martes, 15 de junio de 2021

LA ÚLTIMA BRASA (soneto)



 

LA ÚLTIMA BRASA

(soneto)

Somos la última brasa de aquel fuego,
que fue llama y hoguera en el albur
voz y aliento de los libres del sur,
grito de guerra, de gloria y sosiego.

¿Y después qué? murmurarlo en un ruego...
¡No está bien! No es gratitud ni actitud.
¿Dónde quedó el gran pueblo y su virtud?
Ese heredero del loco manchego.

Si cruzamos los andes esa vez,
si luchamos en medio de la mar,
caer sin pelear no puede ser.

Entre las cenizas debe haber más,
seamos ese viento que otra vez
encienda en fuegos ¡Patria y Libertad!

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha



lunes, 14 de junio de 2021

MISERIA SEGURA





La Seguridad Interior consiste en garantizar el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional. Ello implica que la política de seguridad no se limite al empleo de los recursos asignados específicamente a roles de seguridad, sino que cuente con la coherencia armónica de toda la institucionalidad del Estado para lograr la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional. De ahí que el principal generador de inseguridad en Argentina es el gobierno. 

Tanto así, que la única seguridad que trasmite como presidente Alberto de la Fernández es que cuando abra la boca dirá algo inapropiado o francamente idiota que avergonzará a los argentinos, dañando o poniendo en riesgo los intereses del país. Se papelonea encima con tal vértigo que si funcionaran las instituciones estaría destituido por su evidente inhabilidad mental para el cargo.

Lo tremendo de tolerar por presidente a un inhábil mental, es que a la par de normalizar la idiotez se normaliza la pérdida progresiva de la Libertad, que es también la pérdida de la seguridad. Porque con las idioteces del Ejecutivo vienen las del Legislativo, donde la casta política celebra la demagogia. Así el mamarracho hecho ley como "equidad de género en los medios de comunicación" (inconstitucional de principio a fin), viene a coartar la libertad de expresión imponiendo a los medios de prensa lo que tienen que decir y cómo decirlo. Y nada de esto es accidental, como demuestran los antecedentes. 

El 10 de Diciembre de 2017, Alberto Fernández, defendiendo la mentira de los 30.000 desaparecidos, llamó “miserable” a Federico Andahazi. Razonaba el escritor que si inventaron a Santiago Maldonado como un desaparecido es válido preguntar cuántos desaparecidos inventados hay. Fernández al mejor estilo “doblepensar” orwelliano dio fe de entender que la verdad no puede ser otra cosa que lo que dice el partido que es verdad; por eso atacó a Andahazi tuiteando: “La discusión del número de desaparecidos sólo busca imponer en el imaginario público la idea de que se ha magnificado lo que fue la mayor tragedia argentina. Eso es lo intolerable de Andahazi”. Esa obediencia al postulado de facción contra toda razón y evidencia, acaso sea el motivo por el que Cristina Fernández decidió usarlo para su tercera presidencia.

Antes, Juan José Gómez Centurión había pateado la hipocresía progre al decir: "No es lo mismo 8.000 verdades que 22.000 mentiras"; y quedó corto porque las verdades son todavía menos. Está demostrado que la base de todo el relato kirchnerista es una enorme falsedad, destinada en su origen a mendigar financiación internacional para organizaciones de derechos humanos afines al terrorismo castrista e invisibilizar la criminalidad terrorista. 

En sus afanes corruptos, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, aquellos a los que Jorge Asís llamó “perejiles de las lejanas retaguardias”, se apropian ya en el poder de esa mentira para hacer víctimas de terroristas y presentarse como vengadores de la historia. Sobre esa mentira se planificó y puso en ejecución, con el uso faccioso de recursos estatales, un exitoso proceso de desmemoria y adoctrinamiento colectivo que aplica los métodos descriptos por George Orwell en sus novelas “Rebelión en la granja” y “1984”. Téngase presente, ante la ofensiva del mal llamado “lenguaje inclusivo”, que Orwell cierra "1984" diciendo: "se fijó una fecha tan lejana como el año 2050 para la adopción definitiva de la neolengua". Lo escribió en 1949.

La soberbia, la ignorancia y la idiotez con que maliciosamente el régimen  kirchnerista profundiza el daño institucional, la degradación cultural y la miseria intelectual, material y moral de la Argentina, refleja la ignorancia, soberbia e idiotez de Alberto Fernández cuando el 26 de Diciembre de 2018 tuiteó: “Un tipo que reivindica a Roca es solamente un pelotudo”. Paradójicamente tenía razón: nada reivindica tanto a Roca como ver a un pelotudo de presidente.

El Presidente Julio Argentino Roca enseñó que: “el secreto de nuestra prosperidad consiste en la conservación de la paz y el acatamiento absoluto a la Constitución; y no se necesitan seguramente las sobresalientes calidades de los hombres superiores para hacer un gobierno recto, honesto y progresista”. La humildad de esas palabras dichas el 12 de Octubre de 1880, refrendadas en los hechos por el engrandecimiento de la Nación Argentina, son también la crítica más certera hacia el kirchnerismo y el conjunto de la casta política. 

Alberto de la Fernández emulando a Nicolás Maduro logró en menos de dos años que su presidencia sea la mayor tragedia en la historia argentina. Y no por los más de 80.000 muertos que atribuyen a Covid, cifra tan dudosa como funcional a la campaña del miedo en que se apoya la infeKtadura. La tragedia es que, literalmente, con más comunismo del que puede enumerar esta nota, condena el país a la miseria intelectual, material y moral matando el futuro. Por eso todo argentino que valore su inteligencia, libertad y seguridad, debe optar por emigrar o combatir al gobierno.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

jueves, 10 de junio de 2021

POR LA DESTITUYENTE


Advertencia

Este es un artículo destituyente. No apto para la cobardía intelectual de la "corrección política", entendida como esa "fe progresista" que no se atreve a pensar desafiando los márgenes que convienen a la casta parasitaria y que fueron fijados por la izquierda con finalidad totalitaria.

 


POR LA DESTITUYENTE


En distintas reuniones con interlocutores diversos, militares en actividad dijeron que su límite a la prescindencia política de las FFAA era que Argentina se convierta en Venezuela.

Desde el 19 de Marzo de 2020 el gobierno kirchnerista se ha deslegitimado y gobierna de facto por el golpe de Estado que, con excusa de pandemia y complicidad de la casta política dio contra la Constitución Nacional, a la que dejó sin efecto subordinando a su capricho la Libertad de los argentinos.

Los incumplimientos de la Constitución Nacional no son nuevos, son parte de un largo proceso acentuado desde el 2003 con la intención de implantar un régimen castrista. Así se impuso culturalmente que la Constitución Nacional no es más que un conjunto de sugerencias que los gobiernos pueden tomar o no según les plazca, lo cual implica la negación conceptual de la ciudadanía en el reemplazo de ciudadanos por súbditos de una casta política, es decir la conversión de la ciudadanía en una casta inferior. Un hito en esa degradación lo marcan los más de diez años que lleva acéfalo e inutilizado el órgano constitucional "Defensor del Pueblo de la Nación".

Desde el 2003 a hoy el proceso de desmemoria y adoctrinamiento colectivo, ejecutado por el uso faccioso de los recursos del Estado, ha profundizado el daño institucional y la degradación cultural hasta niveles de miseria intelectual, lo que acarrea más miseria moral y material.

Ese proceso se vio facilitado por la creencia errada de que los argentinos nunca llegaríamos al mismo extremo que los venezolanos, con lo que año tras año nos hemos ido afirmando en la huella de aquel desdichado país capturado y parasitado por el castrismo.

Hoy tenemos un gobierno que tomándose atribuciones que los constituyentes nunca concedieron al poder constituido, reduce las libertades, derechos y garantías reconocidos por la Constitución Nacional a meros permisos dependientes de su completa arbitrariedad.

Sobre esa violenta inseguridad jurídica, la planificada irracionalidad del gobierno causa estragos en la vida de los argentinos. 

El mal manejo de la pandemia se refleja en el número de muertos, en el desastre económico y el daño a futuro que significa desatender la educación.

A la par del desprecio hacia la Constitución Nacional, se ultrajó en un acto oficial al Himno Nacional, también se impidió al Ejército honrar en redes sociales a sus soldados caidos en combate contra el terrorismo castrista en Tucumán. Ni ley, ni símbolos, ni muertos se respetan.

Largo y penoso sería enumerar las frases de políticos dichas durante la pandemia que demuestran la idiotez de gobernantes que priorizan ideología de género, lenguaje "inclusivo" y toda clase de estupideces por sobre las reales necesidades de los argentinos.

La austeridad republicana está exiliada de la Argentina hace décadas, porque en lugar de dirigencia política se ha formado y consolidado una casta política que sólo atiende a los privilegios que se auto atribuyó. Así, tal como hacen todas las dictaduras comunistas, toman lo peor de las monarquías absolutistas, replicando la más odiosa desigualdad (a pesar de la insistencia discursiva por la igualdad) pero sin ningún rasgo de nobleza: desprovistas de cualquier honor y decoro.

El daño que este régimen causa a la Nación Argentina no es sólo un malestar interno, también ofende a países con los que compartimos intereses estratégicos como Israel y Brasil, porque olvidando el mandato del Himno, en lugar de ir con los libres del mundo aparece la Argentina sirviendo de instrumento para dictaduras y terroristas.

Y es este punto el que dimensiona el carácter de agresión externa que significa un gobierno títere que subordina los permanentes intereses argentinos al interés de Cuba y otras dictaduras, con clara afectación de la soberanía nacional. 

Nos reíamos de Chávez y de Maduro, cuando decían estupideces como las que a diario escuchamos ahora de la marioneta presidencial. 

Ya somos Venezuela. Y como Venezuela otro dominio de la dictadura castrista. Hemos cruzado el límite que se supone las FFAA, en función de su misión, no pueden permitir que se cruce: ya que como elemento central de la Defensa Naconal les cabe "garantizar de modo permanente la soberanía e independencia de la Nación Argentina, su integridad territorial y capacidad de autodeterminación; proteger la vida y la libertad de sus habitantes" (Ley N° 23.554 de Defensa Nacional, artículo 2 in fine).

No les ha ido bien a los militares venezolanos aceptando la consigna "socialismo o muerte", porque el socialismo es la muerte de la Patria, y hoy nadie respeta a los militares venezolanos que retroceden ante la embestida de las FARC ordenada desde La Habana.

Los militares argentinos tienen una historia que honrar, en la que abundan sacrificios de patriotismo socrático como aceptar el riesgo de ser heridos o muertos o llevar cadenas por cumplir con su deber.

Y esto es tan cierto como que un país que condena a sus defensores no tiene futuro. Los militares argentinos han llevado cadenas en exceso y hoy Argentina es un país tan sin futuro que el mejor consejo que se puede dar a los jóvenes es emigrar. 

Ningún indicador señala posibilidad de mejora manteniendo el escenario sin cambios y tal como se presenta perfilado. 

La ingratitud argentina hizo víctimas de terroristas enemigos de la Patria y la Libertad, lo cual justifica en los militares la decisión de "no volver a ensuciarse las manos" limpiando la mugre que deja la política. 

Pero, (siempre hay un pero desde que Juan José Paso tomó la palabra en el Cabildo de Mayo de 1810), el problema con la decisión de no ensuciarse las manos para limpiar es que la mugre se sigue juntando, y no sirve de mucho mantener las manos limpias cuando se está hasta el cuello de mugre y subiendo.

Si los militares en actividad creen que esta sociedad ingrata no vale los riesgos de pelear por ella entonces no son ya militares, son sólo otros burócratas cuidando un sueldo estatal.

Espero sepan pronunciarse antes que sea muy tarde. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

LEAN A ORWELL PARA ENTENDER Y DEFENDERSE


Cada vez que funcionarios de la casta política hablan en "inclusivo", recuerdo que Orwell termina  su novela "1984" diciendo: 

"se fijó una fecha tan lejana como el año 2050 para la adopción definitiva de la neolengua". 

Lo escribió en 1949...

El objetivo de la neolengua imaginada por Orwell era podar el idioma, quitarle capacidad de expresión y limitar progresivamente el pensamiento hasta lograr que la gente, insectificada, obedezca en forma instintiva al gobierno totalitario. 

Hoy está pasando. 

Y para asumir que está pasando presten atención a estas dos perlas que Orwel escribió en "1984": 

1º.- "El Ministerio de la Verdad -que en neolengua se le llamaba Miniver".

2º.- "¿No ves que la finalidad de la neolengua es limitar el alcance del pensamiento, estrechar el radio de acción de la mente?".

No hay casualidad en la planificación del totalitarismo, ni empezó a ejecutarse ayer. Hace años el Ministerio de Seguridad de la Nación, al mejor estilo neolengua, usa la expresión "Minseg". 


Los ejemplos de la implementación de la neolengua en la realidad abundan. 

Entonces advierto que debemos proteger el idioma español y a la Constitución Nacional que al tiempo que ordena al gobierno federal sostener el culto Católico Apostólico Romano nos garantiza la libertad de cultos; pues cuando el progresismo sea implantado como religión oficial, no quedará ni rastro de la libertad de creer o no creer según mande la conciencia de cada quien.

Se equivocan estúpidamente los que creen que un presidente que dice "albañiles y albañilas" o una vice gobernadora diciendo "el equipo y la equipa", como tantos que propalan aberraciones idiomáticas, son sólo una moda de la que reírse: es parte del proyecto totalitario.

Lean a George Orwell: "Rebelión en la granja" y "1984" para entender lo que está pasando y saber defenderse.

Entiendan que la Libertad es el blanco de permanentes agresiones por parte del progresismo como avanzada del peor totalitarismo.

Y reaccionemos en consecuencia, para que el 2050 no nos encuentre siendo insectos.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

sábado, 5 de junio de 2021

SIN CABIDA





SIN CABIDA

No sé qué ha sido
de esos olvidos,
pero he perdido
tangos heridos.
Sueño seguido
con sus sonidos.
Como un quejido
duelen silbidos,
lejos se han ido,
cual perseguidos.
Tango querido,
en mis oídos
eco vencido
de tiempos idos.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.


 

viernes, 4 de junio de 2021

CARTA ABIERTA AL DUEÑO DE UN SUPERMERCADO


Por el Dr Marcelo Gobbi




Distinguido señor Shi:


Supe de usted al leer un fallo de la Corte Suprema. Cuando el municipio de Arroyito dictó una depravada ordenanza que obligaba a los supermercados a cerrar los domingos con la excusa del derecho al descanso y a estar con la familia (solamente a los supermercados, no al almacenero de la esquina, al bicicletero ni al ferretero), usted la impugnó por inconstitucional y el Superior Tribunal de la Provincia de Córdoba le dio la razón. Pero el municipio llegó hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

En Supermercadismo y religión yo me había dedicado a bromear sobre su caso. Le pido disculpas. Había que tomárselo en serio.

Quiero expresarle mi admiración por haber perdido ese juicio. Me lo imagino a usted recibiendo explicaciones de sus abogados, que hicieron (igual que los del otro bando) un puchero algo excéntrico con el asunto de la libertad de culto. Unos alegaban que la actividad de los supermercados impedía la concurrencia a los templos, otros decían que las misas se hacían sin problemas y hasta apareció un adventista entrerriano que sostuvo que la norma discriminaba a los que, como él, guardan el sábado. La cuestión de si la gente podía aprovisionarse un domingo en Arroyito de pronto empezó a parecerse a los enfrentamientos entre presbiterianos y episcopales en la Escocia posterior a la Reforma. Yo creía que la libertad de culto requería que los municipios no molestaran a los feligreses de cualquier confesión, no que estuvieran obligados a contribuir con la organización de las ceremonias.

Todo eso ocurrió bajo jueces que hasta parecían interesarse en semejante conexión entre el dulce de batata y la liturgia. Como escribió Thomas Sowell en un artículo fenomenal, el problema de los jueces suele ser su excesiva inteligencia: se aburren con las cosas simples y construyen argumentos retorcidos para pensar cosas que no se le ocurrirían a ninguna persona sensata que no hubiera pasado por una escuela de Derecho.

Por mayoría, la Corte le dio la razón al municipio. Esos abogados que nadie votó de manera directa y que no son políticamente responsables por lo que deciden entendieron que les correspondía hacer ingeniería social y mejorar las relaciones familiares de la gente de Arroyito. No se les movió una pestaña cuando opinaron que cierto acuerdo que las fuerzas vivas del lugar (sobre todo eso, “vivas”) manifestaron en una especie de asamblea ateniense bastaba para que la comuna interpretara la voluntad popular que, se sabe, es infalible. Eso lo explicó bien Juan Javier Negri en este artículo con cita del italiano Loris Zanatta (un hallazgo de Javier).

En la calle Talcahuano de la lejana ciudad de Buenos Aires hay tres jueces provincianos que ganan un salario inusual que sale de lo que deja bajo la forma de impuestos la gente productiva como usted; y los clientes del supermercado cuando compran polenta. Esos tres necesitaron cincuenta fatigosas páginas para que su decisión apareciera fundada... en Max Weber. Los otros dos, porteños, votaron por darle la razón a usted en pocos renglones y aplicando la Constitución. Dijeron lo único que, me parece, tenían que decir: que ese asunto tiene que ver con la legislación del trabajo y está reservado, más que al municipio de Arroyito, al Congreso Nacional.

Usted ya no puede trabajar ni dar trabajo los domingos a algunos chicos que con eso podían estudiar en Córdoba de lunes a viernes. Nací en un pueblo y sé que las cosas ocurren así.

En usted veo a mi abuelo inmigrante, que no pedía que le dieran nada, sólo que le respetaran su derecho de trabajar en paz para ganarse la vida. Personas como él y como usted prosperaron, enviaron a sus hijos a la universidad y fundaron escuelas, templos, hospitales, clubes, bibliotecas, teatros. Todo eso salió de negocios como el suyo, cuando los poderes judiciales los cuidaban sin tantas vueltas, aplicando la Constitución, y todavía no habían decidido meterse a cambiar lo que pasa en cocinas y dormitorios a golpes de sentencias.

Reciba el premio “Ciudadano Ilustre de Arroyito” (nadie lo conoce porque lo acabo de instituir). En cuanto me dejen lo voy a ir a visitar para dárselo personalmente.
Atentamente.

Marcelo

sábado, 29 de mayo de 2021

ASÍ YACE LA PATRIA

 



ASÍ YACE LA PATRIA


La Patria ya sin vida,

como si durmiera

abrigada en bandera

la dulce sueñera

de la gloria perdida.


Ariel Corbat.

IDIOTEZ PLANIFICADA


Lo ocurrido en Santa Fe, en el acto oficial del 25 de Mayo
encabezado por el gobernador Omar Perotti es
 la comisión del delito de ultraje al Himno Nacional
y no debe quedar impune: 
http://www.laprensa.com.ar/502579-Ultraje-al-himno-nacional.note.aspx



El mandato bajo el cual Vicente López escribió el Himno era que nadie viva entre nosotros sin estar dispuesto a morir por la causa de la Libertad:

Por eso dice: "Coronados de gloria vivamos / o juremos con gloria morir".

Obsérvese el grado de compromiso en esa expresión.

El Oíd Mortales es una sublime obra poética de elevado valor ético para la construcción de la nacionalidad argentina. 

Narra el surgimiento de la Nación Argentina y señala tanto su destino como los medios para alcanzarlo. 

Ningún otro poeta argentino logró un éxito mayor.

La elevada pluma de Vicente López hace que queden en ridículo quienes con ínfulas artísticas se creen con talento suficiente como para corregir o modificar una obra que, cobrando vida propia, ni el mismo López pudo corregir en lo que pensaba podía mejorarse.

El Himno no tiene otro dueño que su propio ser y como tal sostuvo siempre la unidad nacional, se cantó tanto en los salones más distinguidos como en lejanas pulperías, en fortines y en batalla, fue razón de soldados, esperanza de esclavos y lágrimas agradecidas de inmigrantes.

La majestad del Himno, de la que la música es instrumento, radica en su significado. 

Hoy ese signficado está herido, porque la identidad argentina se desvanece subvertida por el daño institucional, la degradación cultural y la miseria intelectual que domina el presente.

Entonces alguien presume de tener un talento que no tiene y ensaya sus licencias poéticas sobre el himno y con la anuencia de funcionarios públicos, que así delinquen, se presenta en un acto oficial como si fuera el Himno a una versión adulterada.

Y el nivel de idiotez en el que chapotea la miseria intelectual argentina, lo demuestran esas mismas adulteraciones en la letra. 

Porque confirman que cuando se habla mal también se piensa mal, y aquí hay un gobierno que promueve la irracionalidad atacando al idioma.

Cualquiera comprende que no es lo mismo decir que al Pueblo Argentino lo saludan "los libres del mundo", que "las libres del mundo", porque el idioma es claro y el "los" incluye a "las" pero el "las" no incluye a "los". Quieren ser disruptivos, la van de inclusivos y dejan afuera a la mitad.

Pero la estupidez es mayor cuando en lugar de "Coronados de gloria vivamos / o jueremos con gloria morir", se borra la disyuntiva y el compromiso diciendo algo tan vacío como "Coronados de gloria vivamos / oh juremos con gloria vivir".

Y vale reiterar: Lopez escribió el Himno sobre el mandato revolucionario de fomentar que ninguno viva entre nosotros sin estar dispuesto a morir por la sagrada causa de la Libertad. 

Adulterar su disyuntiva de vida y muerte, por vivir o vivir es atentar contra el espíritu de la revolución.

Por eso diría que tal expresión adulterada es el enunciado voluntarista de la nada misma, pero no lo es cuando hay un gobierno que para imponer su proyecto totalitario, aprovechando la existencia de una pandemia, argumenta que hay que cuidar la vida por sobre la libertad.

La imbecilidad está siendo fomentada por el régimen, en todos los órdenes. Y tal como explicó Orwell en 1984 los totalitarismos buscan reemplazar pensamiento por obediencia. Por eso el kirchnerismo, como parte de su ataque la Constitución, atenta contra el lenguaje.

El ultraje al Himno perpetrado en Santa Fe por el gobernador Perotti se explica en la lógica de esa subversión planificada.

Usan a idiotas para fomentar la idiotez, y algunos funcionarios también son idiotas; pero el ataque no es idiota: es perverso.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

lunes, 17 de mayo de 2021

CHANDON

 




CHANDON

Mi más preciada posesión
acaso sea una botella de Chandón
recuerdo de la noche del arroz
que guarda el retrato de mi amor.

Tu piel en bella desnudez,
la gracia en magia de soñar despierto y ver
la lámpara que frota mi querer,
amando sin después ni un ayer.

La vida es toda aquí, y ahora
un beso una mirada, los sueños de la hora
la urgencia de las luces y las sombras,
son un sorbo de Chandón, con vos.

Santiago para Ines.



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

sábado, 15 de mayo de 2021

CONSTITUCIÓN NACIONAL




CONSTITUCIÓN NACIONAL
-¡Constitución o muerte!-

La engañosa paz de un día soleado
te invita a caminar despreocupado,
pero sabe tu sombra que no es verdad 
bajo este sol y a cada paso que das.

Si quieres la paz de un día soleado
haz de volverte ciudadano y soldado,
ellos ahí están planeando tu mal;
matan tu Patria, junto a tu libertad.

Lanza al viento el grito del Himno olvidado
por las leyes sabias que el pueblo ha sangrado,
no esperes de nadie ninguna señal
la tinta es la sangre y manda pelear.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
Vicente López, 15 de Mayo de 2021.
Com!




Nota: no es error, quería esa fonética tanto como la significación.

sábado, 8 de mayo de 2021

DESTINADOS

 


DESTINADOS 


¿Qué hubiera sido de mí?
¿Qué hubiera sido de tí?
Y aquel llamado al Batallón, 
de no haber atendido quien atendió.

¿Qué hubiera sido de mí?
¿Qué hubiera sido de tí?
De no haber dicho a viva voz
mi apellido y nombres antes de salir.

¿Qué hubiera sido de mí?
¿Qué hubiera sido de tí?
De haberte visto nada más,
sin que tus ojos se posaran en mí.

¿Qué hubiera sido de mí?
¿Qué hubiera sido de tí?
Sin el betún del mes de Abril
que trajo el fuego con un beso del cielo.

¿Qué hubiera sido de mí?
¿Qué hubiera sido de tí?
Seguro hubiera sido igual,
no hay laberinto que nos pueda apartar.

Santiago para Inés.

martes, 27 de abril de 2021

MILITARES FRANCESES REACCIONAN POR FRANCIA ¿Y LOS ARGENTINOS?




Mientras los argentinos nos seguimos comportando como una tribu de subnormales tutelados por el muñeco a hilo de una bipolar, día a día se profundiza la infeKtadura y la reacción republicana no aparece. 

Y ya que nadie lo dice lo digo yo: sobran razones para alzarse contra este gobierno corrupto golpista y criminal que ha dejado sin efecto la Constitución Nacional

Pero que yo lo diga y que lo fundamente no significa gran cosa, no soy una voz que resuene en la conciencia de los argentinos, sino apenas un murmullo más de tantos que se filtran por algunos teléfonos y a través de las redes sociales, desde artículos de mis blogs o la columna Claves de la Seguridad en el diario La Prensa. 

El pasado 22 de Abril se publicó en Francia una carta con la que 20 generales, un centenar de oficiales superiores y más de mil militares hicieron un llamamiento para que la clase política vuelva al honor y al deber. La elevaron al gobierno francés, declarando estar hartos de vacilaciones y silencios culpables ante la desintegración nacional, porque "ya no es tiempo de procrastinar, de lo contrario, mañana la guerra civil pondrá fin a este caos creciente, y los muertos, de los que ustedes serán responsables, se contarán por miles".

Ese acto merece una reflexión argentina. 

En Argentina la idea de la "Mesa de Encuentro Libertador General San Martín", que pretendía instalar temas de Defensa, se disolvió apenas el gobierno amagó represalias. 


En la estampida sólo el Comandante General de la Gendarmería Nacional (RE), Veterano de la Guerra de Malvinas Jose Ricardo Spadaro, y algún otro, se plantó firme a defender su posición.

La vergüenza de un Ejército Argentino incapaz de sostener un tuit (lo que exime de comentar su moral de combate), más la profundización de la infeKtadura que el 19MAR20 dio un golpe de Estado contra la Constitución Nacional, evidencia el desacierto de haber levantado esa mesa y la cobardía del silencio.

"Cuando la prudencia está en todas partes, el valor no está en ninguna", recuerda la carta de los militares franceses al gobierno de Francia, y al leerla uno no puede dejar de advertir, con rabia de indignación cívica, que aplica en forma elegante para la cobardía local.

Ocurre que cuando con toda racionalidad señalan los militares franceses, ante al contexto y situación de Francia, que: "todo francés, sea cual sea su creencia o su no creencia, está en su casa en cualquier lugar de Francia; no puede ni debe haber ninguna ciudad o barrio donde no se apliquen las leyes de la República", nadie con un mínimo de sentido común puede dejar de extrapolar esa frase a la realidad argentina, donde hasta un orden jurídico primitivo como el Az Mapu, esgrimido por el etnonacionalismo "mapuche" que fomenta la izquierda, parece tener más fuerza que el Derecho Argentino.

No por casualidad en Argentina hay militares que siendo héroes de dos guerras, habiendo sangrado por la Libertad de sus compatriotas y la dignidad nacional, están privados de su libertad; ante la indiferencia civil y el atroz olvido de sus camaradas en actividad.

Entonces decir lo racional, que por definición exige no mayor audacia, requiere aquí un valor descomunal. La cultivada idiotez vernácula se escandalizaría, desde el quejido zurdo progresista apátrida y acobardando todavía más a los muchos confundidos, si militares argentinos se pronunciaran diciendo: "todo argentino, sea cual sea su creencia o su no creencia, está en su casa en cualquier lugar de Argentina; no puede ni debe haber ninguna ciudad o barrio donde no aplique la Constitución Nacional". 

El régimen kirchnerista no tiene nada de democrático porque es un proyecto totalitario funcional a la tiranía castrista, ha impuesto a la sociedad la censura de muchas voces a fuerza de desmemoria, falseamiento histórico y adoctrinamiento a través del uso faccioso de los recursos del Estado. 

¿Dónde hay una voz valiente hoy en Argentina? ¿Dónde el político que llame a la rebelión? ¿Dónde un Mitre o un Alem? ¿Dónde los militares que juraron defenderla hasta perder la vida? ¿Donde los abogados que juraron defender la Constitución Nacional? ¿Dónde estamos vos y yo?

Aquí se murmura, pero no se grita. Y no alcanza con los murmullos de unos cuantos, porque como canta Loquillo en "Antes de la lluvia":

"...la peor palabra, es la que no,
la que no se dice,
pactar con el silencio,
cuando debemos gritar,
nos hace cobardes".

La Nación Argentina surgió peleando, con el coraje a Patria o muerte de los que cantaban el Himno de los libres al humo del cañón. 

Hoy agoniza sin pena y sin gloria, necesita ciudadanos y soldados, patriotas que le devuelvan su esencia, decencia, honra y destino.


¡CONSTITUCIÓN O MUERTE!


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha, 
un liberal que no habla de economía.

sábado, 24 de abril de 2021

RECONQUISTA Y AVELLANEDA CON EL GRITO SAGRADO: ¡LIBERTAD!


Al contexto de la infeKtadura y siempre llamando a resistir el embate totalitario del régimen, he manifestado en reiteradas ocasiones el enojo que me provoca la indiferencia cívica ante el abierto avance del proyecto totalitario sobre la Libertad.

Con igual énfasis, corresponde entonces celebrar, documentar y difundir los actos de coraje cívico que contribuyen a sostener la esperanza de una Nación Argentina orientada a su destino republicano entre los libres del mundo, tal como supo expresarlo Vicente López en su inspirado poema Oíd Mortales y como manda la Constitución Nacional.

El viernes 23 de Abril de este pésimo año 2021, con predominio juvenil centenares de ciudadanos de Reconquista y Avellaneda, dos ciudades santafesinas (que desde lo pintoresco de la vecindad resultan "rivales en todo", como describe Gabriel Vénica), se unieron y organizaron a través del recientemente creado "Movimiento Ciudadano" en contra del "chavismo camuflado de pandemia", y al grito de "Argentina! Argentina" se encontraron y concentraron sobre el puente que une ambas localidades. 

"Si no hay justicia para el pueblo 
que no haya paz para el gobierno".
Consigna en una de las pancartas.

En el acto realizado por el Movimiento Ciudadano, uno de los oradores subrayó con claro sentido autocrítico que decirle todo que sí al gobierno sólo causa perjuicios, y que eso fue lo que se hizo durante más de un año. Es una gran verdad, con consecuencias a la vista de todos.

En forma coincidente, según señala el medio Sin Mordaza, Gabriel Chapero, uno de los organizadores señaló que: "El movimiento nació porque la gente necesitaba un espacio distinto al de los partidos políticos. Partidos que están de acuerdo en seguir cercenando los derechos y las libertades. Las restricciones no son medidas razonables para combatir la pandemia".

Este grito de Reconquista y Avellaneda tiene que ser destacado por todos quienes no estamos dispuestos a permitir que, con la burda excusa de la pandemia, quienes gobiernan se adjudiquen atribuciones que no les han sido conferidas por ninguna asamblea constituyente. 

Breguemos y obremos para que esta sana y esperanzadora reacción ciudadana se replique en todo el país, adquiriendo la forma de una activa y protagónica defensa de la Nación Argentina como república de libres. 

¡Constitución o muerte!


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía. 


viernes, 23 de abril de 2021

LOS ARGENTINOS SE HAN IDO AL CIELO




Una vez más Argentina, acaso por última, ese extraño territorio de Sudamérica que devenido país pudiendo serlo todo resultó ser nada, ha vuelto a dar la nota por hechos inexplicables. 

Jules Caron de Pignon, corresponsal del Le Figaro, pudo observar el fenómeno desde la señorial casona de la Embajada de Francia en Buenos Aires, justo allí donde la soberanía francesa marcó el límite a la picota cuando la extensión de la Avenida 9 de Julio demolía otras antiguas construcciones para su nueva traza. 

Y como una sugestiva coincidencia, resultó que la emblemática fecha de la Independencia Argentina, recordada por la anchura de ese asfalto porteño, ha marcado, con la ocurrencia del asombroso suceso, el fin de la otrora orgullosa  y grande Nación Argentina. 

Todavía estupefacto y conmovido por haber sido testigo de semejante acontecimiento, Monsieur Pignon tuvo la lucidez suficiente para comprender que sólo iba a poder narrar lo visto, por lo que decidió descartar de plano cualquier intento de hallar explicación científica. Debió para ello reprimir los impulsos de una mente acostumbrada a desenvolverse con lógica, aunque dadas las circunstancias se dio la paradoja de haber tomado así las más lógica de las decisiones posibles.

Ciertamente, su relato no está a la altura de su elevada pluma (y eso, como se comprenderá, también denota otra paradoja). Como periodista, siempre destacó por darle lustre y brillo literario a situaciones ordinarias. Lo extraordinario del caso hace con esta notoria excepción que el mérito no esté en las formas de la narración sino en la inmediatez, pues ha sido Monsieur Pignon el primer cronista de lo acaecido; no siendo un mérito menor que en tiempos donde las noticias se conocen de instantáneo, su breve crónica haya sido durante unas cuantas horas, el único reporte al que dieron crédito las agencias de noticias y el público del orbe. 

Tanto así que pasada ya la sorpresa inicial que sumió al mundo en un silencio escéptico y boquiabierto, a pesar de la evidencia documental que prontamente comenzó a proliferar con imágenes y sonidos, nada confiere mayor verosimilitud ni certeza sobre la realidad de los hechos, que el sucinto informe que se transcribe a continuación: 

"Ciudad de Buenos Aires. Jules Caron de Pignon, para Le Figaro. En horas de la mañana de este 9 de Julio, mientras en la Embajada de Francia la jefa de la legación se disponía a iniciar el acto con ciudadanos francoargentinos por la Independencia del país anfitrión, sucesos incomprensibles comenzaron a ocurrir. 

En el salón de la recepción se notó con estupor que tanto el personal argentino como aquellos en los que esa nacionalidad pesaba más que la francesa comenzaron a flotar. Se mantenían en el aire a unos 20 o 30 centímetros del piso. Inicialmente algunos invitados creyeron que aquello era una puesta en escena, pero bastaba ver el rostro del embajador para darse cuenta que se trataba de una cuestión totalmente fuera de programa. 

Sin poder creer lo que mis ojos veían intenté hablar con uno de los argentinos que levitaban, sé que me escuchó porque sus ojos se alinearon con los míos pero no respondió con palabra alguna, simplemente sonrió y su mirada quedó en blanco mientras se desplazaba en busca de alguna salida. 

Lentamente iban ganando altura, por lo que algunos lograron salir y otros quedaron atrapados contra el techo. Entonces me asomé a uno de los ventanales descubriendo que aquella misma e inaudita cosa estaba pasando fuera. Sobre la ancha avenida la gente flotaba a distintas alturas en proyección ascendente. 

El espectáculo, fascinante y aterrador, hacía que uno perdiera noción del tiempo y la realidad. Porque aquello, simplemente, no podía estar pasando. Pero los pellizcos dolían y todo gritaba que no estaba en una pesadilla sino viviendo realmente esa situación.

Dentro de la embajada se hacían infructuosos esfuerzos por tratar de comunicarse con los argentinos adheridos a los techos. Los que habían quedado de cara al suelo sonreían. Y apenas se movían, detenidos allí por una fuerza invisible que parecía pretender que atravesaran la construcción. 

Tras el cristal del ventanal, el cielo, aunque despejado, asemejaba ya un día nublado por el enjambre de argentinos suspendidos en las alturas. Si aquello era increíble lo que sucedió luego lo fue todavía más. 

Comenzamos a ver coloridas explosiones en el cielo. Hombres, mujeres, niños, los argentinos estallaban como piñatas de polvos. Los franceses nos agolpábamos junto a las ventanas de la Embajada viendo aquellos derrames entre estupor y espanto. 

En esas circunstancias un ruido seco, similar a una profunda inspiración, nos llevó aterrorizados a volver la vista al interior y al techo. Vimos en primerísimo plano que los argentinos se inflaban antes de estallar con un sonido parecido pero no igual a la detonación de un disparo, el reventón de un neumático o la pinchadura de un globo. Un ruido estremecedor que sin embargo no causaba ningún aturdimiento. Pero no terminaban ahí las sorpresas la violenta expansión de cenizas de colores que cubrió todo el ambiente no llegó nunca a tocarnos. Se disolvieron esas partículas en el aire antes de posarse sobre superficie alguna, como pasa con las chispas de la electricidad. 

No quedaba ni rastro de los argentinos, ni de los que no siéndolo habitaban el país como tales. Sólo un territorio vacío con ciudades y pueblos fantasmas. Seguimos sin entender y todavía a estas horas no nos decidimos a salir de la Embajada para aventurarnos a lo que podamos estar expuestos ahí afuera. Sin embargo creo que ya todo peligro ha pasado. Los argentinos, que durante tanto tiempo eludieron aceptar que debían poner los pies sobre la tierra, finalmente se han ido al cielo". 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

miércoles, 21 de abril de 2021

CIUDADANÍA Y ESTADO DE SITIO


Quinta de Olivos, 17 de Abril de 2021,
protestando contra el inconstitucional toque de queda.


El estado de sitio es una herramienta constitucional prevista para situaciones de excepción por los constituyentes, muy distinta de un arbitrario "vale todo gubernamental".

Y no necesariamente significa tanques y soldados apresando gente por la calle.

Representa la declaración del estado de sitio el reconocimiento de una situación grave y la voluntad de las autoridades constituidas de acatar y sostener, bajo cualquier circunstancia, el imperio de la Constitución Nacional.

La fantasía morbosa con que la izquierda atemoriza a la estupidez progre, es que durante el estado de sitio los que asumen el gobierno son los militares para que, como fuerzas represoras, ejecuten masacres. 

Esa idiotez es argumento del régimen para no declarar estado de sitio.
La verdad es que durante el estado de sitio no cambia de mano el gobierno. Tampoco resulta imprescindible  un rol activo del elemento militar para que pueda implementarse. Y menos aún provoca a la violencia. 

La declaración del estado de sitio afirma el Derecho, no lo niega.

Lo que sí niega el Derecho y debe violentar a los ciudadanos, es que un gobierno se tome atribuciones que los constituyentes no le dieron y pretenda, por su sola voluntad, transformar toda libertad en una gracia concedida.

Como ciudadano, la declaración del estado de sitio me estaría diciendo que el gobierno se mantendrá dentro de los límites de la Constitución Nacional, por lo que la excepción no será más que eso: algo excepcional y pasajero a lo que debo brindar mi acatamiento.

No existiendo esa declaración por parte del gobierno, como ciudadano debo resistir cualquier medida gubernamental que suponga una excepcionalidad al margen de lo dispuesto por los constituyentes, como este inconstitucional toque de queda que se pretende desde el 17ABR21.


No hay ninguna justificación para conceder al gobierno facultades extraordinarias por mera ocurrencia de una situación sanitaria.

Es suicidar la República y las libertades individuales convalidar la mala fe de un gobierno subversivo.

Analizar la razón por la que el gobierno nacional omite declarar el estado de sitio para suspender derechos y garantías reconocidos por la Constitución Nacional, es una cuestión central para discernir si los argentinos transitamos la situación sanitaria calificada como pandemia bajo Estado de Derecho o bajo infeKtadura. 

Argumenta el gobierno y sus partidarios que ante la propagación del coronavirus se deben dictar medidas coercitivas y limitantes del ejercicio de los derechos constitucionales para el cuidado de la población, pero que estas no exigen de la declaración del estado de sitio para poder implementarse. 

Lo problemático del caso es que la Constitución Nacional es taxativa, y enfáticamente clara, restringiendo a dos casos las situaciones en que pueden suspenderse las garantías que hacen a su estilo de vida, es lo que establece la primera parte del Artículo 23: “En caso de conmoción interior o de ataque exterior que pongan en peligro el ejercicio de esta Constitución y de las autoridades creadas por ella, se declarará en estado de sitio la provincia o territorio en donde exista la perturbación del orden, quedando suspensas allí las garantías constitucionales”. 

Resistiendo con Juan Bautista Alberdi.

Estaremos de acuerdo en que, por sus efectos evidenciados en todo el mundo, la pandemia de Covid, califica como “conmoción”, ya que altera la normalidad del diario vivir sin circunscribirse a límite geográfico o político alguno. Como no hay evidencia fehaciente que su origen y propagación sea intencional, en principio y en mérito a la brevedad cabe descartar el calificar a esa conmoción como “ataque exterior”. 

Centrados pues en la hipótesis de la “conmoción interior”, corresponde considerar el requisito que define la gravedad de esa conmoción para justificar la declaración de estado de sitio; esto es que ponga en peligro el ejercicio de la Constitución y de las autoridades creadas por ella. 

Se sostiene, en respaldo del gobierno, que ese requisito no se cumple porque la enfermedad no implica el peligro descripto. Ahora bien: si la pandemia no pone en riesgo el ejercicio de la Constitución y las autoridades creadas por ella, ¿por qué necesitó el gobierno tomar medidas coercitivas que limitan al conjunto de los habitantes el ejercicio de derechos constitucionales en lugar de brindar meras sugerencias para el cuidado de la salud? Es un hecho, irrefutable, que ya se ha visto afectado el ejercicio de la Constitución.

Y si acaso la pandemia fuera tan grave como para obligar al buen y moderado gobierno a la ingrata necesidad de dictar medidas paternalistas de tinte autoritario, pues estaría en juego ni más ni menos la vida de los argentinos, ¿no estaría demostrando esa citada gravedad y necesidad que en la proyección de la enfermedad, acarreando miedo y eventualmente muerte, hay un riesgo real para la gobernabilidad? Obviamente sí. Y todas las medidas coercitivas dictadas por el gobierno así lo demuestran. Casi al nivel de un gobierno que gestiona mal, la conmoción interior que genera una pandemia también puede evolucionar hacía el pánico, los desbordes y la anarquía. 

Resistiendo con Julio Argentino Roca.

El periodismo debiera esclarecer a la opinión pública estas cuestiones, y no ser parte del aparato de propaganda del régimen. Si el gobierno no declara el estado de sitio para suspender las garantías constitucionales es porque deliberadamente elige no hacerlo. ¿Cuál es la razón para no hacerlo? Que el proyecto totalitario en el poder aborrece los límites que hacen al sistema republicano de la Constitución Nacional. Al no declarar el estado de sitio, el gobierno se coloca por encima de la Constitución Nacional, de esa forma anula a la ciudadanía y degrada todo derecho a la categoría de gracia que concede o no según su capricho: circular, trabajar, estudiar, etc.

Ninguna pandemia, sin importar lo grave que sea, modifica por sí el orden jurídico, mucho menos confiere poder constituyente al poder constituido. El 19 de Marzo de 2020 el kirchnerismo dio un golpe de Estado contra la Constitución Nacional, avalado por la cobardía de la oposición parlamentaria y la deserción infame de la CSJN, que no exigieron la indispensable declaración del estado de sitio para suspender garantías constitucionales. Y desde el 17 de Abril de 2021 la segunda ola de la infeKtadura cae sobre la confusa conciencia de los argentinos, con la estrambótica forma de toque de queda. 

Finalmente, es cierto que países serios y democráticos también toman medidas duras que restringen la Libertad, pero la sutil diferencia es que esos gobiernos no pretenden estar por encima del Derecho, y para el caso en que se extralimitaran hay jueces en la capital de todas esas naciones; que no los hay en Buenos Aires.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

sábado, 17 de abril de 2021

LA SEGUNDA OLA DE LA INFEKTADURA



Hoy como nunca se hace evidente que los incumplimientos constitucionales son un daño acumulativo: hace más de una década que la casta política mantiene inutilizado por acéfalo al Defensor Del Pueblo de la Nación.

El Defensor del Pueblo de la Nación es el órgano constitucional al que los ciudadanos de a pie podríamos recurrir desde el 19MAR20 para denunciar al gobierno por atentar contra el orden constitucional, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.

El perjuicio de una ciudadanía indefensa acompaña la indefensión general del país, donde la inseguridad jurídica es la regla, sin que el Poder Judicial contemple que a falta de Defensor del Pueblo cada ciudadano pueda asumir la legitimidad procesal de aquel.

Estoy afirmando que la casta política ha minado durante años nuestro sistema constitucional, incumpliendo sus mandatos y que hoy, ante un gobierno golpista, desprovistos de instancia jurídica, la indefensión legitima la violencia como mecanismo de resistencia a la opresión.

Y en este punto es preciso plantear que sin organización no hay curso de acción posible.

La CSJN ha desertado de sus funciones, la oposición parlamentaria presta complicidad colaboracionista con el régimen, e inmolarse causando bajas indiscriminadas no es una opción racional.

Nos hemos acostumbrado a esta decadencia, y a diferencia de todas las anteriores generaciones de argentinos, hemos anulado la posibilidad de revoluciones o golpes militares para terminar con gobiernos corruptos. Y eso no nos hizo mejores, aquí estamos: bajo un régimen indigno en la más segura pendiente hacia la absoluta miseria moral y material.

Se ha instalado la idea de que quien gana elecciones puede hacer lo que le venga en gana, como dejar sin efecto la Constitución Nacional, lo que es degradar la Democracia a mero abuso de la estadística, olvidando que la República con sus valores está por encima de la Democracia.


No soy líder político, ni referente social, ni comandante de legiones; sólo un ciudadano. Sé que lo grave de la situación excede mi capacidad de intervención.

Señalo, como jurista, lo que el Derecho manda; dispuesto a plegarme a cualquier reacción/alzamiento republicano contra esta infamia.

¡Constitución o muerte!
Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.
.

¿Qué es la Derecha?

¿Qué es la Derecha?
La Derecha, soy yo.

Ariel Corbat

Ariel Corbat
Ariel Corbat