lunes, 6 de mayo de 2013

BASES PARA UN PAÍS DIFERENTE - Partido FE.




Transcribo "BASES PARA UN PAÍS DIFERENTE" el documento que expresa ante la ciudadanía el compromiso político del Partido FE y que fue presentado el 25 de Abril de 2013 en el Plaza Hotel de Retiro. Era imprescindible contar con un documento de estas características, y si bien podría sugerir algunas correcciones en términos generales me deja conforme. Lo considero un buen punto de partida:



La visión del ser humano y de la sociedad que sustenta las bases de la propuesta del Partido Fe, está enriquecida por las ideas políticas y filosóficas del humanismo cristiano y la doctrina justicialista. Asumen la tradición Constitucional Argentina y nuestras experiencias históricas.


BASES PARA UN PAIS DIFERENTE  

PARTIDO FE


Convocamos a la construcción de un partido político, que dentro de nuestro ordenamiento constitucional es una institución fundamental del sistema democrático. Generamos una institución moderna, con democracia interna, disciplina en la acción política, con equipos técnicos competentes para la formulación de propuestas de gobierno al servicio del bien común.

La sociedad argentina ha perdido la fe en los valores fundacionales de la República, la confianza en el conocimiento y la virtud como herramientas del perfeccionamiento humano; ha dejado de lado la cultura del esfuerzo y la excelencia  como caminos  de ascenso social  que hicieron la fortaleza de una Argentina que confió en su destino de libertad, prosperidad y grandeza. Son muchos los argentinos  que  viven inmersos  en una cultura sin arraigo, con un débil apego a un sentimiento de Patria, embelesados por un efímero consumismo que ahonda las diferencias sociales y crea una falsa sensación de bienestar.

Estamos convencidos que las causas que han postergado el logro de ideales comunes y profundizado el deterioro social de nuestro país, están enraizadas en fenómenos que vienen desde lejos. El Partido Fe tiene por designio asumir los desafíos que enfrenta la sociedad argentina, sean en lo político, como lo económico, social, tecnológico o cultural, con una visión a largo plazo y un enfoque global. 

Creemos que para llevar adelante un proyecto que interprete el bien común, debemos, en primer lugar,  imponernos otro horizonte de convivencia y una nueva forma de gestionar y concebir las políticas públicas, que cambie profundamente el estado de cosas que estamos viviendo.
  
No podemos continuar con  la arcaica forma de gobernar que  ha dominado la política en nuestro país   y pretender así aprovechar las grandes oportunidades  de desarrollo que se le ofrecen a la Argentina en el contexto mundial.

Debemos recobrar la confianza en nuestro futuro a través de la realización de un Proyecto  Nacional y Popular que reconcilie a todos los argentinos en un destino común.

RECUPERAR UN DESTINO COMUN PARA TODOS LOS ARGENTINOS

Nos proponemos reconciliar al pueblo, a fin de erradicar el clima de desunión que fragmenta nuestra sociedad y que posibilita que dirigentes inescrupulosos usen su poder para  satisfacer su codicia y lucren con las necesidades de gran parte de nuestra población. Queremos gobiernos que se ocupen con rectitud y competencia de las necesidades del pueblo y no de satisfacer los intereses prebendarios de las minorías. 

El Capitalismo de amigos, desnaturaliza el funcionamiento de las reglas económicas creando una corrupción sistémica.

Creemos que es necesario erradicar la corrupción que erosiona el funcionamiento del Estado y la sociedad civil. La corrupción mata, crea pobreza, la corrupción consolida injusticias.
Nos comprometemos a poner en vigencia el respecto de nuestras instituciones tal como lo establece la Constitución Nacional. Poner fin a un  hegemonismo presidencial que aplasta la democracia y funcionamiento del sistema republicano, representativo y federal y del equilibrio de poderes, garantizar la independencia de la justicia, asegurar elecciones limpias y respetar todas las libertades que constituyan el patrimonio de una Nación democrática.

Casi todos los índices económicos, sociales culturales y políticos reflejan un declive, consecuencia de erradas  decisiones de gobierno que han desactivado nuestra vitalidad creativa.

Debemos con urgencia, revertir el proceso de deterioro  económico creando nuevas condiciones para abrir oportunidades a la producción, generar una verdadera justicia social y solucionar con urgencia el estado de pobreza y exclusión en que ha caído una parte importante de la población argentina. 

Es imprescindible recuperar el sistema federal de gobierno, hoy completamente desnaturalizado. Para ello las provincias deben contar con los recursos nacionales que les correspondan en forma automática sin necesidad de claudicaciones ni humillaciones.
No podremos ser un país que aproveche las grandes oportunidades de progreso que nos ofrece el presente, si no desterramos el fraude, la corrupción y el ocultamiento de la verdad. Las erróneas y engañosas políticas económicas postergaron el desarrollo del país; la inescrupulosa administración de la infraestructura y la mala gestión de los recursos del Estado, han destruido y despilfarrado gran parte de la riqueza nacional. 

Estamos convencidos que es condición de cualquier gestión responsable de gobierno apelar a las personas con mejor preparación profesional, capacidad tecnológica y ética personal, para hacer frente a los desafíos que plantea el mundo global en el siglo XXI.

Somos el octavo país en el mundo en extensión territorial y mientras todos los que nos preceden son grandes potencias políticas, económicas, industriales o militares, la Argentina no cesa de declinar en el rango que le cabe entre las naciones del mundo. Queremos recuperar para nuestro pueblo un  futuro de grandeza. 

En un mundo cada vez más globalizado, interdependiente, complejo y cambiante el futuro de la Argentina, su inserción estratégica, su independencia y su nivel de prosperidad, dependerá indefectiblemente de nuestra relación con el resto del mundo.

OBJETIVOS GENERALES DEL PARTIDO FE

-Reconstruir la UNION NACIONAL para poner fin a los enfrentamientos y resentimientos que dividen a la familia argentina.
-Recuperar la DIGNIDAD DE LA PERSONA asegurando su papel protagónico como actor en la vida democrática, el pleno respeto de los derechos humanos, la protección social del niño, de los ancianos y de los trabajadores.
-Recuperar la SEGURIDAD PUBLICA priorizando la  lucha contra la delincuencia, el narcotráfico y trata de personas.
-Recuperar LA CULTURA DEL TRABAJO como valor para la dignificación de las personas.
-Restituir la JUSTICIA SOCIAL para todos los habitantes, a fin de crear condiciones equitativas para el trabajo, la salud, la educación, la vivienda, la alimentación, la cultura y  una vejez digna. Sin justicia social no hay comunidad organizada, sin salarios dignos para los trabajadores no habrá democracia.
-Defender una REPUBLICA  DECENTE, TRANSPARENTE Y DEMOCRATICA respetando estrictamente el funcionamiento del sistema de gobierno representativo y federal y los principios y garantías de la Constitución Nacional  y las Constituciones Provinciales. El Estado garantizará  la veracidad de las informaciones oficiales a disposición de los ciudadanos.
-Restaurar la credibilidad y autoridad del ESTADO DE DERECHO, la transparencia de los actos de la administración, la seguridad jurídica que garantiza la estabilidad. Aseguraremos el funcionamiento de una justicia independiente, el control de la legalidad de los actos públicos y el respeto a los compromisos asumidos.  No comprometemos a defender el cumplimiento del derecho de agremiación, negociación colectiva y libertad sindical.
-Eliminar la CORRUPCION  generalizada que erosiona el funcionamiento de nuestras instituciones y amenaza la vida social. La corrupción es la fuente principal de la injusticia y desigualdad.
-Recuperar y promover los VALORES DE NUESTRA CULTURA NACIONAL y la preservación, conservación, difusión y desarrollo de nuestro acervo cultural y las tradiciones que se manifiestan en el quehacer literario, plástico, musical, teatral, dancístico, artístico y artesanal de nuestro pueblo. Propiciar el respeto de los distintos credos y las expresiones ecuménicas.
-Defender la SOBERANIA NACIONAL y practicar una política exterior, dictada a partir del interés nacional y latinoamericano, con una visión de largo plazo, sin personalismos partidarios, ni ideológicos que recupere para la Argentina su prestigio, credibilidad e influencia en la comunidad de naciones.
-PRESERVAR EL MEDIO AMBIENTE, comprometiendo al Estado argentino a aplicar las normas que establecen las convenciones internacionales y respetando los estándares de conservación que requieren nuestro espacio geográfico. Favoreceremos la conciencia ecológica de la población argentina.   

DESAFÍOS NACIONALES

En consecuencia, el Partido Fe asume los grandes DESAFÍOS que enfrenta actualmente  la Argentina que conciernen a la Nación y su comunidad, tanto en lo interno de su organización social  o productiva, como en  lo que se refiere a su participación en el sistema mundial. Interpretamos  que los desafíos nacionales  pueden agruparse en cuatro grandes categorías: Aspectos institucionales y  políticos, aspectos sociales, aspectos económicos y aspectos internacionales.

ASPECTOS  INSTITUCIONALES Y POLÍTICOS

La calidad institucional es la primera calificación de un país, y en nuestro caso su manifiesto deterioro  es una falla que no podemos convalidar. 

Lograr un acuerdo político  para  restaurar la plena vigencia de la Constitución Nacional  como garantía  de convivencia pacífica entre todos los argentinos.

Para ello debemos estimular la búsqueda de consensos o acuerdos amplios entre las distintas fuerzas políticas a fin de dar sustentabilidad en el tiempo a las políticas públicas que se vayan dictando con una visión estratégica.  Consolidar no solo un estado de derecho, sino una estabilidad de las reglas de juego  que, dentro de un contexto de progreso y adaptación  a los cambios  tecnológicos y sociales, rijan  aspectos relevantes de la vida en la sociedad. 

A partir  de este primer compromiso debemos emprender un gran esfuerzo político y legislativo para mejorar la gestión pública de nuestro sistema de gobierno , entre otras cosas para  respetar la división y equilibro de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial; para  obtener la derogación de las innecesarias transferencias de facultades legislativas hacia el ejecutivo, frenar el abuso de los decretos de necesidad y urgencia y suprimir  los superpoderes; para garantizar la inamovilidad e independencia de los jueces, para poner fin a la práctica de jueces subrogantes  que dependan de favores políticos y para lograr  comicios limpios con igualdad de oportunidad para todos. 


Transformar la organización del  Estado administrador  para adaptarlo a las necesidades y funciones que de él se espera en el siglo XXI, profesionalizando todos los rangos de la administración pública  a través de concursos de ingreso, promoción por mérito  y gestión con alta tecnología e inteligencia estratégica. 

Se deberá negociar un nuevo pacto de coparticipación federal entre las provincias que responda a criterios de equidad y justicia. Todas las transferencias financieras establecidas por las leyes se harán en forma automática  sin interferencias de condicionamientos políticos.
Hay que encontrar soluciones prácticas  a la caótica situación de la  ciudad de Buenos Aires y  su relación con los municipios adyacentes.   Podría crearse el  Área o Región Metropolitana de Buenos Aires y establecer mecanismos eficaces de coordinación entre la CABA, la provincia de Buenos Aires y la Nación.  En ese ámbito plurijurisdiccional  deberían  resolverse innumerables temas que hoy son tratados con un criterio fragmentario y parcial. Entre esas cuestiones se pueden mencionar las siguientes:   la seguridad pública, los transportes, el medio ambiente, los servicios de abastecimiento, la obra pública ligada a la infraestructura, la política social relacionada con la población más necesitada (villas de emergencia, salud pública y vivienda). 

Proponer una nueva legislación  para  combatir la corrupción y  proyectos de leyes para ampliar las penas  y eliminar las causales  que reduzcan los plazos de prescripción y los casos de excarcelación.

Queremos una democracia participativa, donde el pueblo pueda ejercer sus derechos en plenitud, respetándose las garantías que la Constitución  en un clima de libertad que favorezca el desarrollo de proyectos colectivos e individuales  de todos los argentinos 

ASPECTOS SOCIALES

Asumir la lucha contra la pobreza en todos los frentes  y disminuir la brecha de ingresos  entre los que viven  con alta calidad de vida  y los  que perciben  los  ingresos más bajos
Concertar  un plan nacional de inclusión social  que aumente progresivamente  el ingreso de las  familias sumidas en la indigencia  y la pobreza y aquellas que por otros motivos vivan en condiciones de fragilidad que las marginan de la sociedad.

El mejoramiento de las condiciones sociales en la Argentina requiere una serie de reformas e iniciativas para:  mejorar las prestaciones de salud, la creación de un seguro nacional de salud y el aumento del horario de atención al público en los hospitales nacionales; recuperar la calidad de la educación, el financiamiento educativo y dignificar los salarios del personal educativo, fortalecer las escuelas agrarias, técnicas, de artes y oficios, y un plan de mejoramiento de la infraestructura de las escuelas; establecer un plan nacional de construcción de viviendas; poner fin al manejo político de los planes y subsidios sociales  y mejorar su alcance.

Priorizar para los programas públicos acciones para asegurar la provisión de agua potable e instalaciones sanitarias a todas las familias argentinas.

Formular una nueva política nacional de empleo estableciendo medidas que promuevan   las  PYMES  y combatan el empleo no registrado. Los sindicatos y sectores representativos del trabajo deben ser parte de la concertación nacional de políticas para mejorar las condiciones sociales en la Argentina. 

Proponer un plan para mejorar el sistema de otorgamiento y cálculo de las jubilaciones y pensiones a fin de cumplir con lo que establece la Constitución Nacional y poner fin a los desvíos de los fondos de la ANSES para otros fines.

Introducir en la vida colectiva de la Argentina políticas  públicas que se dicten con el consenso o mayor acuerdo de las  principales fuerzas políticas, que tengan  en cuenta en forma permanente el  factor Justicia Social  como elemento moral determinante de la solidaridad

ASPECTOS ECONÓMICOS

Ante los desafíos en esta categoría asumimos formular y proponer:

- Un programa  de desarrollo económico  que valorice   la contribución decisiva del esfuerzo productivo privado, la confianza en la ciencia y la innovación tecnológica, una política que disminuya la brecha entre el primero y último decil de ingresos; que tenga presentes las realidades de la competencia internacional  y de sus códigos de conducta, las normas  ecológicas y  la defensa del consumidor y que establezca parámetros ciertos para la  explotación sustentable de los recursos  naturales, sean estos  renovables y no renovables.
- Un programa de defensa y  estímulo a la producción nacional  que tenga en cuenta  la necesidad de  construir paulatinamente  reglas de juego claras y estables  para el desarrollo económico  nacional  dentro de un contexto mundial  que favorezca las inversiones y la innovación tecnológica tanto de fuente interna como externa. Una política impositiva que siga estos criterios, consolidando los esfuerzos ya  hechos para atacar la evasión y fraude fiscal.
-  La introducción de importantes reformas en las reglas de conducta de administración financiera del estado,  a fin de someter a controles  rigurosos  la asignación de fondos públicos, sus usos o destinos, así como  en los métodos de  contrataciones  del estado,  la rendición de cuentas y la auditoria final del presupuesto  .
- Establecer nuevos criterios para la emisión de la deuda pública  y revisar los convenios  internacionales atentatorios a la soberanía nacional o  que sean incompatibles con los preceptos constitucionales.
- Conquistar un nuevo status de estabilidad, seguridad, solvencia y respetabilidad en lo que respecta a las decisiones gubernamentales de carácter económico, fiscal  o presupuestario a fin de proyectar a la Argentina  como  un país emergente  en el nuevo escenario de la economía global.  

ASPECTOS INTERNACIONALES

La política exterior, la gestión de los asuntos externos de la República, y  la defensa nacional se definirán en función  de los intereses permanentes de la nación, con una visión a largo plazo a fin de preservar la independencia, la seguridad y la soberanía nacional. Será un objetivo nacional el logro de un aumento de nuestro prestigio, credibilidad e influencia en el contexto de la comunidad de naciones.

El mundo globalizado y complejo del presente abre en nuestro horizonte un desafío creciente de oportunidades y riesgos que debemos asumir con responsabilidad e inteligencia. La política exterior y en general la estrategia internacional de la Argentina debe adaptarse a las nuevas realidades del contexto internacional en el que actúan los Estados, las empresas, los individuos, los organismos internacionales  y las sociedades nacionales. 

Debemos repensar nuestros objetivos nacionales en el mundo aceptando la gran mutación que avizoramos para el siglo XXI. La búsqueda de un creciente peso e influencia  tanto en lo que hace a la gestión  de las relaciones bilaterales  como a nuestra participación en el sistema  multilateral, es un factor decisivo  para la negociación y promoción de nuestros intereses. 

Debemos poner fin a los continuos incidentes  y reiteradas controversias externas muchas veces dictadas por la ideología, los intereses  gubernamentales de carácter coyuntural  o los confusos objetivos de nuestra política. 

La construcción  de un espacio de integración y coordinación de políticas en la región sólo puede profundizarse en base a la confianza recíproca y la búsqueda de coincidencias en los criterios y objetivos de las políticas. Tenemos un destino compartido con los países de América Latina.

Es imprescindible y urgente confirmar nuestro compromiso estratégico con el Mercosur y convenir con nuestros socios un programa para su profundización y perfeccionamiento. 

Debemos definir una posición clara en materia de seguridad internacional  en la región y en el seno de la O.N.U. en coordinación con otros países de América Latina, así como construir una posición negociadora sólida en el ciclo de las negociaciones comerciales multilaterales que se desarrollan en la  Organización Mundial de Comercio.  Debemos adoptar políticas internas que respeten los compromisos y disciplinas internacionales concertadas libremente por la Republica. 

Proponemos redefinir las relaciones  actualmente enfriadas y distantes, con  muchos países. En la región y fuera de ella. La recuperación de las islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur, junto al afianzamiento de nuestra soberanía sobre la Antártida Argentina es un imperativo histórico de nuestra política exterior.

Debemos restablecer el proceso de negociaciones con Gran Bretaña, recomendado por diez resoluciones de las Naciones Unidas, con el  fin de recuperar la soberanía sobre las islas, respetando los intereses de los isleños. 

En general la política internacional debe asumirse como una política de estado que represente sin partidismos el sentimiento y los intereses de la República, a la vez de  ser  un instrumento para el logro de nuestros objetivos nacionales. Muchos de nuestros compromisos  y negociaciones  internacionales tienen una directa influencia  en las  decisiones  y conductas domésticas, por lo tanto no podemos separar lo que ocurre dentro de nuestras fronteras de lo que pasa fuera de ellas, y viceversa.  

Si el fin de la guerra fría ha desactivado los reflejos ideológicos, la globalización obliga al Estado a hacerse cargo con eficacia e inteligencia de su papel estratégico. En ese sentido propondremos una reforma de los métodos de trabajo de la gestión y organización de la Cancillería a fin de optimizar el trabajo de nuestras misiones en el exterior. 

Debemos poner fin a la improvisación y los cambios permanentes de nuestra política así como la práctica de dejar las negociaciones  externas  de la nación en manos de personal inexperto y transitorio. Reafirmamos, por ello nuestra preferencia por un servicio exterior profesional y de carrera como ocurre en la gran mayoría de los países.  

El deterioro de nuestro prestigio y credibilidad en el exterior es tan vergonzoso como los litigios que acosan crecientemente a la República desde tribunales extranjeros. Ninguna ventaja obtendremos en continuar confrontando estándares y normas de conducta  acordadas  por el sistema mundializado en que vivimos, en vez de respetar compromisos ya asumidos y ganar amigos que nos permitan establecer acuerdos políticos y flujos de todo tipo favorables a la promoción de nuestros intereses nacionales. 







Ariel Corbat

Ariel Corbat
Ariel Corbat