domingo, 10 de enero de 2010

EL TANGO QUE HOY HAY QUE CANTAR

EL TANGO QUE HOY HAY QUE CANTAR


Si mirás alrededor la ilusión del confort
ves que ya todos están conectados con algo
pero casi nadie se conecta con alguien...
Y sola en la suya, va la gente, por la suya,
creyendo inocentemente que “la suya” es suya.

¿Quién quiere vivir en la asepsia fría de un barrio
al que tan sólo habitan los números binarios?
Son necesarios, urgentes, los gritos del tano,
la escoba de la gallega y aquel pelotazo
escarchando en la vereda vidrios estallados.

Altos edificios bajan sombras al asfalto
y entre tantos autos no quedan pibes jugando,
ni rayuela, ni escondida, ni raje de ring,
ni barquitos de papel navegando el verdín;
el tiempo anda apretando la forma de vivir.

Por cada cosa que nos venden nos quitan tres
eso que se va se pierde, ya más nunca vuelve
y la ambición, que no sabe de tomar descanso,
arrincona la nostalgia donde menos jode
cuando alquila rebeldías al rebaño manso.

Muy moderno es conmovernos por lo de allá lejos
sin doblar la esquina donde el barrio se hace barro;
justo acá, donde más duelen todas las mentiras.
Viendo al espejo, la espina es una flor de viga
en el ojo que anestesian luces de avenida.

Tracción a sangre, canción de aguante a contramano,
este tango viene al vuelo deshaciendo miedos:
quien carga el cielo en los brazos reafirma el suelo,
progreso sobre cimientos que dejó el abuelo
y empeñando esmeros vivir... ¡cerca de los sueños!

Vamos a cantar este tango
que diga fuerte aquí estamos,
somos, no nos resignamos
nosotros nunca nos piramos.

Vamos a cantar este tango
que acaso sea ese tango
por el que preguntaban tanto:
El tango que hoy hay que cantar.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López

Ariel Corbat

Ariel Corbat
Ariel Corbat