lunes, 14 de febrero de 2011

PAN Y CIRCO, QUE TODO PASA...



Decimo Junio Juvenal, poeta romano que vivió entre los años 60 y 128 después de Cristo, acuñó en el Siglo I la expresión que resumía -ya entonces- los vicios de la vieja política: "Pan y Circo".

Basta con ver en las trasmisiones del fútbol que pagamos todos la repetición asqueante del video en homenaje al difunto Néstor Kirchner, incluyendo imágenes de ese velorio sobreactuado de "militancia" -que por momentos parecía el casting de "Talento Argentino"-, para comprender que tan profundo hunde sus raíces el kirchnerismo en lo más rancio de la vieja política. 

No entiendo al fútbol como una necesidad que deba ser financiada por el Estado. Se trata de una actividad profesionalizada que mueve grandes cifras y debe sostenerse por sí, sin ninguna muleta. Me sigue pareciendo risible el pobre argumento de la Presidente de la Nación al considerar, desde su necesidad de pasar todo por la franquicia tuerta de los derechos humanos, que los goles estaban "secuestrados". Tampoco avalo que, con los derechos de la televisación, deba auxiliarse con fondos públicos a los clubes del fútbol argentino por los desaguisados de quienes conducen sus destinos firmando contratos que no pueden cumplir. ¿Cómo se entiende que haya clubes pagando los sueldos de dos o tres técnicos al mismo tiempo? 

Al pretendido "aire fresco del sur" que supuestamente traería el kirchnerismo, con la declamada pureza glacial de los ideales que no iban a ser colgados en la puerta de la Casa Rosada, hace ya mucho tiempo se le apagó el ventilador, lo que queda es ese olor a putrefacción de Riachuelo, que no se quita abanicándose con las hojas de "El Argentino". 

En principio, cuando le pusieron el nombre de Néstor Kirchner al campeonato de fútbol no me pareció mal. Luego caí en la cuenta que no tuvieron un gesto semejante para con el Presidente Raúl Alfonsín, pero ciertamene parecía excusable la omisión porque Alfonsín no es recordado como un gran futbolero, entonces me surgió el siguiente interrogante: Supongamos, aunque yo no le deseo ningún mal, que este año La Parca se llevara al Presidente Carlos Ménem (opto por seguir llamando Presidente a todos quienes alcanzaron esa responsabilidad porque en el futuro será así como se los recuerde), en ese luctuoso caso ¿el próximo campeonato de fútbol llevaría el nombre de Carlos Ménem? Hum... Lo dudo. Y si así fuera, ¿emitiría la televisión pública un video tan repugnantemente menemista como kirchnerista es eso de "Nunca menos"?. Apuesto que no.

Ahora, ante la utilización de espacios y dineros públicos para la descarada campaña tendiente a apuntalar el luto proselitista de la Presidente Cristina Fernández, me vino a la memoria una muy bien lograda escena de la película "Ay, Juancito" (2004 - Héctor Olivera) en la que Juan Duarte (excelente actuación de Adrián Navarro) protesta ante un amigo porque acusan al gobierno peronista de estar robando, entonces razona: 

- ¿Qué vamos a robar? Si es todo nuestro...

Algo de pan, mucho de circo. Y, porque no es mi estilo, me ahorro el mal gusto de tirar golpes bajos sobre a qué necesidades deben asistir los dineros públicos. La receta populista ya era vieja cuando funcionaba en Roma... ¿Seguirá funcionando dos mil años luego en la República Argentina? 

Quizá la respuesta la tenga el eterno Don Julio Grondona grabada en su anillo: "Todo pasa".


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López





Ariel Corbat

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