UN NUEVO FRONTÓN, UNA NUEVA SUBLEVACIÓN
El presente remite al estado del país en 1890, con la salvedad que aquella corrupción material y espiritual del unicato encarnado por Miguel Ángel Juárez Celman que indignó a la ciudadanía, decantando la Revolución del Parque, era apenas un mal menor en comparación con la mega corrupción totalitaria que encarna el kirchnerismo. Resulta increíble que sea éste el mismo país que alumbró a la Generación del 80. Basta comparar tanto gabinetes ministeriales como personalidades de entonces y hoy para darse cuenta de la absoluta decadencia en que vivimos. A ningún gobierno de la historia argentina, desde 1810 en adelante, se le ha tolerado la suma de infamias que se toleran al régimen kirchnerista. Por mucho menos que entregar el país a una potencia comunista cayeron gobiernos que hasta eran honestos. Si el Pacto Roca Runciman fue desventajoso para el país, parece un acuerdo razonable en comparación con la cesión lisa y llana de soberanía que graciosamente otorg...