PRESOS DE UN PAÍS DE HIPÓCRITAS
Existe, sobre la historia de nuestra Nación contada con distancia, una muy cómoda gratitud hacia quienes nos legaron la Patria dando su sangre en la lucha por la Independencia. Nombres de pueblos y calles. Monumentos en las plazas, actos escolares, canciones, alguna que otra película como El Santo de la Espada, otras expresiones artísticas y (entre otros muchos usos de aquella memoria) las referencias a ese pasado de gloria en los discursos políticos; todo ello pretendiendo dar testimonio de gratitud. Seguramente hubo un tiempo en el que esa gratitud se sentía real. No dudo que la Generación del 80, por caso, honraba esa memoria y expresaba su gratitud esforzándose por llevar la República Argentina al destino señalado por el Bardo de la Libertad, Vicente López y Planes, en ese Oíd, Mortales! que desde el 11 de Mayo de 1813 llevaron a cada batalla quienes combatieron por la Independencia. Por supuesto, no digo que llegado este 2026 no queden ya quienes guarden sincera gratitu...