SULTANATO
Sultán de este palacio imaginario,
levante mi trono con almohadas
por un hechizo de ensueño y palabras
que revive el cuento extraordinario.
La misma narración como un santuario
de imágenes que muerden madrugadas,
celebrando pasiones confesadas
bajo abrigo del manto literario.
Y siempre es igual, salvo algún detalle,
la sutil diferencia hace al encanto
por el que tiemblan el alma y la carne.
La adoración de un ritual sacrosanto
invocando presencias en el aire
se ofrece y desvanece cada tanto.
Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
