BALOTAJE: INMORALIDAD, MORAL REPUBLICANA Y LA AMORAL ABSTENCIÓN DE LOS HIPÓCRITAS
Con dos infames décadas de kirchnerismo mediante, los 40 años de intento democrático fallido destrozaron la cultura cívica del país que quisimos recuperar desde 1983. De ahí que pretender modales suizos en nuestros políticos y en nosotros mismos es un chiste que se cuenta solo. Lo que hay es lo que se ve. Nadie con un mínimo de decencia está contento con este escenario político. Pero estamos también muy curtidos para no entender que así se dan las cosas en Argentina, bien definida por Gerardo "Tato" Young como " el país más loco del mundo ". Somos esto, lamentablemente, y la disyuntiva que plantea la instancia crucial y definitoria del balotaje es si queremos seguir siendo esto o aspiramos a ser algo mejor. En un país normal, donde el poder alterna entre fuerzas que respetan la Constitución, con acuerdos en políticas de Estado y consenso republicano, abstenerse en un balotaje por diferencias de matices es razonable. Porque allí, donde impera la racionalidad políti...