SÓLO POR HOY
Me digo que ya no,
me juro que ya no,
prometo con mi voz
no volver a caer.
Pero al anochecer
me hace escuchar su voz
un demonio traidor,
que sabe convencer.
Y siento que tal vez,
mañana mejor que hoy
y que sólo por hoy
embriagarme esté bien.
Un largo y dulce adiós
para apagar la sed.
Y mañana ya no...
seguro que ya no.
Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
