miércoles, 20 de junio de 2018

¿ES MAURICIO MACRI UN PRESIDENTE COBARDE?



  • Diario La Nación: "Día de la Bandera: Macri canceló su visita a Rosario por miedo a disturbios".
  • Infobae: "Mauricio Macri suspendió su viaje a Rosario por cuestiones de seguridad".
  • TN: "Macri no viajará a Rosario por temor a incidentes y apuntaron a organizaciones kirchneristas"
  • Página/12: "Macri no va al acto por el Día de la Bandera. Miedo a las protestas".
  • Diario La Capital: "Por seguridad, el presidente Macri canceló a último momento su visita a Rosario".




Que el Presidente de la Nación Argentina, Mauricio Macri, se esconda el Día de la Bandera es un acto de cobardía inexcusable. Luego, es además confesión de falencias de gestión y torpeza política. 

Resulta inadmisible que no se pueda garantizar la seguridad del Presidente para la realización de un acto tradicional de contenido patriótico. Lo que acaso sea la prueba irrefutable del fracaso de la gestión en materia de seguridad interior. No sé si Argentina logrará hoy ser catalogado como "país emergente", pero sin dudas es un país inseguro desde que ni el propio Presidente puede desarrollar sus actividades protocolares con normalidad. 

No corresponde hablar de una situación de hecho en la que se encuentre garantizado el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional, que es el signficado de "seguridad interior", si el Presidente y Comandante en Jefe de las FF.AA. se retrae de homenajear a la Bandera intimidado por la posible acción de izquierdistas que tanto aborrecen a los símbolos patrios como al estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional. 

Si el Ministerio de Seguridad de la Nación que conduce Patricia Bullrich, a pesar de tanto slogan para luces de neón como "Argentina sin narcotráfico" y "Fronteras seguras", no puede evitarle al Presidente el papelón de exhibir su cobardía, es claro que el supuesto plan de seguridad no es tal sino una chantada total. 

Ante la evidencia de la indefensión e inseguridad de la Argentina, termina uno por "agradecer" que sean potencias extranjeras las que realmente se harán cargo de su seguridad y la nuestra durante la realización del G-20.  

El fracaso de la seguridad está claramente expuesto. Lo que no queda tan claro es el balance entre fallas de Inteligencia y torpeza política para que la decisión presidencial de bajarse del acto se tome a último momento y sin la cobertura de una argumentación decorosa. Porque en este punto caben distintas hipótesis, que voy a reducir a dos: 

1.- Inteligencia no informó, o no lo hizo oportunamente. 
2.- Inteligencia informó pero no se tomaron las decisiones que correspondían.

En cualquier caso, se ratifica que el gobierno de Mauricio Macri no tiene incorporado como práctica institucional el uso de Inteligencia, por lo que prevalece la "prueba y error" por sobre el proceso racional que antecede la toma de decisiones. Responsabilidad, pero quizá no culpa, de Gustavo Arribas. 

La torpeza política de CAMBIEMOS arranca de no asumir la razón por la que llegó al poder. El anhelo de cambio era radical, un marcado giro y no leves correcciones de rumbo. Era CAMBIEMOS, no Kontinuemos. 

La estirpe progre y pusilánime del PRO y la UCR prevaleció en CAMBIEMOS, negándose a dar la batalla cultural contra la izquierda. Aquello debió empezar por demoler todo el aparato de propaganda y control social montado por el kirchnerismo, sin hacer ninguna concesión a la violencia de los que pretenden retrotraer el país al proyecto totalitario abortado en las urnas en Diciembre del 2015. 

El zurdaje, en cualquiera de sus disfraces, no es democrático. No se debe tolerar que recurran a la violencia y la intimidación como modo de hacer política. Voy a decirlo claramente: la batalla cultural contra la izquierda, más allá de lo intelectual, necesita también de palos en las calles cuando quieren ganarlas con violencia; para hacerles acatar el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional. Y si no les gusta, que se vayan a Cuba o Venezuela, dictaduras en las que serán felices con los reputados logros del comunismo.     

Andando el camino de tirar flores al río para homenajear terrroristas, hacer ley la mentira de los 30.000 desaparecidos y homenajear a Carlos Marx (por citar sólo algunas de sus tantas genuflexiones ante la izquierda totalitaria que atenta contra la democracia y la civilización misma), se ha llevado al Presidente a obrar como un cobarde. ¿Lo es? El día de hoy parece pintarlo como tal. 

Presidente Julio Argentino Roca, un patriota que engrandeció a la Nación Argentina.
El 10 de Mayo de 1886 recibió un piedrazo en la frente cuando iba al Congreso a
inaugurar el período de sesiones, cosa que igualmente hizo. 

¿Alguien se imagina al Presidente Julio Argentino Roca escondiéndose de un montón de inútiles que fueran a chiflarlo? Ahí tiene un ejemplo que intentar emular el Presidente Macri, en vez de prestar atención a la caterva obsecuente que lo expone a la indignidad. Roca es siempre la respuesta, siempre al frente, siempre con la frente en alto. ¡Viva Roca, carajo! Aprendan tibios de mierda.


No debo, no puedo, ni quiero, dejar de señalar el contraste ente un Presidente que se borra del acto por el Día de la Bandera, alegando falta de seguridad, con la situación de aquellos que son presos políticos por haber defendido esa misma Bandera en la guerra. Algunos de esos hombres en dos guerras. 

Quisiera encontrar argumentos para, preservando la investidura presidencial, no acusar de cobardía al Presidente Maurici Macri. Y apenas por respeto a esa investidura prefiero dejar la duda. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López.






   


lunes, 18 de junio de 2018

PENSAR Y SENTIR. LA SEGURIDAD DE LOS ARGENTINOS.


Una aproximación a la exposición de Ariel Corbat en la Jornada Sobre Seguridad Interior, UCEMA, 12JUN18. Completa el artículo "Pensar. Y pensar la seguridad".


Ariel Corbat, disertando en UCEMA.
Jornada Sobre Seguridad Interior
12JUN18

PENSAR Y SENTIR


La frase es terrible: "Cuando no se vive como se piensa, se termina pensando como se vive". 

La primera vez que la escuché alguien la refirió como autoría de Alicia Moreau de Justo. No me consta quién la acuñó, ni el contexto de su origen, pero considero que representa el mayor de todos los miedos que una persona o sociedad pueda experimentar.  Es como abandonarse al alzheimer, volverse zombie o ser la Argentina que dejó de buscar su realización a través de la Constitución Nacional. 

Es por eso que cada palabra dicha en esta exposición debe ser interpretada en el sentido de contribuir a la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional. A la vida que supimos pensar.


Luego de 1983, con el retorno a la formalidad democrática, la República Argentina se dio tres instrumentos legales que deben ser entendidos armónicamente y que, como razón última, obedecen a una misma necesidad: el sostenimiento por parte del Estado del monopolio de la violencia.


Sin esa concentración de poder en el Estado sería imposible garantizar un orden jurídico con el mínimo de eficacia para subsistir, por ende no se tendría ninguna posibilidad de garantizar el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional. 


Durante el régimen kirchnerista el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional fue atacado con la implementación de un proyecto totalitario de corrupción estructural, que además se caracterizó por un odio visceral a los uniformados y marcada subversión de valores. Por lo cual era conceptualmente inviable alcanzar las condiciones que la Ley 24.059 establece como definitorias de la seguridad interior. 


La tardía pero bienvenida reacción de los argentinos puso fin en las urnas al régimen kirchnerista. El gobierno del Presidente Mauricio Macri encontró un sistema de seguridad replegado de sus funciones y colapsado el Sistema de Inteligencia Nacional. 


La sola salida del rumbo totalitario significó una mejora para la seguridad interior de los argentinos, pero el retorno a cauces de lógica institucional evidencia algunas limitaciones significativas. 


La gestión de Patricia Bullrich al frente del Ministerio de Seguridad de la Nación debe ser evaluada positivamente si se toma como parámetro la gestión que le antecedió, pero si en cambio se toma como referencia el óptimo profesional califica por debajo de lo mediocre. 


Las falencias técnicas en la gestión de Patricia Bullrich son muchas y notorias, tantas que en su conjunto determinan una política de seguridad reactiva y de contención.


La principal de esas falencias es la ausencia de Inteligencia Criminal. Este punto es mucho más complejo que la irresponsable y ya negligente decisión de Patricia Bullrich de no designar un Director Nacional de Inteligencia Criminal. Va más allá de la acefalía en que se encuentra la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal (DNIC) desde el 20DIC15. Porque el Director General de la Agencia Federal de Inteligencia, Gustavo Arribas, a juzgar por la constante de prueba y error que traslucen las decisiones del Presidente Mauricio Macri, no parece haber logrado en dos años y medio de gestión, incorporar al seno del gobierno el concepto de Inteligencia como proceso racional que antecede la toma de decisiones, ni aportar los respectivos informes que sirvan de basamento a esas decisiones. 


La inexplicable falta de un Director Nacional de Inteligencia Criminal, cargo full time que requiere conocimientos específicos y especiales condiciones de liderazgo, mantiene sin conducción idónea al Subsistema de Inteligencia Criminal y por lo tanto inoperante. 

Por supuesto, en un país como Argentina, que no se decide a vivir como piensa tentado a la dejadez de pensar como se vive, la acefalía de la DNIC no es un tema de interés general. Ni siquiera parece importarle a la Bicameral de Inteligencia, que es otra muestra de nuestra pobre institucionalidad republicana. Al fin de cuentas, la Defensoría del Pueblo de la Nación es un órgano constitucional y sigue acéfalo desde el 2009. ¿La ciudadanía y la política? Bien, gracias.

Tampoco hay un periodismo especializado en seguridad que se interese en analizar las consecuencias visibles de la falta de Inteligencia Criminal, ni llama la atención que un organismo al que se destinan fondos reservados no tenga autoridad designada. 

Apenas hubo algún ruido mediático cuando Bullrich decidió quitarle la competencia sobre la DNIC a la Secretaría de Seguridad de Eugenio Burzaco para dejarla bajo la órbita de Gerardo Milman; un recambio que rápidamente demostró ser otro fulano para el mismo fracaso. La nada misma en materia de Inteligencia.

Bullrich no llega a comprender la importancia de la Inteligencia Criminal, por eso hace el ridículo cuando frente a algún éxito investigativo de las FF.SS. postea cosas como: "Si el crimen se organiza, nosotros nos organizamos el doble". 


Mientras no es entienda al delito como una voluntad inteligente será muy difícil combatirlo de un modo ofensivo, disputándole los cruciales escaques de la iniciativa. 


La falta de Inteligencia explica la poca o nula creatividad para el mejor empeño y preservación de los recursos disponibles. En especial cuando se advierten por delante años de estrechez económica. 


Por supuesto el gobierno puede corregir su rumbo y mejorar su gestión. Para ello hay cosas que debe hacer de inmediato -como lo ya señalado- y otras que debe pensar y decidir antes de hacerlas. La sola organización burocrática del Estado y en particular del Ministerio de Seguridad de la Nación, evidencia poca racionalidad; por decirlo suavemente. 

Es crucial entender que difícilmente se puedan controlar las calles sin asegurar primero el control de las cárceles. El Servicio Penitenciario Federal tiene que ser revalorado como otra fuerza de seguridad y como tal depender del Ministerio de Seguridad de la Nación, la importancia de los "Candados" al pensar una política de seguridad es protagónica: hacen un trabajo que muy pocos están dispuestos a hacer y representan lo más cerca que se puede estar del delito sin ser un delincuente. 


Suele decirse que hay que pensar la seguridad para todos. Eso eso es algo con lo que no puedo estar de acuerdo. La política se seguridad está imposibilitada de pensarse para satisfacer a todos. Sólo debe orientarse, por definición y por principio, a brindar utilidad a la parte de la población que anhela alcanzar el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional. 

El resto de la población, que circunstancialmente puede ser incluso la mayoría (54% del electorado en algún momento), no quiere vivir bajo las reglas emanadas de la Constitución Nacional y no hay razón para buscar congraciarse con ellos ni hacerles concesión alguna. Porque la política de seguridad debe defender la honradez de los honestos tanto como sostener el sistema que valora la honestidad. 

El sistema constitucional y su gente son la misma cosa en este punto. Exclusivamente debe destinarse todo esfuerzo de la seguridad a vivir como pensamos, o sea: en el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional. 

El objetivo primero es entonces satisfacer a las personas de bien. Y el medio es satisfacer a los jóvenes con vocación de servir que se enlistan en las fuerzas policiales y de seguridad. La vocación de servicio incluye ser honesto, y no tendría que hacer esta aclaración si fuésemos una sociedad honesta. 

El recurso humano es y será siempre el elemento más valioso de la seguridad. Por ende hay que procurar el cuidado, desarrollo y plenitud de la vocación en los jóvenes que inician su carrera profesional, renovando permanente la motivación para servir desde la idiosincrasia de cada fuerza.


Finalmente, pensar y sentir la seguridad depende de nuestra capacidad para recuperar el sentido común: castigar al delincuente y proteger al inocente.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López



domingo, 17 de junio de 2018

PENSAR. Y PENSAR LA SEGURIDAD.


Este artículo sirve como preámbulo a "PENSAR Y SENTIR", que como continuación será publicado en breve en el blog. 

Ariel Corbat exponiendo en la
"Jornada Sobre Seguridad Interior" del 12JUN18.

PENSAR. Y PENSAR LA SEGURIDAD:

“Pensar o no pensar”; así podría anunciarse la disyuntiva teatral de alguna comedia o drama. Al fin de cuentas, por aquello de “`pienso luego existo” allí está la hondura filosófica del “ser o no ser” de Shakespeare en Hamlet. Esa, y ninguna otra, es la cuestión…

Si la República Argentina, que surgió como un esbozo de idea, existió como tal, fue porque a pesar de momentos de retroceso al instinto en anarquía y dictadura, de confusión y chatura, llegó a pensarse realmente como una nueva y gloriosa Nación; basada en la libertad y valores de cuna grecorromana. Nos imaginamos ocupando un lugar en el mundo y arbitramos los medios para ocuparlo, dándonos una Constitución Nacional y organizándonos a partir de ella. La realidad, desde luego, nunca alcanzó a abrazar lo ideal en forma idílica; pero era indudable en 1910 la existencia de la República Argentina, aunque a poco del Centenario empezaran a manifestarse señales de declive.

Hay una relación evidente entre la declinación argentina y el abandono de ese modo de proyectarse como país desde sus bases institucionales. Las sucesivas crisis acumulándose y nunca resolviéndose terminaron por consolidarse en daño institucional, que como un efecto dominó acarreó la degradación de la cultura y la merma en la capacidad intelectual de los argentinos.

En los 12 años del régimen kirchnerista la puesta en marcha de un proyecto totalitario de tipo orwelliano incluyó la planificada reducción del pensamiento al nivel más bajo de la historia.  Adoctrinamiento y control social mediante, dando uso faccioso a los medios del Estado, la Constitución Nacional fue relegada tras la voluntad en el poder y se impuso la lógica amigo/enemigo como modo de interpretar el disenso y disciplinar la sociedad. Quizás algún intelecto privilegiado pudo salir indemne de ese período, tal vez. Pero estoy seguro que todos los que rondamos la media nos hemos visto afectados de mala manera.

Las elecciones presidenciales del 2015, pusieron fin a ese oprobio. Pero el daño intelectual estaba hecho en tal magnitud que, a pesar de la reacción cívica de otra mayoría circunstancial impidiendo el triunfo totalitario, es razonable preguntarse si la República Argentina existe, si piensa, es decir: si se imagina ocupando algún lugar en el mundo y arbitra los medios para ello.

En términos generales, aquí y ahora, pensar sigue siendo muy difícil porque no se advierte convicción en la necesidad de ir hacia la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional, y esa es la primera y más significativa evidencia de la poca capacidad intelectual de los argentinos: el país dista de ser serio. Entendiendo que un país serio es aquel que resulta descripto y explicado por su propia Constitución, guardando correspondencia entre lo que dice que es y lo que demuestra ser.

En esta desconexión del ser con el deber ser, cualquier debate o discusión se lleva a cabo sin marco de referencia ni encuadre institucional. No sólo eso sino que, además, frente al disenso se recurre a la descalificación agraviante con una facilidad vertiginosa; negación de los grises que demuestra la fuerza inercial de la lógica amigo/enemigo. Se opina y, lo que es peor, se legisla y se gobierna sin consensos ni consistencia argumental. Así se toman decisiones a prueba y error, ignorando que cada cuestión requiere un conocimiento previo. El proceso racional que antecede la toma decisiones, eso que llamamos “Inteligencia”, no está incorporado a los hábitos de la clase dirigente. Especialmente de la dirigencia política, desde hace décadas y sin excepciones partidarias.

Si en términos generales pensar es dificultoso, pensar la seguridad, en este contexto, lo es todavía más. La seguridad interior es definida, por nuestro orden legal, como el estado de hecho en el que se encuentra garantizado el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional*. Revisemos entonces qué entendemos por ese estilo de vida y nos daremos cuenta que pensar la seguridad es ni más ni menos que pensar la Constitución Nacional para interpretarla desde su propia lógica en una de sus tantas aplicaciones prácticas y específicas.

Hacer ese esfuerzo, requiere la humildad de reconocer que hace mucho tiempo no pensamos a la Argentina proyectándola desde sus bases institucionales, y que por buscar creencias alternativas a la Constitución Nacional, dejamos de obrar como un país civilizado. Todas las respuestas están en la Constitución Nacional, dentro de sus márgenes y al alcance del pensamiento estructurado y formal pero sin dejar de ser creativo.

La relación entre seguridad interior y supremacía de la Constitución Nacional es indisoluble, y esa es la principal premisa para pensar la seguridad. Pensar para existir. Ser o no ser. Esa, y ninguna otra, es la cuestión.

* “A los fines de la presente ley se define como seguridad interior a la situación de hecho basada en el derecho en la cual se encuentran resguardadas la libertad, la vida y el patrimonio de los habitantes, sus derechos y garantías y la plena vigencia de las instituciones del sistema representativo, republicano y federal que establece la Constitución Nacional”, Ley 24.059, artículo. 2.



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
Estado Libre Asociado de Vicente Lóopez

miércoles, 13 de junio de 2018

APOSTILLA DE UN DISFRUTE


El martes 12 de Junio se realizó en la UCEMA la "Jornada Sobre Seguridad Interior",  organizada por iniciativa de la Fundación Atlas que conduce Martín Simonetta y la Fundación Cívico Republicana que preside Ricardo López Murphy.

Marcelo Romero, Miguel Angel Toma, Carlos Argentino López,
Martín Simonetta, Laura Etcharren, Ricardo Runza y Ariel Corbat,
antes de dar comienzo al evento. 

Con Martín Simonetta oficiando de anfitrión y moderador, se realizó la ronda de exposiciones. Sintetizo con apenas una de las ideas fuerza tratadas por cada panelista: 

Laura Etcharren, por aquello de "las damas primero", abrió la charla señalando la importancia de compatibilizar la lucha contra el narcotráfico y el narcomenudeo, resaltando el trabajo que sobre este último vienen realizando distintas provincias. 

Le siguió Carlos Argentino López, quien aportó una mirada disruptiva, respecto del enfoque dominante, al considerar que la actual situación de la seguridad brinda oportunidades de profundizar experiencias de cooperación entre las fuerzas estatales y elementos del sector privado. 

Miguel Ángel Toma bregó por una visión estratégica actualizada de la Defensa, la Seguridad y la Inteligencia, en función de prevenir las amenazas posibles y no aquellas que ya pertenecen al pasado, poniendo el énfasis en dar prioridad al efectivo control sobre los espacios soberanos. 

Llegado mi turno apunté la necesidad de incorporar fundamentos de Inteligencia a las decisiones del poder político. 

Luego el Fiscal Marcelo Romero marcó las consecuencias del abolicionismo penal impulsado por la corriente que lidera Eugenio Zaffaroni, entre ellas el franco deterioro de la autoridad policial, puesto de manifiesto hasta en la selección de las prendas que conforman algunos uniformes policiales. 

Cerró la ronda del panel Ricardo Runza, observando que la seguridad en Argentina se ve condicionada por la cuestión sistémica que arroja un Estado híbrido entre unitario y federal, lo que termina consumiendo esfuerzos con independencia de la calidad de los actores. 



Posteriormente las preguntas del auditorio dieron lugar al debate. Surgió entonces la posibilidad de una reforma constitucional como manera de habilitar soluciones de fondo para distintos problemas de los que enfrenta el país, incluidos -por supuesto- los de su seguridad. El Licenciado Toma sostuvo la necesidad de considerar esa posibilidad, ante lo cual me manifesté en desacuerdo con argumentos reiteradamente expresados en este blog.

En razón del tema convocante, se formularon severas críticas al gobierno sin dejar de elogiar aspectos positivos de la gestión. Pero no es la crítica o el elogio lo importante, sino el encuadre racional de sus formulaciones, como corresponde a un ambiente académico. La diferencia abismal que existe entre criticar y atacar es, ni más ni menos que la que hay entre señalar cuestiones técnicas o acusar por la "desaparición forzada de Santiago Maldonado".

En este punto, conviene señalar que la organización del evento invitó a participar del mismo a la ministro de Seguridad Patricia Bullrich o a quien en representación del Ministerio de Seguridad ella designase. La ministro Bullrich se excusó por razones de agenda, pero no designó a nadie en representación del Ministerio. Debo decir, que la sola presencia de algún funcionario del Ministerio como panelista en eventos de este tipo, daría cuenta de una gestión abierta a escuchar críticas, más allá que sean tomadas para corregir aspectos cuestionados o sostenerlos como aciertos. La ausencia en el panel de una voz gubernamental, en cambio, es indicativa de una gestión que se cierra sobre su propio libreto. 

En otro orden y a modo de anécdota, debo decir que ya nunca más podré ver con indiferencia una copa con agua, pues la descripción en "modo abogado" que de ese elemento hizo el Dr. Romero nos hizo reír y aplaudir a todos, de tal suerte que quedamos condicionados a sonreír cada vez que nos encontremos frente a una copa con agua. 

Esta Jornada ha sido para mí una experiencia de gran disfrute personal, tanto por lo aprendido al escuchar como por la increíble buena onda que se generó dentro del panel y con el público. Un tema de gran importancia, tratado con seriedad; pero sin dramatismos, al punto de permitirnos reír todos juntos en algunas ocasiones, entre ideas y propuestas.   


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López.

domingo, 10 de junio de 2018

JORNADA SOBRE SEGURIDAD INTERIOR EN LA UCEMA




Este martes, 12 de Junio de 2018, tendrá lugar en la UCEMA la "JORNADA SOBRE SEGURIDAD INTERIOR" - situación presente y desafíos inmediatos-, un espacio académico de reflexión sobre la situación de la seguridad interior en la República Argentina, aportando distintas visiones reunidas con sentido pragmático para abordar aspectos puntuales de una problemática compleja y extensa, en función de la realidad institucional del Estado y sus posibilidades de respuesta. 

Ha coincidido este evento, organizado por UCEMA, Fundación Atlas  y la Fundación Cívico Republicana, con otro en la Facultad de Derecho de la UBA que también aborda la cuestión de la seguridad pero desde la visión delirante del kirchnerismo. Lo cual demuestra que mientras algunos estamos preocupados por los problemas reales de la seguridad interior en la Argentina, los que gobernaron para terroristas y delincuentes siguen pensando en la seguridad de delincuentes y terroristas.


Invito a los lectores de La Pluma de la Derecha a acompañarme el martes, a partir de las 17:00 hs en el Auditorio UCEMA, Reconquista 775 (Esquina Av. Córdoba) de Capital Federal, donde tendré el honor de compartir panel con destacados especialistas en la materia.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha. 
Estado Libre Asociado de Vicente López



lunes, 4 de junio de 2018

"ENCENDER", Encuentro de Centro Derecha, se presenta a la prensa.



Este miércoles (06 de Junio) se presentará a la prensa el espacio político “ENCENDER”, Encuentro de Centro Derecha.

Se trata del frente electoral en formación para el 2019 iniciado por un grupo de partidos políticos, agrupaciones y ONG’s identificadas con las ideas y valores de la centroderecha; el lado hasta ahora ausente de la política Argentina.

Entre los convocantes se cuentan el Partido Autonomista, el partido Nueva Unión Ciudadana (NUC), el Movimiento para la Reconstrucción de la República (MORERA) y la ONG Líderes para el Cambio, reuniendo a sectores del conservadurismo, el nacionalismo y el liberalismo que, si bien durante muchas décadas marcharon separados y mirándose con desconfianza, lograron sentarse a debatir y conciliar con el objetivo superior de presentar una opción electoral orientada a alcanzar y defender el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional, lo que implica un cambio cultural que deje atrás al populismo, el progresismo y la izquierda.

El evento contará con la presencia del Dr. José Antonio Romero Feris, político de destacada trayectoria provincial y nacional, acompañado por Gastón Perez Izquierdo, Daniel Iturralde, Juan Luis Ciancio, Juan Carlos Neves, Marcelo Llambías, Arturo Larrabure y el coordinador general de los equipos técnicos de ENCENDER Dr. Luis Alberto Rey.

Cuenta esta presentación con el aval de referentes de partidos políticos del interior del país que, próximamente, anunciarán su incorporación al frente, además de representantes de agrupaciones de ex conscriptos, veteranos de guerra, familiares de víctimas del terrorismo y pensadores del sector convocante.

En el transcurso del evento los periodistas acreditados podrán preguntar e informarse acerca de las propuestas de este nuevo espacio, que trae oxígeno al viciado, repetido y limitado arco ideológico de la política argentina.

Periodistas interesados en concurrir acreditarse por mail. 

Prensa y Difusión ENCENDER


encender@yahoo.com
Ariel Corbat, vocero.

viernes, 1 de junio de 2018

EL CHISTE DE LOS GENDARMES




Hace un tiempo surgió en Twitter la humorada de inventar rayos transformadores, lo que dio lugar a infinidad de divertidas memes sobre distintas cuestiones. La onda parece haber llegado ahora al Ministerio de Seguridad de la Nación, donde a falta de plan sustentable se sostiene una política de contención efectista que necesita de más y más gendarmes. Y como los gendarmes no son infinitos, se pretende transformar a suboficiales del Ejército Argentino en suboficiales de la Gendarmería Nacional. 

El planteo recuerda el proceso que dio formación a la Policía Metropolitana en la Ciudad de Buenos Aires; pero no es exactamente igual. Aquello tuvo lugar en un marco de disputa política entre Ciudad y Nación dejando en evidencia el deterioro institucional de las distintas fuerzas bajo conducción kirchnerista, las que perdían efectivos a causa del desprecio del régimen a los uniformados, el maltrato institucional, la posibilidad de algo nuevo y una mejor remuneración. Esto, en cambio, está limitado a falencias de diseño institucional en las andanzas errantes de un gobierno que no logra diferenciar Defensa de Seguridad, sin entender una ni otra; ni captar la profunda importancia de la vocación, en función de la cual un militar, policía, prefecto o gendarme, no trabaja de tal: lo es. 

Dado que Patricia Bullrich nunca designó un Director Nacional de Inteligencia Criminal, algo que a esta altura califica como negligencia, el Ministerio de Seguridad no proyecta en forma profesional los escenarios futuros ni está en condiciones de orientar y optimizar sus recursos. Así, los gendarmes son enviados a distintos puntos del país, ajenos a su área específica de incumbencia, para quedar aferrados al terreno. 

"300 gendarmes más para la seguridad de los rosarinos".


La respuesta no es inventar más gendarmes, la respuesta es Inteligencia. 

Este chiste completa la explicación: 


Tormenta de ideas en el Ministerio de Seguridad

Patricia Bullrich: Piensen.
Secretario 1: Mandemos gendarmes.
Secretario 2: Muchos gendarmes.
Secretario 3: Más gendarmes!

Patricia Bullrich: ¿Alternativas?
Secretario 1: Mandemos gendarmes.
Secretario 2: Muchos gendarmes.
Secretario 3: Más gendarmes!


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López.







¿Qué es la Derecha?

¿Qué es la Derecha?
La Derecha, soy yo.

Ariel Corbat

Ariel Corbat
Ariel Corbat