EL VOTO DE LAS NARICES ROJAS
Ariel Corbat Desde que la campaña para sostener mi postulación como candidato a Diputado Nacional en el 2013 lleva por nombre “Macedonio Fernández”, queda manifiesto el carácter utópico del intento. Me preguntan si es broma. Respondo que no. Aunque sea también un juego literario, va en serio. Macedonio Fernández Es un acto de fe romántica, poner a prueba la propia voluntad y desafiar la ley de las probabilidades intentando lo que parece imposible. Está en nuestra forma de ser empuñar cada tanto la lanza del Quijote y montando un Rocinante arremeter contra molinos del viento. La belleza del gesto por encima de la conveniencia, la alegría del intento por toda recompensa, y la certeza que más allá de cualquier adversidad las convicciones se mantendrán intactas. Cuando el kirchnerismo confiesa su intención de eternizarse yendo por todo, cuando la suma de sus medios es una obscena máquina de propaganda, y cuando amenazan pintando en las paredes “ni lo pie...