apagó rápidamente. Aquellos constituyentes, al pretender fundar la organización del país, pensaron el modo de resolver problemas de su época y en ese contexto propusieron: 
Artículo CXXVIII.- Siendo los indios iguales en dignidad y en derechos a los demás ciudadanos, gozarán de las mismas preeminencias y serán regidos por las mismas leyes. Queda extinguida toda tasa o servicio personal bajo cualquier pretexto denominación que sea. El Cuerpo Legislativo promoverá eficazmente el bien de los naturales por medio de leyes que mejoren su condición hasta ponerlos al nivel de las demás clases del Estado. 
Dada la garantía de igualdad ante la ley, que el mismo texto constitucional consagraba, este artículo 128 era superfluo, pero reconocía un problema, el atraso o inferioridad de los aborígenes y se proponía resolverlo con políticas activas. Obsérvese que aquello no se planteaba como algo permanente sino transitorio y con un plazo determinado por el objetivo a alcanzar: "hasta ponerlos al nivel de las demás clases del Estado". 

Como si hubieran leído "El asedio a la modernidad" de Juan José Sebrelli (Editorial Sudamericana - 1992) entendieron que: "Plantear el problema indígena como un caso de 'nacionalidades oprimidas' o 'razas irredentas' es disimular la pertenencia del indio antes que a una raza a una clase social: proletariado rural, subproletariado de los suburbios, clase residual de economías precapitalistas. La desigualdad económica y social que sufre el indio compete a la política y nada tiene que ver con la filosofía racial, la antropología cultural o el folclore. Los indios necesitan técnicas avanzadas para cultivar la tierra, educación, condiciones sanitarias, integración en la economía moderna" (obra citada pág. 288). 



Ahora bien, con la desafortunada reforma de la Constitución Nacional de 1994, perpetrada por contemporáneos de Sebrelli, se engendró una solución distinta para el mismo viejo problema: 

Artículo 75, Inciso 17.- Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos.
Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería Jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones.
En rigor de verdad, los constituyentes del 94, no encontraron una solución distinta sino que seducidos por la superficialidad del indigenismo, lo que implica ignorar o subestimar la gravedad de lo subyacente, decidieron perpetuar el problema encapsulándolo en guetos. Con un tremendo agravante, lo pensaron de 1994 para siempre y no, como se proponía en 1819, "hasta ponerlos al nivel de las demás clases del Estado".  

Contrariando la igualdad ante la ley, pareciera que la idea es que esos sectores de la sociedad lejos de integrarse armónicamente sean confinados a reservaciones en territorios cuya propiedad no pueden enajenar ni trasmitir, por la cual no se los puede gravar ni embargar y de la que deben compartir la gestión con el Estado tutor. Una reservación en la que más que el respeto a su identidad lo que prima es la segregación. Racismo puro, al amparo del "buenismo bien pensante" que alimenta la idiotez útil del progresismo. 

Sirvan estos antecedentes históricos y jurídicos como necesaria introducción a la problemática en torno al "Caso Maldonado", que tampoco puede abordarse sin comprender lo que el régimen kirchnerista ha significado en términos de daño institucional, degradación cultural y merma intelectual de la Argentina, ya que la interpretación racional de los hechos estuvo durante 12 años atacada por el relato ideológico impuesto por un proceso orwelliano de desmemoria y adoctrinameinto colectivo. La inercia de ese proceso está corporizada en el cadáver de Santiago Maldonado, que tanto en su aparición como en su autopsia revela los intereses detrás de su muerte.

Desde hace muchos años se venía observando que el problema indigenista mapuche crecía y se radicalizaba en Chile, por lo que, inexorablemente, iba a sentirse de este lado de la cordillera a pesar de la integración de la comunidad mapuche argentina; poco propensa a reclamos radicalizados. Es evidente que, más allá del cruce de la frontera, características locales hacen distinto el juego a uno y otro lado de los Andes. 

Hoy todos los argentinos sabemos, "Caso Maldonado" mediante, que tenemos un problema en el sur. Pero ese problema no es con los mapuches, sino con los mismos que a lo largo del kirchnerismo pusieron por encima de la Constitución Nacional a la doctrina de los derechos humanos, agitada como bandera para justificar toda clase de negociados y atropellos a la República. 

La izquierda empeñada en replicar la dictadura castrista, a través de su repetidora automática que es el progresismo, ha impuesto el concepto genérico de "pueblos originarios" aludiendo a  la existencia de supuestos sujetos colectivos de derechos que preexistentes a la Nación Argentina quedan al margen de sus leyes y soberanía. Claro que ni la expresión "pueblos originarios" existe en el texto de la Constitución Nacional, ni artículo alguno deja resquicio para que la Constitución se niegue a sí misma sometiéndose a otro poder, preexistente o no. 

Lo que la Constitución Nacional reconoce es preexistencia étnica y cultural de los "pueblos indígenas argentinos", lo cual es mucho más especifico que "pueblos originarios". Cabe preguntarse si los mapuches califican como uno de los "pueblos indígenas argentinos" o simplemente son una colectividad más con inmigrantes y/o descendientes de tales. Pero ni siquiera esa es la discusión de fondo, porque en cualquier caso, la regla es la misma: dentro de la Constitución todo, fuera de la Constitución nada. 

Argentina no tiene un "problema mapuche" como quieren instalar los fabricantes de guetos, lo que Argentina tiene es un problema con izquierdistas disfrazados de mapuches que operan a través de la organización secesionista Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) y cuenta con apoyo de intereses antiargentinos. El indigenismo de la izquierda busca la formación de guetos, porque allí se gesta y crece el resentimiento en el que se basa toda su ideología. 

En función del territorio en el que la RAM pretende imponer sus reclamaciones, es dable indicar que al inciso constitucional arriba señalado, lo antecede el mandato al Congreso de "proveer a la seguridad de las fronteras" (Art. 75, Inc. 16), con lo cual queda claro cual es el encuadre que corresponde darle a la cuestión RAM: el de un problema de seguridad de fronteras. 

La Ley 24.059 de Seguridad Interior contempla la creación de un Comité de Crisis para cuando "estén en peligro colectivo la vida, la libertad y el patrimonio de los habitantes de una región determinada" o "se encuentran gravemente amenazados en todo el país o en una región determinada del mismo, los derechos y garantías constitucionales o la plena vigencia de las instituciones del sistema representativo, republicano y federal". Aplica al caso.

Reiterando lo expresado en una nota anterior: Ahí está el instrumento previsto por el legislador para enfrentar esta situación: convocar a través del Consejo de Seguridad Interior un "Comité de Crisis" y designar algún funcionario nacional, de carácter político y civil que, como Delegado, coordine el diseño de un plan estratégico asumiendo toda la responsabilidad de las operaciones. 

La respuesta, como siempre, es la ley. Siguiendo la lógica de la Constitución Nacional, no se requiere el genio de un Julio César o un San Martín para dar forma a un plan de operaciones en el terreno que neutralice el accionar de la RAM. El sentido común profesionalizado, de cualquier especialista en seguridad idóneo, basta para con los recursos disponibles diseñar un plan realizable en el corto plazo  que de lugar a acciones civiles de proyección extendida para consolidar sus resultados. 


No es difícil si se actúa con premura. Si se demora en dar respuesta, el riesgo es que nuevos hechos violentos pueden dar lugar a  algo con lo que, por mi afición al humor negro, he bromeado en twitter. Es decir que reclamen acciones duras como las que la película "La Patagonia rebelde" atribuye al Coronel Varela, quien interpretado por Héctor Alterio alzaba la mano exhibiendo cuatro dedos para indicar los cuatro tiros de un fusilamiento. Nunca se llega a los extremos cuando se obra anticipándose a la urgencia.

Lo complicado es otro aspecto del problema, o mejor dicho otro problema vinculado y que tambíen es antiguo: los enemigos de la democracia. Porque sobre la incertidumbre respecto del paradero de Santiago Maldonado la izquierda sostuvo una operación insurreccional liderada por el terrorista montonero Horacio Verbitsky, quien desde el diario Página/12 el 07AGO17, titulando: "MACRI YA TIENE SU DESAPARECIDO", argumentaba que "El gobierno nacional pasa del negacionismo a la represión" y que siendo "el primer detenido-desaparecido bajo la presidencia de Maurizio Macrì", el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS, que preside el propio Verbitsky), pidió la urgente intervención del Comité contra la Desaparición Forzada de las Naciones Unidas.

Santiago Maldonado, presentado como víctima de una desaparición forzada, servía para desacreditar al gobierno nacional, pedir la renuncia de funcionarios  y acusar de asesinas a las fuerzas de seguridad. La agitación vino de la mano de una serie de ejercicios de gimnasia revolucionaria. Organismos de derechos humanos, dirigentes de izquierda, artistas, periodistas, algunos pocos incautos y cualquier mamarracho, ya por ideología o por ansias de figurar,  dieron por cierto el relato, bregaron por el respeto del "territorio ancestral" y hasta hubo quienes vociferaron que la Gendarmería Nacional debía abandonar sus asientos en la zona. Un delirio de confusión planficada, que todo fuera rápido, expeditivo y basado en que los organismos de derechos humanos no pueden no tener la verdad. 

El hallazgo del cuerpo y los primeros resultados de la autopsia de Santiago Maldonado bastaron para tirar abajo la fábula de la cacería en el umbral de las elecciones. La maniobra insurgente fracasó en las manos de los peritos, dejando tan expuestas las mentiras como las intenciones. Estás últimas brotaron iracundas de la boca de Facundo Jones Huala :"Tiene que haber un estallido social para echar a la mierda a estos fachos asquerosos"

Un estallido, una situación de ingobernabilidad y Mauricio Macri escapando a bordo de un helicóptero; eso es lo que Verbitsky y toda la izquierda estaban buscando, lo que seguramente le prometieron a Jones Huala algunos de los tantos que, como Victoria Donda, fueron en procesión a la cárcel a la búsqueda de un nuevo ícono guerrillero y para fotografiarse con él. Curiosamente de los que ejerciendo cargos públicos pedían renuncias fingiendo convencimiento de estar ante una desaparición forzada, ninguno fue capaz de reconocer su propia irresponsabilidad y renunciar. Ninguno. Dignidad cero.


La izquierda no es democrática y tampoco es argentina. Es lo que se vio en la Plaza de Mayo el 24 de Marzo de 2017 reivindicando la lucha armada de las organizaciones terroristas mientras llamaban dictadura al gobierno de CAMBIEMOS. Y al igual que aquellas organizaciones derrotadas en los años de plomo, siguen siendo dirigidos desde Cuba por la misma dictadura a la que llaman "revolución". Su pensamiento internacionalista es tan chato, apátrida y peligroso como lo demuestra Evo Morales, quien afirma que ser guerrillero no es un delito, intentando negar que Ernesto Guevara era un invasor en Bolivia, y consecuentemente interviene en asuntos internos de la Argentina al calificar, sin ningún fundamento, de "cobarde y condenable asesinato" la muerte de Maldonado. 

Enfrentar los focos de insurgencia evitando toda generación de guetos, insisto, es relativamente sencillo. Lo difícil es dar la batalla cultural y política contra la izquierda comunista para hacerle comprender a la ciudadanía argentina, especialmente a la dirigencia política republicana, que tal como suele decir Nicolás Márquez: "el macartismo es un sano y noble sentimiento". 

Y realmente lo es; confrontar en el plano de las ideas ahorra sangre. 


DENTRO DE LA CONSTITUCIÓN TODO,
FUERA DE LA CONSTITUCIÓN NADA

¡PATRIA Y LIBERTAD!


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López




Ariel Corbat

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