SIEMPRE QUE DIGAS "LAS MALVINAS SON ARGENTINAS"
Es la cuarta o quinta vez que intento escribir este artículo. Ya perdí la cuenta de los intentos fallidos. No me resulta fácil procesar la contradicción de mis propios sentimientos, racionalizarlos para poner perspectiva política a la emotividad futbolera sobre la cuestión Malvinas, exacerbada durante el Mundial de Fútbol por la victoria 2 a 1 del seleccionado argentino sobre la selección de Inglaterra y el salto a la fama del trapo con una verdad que decirle al mundo: Las Malvinas son argentinas. Sucede que, por momentos, me seduce la imagen de las tres estrellas coronada con los contornos de Malvinas en el lugar de la cuarta celebrado volver a ganarle a los ingleses en un mundial de fútbol. Pero también lo vivo con recelo, como si se estuviera cruzando un límite que debiera ser sagrado. Porque solamente se jugó y ganó un partido de fútbol, no se libró otra guerra (que ni siquiera estamos en condiciones de intentar, dato que por sí dice bastante sobre lo que se declama y lo que se h...