martes, 28 de marzo de 2017

BICAMERAL DE INTELIGENCIA: REPÚBLICA O INOPERANCIA.



Sergio Berensztein sostiene, con razón, que "la Argentina no resolvió la cuestión de los servicios de inteligencia". Suscribo plenamente. Pero, en realidad, Argentina no ha resuelto esa ni ninguna otra cuestión porque el nuestro es un país en el que, lamentablemente, las cuestiones no se resuelven.

Argentina nunca quiso escuchar el llamado de Ortega y Gasset. En lugar de ir por las cosas, de resolver los temas, nos hemos especializado en desarrollar lo que Rafael Bielsa llama "aptitud para las reyertas de chiruzas de barrio".

La dolorosa frase de Bielsa alude a un país que desperdició su potencialidad a cambio de nada, acaso empantanado en la confusión desde que Don Bartolomé Mitre dijera aquello de "cuando todo el mundo está equivocado todo el mundo tiene razón". Algunas veces, el grado absurdo de las discusiones argentinas, con la mentira entronizada como símbolo en el lugar de la verdad, me hace sospechar que no somos ya una Nación y hasta temer que no seamos tampoco un país, que a lo mejor ni siquiera estemos en un mundo de entidad real, sino en la fantasía de algún escritor como Jonathan Swift. Quizá Gulliver camina entre nosotros, desconcertado por la envejecida joven promesa de una República derrochada en nombre de la nada...

Sin embargo, pienso luego existo; aquí estamos. Sosteniendo convicciones republicanas por no ceder a la tentación de ser simplemente animales de fango. Lo dije antes con pretensiones poéticas, si a mí Patria se la ha llevado el viento, sigo aquí, emboscado, para robar al viento. Y no soy el único.

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Ir por las cosas es enfrentarlas. Esforzarse por vivir como se piensa, para no terminar pensando como se vive. Los que somos republicanos obramos con sentido republicano fortaleciendo la cultura institucional, en este contexto estamos obligados a pelear, porque cada uno tiene que librar las peleas que le tocan. No como chiruzas de barrio, que discuten por la discusión misma queriendo que nada cambie, sino a través de los resortes institucionales que derivan de la Constitución Nacional y para que funcionen realmente como tales. Si cada quien cumple el rol institucional que la ley le asigna, seguramente vamos a empezar a ser un país distinto del que chapotea en el barro.

Con ese sentido, plenamente convencido que hay que resolver la cuestión de los servicios de Inteligencia, porque la República necesita fundamentar sus decisiones de Estado, he realizado la siguiente presentación: 



Buenos Aires, 21 de Marzo de 2017.-


Senador Nacional Juan Carlos Marino:


Me dirijo a Ud. en su carácter de Presidente de la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia.

La Ley 25.520 confiere a la Comisión Bicameral que Ud. preside el deber de supervisar el funcionamiento de los organismos que integran el Sistema de Inteligencia Nacional, con amplias facultades para controlar e investigar de oficio, estableciendo que el control parlamentario abarca la consideración, análisis y evaluación de la ejecución del Plan de Inteligencia Nacional. El objeto que da razón de ser a la Comisión Bicameral no es solamente un mero control formal de legalidad, sino de funcionamiento.

En ese entendimiento de lo institucional, vengo a poner en conocimiento de la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia el estado de inoperancia que presenta la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, responsabilidad del Subsecretario de Investigación del Delito Organizado y Complejo Juan Patricio Furlong, quien conserva la firma de Director Nacional de Inteligencia Criminal.

A tal fin acompaño en sobre cerrado copia de la nota que el 06MAR17 elevé a la Ministro de Seguridad de Nación Patricia Bullrich, en la cual le ofrecí mi renuncia manifestando irreconciliables diferencias con el Subsecretario Furlong. Consecuentemente, el 13 de Marzo la Ministro Bullrich firmó mi "baja por no confirmación de planta permanente". Aceptación implícita de la renuncia que hubiese preferido fuera explicita, porque con ese paso de salida neutra y burocrática se pretende ignorar la cuestión planteada.

El 06 de Enero de 2016 la página web del Ministerio de Seguridad de la Nación hacía pública mi participación en la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal. Erróneamente se me presentaba como Director Nacional, cargo que, deseo aclarar, nunca desempeñé.

Asimismo, es menester subrayar que el estado de inoperancia que presenta la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal bajo responsabilidad de Furlong dista mucho de ser un secreto de Estado. Por caso, a la noche del mismo día en que presenté mi renuncia, la Diputada Nacional Elisa Carrió, siendo entrevistada en TN CENTRAL por Nicolás Wiñazki y Luciana Geuna, ante una pregunta sobre los servicios de Inteligencia, respondió:

- Hoy no hay SIDE tampoco. No hay nada. No hay nada. Primero no hay Inteligencia Criminal, porque la Inteligencia Criminal está a cargo de Furlong. Persona más sospechada que Furlong para Inteligencia Criminal... Y no estoy imputando con esto a Patricia Bullrich.

Y agregó luego respecto a Furlong:

- Es un socio de Burzaco, pero que obviamente de Inteligencia Criminal no hace nada.

"No hace nada", dijo la Diputada Carrió. "Funcionario de la nada", había escrito yo. Por si hiciera falta aclararlo, no hubo ninguna coordinación previa con la Diputada Carrió. La concurrencia de opinión fue fortuita. Pero, esa sincronía por azar, pone en evidencia que es de público y notorio la ausencia de Inteligencia Criminal; lo percibe cualquier ciudadano que analiza la situación y es obvio para los especialistas. Por caso, Laura Etcharren refiriéndose a la abundancia de cocaína en el país, en diálogo con Nelson Castro: (TN DE 18 A 21 del 14 de Marzo) dijo textualmente: "está faltando un trabajo de campo e Inteligencia Criminal". Ningún especialista en seguridad está conforme con el estado de la Inteligencia Criminal en el país. Ninguno.

La Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia tiene un ineludible rol institucional para que cada quien cumpla con su respectiva responsabilidad dentro del Sistema de Inteligencia Nacional y tiene las facultades para hacerlo, aunque históricamente haya desempeñado un papel decorativo con el que acompañó pasivamente la decadencia del Sistema de Inteligencia Nacional hasta su estrepitoso colapso a finales de 2014. Es evidente que recomponer un sistema colapsado implica un esfuerzo que requiere ser sostenido en el tiempo, pues bien, en lo que respecta a Inteligencia Criminal se ha desperdiciado un año.

Solicito entonces que la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia investigue y evalúe el funcionamiento de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, formulando en consecuencia al Poder Ejecutivo las pertinentes “recomendaciones para el mejoramiento del Funcionamiento del Sistema de Inteligencia Nacional” (Art. 33, Inc. 4 C, Ley 25.520), y promueva toda acción administrativa o legal que surja de su investigación.

Accesoriamente, solicito que en el tratamiento de cualquier actuación relacionada con esta presentación se abstenga de participar el Contador Alberto Carlos Revah, en razón de haber sido socio de Juan Patricio Furlong en la sociedad de responsabilidad limitada Global Lider.

Finalmente, quedo a disposición para responder personalmente cualquier consulta que surja de lo aquí expresado.

Sin otro particular, lo saludo cordialmente.


J. Santiago Tamagnone (h)
DNI 17.737.490


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López

domingo, 26 de marzo de 2017

¡¡¡EN DEFENSA DE LOS PAYASOS!!!




Que Oscar Parrilli haya sido el jefe de la AFI, por lo tanto cabeza del Sistema de Inteligencia Nacional, es una de esas vergüenzas que, por sí solas, explican el grado de daño que el kirchnerismo le hizo a las instituciones, la cultura y el intelecto de los argentinos.

No voy a repetir aquí todo lo que se ha hecho público sobre Oscar Parrilli, por demás elocuente para describirlo en su persona que poco importa, y funcionalmente; es otra cosa lo que motiva estas breves líneas.

Sin ser un fundamentalista del idioma, pues todos usamos a veces expresiones sin reflexionar sobre su real contenido, rechazo que se utilice la expresión "payaso" pretendiendo que sirva de insulto o como sinónimo de inútil. Por eso no me gustó que Jaime Stiuso haya llamado "payaso" a Parrilli, porque francamente no creo que ningún payaso merezca ser comparado con eso. Para peor, la poca originalidad de Parrilli lo llevó a repetir el pretendido insulto en su intento por atacar al Fiscal Germán Moldes. 

No admito que "payaso" sea un término que sirva para denostar a nadie. Más aún, hasta cuando recibía amenazas de muerte que incluían el "payaso" como insulto, me sentía halagado por ser llamado de esa manera. Saben los lectores de La Pluma de la Derecha, que siempre llevo conmigo una nariz de payaso. (Ver nota: "HOY ME COMPRÉ UNA NARIZ DE PAYASO")



Los payasos nos hacen mejores personas. Nos enseñan a afrontar las dificultades con una sonrisa, a reírnos de nosotros mismos, a no ponernos tan serios que perdamos la perspectiva sobre el sentido de la vida. 

Ser payaso no es fácil, requiere talento y no cualquiera puede serlo. Los buenos payasos entienden la naturaleza humana igual o mejor que un filósofo, saben anticipar las reacciones del público, conocen que ocultar y que mostrar en el momento exacto para hacerlo. 

No, payaso no puede ser un insulto. Inservible, sí lo es. Más aún, jamás cuestionaría por su sola condición en el caso que un Payaso llegara, alguna vez, a ser el jefe de nuestros servicios de Inteligencia. Los circos y los payasos tienen una larga, muy larga, tradición de espionaje.Ni la nariz ni el maquillaje son casualidad.

Sonrío cada vez que pienso en José Marrone, Jerry Lewis o Firulete. Y les doy gracias de todo lo bueno que hicieron por mi alma. Nuestras almas.



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López.

  

miércoles, 22 de marzo de 2017

ES BUENO, ROZITCHNER, QUE NO SEAS ELLOS.



A poco de publicar la anterior entrada del blog: "ROZITCHNER: ¡NO SEAS ELLOS!", Alejandro Rozitchner respondió con este comentario: 
No dije lo que se dice que dije. Lo que dije es que me preocupa que el pueblo argentino no esté a la altura de sus decisiones, de las suyas propias, no de las de Mauricio. Podés chequear el audio. No pienso lo que se me adjudica, me parece una pelotudez y no lo hubiera dicho nunca. Pero andá a aclarar algo en el ruido general, es muy difícil. 
En cuanto a lo segundo: sí, creo que es un gabinete muy bueno y que trabaja en equipo y hace muchas cosas y muy buenas. Podemos disentir, claro, pero es mi opinión y creo que no ofende a nadie ni es mesiánica ni nada.
Saludos y gracias
Vale la aclaración, tanto en lo que acordamos como en el desacuerdo. El simple diálogo, lo más elemental del respeto por el otro, marca una diferencia abismal con la deshonestidad intelectual del kirchnerismo y la soberbia del discurso único. 

Es bueno, Rozitchner, que no seas ellos.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
www.plumaderecha.blogspot.com
Estado Libre Asociado de Vicente López

martes, 21 de marzo de 2017

ROZITCHNER: ¡NO SEAS ELLOS!




Una de las cosas más desagradables del kirchnerismo fue la subestimación intelectual de los argentinos. 

En los últimos años de la déKada infame, el proceso de desmemoria colectiva y dominación social, montado a partir de la mentira de los 30.000 desaparecidos, había sido tan exitoso en profundizar el daño institucional del país, degradar su cultura y causar merma intelectual, que los filósofos del régimen Ricardo Forster y Jose Pablo Feinman vomitaban frases de una obsecuencia orwelliana, propia ya no de "Rebelión en la granja" sino de "1984". Los textos del colectivo "Carta Abierta" atestiguan de aquella época, acaso la más oscura para el pensamiento argentino (donde se llegó al extremo de imponer la cobardía intelectual como regla de la UBA), que la voluntad totalitaria se funda en el desprecio por el otro. 

Si recuerdo esto es porque leo con asombro y preocupación declaraciones de Alejandro Rozitchner, en las que resuena el eco nefasto de aquella oscuridad emanada de la obsecuencia: 
  • "Me preocupa que el país no esté a la altura de las decisiones (de Mauricio Macri)". 
  • "Yo veo un equipo de gente muy capaz, muy compenetrada con los temas, que sabe lo que hace, sabe a lo que se dirige y trabaja en equipo, veo un gabinete impresionante".
Siento que debo cuestionar conceptualmente la primera afirmación: todo Presidente tiene la obligación de tomar decisiones a la altura de su país, ese entendimiento de la realidad para decidir con proyección de futuro es la característica de los estadistas. El liderazgo republicano, por otra parte, está lejos del personalismo mesiánico. Prefiero el Macri que reconoce sus errores a este pretendido iluminado que insinúa Rozitchner.

La segunda afirmación no requiere refutación conceptual y quizá sea tiempo que Alejandro Rozitchner visite a su oculista. Los hechos están a la vista: ni el gabinete es la gran cosa, ni todos los que lo integran saben lo que hacen y mucho menos se trabaja en equipo. 

Espero sepa Alejandro Rozitchner contribuir desde su rol a que CAMBIEMOS sea sustancialmente CAMBIEMOS y ni por asomo KONTINUEMOS. Por eso, si lo tuviera cerca le diría, de onda, "Rozitchner: ¡No seas ellos!". 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López


viernes, 17 de marzo de 2017

EL PACTO DE IRRESPONSABILIDAD




"La Nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa republicana federal", establece en su primer artículo la Constitución Nacional.

Ese renglón constitucional implica muchas cosas amalgamadas cuya existencia es dudosa: una Nación Argentina, un modo de gobernar, una representación, una República y federalismo. Casi una historia de ficción. O sin el casi, porque el federalismo es inviable. En apenas un renglón, más que un cuento mínimo, una tragedia máxima. 

Compete a la política, en su más noble y alta acepción, que la Constitución Nacional sea la ley suprema rigiendo nuestras vidas y no una vaga referencia, apenas mención alusiva a las buenas intenciones de los fundadores de la Patria. 

Si ya en el primer artículo la Constitución Nacional resuena utópica al contrastar con la realidad es porque la política se vació de contenido y perdió grandeza arrastrando a la Argentina al limbo en el que se encuentra. Un limbo fronterizo con el infierno, donde chapotea en la degradación cultural, daño institucional y merma intelectual; males profundizados adrede por el régimen kirchnerista y apenas contenidos, ni siquiera frenados, por CAMBIEMOS.

La política, digna por principio, se manifiesta como algo espurio en Argentina porque hay una aceptada deshonestidad de base que se afirma en un tácito acuerdo de irresponsabilidad: ni los ciudadanos son ciudadanos, ni los políticos son políticos. En consecuencia, no hay legitimidad política porque no hay auténtica representatividad que comunique ciudadanía con dirigencia.

El calendario electoral del año 2017 contempla plazos de cierre de padrón, inscripción de alianzas, el arreo forzado a las PASO y finalmente los comicios legislativos. Lo que no contempla son elecciones internas en los partidos políticos, que carentes de vida institucional, sin la participación y voto de los afiliados, siguen siendo instrumentos en manos de camarillas.



Hay que romper ese pacto de irresponsabilidad, ser ciudadanos y entender que la condición de ciudadano se completa con la participación política activa como afiliado de cualquier partido. Con voz y voto en el día a día.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López



miércoles, 15 de marzo de 2017

MI RENUNCIA A LA MINISTRO DE SEGURIDAD




A diferencia del personaje que interpretaba el genial Groucho Marx, tengo apenas unos principios y no van a cambiar por otros. Acaso, hermosa palabra la palabra "acaso", esa sea la razón por la cual me hace reír el desparpajo con el que Groucho ofrece principios a gusto del otro. Yo no podría. 

Mis principios aceptan las dudas que surgen de la honestidad intelectual, fuera de esa revisión de conciencia, son inmunes a la conveniencia, la presión externa y cualquier consecuencia: tienen el valor de la palabra que se sostiene en la vivencia del verbo. Nada me otorga mayor felicidad que sostener mi palabra. 

Por mis principios creo en servir. Servir es ser útil, es estar y hacer donde hace falta. Cualquier artilugio para evitar servir es un engaño, es deslealtad, es deshonra. 

Cuando no escribo ficción, las palabras que presento en el papel son un compromiso de vida. Está todavía en imprenta mi "Trilogía de Convicciones" y esos tres libros no llevan ese título porque sí. "El heroísmo y la gloria", "Panfleto de Ciudadanía" y "La mística de los servicios" (un apunte para el deber ser de los agentes de Inteligencia argentinos) no tendrían ningún valor si mi conducta no guardara coherencia con lo escrito en ellos. 



El miércoles 06 de Enero de 2016 la página web del Ministerio de Seguridad de la Nación, al anunciar la primera reunión de Gabinete de la Ministro Patricia Bullrich, hacía pública mi participación en la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal. Erróneamente se me presentaba como Director Nacional, cargo que, deseo aclarar, nunca desempeñé.

Justo un año y dos meses después, el 06 de Marzo de 2017, ofrecí mi renuncia a la Ministro Bullrich manifestando irreconciliables diferencias con el Subsecretario Juan Patricio Furlong. Lo hice en estos términos (por razones de reserva omito transcribir algunos párrafos. Negritas y subrayado tal cual el original): 


Buenos Aires, 06 de Marzo de 2017.-
  

Sra Ministro de Seguridad de la Nación,
Dra. Patricia Bullrich:


Fui convocado por el Subsecretario Patricio Furlong para participar de la actual gestión a finales de Diciembre de 2015, brindando servicios en la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal.

La razón de esa convocatoria fue de índole técnica, basada en mi historial como agente de la SIDE organismo al que ingresé en 1988 y al que renuncié el 10 de Diciembre del 2012 cuando ya su nombre había mutado a Secretaría de Inteligencia. Al renunciar señalé textualmente: “mis convicciones imponen la necesidad de clausurar esta etapa”. Me desempeñé luego en la Agencia Gubernamental de Control.

Si bien no conocía a Furlong ni al Secretario de Seguridad Eugenio Burzaco, acepté participar de la actual gestión por razones políticas. Tras resistir doce años al régimen kirchnerista, era un imperativo de conciencia republicana contribuir al cambio.

En tales circunstancias, contribuir al cambio era para mí ser parte de una gestión que hiciera de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal un componente profesional y eficiente dentro del Sistema de Inteligencia Nacional, aportando en forma determinante a mejorar la seguridad del país.

Traía también una motivación personal de índole emocional que era honrar con mi trabajo en el Ministerio de Seguridad la memoria del Policía Federal Darío “Onírico” Ávalos, efectivo del GEOF fallecido tras un enfrentamiento con delincuentes. “Onírico” es un orgullo para sus hermanos del GEOF, igual que para todos quienes lo conocimos. Emplacé su retrato en mi oficina y me dije que cuando no pudiera plantarme frente a él y verlo a los ojos con la tranquilidad de estar haciendo lo correcto, sería tiempo de partir.

Desde el comienzo, más allá de una superficial coincidencia en los objetivos declamados como tales por el Subsecretario Furlong, surgieron discrepancias en cuanto al contenido del proyecto y gestión de la DNIC por lo que, siempre respetando la autoridad de su cargo, le he planteado al mismo en diversas ocasiones mis diferencias de criterio, tanto individualmente como en reuniones de Gabinete.

Marcadas las diferencias, me esforcé por tratar de entender las razones detrás de las decisiones del Subsecretario Furlong e intentar confiar en él. Hoy, hablando en términos estrictamente profesionales porque acá no hay ninguna vinculación de otra índole, ya no intento entender lo inentendible y sencillamente no puedo confiar en quien -por incompetencia o mala fe- a fuerza de marchas y contramarchas caprichosas, sistemáticamente boicotea todos los proyectos que parece impulsar, desde la (...)

Al presente las diferencias son irreconciliables pues considero a Patricio Furlong un amateur de la Inteligencia, falto del entendimiento institucional de la actividad, carente de capacidad real para gestionar y sin dotes de liderazgo. Es decir que no le tengo ningún respeto profesional, a mis ojos es otro hacedor de plancha y vendedor de humo; un funcionario de la nada.

Podría abundar en ejemplos que sustentan mi opinión negativa sobre la gestión del Subsecretario Furlong, a cargo de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, pero voy a limitarme a señalar lo más relevante, empezando por lo evidente que es aquello incontrastable por simple lógica: Tanto el cargo de Subsecretario de Investigación del Delito Organizado y Complejo, como el de Director Nacional de Inteligencia Criminal, exigen dedicación full-time, por lo que nadie puede desempeñar correctamente las dos funciones a la vez.

Señalé a Furlong, en reiteradas ocasiones y delante de testigos, que era necesario nombrar un Director Nacional de Inteligencia Criminal, porque hay decisiones que deben tomarse todos los días. Aclaro que no pedí ser nombrado yo, sino que el Subsecretario nombrara a alguien de su entera confianza. No se hizo y el estado actual de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal evidencia su acefalía de más de un año.

(...)

Es decir, en más de un año la DNIC sigue pareciéndose mucho a lo que era, hasta en apañar elementos residuales de la antigua gestión percibo más continuidad que cambio; no dirige, no es nacional y, siendo que Inteligencia es el proceso racional que antecede la toma de decisiones, tampoco hace la Inteligencia Criminal que fundamente las políticas de seguridad.

El voluntarismo por sí mismo no define una política ni un proyecto de gestión, requiere prolijidad de método hacer que los componentes de la seguridad se articulen armónicamente en pos de objetivos claramente fijados. Sin Inteligencia, Señora Ministro, toda gestión de seguridad se libra enteramente a la buena suerte y no es un camino que yo recomiende; en definitiva, debo decirlo, es su responsabilidad.

Cuando tuvo Ud. la deferencia de conversar conmigo sobre la denuncia elevada al Presidente contra Gómez Centurión, ratificando mi confianza en la honestidad del titular de la Aduana le manifesté que entre mis convicciones y mi conveniencia elijo siempre mis convicciones y que por eso apoyaba abiertamente al funcionario entonces desplazado. No obstante, contemplé la conveniencia de otros por sobre mis convicciones tras un incidente ocurrido en la DNIC en Septiembre de 2016 (...), por el que redacté mi renuncia y pedí audiencia para entregársela en mano, opción de la cual desistí en función de compromisos asumidos con buena parte del personal y porque mi renuncia iba a ser acompañada por la de otros funcionarios cuya pérdida se lamentaría.

Finalmente, al ver estéril todo intento por tratar de contribuir en algo a mejorar la situación, luego de haber hecho todos los esfuerzos a mi alcance, hoy creo que el peor perjuicio es la “no gestión” de Furlong y quiero dejar asentada mi franca oposición a la misma. Desde luego, quedo a disposición para responder personalmente cualquier consulta que surja de lo aquí expresado.

Tenga claro Señora Ministro que, en Inteligencia, sin mística no hay servicio. Es una cuestión de valores la que determina nuestra conducta y guío la mía en que hay tres cosas que un agente de Inteligencia debe llevar siempre consigo: Honor, Lealtad y apego a la Verdad.

Por tanto, inconforme por el desmanejo en el área de Inteligencia Criminal, plenamente convencido que es posible llevar adelante un proyecto serio y no estando dispuesto a resignar ética profesional para seguir cobrando un buen sueldo sin brindar la debida contraprestación (por no tener funciones claramente asignadas), manteniendo la misma voluntad con que me integré al Ministerio de Seguridad, vengo tanto a ratificarle la disponibilidad de mis servicios como a ofrecer mi renuncia. Disponga Ud. lo que mejor le parezca.

Sin otro particular, la saludo cordialmente.

  
 J. Santiago Tamagnone (h)



Presenté la nota en la mañana del lunes. A la noche la Diputada Nacional de CAMBIEMOS Lilita Carrió, siendo entrevistada en TN CENTRAL por Nicolás Wiñazki y Luciana Geuna, ante una pregunta sobre los servicios de Inteligencia, respondió: 

- Hoy no hay SIDE tampoco. No hay nada. No hay nada, Primero no hay Inteligencia Criminal, porque la Inteligencia Criminal está a cargo de Furlong. Persona más sospechada que Furlong para Inteligencia Criminal... Y no estoy imputando con esto a Patricia Bullrich. 

Y agregó luego respecto a Furlong: 

- Es un socio de Burzaco, pero que obviamente de Inteligencia Criminal no hace nada. 

"No hace nada", dijo Lilita. "Funcionario de la nada", había escrito yo. No siempre coincido con Carrió, pero se entenderá que al escuchar eso me puse de pie para gritar: "¡Grande Lilita!"

Por si hiciera falta aclararlo, no hubo ninguna coordinación previa con Lilita Carrió. La concurrencia de opinión fue fortuita; diría que obra de "la providencia"si no fuera que soy ateo. Pero esa sincronía por azar, pone en evidencia que es de público y notorio la ausencia de Inteligencia Criminal, lo percibe cualquier ciudadano que analiza la situación y es obvio para los especialistas. Por caso, Laura Etcharren refiriéndose a la abundancia de cocaína en el país, en diálogo con Nelson Castro: (TN DE 18 A 21 del 14 de Marzo) dijo textualmente: "está faltando un trabajo de campo e Inteligencia Criminal". Ningún especialista en seguridad está conforme con el estado de la Inteligencia Criminal en el país. Ninguno.

No esperaba de mi nota otro resultado que la aceptación de la renuncia. Tenía perfectamente entendida la complejidad de CAMBIEMOS, que es la razón por la que -con buen sentido- Carrió al atender a Furlong desliga a Bullrich. Para mi gusto, en el gobierno del Presidente Mauricio Macri los ministros no tienen todo el poder que les correspondería tener, ni son responsables por la designación de los funcionarios subalternos que deberían ser su equipo; razón por la que la presunción de equipo armónico no resiste la mirada de ningún observador medianamente avispado. 

El 15 de Marzo recibí el telegrama del Ministerio de Seguridad comunicándome que, el 13 de Marzo, la Ministro Patricia Bullrich firmó mi "baja por no confirmación de planta permanente" a partir del 6 de Marzo; fecha en que ofrecí mi renuncia. Aceptación implícita de la renuncia que hubiese preferido fuera explicita. Aceptar la renuncia sería haber tomado nota del problema, en cambio este paso de salida neutra y burocrática pretende ignorar la cuestión. No comparto el criterio seguido, por ende no voy a convalidarlo con el silencio. No me tomo a la ligera las cuestiones de honor. 

Al fin de cuentas no fui yo quien hizo pública mi entrada a la DNIC, fue el Ministerio y adjudicándome una responsabilidad que no desempeñé; ello me confiere el derecho de hacer pública mi desvinculación, aclarar mi responsabilidad y dejar en claro las razones. 

Puesto el punto, seguiré apoyando a Patricia Bullrich. Pues, más allá de la afinidad política, la creo bien intencionada. 

Volveré a tratar el tema de Inteligencia Criminal en otras notas del blog. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
-J. Santiago Tamagnone (h)-
Estado Libre Asociado de Vicente López.










lunes, 13 de marzo de 2017

EL INDIO SOLARI COMO MICKY VAINILLA

La nostalgia que otra vez 
no entiendo los que hacen lo mismo que yo hice ayer 
pero como hasta ahí nomás 
como viviendo en el pasado.

Charly García (Vos también estabas verde)


En un país salvaje, todo termina siendo una salvajada. Me gustaban los redondos y me gustaban mucho. Todavía los escucho a veces. Iba a los recitales hasta que el mismo público pudrió la cosa. Demasiado idiota confundiendo show con realidad. 

Fanáticos del Indio Solari sacados de Olavarrìa en camiones.

Después de la separación lo mejor que escuché de los ex redondos fue "Oda a la sin nombre" de Skay; para mi gusto una canción fascinante, su letra me llega.

Lo del Indio solo no me sonaba. La magia se fue, ya pasó. Y nunca juzgo a los artistas por sus opiniones políticas, me limito a juzgar lo que hacen arriba del escenario.


De alguna manera el show se fue de madre conceptualmente, como ocurre siempre que el personaje se fagocita al artista. Aquello que era fresco, audaz y rebelde, envejeció. Envejeció en la repetición, rodeado de una masa sin creatividad hundida en su propia rutina, sin sorpresas pero con fervor de secta y disfrute de zombie. La estética del calvo de anteojos procuraba aparentar que los años no pasan, pero la marcha del tiempo no puede detenerse. Tanto así que de lo que se palpitaba como una comunión apenas quedó un negocio, una caja segura. Pocas cosas son menos artísticas que la seguridad, previsible y aburrida por definición. 

Siempre me reí de las remeras del Che Guevara en los fanáticos de los redondos, nada más capitalista que esa banda de rock explotando su nicho de mercado. Diría que justamente lo que más me gustaba era ver emerger esa ética fuerte de capital privado y libre empresa, no necesitar ni querer ninguna mano estatal. Yo veía liberales donde otros veían bolcheviques. Pero se pasaban del liberalismo al extremo de los libertarios, anarquistas (que es lo desagradable de los libertarios) con esa pretensión ridícula de crear zonas liberadas de policías. 

La exageración del libreto hizo el resto y la ética se volvió paradojal, lo veo al Indio Solari arriba del escenario y lo imagino en camarines como Micky Vainilla, el personaje tan bien logrado por Diego Capusotto. No es muy distinto usar a la masa que despreciarla. No lo digo por llegar en avión privado al lugar en que sus fieles arriban como pueden, lo digo porque hay un uso de la gente que conlleva la idea de su inferioridad, creer que igual que las vacas están para servir de alimento; así las barbaridades que Micky Vainilla deja explícitas en su nazi "pop para entretener" aparecen implícitas en el rock para recaudar. 


Las canciones de los redondos, sin los redondos, son algo triste, cachivaches desvencijados, una mala copia del pasado, la sombra de un artista que no pudo recrearse. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López




domingo, 12 de marzo de 2017

HEREDAD DESCONOCIDA, poema de Oscar Ledesma.


Me resultaba muy difícil encontrar las palabras que pudieran expresar el sentimiento de repudio que merece el viaje a Malvinas de la delegación de izquierdistas, miembros de la llamada Comisión Provincial por la Memoria de la Provincia de Buenos Aires, encabezada por Adolfo Pérez Esquivel y Nora Cortiñas, cuya intención denigrante es asimilar a los combatientes de Malvinas con los desaparecidos. 

Afortunadamente no tuvo esa dificultad el Poeta imprescindible de este tiempo que es Oscar Ledesma. 

Enrolado en la categoría de los poetas guerreros, hay una controversia abierta respecto a Ledesma: para algunos, dada su actuación en la Guerra de Malvinas, es un gran soldado que además es un gran poeta, para otros, entre los que me incluyo, es primero un gran poeta y luego un gran soldado. Polémicas al margen, leí su poema en Facebook y me sentí mejor. Lo tomé de su muro y lo reproduzco a continuación. 




HEREDAD DESCONOCIDA


(Al impresentable Nobel y su gavilla)

"El viento en la turba y la gloria eterna, no están hecha para farsantes, para ellos el templo sagrado será la maldición, que le cabe a todo hereje"

Fuimos acrisolados en infiernos
templados en fuegos
contemplados en ruegos
y abandonados a la suerte.
Atemperados en años
ignorados en milenios
no entienden nuestro pasado,
menos aún de la posguerra.
Hay ciclos que se repiten
no como causa o castigo,
es secuela de lo padecido
y no por eso es dura condena.
Pongo a tus pies mis combates
mis marchas y extravíos, 
mis manos manchadas de patria
mis odios y desvaríos.
Después no vengas aterido 
temblando y con reclamos,
cada uno porta sus clavos
y no acepta devoluciones.

©Oscar Ledesma
Arte: ©Alan Fioravante

viernes, 3 de marzo de 2017

"CAÍDA DEL CIELO", una buena película a pesar de los críticos.


En general evito leer críticas de películas que quiero ver. Sí les presto alguna atención a los críticos cuando tengo dudas sobre si verlas o no. Y en tales casos no siempre decido según la opinión de los críticos. He visto con agrado películas no recomendadas y desistido de ver otras a las que tanto elogio les restó mi interés. Al fin de cuentas la experiencia de ver cualquier película es totalmente subjetiva.
  
Lejos de toda crítica previa, buscando en la limitada oferta de Netflix me topé con una película de cuya existencia (¡salgo tan poco!) no tenía ni la menor referencia: "Caída del cielo", con Muriel Santa Ana y Peto Menahem que aparentemente pasó sin pena ni gloria por las salas de cine y que, según opinaron varios críticos, es una suerte de proyecto truncado.

A contrario de los críticos vi una película que, sin grandes pretensiones, luce a dos muy buenos actores y logra su cometido que es pasar un momento agradable frente a la pantalla. ¿O el cine se trata de otra cosa?


Cuesta entender qué cosas esperan los críticos que pasen en pantalla, así la crítica de Ezequiel Boetti remarca que "desechado el núcleo de tristeza y de comedia más pura, apenas queda ver cómo esos dos personajes, que de tan tontos se vuelven tiernos, se encaminan hacia el inevitable Happy Ending", casi lo mismo que objeta Gaspar Zimerman al decir que "dos queribles perdedores que no terminan de encontrarle la vuelta a la vida. Cada uno por separado, quedó dicho, es eficaz. Juntos, en cambio, no encajan del todo: es difícil de creer que ese roto y esa descosida puedan formar una pareja". Sospecho que las críticas de los crìticos tienen que ver con la imbecilidad de ciertos estereotipos de "arte" que atraen buenas crìticas y de los que, explícitamente pero en segundo plano, la película se burla en silencio y estrepitosamente.   

En fin, de rotos y descosidos que se encuentran y juntos andan felices por la vida, afortunadamente, abundan los ejemplos. Así que, a pesar de los críticos, la recomiendo para los románticos que tengan Netflix y entiendan a qué le canta Miguel Mateos en "Besa al tonto".


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López

miércoles, 1 de marzo de 2017

JORGE MACRI, OTRO INTENDENTE CON EXCESO DE PERSONALISMO


Hace un rato manejaba detrás de un colectivo de la Municipalidad de Vicente López, y podía leer allí no una sino dos veces el nombre del Intendente. Pero aún peor es que en el Paseo de la Costa la Municipalidad de Vicente López haya repartido libros para colorear con la imagen del Intendente Jorge Macri.

El virus del personalismo no reconoce límites partidarios. No importa quien lo practique, está mal y no acepto excusas de ninguna ìndole.

A veces es difìcil pensar que nuestro país pueda cambiar. Demasiado mamarracho en todos los niveles.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
www.plumaderecha.bogspot.com
Estado Libre Asociado de Vicente López.

sábado, 25 de febrero de 2017

"PODEMOS", EL PERFECTO IDIOTA ESPAÑOL



Si la brillantez pudiera expandirse a la misma velocidad de la idiotez, los problemas del mundo estarían solucionados o en vías de superarse. Pero no, es tal la propagación de idiotas que lo inteligente, es decir lo de peso cualitativo, se debilita cada día más frente al peso cuantitativo de la estupidez. Para peor de males, el idiota ensalza su idiotez con un proselitismo activo de afirmación idiota. 

Había ya caído el Muro de Berlín y colapsado la URSS cuando Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa publicaron su "Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano"; obra con la que la idiotez quedó perfectamente definida como categoría política. 

El título mismo del ensayo suponía, con un gran exceso de optimismo, que la idiotez allí analizada tenía un preciso límite geográfico, puesto que hasta entonces no todos los siniestros eran igual de idiotas. El exotismo latinoamericano que consumían los europeos progres era, apenas, otra confortable fantasía a la altura del realismo mágico literario. Y si a los criminales como Fidel Castro o Ernesto Guevara los veían con un aura romántica, era simplemente desde la seguridad que les daba saber que esa experiencia no se podía exportar a Europa. O sea: irse de putas sí, pero hacer de su casa un prostíbulo no.

Así era, hasta que la progresión geométrica de la idiotez hizo del continente un incontinente y del Océano Atlántico un mero charco. Como una piedra que hace patito sobre las aguas, el virus del perfecto idiota latinoamericano infectó lo más afín de Europa, y España, Madre Patria de Hispanoamérica, ha alumbrado un nuevo tipo de imbecilidad: el perfecto idiota español.



El perfecto idiota español siente que puede, que puede hacer de España lo peor de Latinoamérica. Es una idiotez poderosa y poderosamente idiota. Esta siniestra estupidez colectivista aglutina idiotas con deseos de poder, poder por poder algo, lo que sea, poder por el poder mismo, y así se llaman "PODEMOS".

No tienen altas metas, en eso hay que reconocerles la humildad de saber sus limitaciones, van por lo seguro y fácil: el desastre. Los argentinos sabemos bien que los estúpidos imberbes con el tiempo se dejan la barba para demostrar que no son estúpidos, como ha hecho tanto montonero, pero en general siguen igual de estúpidos repitiendo las mismas estupideces del pasado. Y no es casual que el perfecto idiota español surja ahora, como un efecto no deseado de la democracia, ya que el sistema democrático aunque es el mejor es imperfecto, entre otras cosas por tolerar idioteces. Convengamos que desde siempre en España ha habido idiotas, pero esta perfección de la idiotez, pues no, nunca. En la época de Franco, el Generalísimo no hubiera gastado más que una mirada de desprecio en estos idiotas españoles, pero los rojos, con mejor criterio, los hubieran fusilado en alguna de sus festejadas purgas. Por idiotas, claro.

La idiotez era graciosa en el cine, pero Hollywood quizá haya facilitado el aglutinamiento de los idiotas al fijar pautas visuales de reconocimiento incontrastables que, como en una intrincada estrategia de Pinky y Cerebro, permitan entre los idiotas el surgimiento de un nuevo líder para el control del mundo.

Tomemos por ejemplo al Gran Bufo del celuloide, el genial Jerry Lewis cuando en sus películas interpretaba a un idiota se caracterizaba de tal con determinados e infalibles artilugios que, ciertamente implicaban una certera observación de la realidad. Estereotipó así al idiota más allá de las fronteras, como un tipo de flequillo desordenado, anteojos de estilo y el tipo de cara en que la peculiar expresión de la idiotez encaja a la perfección, especialmente inmutable al momento de decir idioteces de categoría mundial.


Y así es como llegamos a ese notable exponente del perfecto idiota español que resulta el diputado de PODEMOS Iñigo Errejón, quien emergiendo como un líder reconocible para todos los idiotas, sostiene que: "El proceso de transformación en Venezuela le ha dado a la población más herramientas para decidir en lo político; en lo económico le ha dado más dinero".

PODEMOS no es otra cosa que el chavismo kirchnerismo exportado a España.

¡Ay, España! No habrá Cid que te salve si los perfectos idiotas llegan a gobernarte.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
www.plumaderecha.blogspot.com
Estado Libre Asociado de Vicente López







jueves, 23 de febrero de 2017

COMPROMISO CÍVICO



Hoy, 23 de Febrero de 2017, firmé la ficha de afiliación a Unión Por la Libertad (UPL).

Desde mis convicciones, me sentía en falta por no estar involucrado en la construcciòn de un espacio de representaciòn política. Corrìa el riesgo de convertirme en uno de esos críticos de torre de marfil, puros pero estériles, y creo que por el contrario la condiciòn de CIUDADANO, que reivindico plenamente en cada uno de mis escritos y roles que me toca desempeñar, exige el compromiso de pisar el barro. Prefiero equivocarme o fracasar antes que no intentarlo y por eso no me arrepiento de mis anteriores experiencias polìticas.

Soy liberal, un liberal de derecha. El ideario republicano de UPL, integrante de la Red Liberal de América Latina, es afìn a mi pensamiento.

Tambièn pesan los afectos. Personas por las que siento un gran aprecio militan en UPL, allí están Magdalena Lutz, Presidente del Ateneo Alberdi de Vicente López y con quien venimos trabajando juntos hace años, Yamil Santoro, compañero en Bloque Constitucional y prologuista de mi "Panfleto de Ciudadanía", y Jose Luis Patiño, entre muchos otros con los que nos hemos encontrado muchas veces codo a codo, ya en salones, ya en la calle, defendiendo la Libertad en pleno régimen krichnerista.


Firmé la ficha de afiliación recordando al patriota liberal Pedro Benegas, quien desde PRO LIBRES bregaba porque en los partidos polìticos la vida institucional pase por la voz y el voto de los afiliados. Esa bandera de civismo la llevo siempre conmigo.

¡PATRIA Y LIBERTAD!


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López

lunes, 20 de febrero de 2017

QUE NO TE SEDUZCA LA BALADA DEL TRAIDOR


Como alguna vez dijo el General George Patton: "el objetivo de la guerra no es morir por tu país, sino hacer que otro bastardo muera por el suyo". La elocuencia de la frase va más allá del personaje, demuestra que toda guerra implica un plan para matar enemigos. Es simple. Ellos o nosotros.

Por mucho que uno admire a Sun Tzu, como es mi caso, lo cierto es que más allá de los deseos las guerras casi siempre se ganan peleando, matando hasta quebrar la voluntad combatiente del enemigo. Así ocurrió en la Argentina durante la "Guerra Sucia", que no por sucia dejó de ser una verdadera guerra. 

En ese entonces, más allá de la nacionalidad formal de los combatientes, las fuerzas patriotas, que es decir los hombres y mujeres enrolados en las Fuerzas Armadas y de Seguridad del Estado Argentino, enfrentaron a los esbirros de la dictadura castrista enlistados en organizaciones terroristas como ERP y Montoneros. 

Lo que hicieron los nuestros fue esa cosa tan simple descrita por Patton, lograr que un montón de bastardos muriera por su Patria que no era la de la tierra en que nacieron, sino la Cuba comunista. Y conviene recordar que la tiranìa castrista todavía existe para oprobio del pueblo cubano. Las dictaduras comunistas tienen pretensiones de eternidad.  


Cuando se les quebró la voluntad combatiente, los terroristas del ERP y Montoneros dejaron de escribir partes de guerra, copar ciudades, intentar focos en la selva, capturar aviones, asaltar unidades militares, secuestrar y asesinar por doquier.  Pero aún vencidos no dejaron de mentir. 

La frágil memoria argentina compró las mentiras de ocasión, al punto de casi conceder por las urnas lo que el enemigo comunista no pudo imponernos por las armas. 

Así, estigmatizados como genocidas de un genocidio que nunca existió, hay presos políticos en la República Argentina. Cientos de ellos han muerto en cautiverio. 

La paradoja de la historia es que, en rigor de verdad, los presos polìticos lo están por haber impedido un real genocidio al módico precio de unos 7.000 desaparecidos. No les perdonan haber impedido que Santucho matara el millón de argentinos que según su propia estimación se requería asesinar para convertirnos en otra Cuba. Puedo cuestionar los métodos, pero no voy a renegar de la victoria. 

Tengo un profundo respeto por los presos políticos argentinos vencedores de la subversión, pues con socrática virtud llevan las cadenas que la atontada Patria les impuso, del mismo modo que por amor a ella fueron a la guerra a correr el riesgo de ser heridos o muertos. 

Antes del golpe militar de 1976 si los terroristas del ERP, FAP, FAR y Montoneros eran juzgados y condenados mataban a los jueces. Cuando la clase política los amnistió en 1973, de inmediato volvieron a matar. Hoy ningún juez es asesinado por encarcelar militares, trabajo fácil y sin riesgos el de ser desagradecido. 

Por todo esto es que no celebro la detención de César Milani. Muchos parecen no darse cuenta que está preso por las razones equivocadas. Tan equivocadas que nadie debería estar preso por ellas. Los que ya lo estaban son presos políticos y encarcelado con ellos, Milani, el traidor, sigue siendo funcional al enemigo para consolidar el relato falseado de los años de plomo.

La balada del traidor puede sonar dulce en los oídos del rencor, pero es perder la noción de la Justicia creer que se hace justicia cuando lo que se ahonda es la injusticia. Que el traidor padezca lo mismo que aquellos a los que traicionó no mejora la situación. Por Milani no siento más que desprecio, pero su detención no me alegra en lo más mínimo. Al contrario, me preocupa porque complica la liberación de los presos políticos trayendo más confusión al debate abierto sobre la violencia setentista.

Opino con la tranquilidad de saber que no salto ahora, cuando pasado el régimen kirchnerista del que fue cómplice, retirado y preso, Milani está a la sombra sin siquiera ser una sombra; fue cuando estaba en su apogeo que desde este blog le dirigí la carta abierta que reproduzco a continuación. 


"Vicente López, 03 de Diciembre de 2013.-


César Milani: 


La Nación Argentina a lo largo de su historia ha tenido notables militares, no es su caso. 

Auténticos héroes que destacaron en batalla, desde los tiempos de las luchas por la Independencia, alcanzaron el rango de General; pero no soy de los que creen que únicamente los forjados en combate son buenos militares. Admiro profundamente al General Pablo Riccheri, un "General de escritorio" que con su eficiencia sirvió a la Patria haciéndola fuerte al punto de disuadir del combate al posible enemigo, porque sabiendo su oficio entendió que nuestro país "no tiene el propósito de hacer la guerra a nadie para conquistar territorios o gloria militar, de todo lo cual tiene suficiente". Nos armó para la paz. 

Ud. Milani, no está a la altura de esa historia, no brilló en combate ni detrás del escritorio, basta verlo y se nota que sus hombros no están hechos para llevar charretareras de general, se le caen. Igual que Bendini, pertenece a la peor clase de militar: la de los traidores que olvidan la sangre de los camaradas muertos en combate".


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
Estado Libre Asociado de Vicente López

domingo, 19 de febrero de 2017

ALEM O LAS ESTATUAS DE GOMA


El gobierno del Presidente Mauricio Macri atraviesa un momento de marcada debilidad. Cumplido el año de gracia que suele concederse a los nuevos gobiernos, no es tanto el frío de la economía sino la tibieza de su convicción política lo que desdibuja las expectativas que generó CAMBIEMOS.

La tibieza del PRO da lugar al chiste, que le pusieron PRO porque sus dirigentes son medio progres. El vicio del PRO, reitero una vez más, es descuidar su base de sustentación por querer congraciarse con los que nunca y por ningún motivo van a votarlos. Cierto, saben que los otros nos resultan invotables; pero no deberían correr el riesgo de caer en la misma categoría.

Comprendo que citar a un suicida quizá sea extremo, pero si Leandro N. Alem murió con aquello de "que se rompa, pero que no se doble", el gobierno vive apegado al marxismo línea Groucho en eso de "Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros", y como sufriendo el síndrome de la estatua de goma, se dobla, se agacha, para no ir a ningún lado... en fin: Muchachos, ¡era CAMBIEMOS de una vez, no cambiemos a cada rato!


No cuenta el Presidente Macri con la soja, suerte y vientos favorables que desperdició el kirchnerismo. Por eso es vital que la gestión sea prolija, sin contramarchas ni el dinamismo estéril de una estatua de goma, para que el proyecto político se vea claro. Y para que así sea hay que marcar diferencias. Confrontar con la inercia del proyecto totalitario que intentó el kirchenrismo, civilizadamente, pero con convicción, para desarmar las trampas que dejó la manipulación del pasado con finalidad orwelliana. 

Quienes votamos a CAMBIEMOS votamos un proyecto político tan claro como la Constitución Nacional, cuya supremacía irrestricta es la única vía para superar el daño institucional, la degradación cultural y la merma intelectual dejada por el kirchnerismo.

El PRO no es mi partido, me siento mucho más identificado con Alem que con cualquier estatua de goma. Pero estoy a punto de afiliarme a otro partido que forma parte de CAMBIEMOS, porque creo que hay que hacer mayores esfuerzos para lograr que los partidos políticos funcionen como tales y nos representen. 

Seguimos aquí, comprometidos con el cambio que nos propusimos desde la resistencia al totalitarismo.  Que se rompa, pero que no se doble. Patria y Libertad.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López







domingo, 12 de febrero de 2017

NILDA GARRÉ, AFIRMACIONISTA DE LA MENTIRA


Nilda Garré, afirmacionista de la mentira.

El uso del lenguaje que hace la izquierda da para reírse cuando llaman "negacionistas" a quienes no aceptamos repetir sus mentiras; digamos pues que ellos son "afirmacionistas" de falsedades,

Pretendiendo preservar la mentira que se diluye, argumenta la diputada del Frente para la Victoria Nilda Garré que: "en el último tiempo diversos funcionarios del gobierno han negado el alcance del terrorismo de Estado y el daño que el mismo ha ocasionado en las víctimas. Estos dichos no solo hieren susceptibilidades de personas que han padecido las consecuencias del plan sistemático de terror, o de personas vinculadas a la defensa de los derechos humanos, sino que significan una clara negación de nuestra historia reciente y atentan contra lo dictaminado por la justicia argentina".

Entonces propone encapsular la semilla del mal, preservarla a través de un proyecto de ley que busca sancionar con prisión de seis meses a dos años y multas de 10.000 a 200.000 pesos a quienes negaran crímenes de lesa humanidad, estipulando un agravamiento de la reclusión de uno a cuatro años cuando quien la realice sea funcionario público e incluirá, en ese caso, la pena de inhabilitación por el doble de tiempo de la condena.

De aprobarse ese mamarracho, sería una ley de imposible acatamiento para cualquier persona con honestidad intelectual. 

Que la expresión "30.000 desaparecidos" no es ya otra cosa que una mentira emblemática, por muchos proyectos que presenten, no tiene retorno. Simplemente, si quisieran la verdad no estarían buscando acallar el debate que ya está abierto. Soy de los que sostienen que acá no hubo genocidio, sino una guerra fratricida. Sostengo además que no fue un enfrentamiento entre particulares y fuerzas estatales sino entre fuerzas estatales, de un lado los argentinos y del otro los esbirros de la dictadura castrista.

Diré algo más: venciendo al ERP y a Montoneros los militares argentinos evitaron un real genocidio.

Fue Mario Roberto Santucho, jefe del ERP, quien en carta a su hermano Asdrúbal, soñaba una escenario camboyano en la Argentina: “Creo que para lograr la Patria Socialista vamos a tener que matar a no menos de un millón de personas”. Un millón de argentinos masacrados, 1.000.000, una voluntad criminal desmesurada, para que pudiera imponerse a la República Argentina el "idealismo" de los traidores a la Patria que al servicio de un gobierno extranjero querían importar la tiranía comunista. 

Y desde Montoneros el delirio criminal no era menor. El desprecio por la vida humana no lo evidenciaba tan sólo la crueldad sobre las víctimas en cada atentado terrorista, sino la consideración de los propios elementos: "Nosotros hacemos de la organización un arma, simplemente un arma, y por lo tanto, sacrificamos la organización en el combate a cambio del prestigio político. Tenemos cinco mil cuadros menos, pero ¿cuántas masas más?", decía, sin entender su propio ridículo, lo mismo que si fuera una propaganda de facturas o masitas para alguna confitería, Mario Eduardo Firmenich en 1981, desde La Habana, Cuba, allí donde entre 1978 y 1982 estuvo instalada la comandancia militar de Montoneros en un inmueble del servicio de inteligencia castrista, del cual obviamente dependían.

A todas luces, la mentira que Nilda Garré busca preservar es insostenible; pero su intento demuestra el grado de daño institucional, degradación cultural y merma intelectual que sufre la Argentina, profundizado adrede durante el régimen kirchnerista por la implementación de un fuerte proceso de desmemoria colectiva y control social que hasta llegó a los chicos de jardín de infantes. 

Frente al proyecto de mordaza a la verdad que propone Garré, lo que se impone es preguntarnos por sentido inverso: ¿Cuál es la pena que debería aplicarse a los funcionarios que atribuyan a la Argentina genocidios inexistentes? ¿Cuál pena debe darse a los funcionarios que sostengan mentiras bajo la excusa de ser "emblemáticas"? ¿Cuál pena le cabe a los que ostensiblemente falsean la historia? y además: ¿qué tanto hay que agravar las penas cuando de esas mentiras hayan surgido perjuicios económicos para el Estado Argentino? 

Hay leyes que nunca acataré mientras viva en la Constitución Nacional el espíritu de los Constituyentes de 1853. La irracionalidad del adoctrinamiento totalitario no es admisible de ninguna manera, mucho menos como inercia residual de la dékada infame. La honestidad intelectual no puede más que rebelarse contra toda prohibición de cuestionar, pensar y debatir, porque la verdad no necesita las muletas y sostenes artificiales de la mentira. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López



Ariel Corbat

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