sábado, 17 de diciembre de 2011

HEBE DE BONAFINI Y LA ÉTICA DE MAMÁ BARKER


Como si fuera una comedia de humor negro, con total desparpajo la realidad argentina destapa sus mugres más delirantes.

Por principio de piedad, se puede comprender el dolor de una madre que reclama los cuerpos de sus hijos desaparecidos. Pero ningún sentimiento humanitario avala que reivindique la condición de guerrilleros guevaristas de su cría y la proponga como modelo a seguir por las nuevas generaciones. Entender el contexto histórico no significa justificar el accionar de las organizaciones subversivas, ni las desmesuras criminales de la represión. 

Pese a la momentánea detención del péndulo sobre la izquierda que ha logrado el kirchnerismo, la historia irá poniendo las cosas en su justo lugar. Quizá sean necesarias unas cuantas carcajadas para evitar que los que fueron en parte responsables de la tragedia sigan facturando impunemente sus cuentas a la sociedad. 

Si alguna productora de cine tuviera la audacia suficiente, el derrotero de Hebe de Bonafini daría lugar a una parodia para descostillarse de risa. Su personaje sería una especie de "Torrente", pero mujer y de izquierda. Me imagino a Santiago Segura en el papel de Hebe de Bonafini, y no puedo dejar de reírme. Comenzaría en el momento en que la madre de Plaza de Mayo que daba vueltas a la Pirámide por sus dos hijos desaparecidos adoptó, informal pero pública y abiertamente, a un parricida como hijo. ¿Será una confesión de rencor hacia sus hijos por su verdadero dolor de madre? De dos padres asesinados y dos hijos desaparecidos emerge una nueva familia Adams. Al más enfermo de los guionistas no se le hubiera ocurrido. 

Y ese sólo sería el comienzo del sainete, porque obviando sus simpatías con la ETA, las FARC y cuanto terrorista anda matando gente por el mundo, al punto de alegrarse por el ataque contra las Torres Gemelas, en una muestra de la grandeza revolucionaria de sus ideales sabemos hoy por confesión de Sergio Schoklender, su hijo putativo, que las madres de Plaza de Mayo se financiaban con asaltos a mano armada, y que esas armas se guardaban en la universidad de las madres de Plaza de Mayo.

Lejos de Mahatma Gandhi  y muy cerca de la violencia, Hebe de Bonafini admira a Ernesto Guevara, Fidel Castro, Osama Bin Laden y en rigor de verdad a cualquiera de la misma calaña que atente contra las libertades de las que disfruta, por eso no sorprende esta nueva faceta suya que la sitúa como émula de Katherine "Ma" Barker, la mítica delincuente estadounidense que participaba de la banda de sus hijos y fue abatida por el FBI en 1935.

Hebe "Ma Baker" Bonafini, como para que el grotesco sea un completo jolgorio de risas, presenta el jueves 22 de Diciembre un comiquísimo "Juicio Ético y Político contra Clarín" en la Plaza de Mayo; aunque si llueve se hará en la ESMA, que viene a ser el paraguas. 


La política del Che Guevara y la ética de Mamá Barker hacen una síntesis coherente encarnada por Hebe de Bonafini y es una buena postal de la Argentina de Kirchner, el país ridículo que nos supimos conseguir. Y digo que "nos supimos conseguir", incluyéndome como ciudadano, porque no sería justo echarle todo el fardo al kirchnerismo; los líderes de la oposición, timoratos, indecisos, mezquinos algunos, cobardes otros, tibios todos, han allanado el camino para que debamos padecerlos por cuatro años más. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López


  








Ariel Corbat

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