domingo, 6 de octubre de 2013

LA SALUD DE CRISTINA FERNÁNDEZ, NINGUNA TRAGEDIA.


El kirchnerismo, un fraude en sí mismo, ha hecho de la mentira su principal herramienta de gobierno. A esta altura de los acontecimientos la diferencia entre el relato y la realidad únicamente puede ser negada por los necios o los interesados. Tales extremos alcanza el descrédito del oficialismo que, ahora, frente a la "colección subdural crónica" que le impone a la Presidente Cristina Fernández un mes de reposo (con abstención de cualquier esfuerzo intelectual para no agravar el mal estado de su cerebro), más que preocupación por su salud recorre el país una oleada de sospechas e ironías. 

Más allá de los protocolares deseos de recuperación, son muy pocos los que se toman en serio la gravedad del cuadro de salud de la viuda de Kirchner, empezando por los propios adulones del poder. Al fin de cuentas, cuando el Dr. Nelson Castro manifestaba su preocupación por la salud de la Presidente el kirchnerismo lo acusó de todo menos de médico.

Las sospechas apuntan a las elecciones del 27 de Octubre. Algunos creen que se trata de preservar la dama de negro de la segura derrota y otros creen que es una jugarreta para apelar al voto lástima. No falta incluso quien fantasea con que el 27 de Octubre, en el aniversario de la muerte de Néstor Kirchner, románticamente se anuncie que Cristina Fernández ha pasado a la inmortalidad para abrazarse con Él; pero que el reencuentro no sería en el cielo, o en el infierno, sino en las Islas Seychelles.  

Las ironías tomaron formas de chiste. Lógico, con tanta cantinela del kirchnerismo denunciando conspiraciones golpistas el asunto tiene su gracia: porque resultó que la única golpista era la propia Cristina Fernández, quien el 12 de Agosto, acaso tambaleando por el cachetazo recibido en las primarias el día anterior, cayó provocándose un traumatismo de cráneo. Y a consecuencia de su golpe ahí tenemos al Honorable Amado Boudou a cargo de la Presidencia, ¿una conspiración de la UCEDE?, ¿estaba Amado haciendo entrismo en el kirchnerismo aguardando su momento? Otro ex UCEDE, enojándose al escuchar esa chanza, dijo que detrás de Boudou en realidad estaría operando Luis Vitette Sellanes, presunto líder de un próximo robo a las reservas federales con un cinematográfico escape en motos Harley Davidson.

Militante de La Cámpora buscando un cerebro mejor.
(Martin Feldman en "El joven Frankenstein",
del genial Mel Brooks)

No menos divertida es otra versión, según la cual Cristina Fernández quiso leer el libro de Nicolás Márquez y Agustín Laje Arrigoni, "Cuando el relato es una FARSA", y ese sería el origen de la colección de hematomas. 

Lo que mereció una desmentida de las revistas del corazón (no médicas, claro) fue esa confusión sobre que Cristina Fernández iba a pasar un mes en cama con Daniel Reposo, era un mes de reposo nomás...

Otras especulaciones en sorna son aún más sórdidas, con tono de humor negro aluden a la teoría del crimen de Néstor Kirchner, y atribuyen como causa de la colección de hematomas a su rol de marido golpeador, incluso hay una que ve al causante de esos golpes en Daniel Scioli, por eso de la mano dura. Y claro, no falta el que lo atribuye a la maldición de Carlos Ménem, venganza porque el ordinario Néstor lo ofendió en público con el grosero gesto de agarrarse el testículo izquierdo. Hecho acaecido en el Senado de la Nación, con ese respeto por lo institucional característico del abogado santacruceño que sacó provecho de la 1050. Dicen que igual que Yetatore "Méndez" no perdona, que ya enterró a Néstor y que también va a enterrar a Cristina. Presentada menos como chiste y más como sospecha, alegan ciertos desconfiados que todo esto no es más que "la Gran Pinochet", triquiñuela para eludir la acción de la Justicia y no quedar detrás de las rejas por esa fortuna de "abogada exitosa" que no hay arquitecta egipcia que pueda construir.

Las teorías conspirativas nunca me entusiasmaron. No niego que cada tanto alguna resulta veraz, pero son excepcionales. En cuanto al humor, me gusta negro, pero sólo es humor. 

La realidad es que la salud de la Presidente Cristina Fernández es simplemente un hecho político, ninguna tragedia. Verdad o mentira, nada que deba quitarnos el sueño. En el sistema republicano no hay nadie, absolutamente nadie, que sea imprescindible; aquel deseo de Diana Conti sobre una "Cristina eterna" fue siempre una estupidez. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López






Ariel Corbat

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