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¡QUEREMOS TANGO!: HACER EL TANGO

¡QUEREMOS TANGO!: HACER EL TANGO El presente del Tango es sinónimo de tracción a sangre. Esfuerzo de pequeños orfebres del dos por cuatro que diseñan, pulen, engarzan y exhiben sin grandes escaparates verdaderas joyas del corazón. Contrariando cierta fantasía de auge tanguero, los interpretes y creadores del momento actual saben que las gastadas suelas de sus zapatos difícilmente vayan a encontrar una alfombra roja que los catapulte al público masivo. De hecho, igual que los inmigrantes africanos que deambulan por las calles y ofrecen en un abrir de maletín chucherías doradas prolijamente presentadas, al Tango se lo ve por todos lados, eso sí: siempre y cuando se lo quiera ver. No tiene la fuerza arrolladora de lejanos años dorados, y eso es porque frente a la oferta, que abarca desde mamarrachos bizarros hasta la excelencia sublime, la demanda es poca y tibia, por momentos fría. El turismo, sobre el que la falta de imaginación apunta sus cañones y al que parecen estar destinados grand...

NUESTRO, NUESTRO Y NADA MÁS QUE NUESTRO.

¿¡Má qué patrimonio de la humanidad!? EL TANGO, IGUAL QUE GARDEL, ES ARGENTINO. El Ministro de Cultura porteño Hernán Lombardi, junto con el Director de Promoción Cultural de Montevideo Eduardo León Duter, han embarcado a las dos ciudades rioplatenses en el proceso de solicitar ante la UNESCO que el Tango sea declarado “Patrimonio Cultural de la Humanidad”.  A mí me parece muy bien que se considere patrimonio de la humanidad a los tesoros arqueológicos, como las Cuevas de las Manos con sus pinturas rupestres de enorme belleza y hondura cultural que lleva a intentar filosofar sobre lo esencial de la vida. De hecho en el epílogo de la novela “ En la Línea de Marte ” destaco esa conmovedora condición de conexión atávica que guarda el sitio en el cañadón del Río Pinturas en la Provincia de Santa Cruz. Esas manos son las manos de la humanidad, y como tales hay que preservarlas para la posteridad.  Pero el Tango es otra historia, se trata de una experiencia viva y cuando me dicen que lo quie...