viernes, 21 de octubre de 2011

KHADAFI FUE, VAYAMOS POR CASTRO.


20 de Octubre de 2011, día de victoria para la revolución libia. Un iluminado menos, un poco más de luz en el mundo. En todo el territorio de Libia, la vieja bandera tricolor ya ondea al viento con bríos renovados de esperanza. Vendrán tiempos difíciles, días de incertidumbre y grandes riesgos, pero el germen de la democracia tiene al menos su primera oportunidad. Podrá reconocerse a Muamar Khadafi el haber muerto con las botas puestas, si es que el martirio vale algo cuando se trata de un dictador dispuesto a desangrar al pueblo por mantenerse en el poder.

Lejos en el tiempo y cerca en la geografía, durante la Guerra del Paraguay el dictador Francisco Solano López empujó a hombres, mujeres y niños a morir en las trincheras, sacrificando la flor y nata del valiente pueblo paraguayo -hasta ponerlo al borde del exterminio-, antes de caer acribillado en Cerro Coré el 01 de Marzo de 1870. No era por el Paraguay que luchaba Solano López, era por su ego. Poca cosa el ego de un hombre para causar tanto dolor. Antes y después, el mundo ha visto a otros tiranos morir en sus trece. Todavía quedan unos cuantos.

El 20 de Marzo de 2011 publiqué en este blog la nota titulada "Hoy Libia, mañana más cerca... " , y resulta que ya es mañana. Una dictadura de 42 años es triste historia, y los cubanos, padeciendo más de medio siglo de tiranía castrista, ya lo saben: Las balsas no son la única salida hacia la Libertad.


Es hora de pasar a la acción para que el continente americano se libre ya de ese foco de infección comunista, que tantas muertes ha provocado en los intentos de exportar vía guerrillas su mal llamada "revolución". El pueblo de Cuba, sometido al miedo y la paranoia por la vigilancia permanente del aparato estatal, sufre la incomprensión de buena parte de la intelectualidad latinoamericana empeñada en justificar que los cubanos no puedan tener las libertades esenciales de cualquier ser humano. Más aún, disfrutando en sus países de todos los derechos que el comunismo niega a los cubanos, esa intelectualidad hipócrita, cómoda y cobarde se jacta de apoyar a la "Revolución", como si los cubanos fueran subnormales incapaces de decidir su destino por sí mismos, y mientras callan el oprobioso e interminable tutelaje de los hermanos Castro se rasgan las vestiduras frente a crisis institucionales como la sufrida por Honduras. 

Hoy es un imperativo de la memoria americana, con su consiguiente reparación histórica, que las naciones democráticas de América impongan en forma enérgica, por la razón o la fuerza, la urgente democratización de Cuba. 

Y justo sería que la República Argentina, víctima en los años de plomo del intervencionismo castrista, encabezara ese ultimatum. Reclamo sea de mí país la gloria de animar al pueblo cubano a que, venciendo el miedo cultivado en cinco décadas, se levante contra la tiranía sabiendo que serán auxiliados por un Ejército como el que antaño cruzó Los Andes, para que puedan ellos también gritar: ¡Libertad!, ¡Libertad!, ¡Libertad!.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López





Ariel Corbat

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