MATA HARI, LA INALCANZABLE, por Ariel Corbat.
MATA HARI, LA INALCANZABLE Por el laberinto de los deseos, el eco de unos pasos extraviados. Cada paso se pierde en los ya dados tras nuevas tentaciones y mareos. Basta con el más simple parpadeo para que cambie aquello deseado llevando a dar otro paso extraviado por la ilusa infinitud del paseo. En la trampa del deseo sin fin no se sacian el hambre ni la sed, pues lo mejor siempre está por venir. Cada paso un ladrillo en la pared, la infranqueable pared al festín del que nunca gozará su merced. Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.