EL CRIMEN DE MARIANO FERREYRA EXIGE JUSTICIA Y DEMOCRACIA SINDICAL
Conmocionado por la barbarie intolerable de la patota sindical de la Unión Ferroviaria, escribo estas líneas con la bronca ardiendo en el pecho. Ganas de gritarle a los Antonio Cafiero que esta vez la vieja política no podrá jugar el juego del aquí no pasó nada y dale que va, ese que el anciano peronista supo encarnar mejor que nadie cuando ante los tiros de Madonna Quiroz preguntó ninguneando: "¿Murió alguien?". Todos hemos visto las imágenes de Mariano Ferreyra agonizar en la ambulancia con un disparo en el torso. La muerte no es política, no debe serlo, no puede serlo y no aceptaremos que lo sea. Queda bastante en claro que no hubo enfrentamiento sino un ataque alevosamente premeditado. Me importa un carajo si los agredidos eran militantes del Partido Obrero o de cualquier otra tendencia, mi solidaridad está con ellos. Vivimos en un país indiferente y al mismo tiempo crispado por la intolerancia, basta ver la abundancia de agravios y la falta de argumentaciones que demues...