martes, 23 de febrero de 2021

GUSTAVO BELIZ. LO LLAMABAN "ZAPATITOS BLANCOS"


En 1993 Gustavo Béliz renunció como ministro del Interior, diciendo que había entrado vestido de blanco al lodazal de la política y estaba "asqueado de la corrupción" del "nido de víboras" que era el gobierno de Menem.

Por eso y con gran sarcasmo lo apodaron "zapatitos blancos".


En 2004 "zapatitos blancos", cándido y siempre de blanco, como ingenua virgen que acude a la Iglesia para casarse por amor, volvió  a ocupar un ministerio, y fue ni más ni menos que ministro de Justicia en el gobierno de Néstor Kirchner.

Zapatitos blancos que, como veremos, siempre se han sentido atraídos a chapotear por el lodo.

Tardó tres meses en descubrir que Kirchner no tenía los buenos modales ni el carisma de Menem y que por eso no construía poder seduciendo sino sometiendo a humillaciones y maltratos a los esbirros de la banda, que a cambio de prebendas entregaban... bueno, digamos que "la moral".

El jefe de Gabinete de Néstor Kirchner era un tal Alberto Fernández cuando Gustavo Béliz, en plan de pavo real que quiere volar, mostró sus plumas desafiando a Jaime Stiuso, pero le salió tan mal que se retiró cual platónico bípedo implume.

Zapatitos blancos otra vez conocía el lodo y se enroscaba con víboras. Un hábito de los que hacen monjes...

Dicho sea de paso, aunque en plan de víctima la cuente de épica, su vida nunca corrió peligro. Nadie lo tomó muy en serio. Sólo era otra broma que dejó el menemismo, como Oyarbide y Scioli entre otros tantos.

Y luego de acomodarse en el BID, donde su nombre bien pasaba al olvido, zapatitos blancos volvió a pisar, por tercera vez el lodo de un nido de víboras en la tercera presidencia de Cristina Fernández, la víbora al frente del nido.

Es muy curioso y significativo el derrotero que hizo marrón veteado el blanco de esos zapatitos, porque ahí está hoy como Secretario de Asuntos Estratégicos del gobierno que disimula su Plan Sistemático de Privilegios vacunando amigos con la excusa del "personal estratégico".

Así, derramada toda la corrupción kirchnerista sobre la mesa, en su más miserable expresión de vaKunatorio VIP, es claro que en las próximas horas sabremos si Gustavo Béliz conserva alguno de esos reflejos morales, o ya es otra víbora muy a gusto en el lodo de los indignos.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
Estado Libre Asociado de Vicente López


¿Qué es la Derecha?

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La Derecha, soy yo.

Ariel Corbat

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