YO ACUSO: NI DERECHOS NI HUMANOS.
La precariedad tercermundista sigue siendo la característica esencial del presente argentino. Así, por ejemplo, los trenes de carga son saqueados en las vías o se derrumban en puentes que colapsan a su paso , bajo la indiferencia de los argentinos. Es necesario entender que no es el robo ni el derrumbe, ni ninguna otra manifestación material, lo que aferra al país a la precariedad tercermundista; es la indiferencia. No se conmueve el argentino por estas cosas, no lo habla, no lo piensa, no lo proyecta, no lo relaciona con su vida cotidiana y por ende no lo corrige. Tristemente, el argentino promedio resigna su condición de ciudadano. En defensa del común de los mortales que habita suelo patrio, hay que decir que esa indiferencia es incentivada tanto por la casta política como por el periodismo, los dos sectores con poder para imponer la agenda del país. ¿Qué otro sector puede tener una responsabilidad igual para que lo esencial s...