EL PARTIDO FE SE DESDIBUJA
Lo que hace execrable a Carta Abierta no es su alineamiento con el kirchnerismo, sino el modo obsecuente con que los integrantes de ese colectivo se limitan a justificar cualquier cosa que provenga del gobierno nacional. Un intelectual deja de serlo cuando censura su capacidad crítica, cuando argumenta desde las conclusiones. Desde la honestidad del pensamiento el juicio más severo se reserva siempre para los propios, limitarse a la crítica de los otros es traición. Todo intelectual es, por esencia, proclive a la disidencia. Lógico desde que su función primordial es cuestionar, poner a prueba, pensar y hacer pensar. Repito siempre que si quiero que mis convicciones sigan siendo auténticas necesito revisarlas todo tiempo, tanto desde las dudas propias como desde las razones del otro. Así que nadie debería sorprenderse porque, militando en el Partido FE, deba asumirme como un disidente. Cuando hice públicas las razones de mi renuncia como vocal suplente de la Junta Pro...