sábado, 19 de julio de 2025

SEMBLANZA DE UN ENAMORADO DE LA PATRIA Y LA ARMADA


 "Te recuerdo que ni Zeus podría quitarme
 el poder de decidir mi actitud". 
Epicteto


Escribí el siguiente texto para el programa de radio "DE ESO NO SE HABLA" (La Voz de los Presos Políticos), que como todos los jueves salió al aire el 17 de Julio de 2025 a las 18:00 hs por Radio del Pueblo:

Trazar una semblanza de Alfredo Astiz requiere ensayar una definición de su persona como personaje histórico, condición que acredita hace tiempo, tratando de avizorar lo que se dirá de él en el futuro. Y por supuesto será controversial en tanto persista la falsificación de la historia que obedece al interés político de los derrotados por las armas en la Guerra Sucia*. La corrupción política, esencialmente apátrida y anti republicana, ha hecho de los derechos humanos una mera fachada de lucrativos negociados y del Poder Judicial un Poder Prevaricador, de todo lo cual es prisionero Alfredo Astiz y otros cientos.

Así las cosas, si la historia la terminan escribiendo sus falsificadores la Guerra Sucia será negada y Alfredo Astiz recordado como la personificación del mal. Porque si alguien ha sido demonizado por la todavía preponderante prédica izquierdista y el coro de progres, es él.

Pero Alfredo Astiz lejos de ser el malo de la película es uno de los buenos. Antes que ninguna otra cosa un patriota, un enamorado de la Argentina, que llevado por ese amor ofrendó su juventud a la Armada y combatió donde la Armada dispuso. No fue Astiz quien inició la Guerra Sucia, pero fue convocado y entró en ella como un joven idealista que no quería que la Libertad de los argentinos se perdiera para siempre bajo una dictadura comunista con pretensiones de eternidad donde Firmenich o Santucho hicieran las veces de Fidel Castro. Fue entonces un auténtico joven idealista, que contabilizando al presente 22 años de prisión ininterrumpida es un señor mayor que con su idealismo intacto soporta con socrática dignidad las cadenas de la injusticia. 


Sabe, Alfredo Astiz, que él es uno de los que ganó la Libertad de los argentinos. Y en el fondo de sus distraídas conciencias todos los argentinos también lo saben, por eso Astiz es una figura molesta, porque deja en evidencia la peor hipocresía de esta sociedad estúpidamente desmemoriada y desagradecida. Esa hipocresía llena la boca de políticos, periodistas y dirigentes de todas clases cantando loas a la democracia, a la República y a la Libertad, tres cosas que no tendrían ninguna significación si se hubiera perdido la Guerra Sucia, la clase de guerra, vale subrayarlo, en la que hay que vencer a cualquier precio porque se pelea por el todo, por el estilo de vida de las siguientes generaciones. La democracia, la República y la Libertad no tienen ninguna cabida en las dictaduras comunistas, y ahí están Cuba y Venezuela para ratificarlo.

En tanto combatiente, Astiz cumplió las misiones que le fueron asignadas en la Guerra Sucia y en la Guerra de Malvinas, hechos que fueron presentados de manera tergiversada a la opinión pública. Las guerras revolucionarias / contrarrevolucionarias son guerras de Inteligencia, en las que mayormente no se combate de uniforme, no hay un campo enemigo al que penetrar cuando el enemigo se esconde entre la población para matar a traición (recuérdese el caso de la montonera Ana González que se infiltró como alumna de una escuela para entablar amistad con la hija del General Cardozo y logrando que ella le invitara a su casa puso una bomba bajo la cama de los padres de su "compañera de colegio"). En ese contexto, Alfredo Astiz se infiltró exitosamente en una de las colaterales de apoyo con que contaban las organizaciones terroristas, porque esas eran las reales reglas del juego en esa guerra no convencional. No el Código Penal, no la Convención de Ginebra. Y así se iban desmantelando las estructuras terroristas.

Durante la Guerra de Malvinas la misión en Georgias, tanto de Astiz como de otros oficiales, no era conservar la posición en tierra, algo imposible en virtud de los medios aeronavales disponibles, sino obligar al invasor inglés a realizar un acto de fuerza antes de tomar la plaza. Y así se hizo. La prédica estúpida, generalmente por parte de cobardes que nunca escucharon pasar cerca una bala, es que debían morir luchando. No era esa la orden, ni orden semejante hubiera tenido utilidad alguna. En lo que de Alfredo Astiz dependía la misión se cumplió dentro de los parámetros establecidos.

Para sintetizar esta semblanza: Alfredo Astiz es y siempre será un marino enamorado de la Patria y de la Armada que combatió por la Libertad y la dignidad de los argentinos.


*Digo Guerra Sucia porque es como yo elijo llamar a la Guerra Revolucionaria de organizaciones terroristas dirigidas desde Cuba, satélite de la URSS, contra la Nación Argentina. Aquí la Guerra Fría tuvo uno de sus frentes calientes, algo que nadie vivió ni en Washington ni en Moscú. Artículo relacionado: BREVE EXPLICACIÓN DE LA GUERRA SUCIA


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

¿Qué es la Derecha?

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La Derecha, soy yo.

Ariel Corbat

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