jueves, 3 de diciembre de 2015

CRISTINA, ESA PATA CRIOLLA...


La Presidente Cristina Fernández, mientras intenta dejar tierra arrasada al gobierno electo, hizo una exaltación de Canal Encuentro y Paka-Paka demostrando que domina su pensamiento tal distorsión de valores que degrada el patriotismo a lo más burdo del patrioterismo.

Su frase: "Ahora no nos meten más el Pato Donald. Ahora tenemos a Zamba, a San Martín, a Belgrano, a la Juana Azurduy. Ahora tenemos nuestros propios héroes", es un absurdo sólo comparable a la disyuntiva Patria o papel higiénico de Nicolás Maduro.

Estando de salida, ya ni vale la pena continuar explicándole que la historia no comenzó el 25 de Mayo de 2003 y que desde antaño contamos con nuestros propios héroes. San Martín, Belgrano y Azurduy no son descubrimientos del kirchnerismo, estuvieron siempre presentes en la memoria colectiva sin necesitar del uso faccioso de la historia que hace el régimen kirchnerista.

Más allá que desde lo artístico y comunicacional puede ser valioso poner en dibujos animados a los hombres y mujeres de la historia argentina, hacerlo con la pretensión de ponerlos a competir contra el Pato Donald es rebajar a los próceres de carne y hueso para caer de cabeza en la imbecilidad descrita por el Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano. La saliente Fernández muestra en su derrape final que se estancó intelectualmente en 1971, cuando Ariel Dorfman y Armand Mattelart publicaron el libro "Para leer al Pato Donald". 

Hay que decir además que mientras el Pato Donald contribuyó desde su rol de "bujo" al esfuerzo por terminar con el nazismo, Cristina Fernández intentó imponer en la Argentina un proyecto totalitario. 


El Pato Donald en "Der Fuehrer's Face", realización de Walt Disney a pedido del US Army
que ganó el Oscar al Mejor Cortometraje de Animación en 1943.

Frente a la pata criolla que ha intentado permanentemente instalar el odio en la vida cotidiana de los argentinos, prefiero mil veces al Pato Donald, inspirador de lo mejor del ser humano que entre nosotros se hizo carne en el talento del Pato Carrret, uno de los cinco grandes del buen humor. 


Pato Carret
Grande del Buen Humor

Espero que las elecciones que alumbraron un nuevo gobierno, sean entendidas desde la política cultural como demostración de sentido común para entender, definitivamente, que la historia no se descuelga: se asume.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
www.plumaderecha.blogspot.com
Estado Libre Asociado de Vicente López

Ariel Corbat

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