sábado, 2 de diciembre de 2023

EL PESO DE LO ETÉREO EN LA MOCHILA DEL PRESIDENTE MILEI




Ojalá los principales problemas para Argentina en materia de Defensa, Seguridad e Inteligencia fueran sólo de tipo material.

Sería difícil pero no grave.

Pero no hay que ser ningún avispado para darse cuenta que los desafíos en materia de Defensa, Seguridad e Inteligencia ya difíciles en 2015 son mucho más graves hoy.

Quienes desde 2021 con Iniciativa L, D e I, provenientes de distintos partidos políticos del centro a la Derecha, fuimos siguiendo esas cuestiones advertimos reiteradamente sobre la gravedad del cuadro que dejaría el régimen a un nuevo gobierno republicano.

Sepan todos que viene un aluvión de problemas, viejos y nuevos, con muy poco tiempo para adaptar los instrumentos a lo que se necesita para hacerles frente. 

Y son problemas graves, gravísimos, porque los argentinos enfrentamos carencias "etéreas" de concepto y de moral por la subversión cultural del régimen kirchnerista. Esas falencias "etéreas" multiplican exponencialmente el peso de lo tangible y corpóreo.

Por la misma razón que los aciertos tácticos no compensan los fallos estratégicos, siempre que no se entienden los conceptos es imposible dar con el método adecuado para alcanzar los objetivos que dan razón de ser a los instrumentos.

Como un efecto dominó, sin partir de tener claro que desde 1813 el Himno Nacional explicita la voluntad de ser y prevalecer de la Nación Argentina, no se logra tener clara la importancia de alcanzar y sostener la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional, y sin esa convicción tampoco se sabe valorar la necesidad de conservar para el Estado el monopolio de la violencia, lo que hace que finalmente Defensa Seguridad e Inteligencia sean sólo tres palabras desligadas de sus funciones que, como mucho, refieren meras burocracias estatales. 

Una ficha va golpeando la otra y al final ninguna queda en pie. 

Concepto, voluntad y método son claves para orientar armónicamente los recursos del Estado poniendo la Defensa, Seguridad e Inteligencia al servicio del ser y prevalecer de la Nación Argentina.

En lo que va del siglo los conceptos de nuestro interés han sido arbitrariamente confundidos, la voluntad minada y los métodos reemplazados por caprichos. 

Aquí se han impuesto idioteces como que no tener hipótesis de conflicto sirve a conservar la paz por vía de la diplomacia, que reprimir delitos es autoritarismo y que está prohibido hacer Inteligencia interior, por señalar sólo tres.

Y si la falta de concepto lleva al extravío de la voluntad, esa voluntad que debe ser institucional se resiente todavía más cuando cualquier conducta que intente materializarla sólo recibe reproches morales de, por cierto y valga la paradoja, ninguna moralidad.

Un ministro de Defensa ordenando al Ejército Argentino borrar un tuit que honra caídos en combate porque el enemigo se ofende, es un grave daño a la moral combatiente que todo ejército debe cultivar.

Un tribunal condenando a integrantes de la Prefectura Naval Argentina por el cumplimiento del deber al abatir a un delincuente durante un enfrentamiento, es un grave daño a la moral de las Fuerzas Federales que las induce a pisar firme el primer escalón de la corrupción: mirar para otro lado.

Un presidente llamando "sótanos de la democracia" a los servicios de Inteligencia, es un grave daño a la moral de quienes comprendiendo el concepto de Inteligencia y con la voluntad de servir son presentados a la sociedad como poco menos que una organización delictiva. 

Y omito extenderme sobre la hipocresía de ese mismo presidente si lejos de limpiar el sótano le agregó un subsuelo...


CONCLUSIÓN

En la urgencia de saber que la Presidencia de Javier Milei, con los fuertes cambios que propone, inicia enfrentando un escenario muy desventajoso y con el kirchnerismo, más otras izquierdas, en plan sedicioso; es necesario que sus funcionarios en las áreas de Defensa, Seguridad e Inteligencia asuman el 10 de Diciembre teniendo muy claros los conceptos de lo que esas palabras significan para no fallar en la elección de los métodos, pero también y principalmente para saber dar claras señales de recomposición moral, que no pueden ser sólo declamativas sino un blindaje político y jurídico para quienes cumplen con su deber. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.



¿Qué es la Derecha?

¿Qué es la Derecha?
La Derecha, soy yo.

Ariel Corbat

Ariel Corbat
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