CHE PIBE, VENÍ VOTÁ
Yo era joven cuando Raúl Porchetto cantaba "Che pibe, vení votá". Ya no lo soy. Aquella, mi hermosa e ilusionada juventud, la de toda mi generación, se volvió recuerdos chocando contra las mismas excusas del principio: "Esencia y moral es bueno pero de golpe no podemos el país así cambiar confórmate con algún puesto sos joven para entender esto ché pibe, vení, votá" Y sin embargo, porque hay ilusiones que no caducan, sigo sin entenderlo. LAS “P.A.S.O.”, SÍNDROME DE DEMOCRACIA FALLIDA Por Ariel Corbat Los argentinos tomamos la costumbre de obligarnos al absurdo. Hemos llegado al punto en el que evadimos la realidad por principio, como si el llamado de Ortega y Gasset para dedicarnos a las cosas fuera una afrenta a nuestra identidad nacional. Desde que el filósofo español advirtió nuestro desvarío hasta el presente hemos hecho de la imbecilidad nuestro rasgo distintivo. Pinceladas del presente nos pintan como un país d...