sábado, 27 de septiembre de 2025

Y SUBRAYADO CON COCAÍNA.




Entiendo oportuno recordar la campaña "Consumo Cuidado" del año 2022 cuando la Provincia de Buenos Aires ya era gobernada por el comunista Axel Kicillof; quien desde cualquier cargo público no deja de hacer un desastre tras otro presumiendo de tener "todo estudiado en profundidad". Kirchnerismo puro.

Aclaro desde el vamos que no es interés de este artículo la cita cronológica de las muchas barbaridades que en materia de facilitación del narcotráfico ha perpetrado el kirchnerismo y la progresía, porque cualquiera que ejercite un poco la memoria en este país de desmemoria implantada podrá listarlas por sí.

La falta de convicciones del oportunismo político (que con distintos sesgos atraviesa todas las gestiones) y la constante incertidumbre económica, son dos factores que aportan escenario favorable al narco. Porque el narco se beneficia de la emergencia como estilo  de vida. 

Cada tanto un crimen conmociona a la sociedad y perfora la indiferencia con que en nuestra constante emergencia opera el narco. Eso mismo está ocurriendo ahora al conocerse el homicidio de tres mujeres en Florencio Varela. Ahora y sólo por ahora; pues como tantos otros hechos en un mañana demasiado cercano vendrá el olvido. 

En mérito a las responsabilidades de cada quien, justo es reconocer que tampoco puede pretenderse que el ciudadano común sea el guardián de todas las situaciones que deben resolver las instituciones del sistema republicano representativo. Los medios masivos de comunicación exhiben los horrores de la violencia promoviendo la "necesidad" de hacer un algo inalcanzable para el público en general.  Es cierto e ineludible que en un sistema democrático la responsabilidad última es de quien vota, pero esa responsabilidad está muy por detrás de las de quienes han sido votados y como partícipes del sistema representativo tienen deberes constitucionales en la conducción y funcionamiento de las instituciones. 

Según supo observar Robert Kaplan: "el perfeccionismo moral de los medios de comunicación sólo es posible porque es irresponsable políticamente". Ocurre que lamentablemente esos episodios criminales, por truculentos que sean, nunca llegan a generar en la dirigencia de la misma sociedad que se conmueve, o finge conmoverse, la clara conciencia de asumirse en guerra y pelear para ganar haciendo lo que hay que hacer. La dirigencia que ha surgido del intento democrático fallido iniciado en 1983 es inmune a cualquier reproche moral.

Hay engranajes morales del sistema representativo que, habiendo sido sistemáticamente saboteados, ya no responden a las necesidades de la ciudadanía con lo que sería una lógica y consecuente acción de la dirigencia. 

Así, la razón por la que pronto se mirará a otro lado es política: a los argentinos (alfonsinismo y especialmente kirchnerismo mediante) se los ha adoctrinado para creer que defenderse de sus enemigos es criminal y que los delincuentes / terroristas tienen derechos sagrados.

Es preciso pues recuperar para la Nación Argentina la voluntad de ser y prevalecer, despojarla de los prejuicios implantados por el enemigo disfrazado de "garantista" y combatir para ganar, sin piedad,  a los que eligen atacarla al ponerse fuera de la ley.

No cabe jugar a las escondidas con las verdades por más incómodas que sean. Cabe incluso asumir que algunas veces el deseo de matar es el deseo de Justicia, porque algunas veces la Justicia no puede ser otra cosa que la muerte. Y ahí, por donde la historia enseña, puede escucharse la voz de Sarmiento explicando que en nuestro idioma la locución "fuera de la ley" no es gratuita: tiene significado y debe tener consecuencias. Y no, no se trata de romper la ley, se trata de impedir que la rompan. Se trata de que la ley proteja a quien debe proteger, tal como pregonaba Belgrano.

Es bien sabido que el narcotráfico se alimenta de cada una de las vulnerabilidades sociales, porque sabe explotarlas en su propio beneficio participando de la dinámica de la Guerra Civil Molecular. Y la madre de todas las vulnerabilidades es la vulnerabilidad política, lograda a fuerza de erosionar la identidad nacional que manda alcanzar y sostener la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional. De esa vulnerabilidad surge el daño institucional, la degradación cultural y la miseria intelectual; vale decir: todo lo que allana el camino del narco y otros enemigos de la Nación Argentina.


Pero si bien hay "estúpidos" en política, algunas estupideces no son obra de "estúpidos" sino de corruptos, facilitadores, cómplices o partícipes del narcotráfico. La campaña "Consumo cuidado" citada al comienzo de este artículo, que previsiblemente no desalentó en nadie el consumo de drogas, es un claro ejemplo de ello. Porque el mensaje lejos de ser "cuidate, no consumas", era "cuidate, que tu dealer tenga calidad". O tal vez, "consume sano, consume la que traen las ambulancias de tu intendente". 

En tal sentido es más que ilustrativo este video que Ricardo López Murphy subió a su cuenta de Twitter, en el que el izquierdista con cátedra en la Universidad Nacional de Quilmes Esteban Rodríguez Alzueta, dice en otras palabras la misma cosa que dijo en su momento Aníbal Fernández: el narco ganó. Por lo cual lo único que quedaría es acompañarlo para regularlo, como según afirma se viene haciendo en la Provincia de Buenos Aires.


Obsérvese que según Rodríguez Alzueta los narcos no matan a sus deudores porque dejarían de cobrar y generarían ruido político... En fin, el chiste se cuenta solo. 

En tal sentido cabe citar a Laura Etcharren: "Plantear la regulación estatal de las drogas es desconocer los vacíos y vicios del estado. Es, a su vez, desconocer que al narcotráfico esa regulación no le quitará poder porque hay, además del ecosistema de lavado de activos, una masa consumista que no quiere ser regulada".

Mencioné antes la necesidad de recuperar la voluntad de ser y prevalecer de la Nación Argentina, algo que necesariamente implica asumir la existencia de enemigos con los que no se debe negociar, ni de manera explícita ni de manera tácita. El narcotráfico es esa clase de enemigo. 

Un enemigo que encuentra aliados que responden a sus intereses por distintas razones que van de la corrupción lisa y llana a la estupidez más absoluta, con escalas en la cobardía y la falta de convicciones éticas. Y de esa falta de convicciones éticas se desprende que no queda la cuestión de las complicidades atada a un espacio político, por muy corrupto que sea. Se manifiesta en otros con el mismo efecto.

Durante la Presidencia de Macri, un funcionario político entorpeció mi trabajo en Inteligencia Criminal argumentando que: "Rosario es Vietnam, no se puede ganar". Comentando esa situación, López Murphy me dijo entonces: "Vietnam se pudo ganar, si se hacía lo necesario para ganar". 

Suele señalar Etcharren que se habla con extrema liviandad de la "guerra al narcotráfico" sin que se registren muertos en combate, entre otras señales que dan tono de ficción a lo que se pretende hacer pasar por realidad. Y con la misma liviandad se sacan conclusiones tan inconsistentes como convenientes para el narco.

La voluntad de combatir al narcotráfico es erosionada permanentemente con el argumento de que no puede ganarse, y en tal sentido la idea de "regular" expresa la voluntad / intención de perder.  Porque algo debe tenerse claro: con el narco no se empata.

Ser y prevalecer, esa es la cuestión.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.


¿Qué es la Derecha?

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La Derecha, soy yo.

Ariel Corbat

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