miércoles, 20 de marzo de 2024

EL SHOW... NO ES POR AHÍ

 

El show de la seguridad militarizada en Rosario no obedece a ninguna planificación.

El exhibicionismo encubre falencias de toda clase, y las que más preocupan son las del Sistema de Inteligencia Nacional.

Y sobre ello el pésimo sentido de la oportunidad por parte de Patricia Bullrich exhibiéndose en modo tiktokera, al participar de un entrenamiento de perros. 


Así, pareciéndose a Sergio Berni, la ministro de Seguridad de la Nación buscando irla de simpática hizo el ridículo, justo en momentos en que si algo no da para boludeo es la Seguridad Interior. 

Alguien debería aconsejar a la Señora que trabaje en su escritorio, porque ahí es donde un buen ministro hace la diferencia, y porque los actos circenses sólo serán aplaudidos por la obsecuencia fanática. 

Los mismos fanáticos que siendo muy cercanos no le cuestionan nada, porque esperan algo a cambio y que no le dirán, por ejemplo que hizo bien Geraldine Calvella en desistir de asumir un puesto de Dirección en el RENAPER, porque: NO VOTAMOS REPARTIJA MILITANTE SINO IDONEIDAD.

Y por eso mismo podría Franco Berlín tener la decencia de presentar su renuncia como Director de Seguridad Deportiva. Aunque parece que ahí la idea no es mostrar sino ocultar. Shhhh! del pibe no se habla.

Es que tal como supo enseñar Sherman Kent: "La marcha del tiempo no puede detenerse" y pasan cosas, a las que hay que estar atentos.

Una de tantas es que llega el 24 de Marzo, repotenciado para la militancia izquierdista porque se corta el negociado con los DDHH y Página/12, ese diario fundado con dineros malhabidos del ERP para la acción psicológica del MTP, ya lidera la campaña de victimización de los narcos relamiéndose en el morbo con la denuncia de torturas en violentas requisas en pabellones del penal de Piñero, con "golpes, picana y submarino a los presos", formulada por el Servicio Público Provincial de la Defensa Penal, que se hizo eco de las quejas de esos pobre muchachos privados de su libertad que acusan vejámenes sufridos en la cárcel el 20 y 27 de febrero y el 2 de marzo. 


Tomen nota, porque esa victimización de los narcos recién comienza, pero no va a detenerse en tanto la izquierda y sus pasquines buscan catalogar al gobierno de Milei como dictadura.

Algo que va en sintonía con el deseo de Jorge Fontevecchia, manifestado el 15MAR24 en su editorial de Perfil, de una crisis política que quite a Milei del poder y termine con Pichetto presidente. Una idea estúpida, pero que el muy progre esboza sin vergüenza alguna.

En una república fuerte ni el narco ni la izquierda tienen chances de hacerse del poder, por eso confluyen narcos  y zurdos en el esfuerzo por hacer esquizofrénico al Estado de modo que una parte intenta conservar el orden, esto es garantizar el estilo de vida propiciado por la Consitución Nacional, y otra puja (con bastante éxito en los últimos 20 años) para que los derechos de los terroristas y delincuentes que atentan contra ese estilo de vida pesen más que los de los honrados habitantes que aspiran a vivir en él.

El zaffaronismo plantó organismos estatales como el citado, o las Defensorías del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires, que obrando como soportes de la delincuencia atentan contra la función básica del Estado y que proliferaron en torno a la estafa con los desaparecidos en el negociado de los derechos humanos con el que Néstor Kirchner sedujo a la izquierda; método  que bien supo definir Jorge Asís como "roban pero encarcelan". Y por cada militar en cárcel, en el prevaricato más escandaloso de la historia judicial argentina, le sacaban recursos al Estado en beneficio propio. Una máquina de corrupción.

Todo tiene que ver con todo, decía Pancho Ibáñez cuando la tele era tele. Entonces cada vez que algún zurdo/progre pontifica que la lucha contra el narco hay que darla sobre la premisa de sobreproteger los derechos humanos de los narcos (¿?), recuerdo aquel sketch de BORROMEO, con Juan Carlos Calabró y Jaimito Cohen. 

- ¡Ahí tiene!

Si sos joven googleá, no te lo voy a explicar ahora.

Sigo. El ejemplo de los militares presos por haber vencido al terrorismo tiene hoy más actualidad que nunca, porque un país que condena implacablemente y sin perdón a sus defensores entrega su futuro al enemigo; que es exactamente lo que se dejó hacer la Argentina.

El daño ha sido enorme y el narco viene a aprovecharse del mismo. Ocurre que todo funcionario que repite o avala la mentira de los 30.000 desaparecidos es indudablemente corrupto.

Falsear la historia no obedece a ningún otro propósito que facilitar la corrupción.

Y cuando la mentira es más que evidente, la intencionalidad política es obscena.

Si el gobernador de Córdoba Martin Llaryora, por caso, afirma que "Aunque parezca obvio, hay que defender la memoria, la verdad y la justicia" pero defiende la mentira de los 30.000 desaparecidos, está claro que es otro corrupto que falseando la historia, aborrece la memoria, la verdad y la justicia.

Estos simples comentarios, expuestos a la bartola, es decir tal como me fueron surgiendo en X (Twitter), son simplemente para recordar que no hay soluciones mágicas porque estamos parados en una realidad que no se arregla con buenos deseos. Y tampoco se arregla con estupideces como las de José Luis Espert diciendo "bala" y pidiendo que los gendarmes maten narcos. Esa hijadeputez del voluntarismo oportunista que arriesga el pellejo de otros, lo único que garantiza es desorden, total no son los políticos los que luego son condenados sino los muchachos de uniforme.

Y una vez más repito que si la política de Seguridad Interior no se aborda como una cuestión cultural, los policías, como los de la Ciudad de Buenos Aires que no repelieron a tiros a quien les disparaba con una escopeta, no van a tener la tranquilidad de ánimo ni la seguridad jurídica que requiere la lucha contra el narco.

Cierro, para que quede claro: ni fueron 30.0000, ni fue genocidio, y hay que desterrar esa mentira para que cada quien pueda cumplir con su deber. Porque el enemigo de hoy, es sólo una variante del de ayer.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

PD: No puedo explicar lo harto que estoy de toda esta calesita de pavadas en la que se nos va la sangre.

¿Qué es la Derecha?

¿Qué es la Derecha?
La Derecha, soy yo.

Ariel Corbat

Ariel Corbat
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