jueves, 6 de noviembre de 2025

LA HONESTIDAD NO ES NEGOCIABLE




LA HONESTIDAD NO ES NEGOCIABLE. Creo en ese principio como el principio de toda la recomposición moral que exige poner a la Nación Argentina rumbo al destino profetizado en el Oíd Mortales! de Vicente López.

Y en tal sentido quiero compartir con los que pasan por este blog algunas consideraciones sobre un posteo del diputado kirchnerista Rodolfo Tailhade, un impresentable, quien subiendo a Twitter un video de la sesión del 2 de Julio de 2025 en el que Gerardo Milman, otro impresentable, alardea de su honestidad diciendo no tener ninguna denuncia penal en su contra, expresa lo siguiente: 

Pero cómo Jerry?!! No era que no tenías ni denuncias? Ahora sabemos que todo es falso, una mentira gigante como vos y toda tu vida. Gerardo Milman fue procesado por corrupción en la causa 4550/2022 “Bullrich, Patricia Milman, Gerardo s/administración fraudulenta” que tramita en el Juzgado Federal 3 a cargo del juez Rafecas, que ya ordenó el cierre de la instrucción  y el envío de la causa a juicio oral. En la causa se investigan irregularidades en contrataciones de esta lacra dentro del Ministerio de Seguridad vinculadas a la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal (DNIC).  Durante 2017 y 2018 se realizaron 18 contrataciones irregulares en la DNIC, con el supuesto fin de refaccionar una oficina denominada “Sala de Situación y Fusión”. Las investigaciones determinaron que: la obra nunca se ejecutó; los fondos se pagaron en efectivo, fuera del circuito administrativo; se utilizaron recibos apócrifos y firmas falsificadas; el perjuicio económico para el Estado fue de más de 120 mil dólares, o sea esto es lo que se llevó la que se llevó la mano derecha de Bullrich, que seguro nunca se enteró de nada. La hipótesis criminal es que se trató de un circuito de pagos simulados a personas que nunca realizaron tareas, con el fin de desviar fondos públicos. Así que este corrupto, alcahuete de Clarin, sale de la Cámara y entra a juicio oral para que se lo condene por robarle al Estado.


Al respecto me da la gana decir que más allá de saber a Tailhade un fulano que se dice "diputado nacional de Cristina", cosa que lo describe militante de la corrupción kirchnerista, objetivamente no me sorprendería que Milman sea culpable. Respecto a Milman, otro personaje grotesco de la política, encontré muy divertido que lo acusaran de planear el "atentado" contra Cristina Fernández, porque si bien la acusación era un delirio acaso haya sido yo, antes que lo acusaran, el primero en bromear con ello diciendo que un atentado tan estúpido hacía suponer la participación de Milman como mente maestra del mismo. 

Humoradas al margen, la corrupción es un sistema que une sin que sea necesario lo planifiquen de conjunto a funcionarios de distintos gobiernos, favorecida esa desviación institucional por jueces (si es que así se puede llamar a esos cosos que dirigen juzgados según sopla el viento de la política) "distraídos" que acumulan causas sin resolver para dejarlas morir o darles curso según convenga. Y así esta cuestión de la posible corrupción en el Ministerio de Seguridad acaso haya tenido su inicio durante la gestión de Nilda Garré. 

Reproduzco en tal sentido un artículo que publiqué en este mismo blog bajo el título "SOBRE LANCHAS Y AGUAS OSCURAS" el 7 de Noviembre de 2022 y que remite a otro que publiqué en el Diario La Prensa el 01OCT19 bajo el título "Vaca Muerta requiere decencia, responsabilidad y transparencia": 

SOBRE LANCHAS Y AGUAS OSCURAS 

Reiterando esta cita de Sarmiento: “Si os reconocéis venales o abyectos, os gobernarán como a presidiarios”, y reafirmando el concepto sobre que mientras la política siga siendo justificar la corrupción de unos porque son menos corruptos que otros, o por cualquier otro motivo, vamos a seguir gobernados por corruptos, va este comentario en relación a las compras de material a Israel durante las gestiones de Nilda Garré, Cecilia Rodríguez y Patricia Bullrich.

"El 11 de octubre de 2018 Patricia Bullrich sostuvo en el Congreso, ante la lamentable Bicameral de Seguridad (nivel Cabandié), que al asumir su gestión una auditoría registró, en el marco del acuerdo con Israel, deterioro en bienes adquiridos por esa vía y 41 millones de dólares transferidos a ese país sin contraprestación alguna, por lo que su dilema fue: "¿Hacemos la denuncia penal o tratamos de recuperar la plata?". Nadie repreguntó.

Extraño planteo, porque denunciar hechos delictivos no es facultad discrecional de los funcionarios. Sorprendente además, porque no se condice con la feroz celeridad con que supo dar curso a la opereta contra Juan José Gómez Centurión. Cuya honestidad se acreditó luego en Tribunales.

Consultando si la denuncia se había presentado, una alta fuente ministerial afirmó a este cronista que: "Hicimos la denuncia y han sido llamadas (Nilda Garré y Cecilia Rodríguez) a indagatoria. Y además recuperamos el dinero". Se contrapone ello con una versión tribunalicia indicando que Garré sí fue citada a indagatoria, pero que Rodríguez todavía no.

Ahora bien, en cualquier caso la sola existencia de la causa Garré, Nilda y otros s/ abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y defraudación a la administración pública, que sin atraer la atención de prensa y ciudadanía tramita o duerme como Expediente 7414/17 en el Juzgado Federal 5, a cargo de la Dra. María Eugenia Capuchetti, atestigua que Bullrich no puede desconocer la capacidad del kirchnerismo para lesionar los intereses del Estado".

No he seguido el expediente que terminó con la compra de lanchas a Israel con un rigor que me permita afirmar si hubo corrupción o no.
Pero dos cosas son llamativas:

La primera es que el origen de esas negociaciones haya sido dudar sobre denunciar penalmente a Garré.

La segunda cosa llamativa es que alrededor del tiempo en que se acordó comprar las lanchas se haya desvanecido la feroz interna entre Bullrich y Burzaco dentro del MInisterio de Seguridad.

Pareciera que cuando acordaron con los israelíes también acordaron entre ellos...

Más allá de cualquier expediente no tengo dudas que kirchnerismo es corrupción, pero tampoco tengo dudas que hay una corrupción cambiemita cómplice de aquella.

No sé si este es el caso, pero sí sé que falta transparencia y sobran dudas.

CONCLUSIÓN

Como se puede apreciar estas cuestiones trazan una continuidad en el tiempo que atraviesa distintas gestiones. Ningún sentido tiene  por lo tanto perder tiempo con aquellos que quieren creer en la honestidad de unos por la deshonestidad de los otros, y menos a aún con quienes justifican la corrupción de los unos por la corrupción de los otros. No hay beneficio alguno para la Nación en cuestionar la corrupción según quien sea el corrupto.

Los corruptos son todos enemigos. Todos. Y esos enemigos no son sólo los que desvían en beneficio propio recursos del Estado, sino también todos aquellos que avalan las mentiras que hicieron de la Argentina un país decadente.

Cabe entonces que repita una vez más esta frase que tantas veces me han escuchado decir: "Ningún país con mayoría de jueces honorables, probos y eficientes, alcanza el grado de daño institucional, degradación cultural y hasta miseria intelectual que alcanzó la República Argentina".

En estos días Patricia Bullrich está concluyendo su segunda gestión como ministro de Seguridad sin que se volviera a mencionar siquiera aquella denuncia contra Garré y Rodríguez. 

Si la corrupción es un sistema de continuidad indistinta (y con esto no doy por culpable o inocente a nadie) ese sistema sólo puede existir por la corrupción judicial. Sería bueno alguna vez, poder jactarnos al modo del molinero frente a Federico El Grande pudiendo decir: "Hay jueces en Buenos Aires", pero mientras no los haya (y sabemos que no los hay) no recomiendo poner las manos en el fuego por nadie. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

¿Qué es la Derecha?

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La Derecha, soy yo.

Ariel Corbat

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