"200+1" UN ACIERTO DE CAMPO+CIUDAD
Martín Miguel de Güemes es uno de aquellos próceres cuya memoria debe colocarse y sostenerse por encima de toda facción. De ser la República Argentina un país con un mínimo de normalidad la conmemoración del bicentenario de su muerte, como modo de celebrar su vida, hubiera sido un acto para afirmar la voluntad de ser y prevalecer de la Nación Argentina: un acto patriótico por la identidad y unidad de los argentinos. Pero como en tantas cosas, la mezquindad con excusas de pandemia intentó apropiarse de la celebración y así convirtieron lo que debía ser un acto patriótico en un bochornoso evento de facción, al punto que por primera vez la recordación de Güemes se hizo sin la guardia de los gauchos de Salta. Y tampoco pudieron participar quienes cabalgaron 1.750 kilómetros a lo largo de 55 días desde Luján, Provincia de Buenos Aires. No debía ni podía ser olvidada aquella afrenta al sentimiento patrio, que antepuso el pequeñez moral de la política en minúscula a la grandeza del Gener...