MALÓN COMUNISTA
La reforma Constitucional de 1994 consagró el racismo respecto de las poblaciones aborígenes, por el sencillo expediente de darles un status diferenciado: de incapaces que no pueden disponer por sí mismos quedando sometidos a la propiedad comunitaria de la tierra. Como curiosidad histórica, la Constitución unitaria de 1819 proponía que los indios, si bien eran iguales en dignidad y derechos a los demás ciudadanos debían ser puestos "al nivel de las demás clases del Estado". Aquello era sincero: no había comunistas. En 1819, con buena intención se quería elevarlos, igualarlos al resto. En 1994, lejos de pretender concretar el viejo anhelo, se encontró el modo de dejar a parte de la población en perpetua inferioridad (Art. 75. Inc. 17). Y abrir nuevos conflictos en la sociedad argentina. Así, cada etnia aborigen se confina a una reservación de inferiores que deben ser tutelados, ya que en nombre de un mal entendido respeto a su identidad cultural jamás podrán valerse por sí mi...