jueves, 19 de enero de 2017

HASTA EL ÚLTIMO HOMBRE (HACKSAW RIDGE)




Desde "Rescatando al soldado Ryan" que no veía algo tan bueno como "Hasta el último hombre". Mel Gibson logra otra gran película.

No solamente por estar basada en hechos reales, sino por la delicadeza de trato a pesar de su extrema violencia, "Hasta el último hombre" (Hacksaw Ridge) es mucho más que un intenso buen rato frente a la pantalla. 

La historia en sí es una proclama sobre la importancia de las convicciones y el temple necesario para sostenerlas. El filme ayuda a comprender que es posible encontrar roles complementarios donde en principio aflora la contradicción. El desarrollo de esa enseñanza es llevado por Mel Gibson con un ritmo sostenido que, intercalando comedia, drama y acción, hace del espectador un ser expectante de lo mucho que propone cada escena. Recién al salir del cine se cobra conciencia del reloj y que la duración de la obra es de 139 minutos. 



Desde que es básicamente una película de guerra, la acción es necesariamente violenta. Debe remarcarse el respeto hacia los soldados japoneses, cuya idiosincrasia y concepto del honor, tal como lo hiciera en su oportunidad Clint Eastwood, supo atestiguar Mel Gibson. El enemigo juega en la película otra contracara de las convicciones del protagonista, acaso no muy distintas de las de sus propios camaradas.  

Protagoniza la película Andrew Russell Garfield, cuyo debut cinematográfico fue en la excelente película de Robert Redford "Leones por corderos", la cual he citado en charlas varias y algunos escritos. 

Andrew Russell Garfield
En algunos pasajes de la película Andrew Russell Garfield me hizo recordar a Luis Sandrini en su "Felipe", esta es una apreciación totalmente subjetiva y como tal la asumo, pero quizá tenga que ver con el tipo de personaje representado. Al fin de cuentas, Desmond Thomas Doss, condecorado con la Medalla de Honor por el Presidente Harry Truman, era un joven de Virginia, dueño como tantos otros, a pesar de las asperezas de la vida, de esos mismos aires de bonachona inocencia que Sandrini caricaturizaba haciendo de Felipe. 

El Presidente Harry Truman condecorando al Cabo Desmond Thomas Doss.

Muy bien actuada, Gibson ofreció a cada uno de sus actores momentos para lucirse. Destaca Hugo Weaving, quien no desperdició ninguno y la solvencia del resto del elenco. En cambio me quedó agluna duda con Vince Vaughn, que si bien potencia las escenas cómicas, en alguna otra no me pareció tan convincente, aunque quizás sea esa escena responsabilidad del director más que del actor (refiero aquella que parte desde que Doss envuelve un fusil en una manta).  

Me tomaré más de un café comentando esta película, pero lo dicho es suficiente para nota del blog. 

Recomendación de La Pluma de la Derecha: Imperdible, de las que sí o sí hay que ir a ver al cine.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
www.plumaderecha.blogspot.com
Estado Libre Asociado de Vicente López

Ariel Corbat

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