HOY TOMÉ UN CAFÉ CON DISCÉPOLO
En el Café de la Ciudad hay una mesa a la que considero mía, es la que está junto al retrato de Pichuco y menciona el programa de radio de Armando Rolón. Desde allí, entre el ir y venir de la gente, se ve el Obelisco. Me encanta ese lugar y ese café. Hoy no fui, pero imaginé que iba y me sentaba ahí. Y en eso mientras esperaba el café leyendo el diario hubo un resplandor sepia, entonces se abrió la puerta y entró Discépolo. Saludó a alguien en la barra y vino directo a sentarse a mi mesa. - Hola Ariel. ¿Lo esperás a Armando? - No. Leía el diario. Aún imaginando me pregunté cómo diablos iba a saber Discépolo de mí, entonces caí en la cuenta que Armando Rolón es un amigo en común con Discépolo y Nora Bilous. Y aunque no lo fuera, uno no necesita lógica para imaginar. - Ah! El diario... ¿Vos querés saber qué sapa? dejá que yo te lo cuento -dijo con un gesto de ironía antes de gritar- ¡Mozo! traiga una servilleta, de tela, que voy a esc...