Cada tanto debo explicar cómo se llegó al colapso del Sistema de Inteligencia Nacional, cosa que siempre hago señalando el rol de los políticos y la mala conducta de cuadros profesionales que en lugar de aferrarse al cumplimiento del deber han sido serviles al poder de turno.
En esas ocasiones, respondiendo preguntas de personas que se desempeñan en otros ámbitos, afloran prejuicios contradictorios sobre los agentes y funcionarios de Inteligencia. Un prejuicio positivo, surgido de pensar desde lo que debiera ser lógico, consiste en suponer sobradas capacidades intelectuales en todo funcionario de carrera que ocupó alguna posición relevante en el Sistema de Inteligencia Nacional.
Ciertamente hay quienes ocuparon cargos importantes acreditando una buena formación y condiciones intelectuales muy por encima de la media. Escribo esto y pienso en un analista que ocupaba uno de esos cargos. No he conocido a nadie que tuviera su memoria, su capacidad de deducción e inducción, ni su amplitud para clarificar situaciones desde el pensamiento lateral. No era perfecto, nadie lo es, pero admirable como analista su capacidad intelectual destacaba siempre trabajando a la par y más que sus subordinados.
Ese es, más o menos, el estereotipo del prejuicio positivo. Pero no todos los jefes de los organismos de Inteligencia sustentaban el prejuicio positivo. Otros eran todo lo contrario de lo que debían ser, el mejor ejemplo de ello fue Fernando Pocino, alguien que hizo carrera con muy pocas luces en el intelecto pero un servilismo mayúsculo que transitó desde su alfonsinismo inicial hasta su kirchnerismo final. Si desde 1983 los políticos hubieran entendido en qué consiste la Inteligencia de Estado, chicos de los mandados como Fernando Pocino no hubieran podido hacer carrera.
Transcribo a continuación y literalmente el "diálogo" en X que Fernando Pocino se empeñó en sostener conmigo a partir de uno de mis posteos.
Es muy revelador que le haya saltado la térmica a partir de ese posteo mío que refiere a la infeKtadura como la última e impune dictadura.
CORBAT: La dictadura militar combatió a terroristas que buscaban imponer una dictadura comunista por la vía armada, la infeKtadura kirchnerista combatió a personas de paz que sólo pretendían mantener unidas a sus familias. Ni olvido ni perdón. La infeKtadura sigue impune.
CORBAT: 1.- Nadie me echó. 2.- No tenés autoridad para hablar de dignidad: es público que te arrastrarte servil al kirchnerismo. 3.- Los insultos de un traidor no me ofenden, me divierten. Lo que opino de vos lo dejé claro en "La mística de los servicios". Bye.
CORBAT: Jajaja! Tanto no me echaron que hice pública mi renuncia. Tu agresividad mentirosa de alfonsinista devenido kircho da cuenta por sí misma de quien es el enfermito. No valés, para nadie, el esfuerzo de irte a buscar ególatra sobrevalorado. Tratate.
POCINO: Encima tan poco hombre q denuncias posteos . Sin 🥚🥚Jajaja nenita 🤣 Renunciaste xq sino Formosa por inútil. No venís xq tenés miedo como todos los violines y lesa q defendés. Bobita.
CORBAT: Estás inventando tu propia novela. Yo en cambio no invento cuando afirmo que por ineptos como vos, carentes de todo espíritu SIDE, la Secretaría de Inteligencia fue llevada a su colapso por el régimen kirchnerista en 2015. Tratate: Tus posteos revelan enfermedad mental.
POCINO: Estaba trabajando, cosa q vos no hiciste nunca, x eso te tuviste q ir nenita. Tanto lengua y tan pocos huevos.
CORBAT: No estabas trabajando. Estabas siendo servil a los negociados del kirchnerismo. No había ninguna razón decente para que estuvieras ahí. Tu risible agresividad, el modo vulgar, los términos con que pretendés ofender, revelan que estás en crisis con tu propia identidad. Tratate.
POCINO: Que sabrás vos si eras apenas un auxiliar? Esto mandan tus ex compañeros. Jajaja
POCINO: Te humillo, te insulto y seguís cagada en las patas . 🥚. Como todo los milicos de la dictadura q defendés. Me parece q te voy a meter una denuncia por apologista.
CORBAT: Humillarme no es algo que esté a tu alcance. Insultás, sí. Pero en esos insultos resalta tu enfermedad mental que me despiertan un sentimiento de piedad hacia tu pobre condición. Lo que denuncies o no me tiene sin cuidado.
POCINO: De ser cobarde no se vuelve. Mucho bla bla, nadie te juna y no tenes 🥚🥚.
CORBAT: Sabrás vos si de ser cobarde no se vuelve, yo nunca he sido cobarde así que no lo sé. Nadie me juna pero vos estás desde ayer caminando por las paredes por algo que escribí y sin que te aluda... Viniste solito a patotear desde el teclado con la sarasa de "venime a buscar". 😎
POCINO: Cómprate testículos😂😂😂
CORBAT: Así como el ladrón cree a todos de su condición, lo mismo aquel que no tiene ciertos atributos... Tratate. Estás muy mal. Pero igual gracias, con esto me será muy fácil explicar porque colapsó el Sistema de Inteligencia Nacional. Fin de la conversación.
POCINO: Ni cerebro para la icia, ni huevos. Vos no podés hablar más nada q d “La Oda a la Paja” 😂😂😂
Su añadido al fin de la conversación, alude a mi novela "Adiós Manuela, adiós", respecto a la cual el único error que cometí fue publicar el manuscrito -¡vaya paradoja!- de la primera escritura sin ninguna corrección. Hoy la publicaría nuevamente con una buena corrección previa. Pero aún así esa novela tuvo su éxito. Es muy cómica, los personajes están bien logrados, ofrece situaciones disparatadas pero con los que cualquiera que haya sido adolescente puede sentirse identificado y el mensaje de fondo es absolutamente romántico. En cualquier caso agradezco la mención.
Ahora bien, más allá de lo que por mi sentido del humor a mí me divierte de toda esta situación, no puedo negar que al transcribir este diálogo, tan bizarro y lamentable, no ignoro que trasmite vergüenza ajena y me disculpo con mis lectores por ser parte de ello. Pero, sonrojado de vergüenza y todo, encuentro necesario transcribirlo para que se entienda cabalmente la razón por la cual algunos decidimos renunciar a la Secretaría de Inteligencia: NOS DÁBAMOS CUENTA QUE LA PERMANENCIA DE SUJETOS COMO FERNANDO POCINO ERA UN INSULTO A LA INTELIGENCIA. La individual y la de la institución.
Sabíamos que con personajes como Pocino, serviles al régimen kirchnerista y capaces de vender a cualquier compañero por trepar un escalón, el Sistema de Inteligencia Nacional no se iba a poder sostener. Algo que yo comencé a advertir a mis camaradas a partir del 2009 y que dejé asentado en "Dandy" otra de mis novelas.
En tal sentido, dejando de lado las bravatas típicas de los "guapos de teclado", las mentiras, el lenguaje soez, los insultos y todos los demás indicios de enfermedad mental en Fernando Pocino (pues cabe preguntarse si alguien "en su sano juicio" se expresa de esa manera), cabe señalar dos cosas que dijo y que demuestran lo nocivo que fue para la Secretaría de Inteligencia:
A.- Al decir "Que sabrás vos si eras apenas un auxiliar?", evidencia su conocido desprecio por el personal. Un servicio de Inteligencia necesita del personal auxiliar y según los puestos que deban desempeñar pueden incluso tener tanto o mas conocimiento específico que personal superior.
Luego, de ese desprecio por el personal se desprende el abuso de autoridad.
B.- Cuando dice "Renunciaste xq sino Formosa por inútil", si bien miente respecto a mí, porque yo renuncié cuando lo consideré oportuno por motivos propios y no bajo extorsión, lo que está demostrando es que como Director de Reunión Interior era su práctica habitual extorsionar al personal que no le rendía pleitesía a él u otros de su misma calaña. Claramente un abuso de autoridad y un mal desempeño de su función, porque como Director de Reunión Interior debía procurar personal eficiente para el buen funcionamiento de las delegaciones, no usar destinos como Formosa a modo de castigo amontonando los que según su caprichoso criterio calificaban para "inútiles".
CONCLUSIÓN:
Dictando un curso en la Escuela de Inteligencia Nacional (ENI), un destacado oficial de Inteligencia de la Armada escribió en la pizarra una frase tomada de una novela, que según recuerdo decía algo así como: "El servicio secreto es algo tan sucio que sólo un caballero puede tratarlo sin ensuciarse".
Advertía de ese modo sobre la necesidad de aspirar a que cada oficial de Inteligencia sostenga la eficiencia comportándose como un caballero (aplica igual para las damas), esto es que demuestre educación, racionalidad, control de sí mismo, la consiguiente elegancia y todo ello en mérito a servir. Servir, con patriotismo, con humildad, dispuesto a darlo todo. La caballerosidad era para él una suma potenciada de atributos que iban del intelecto a las acciones.
Y ya entonces, muchos años atrás, advertía que un servicio de Inteligencia que fuera dirigido por personas faltas de caballerosidad no podría más que degradarse.
Si me tomé el trabajo de transcribir el bizarro diálogo, ha sido para demostrar el acierto en las enseñanzas de aquel capitán de la Armada.
¿Cómo no iba a colapsar el Sistema de Inteligencia Nacional teniendo en uno de sus principales cargos a un pinnípedo básico como Fernando Pocino?
Para que él estuviera ahí muchas cosas, demasiadas, necesitaban estar mal, y algunas enfermedades evolucionan de tal manera que no tienen retorno.
Pocino exhibe las mismas taras y modales que tantos "intelectuales kirchneristas": miente, insulta y supone que los demás son de su misma condición. Todo lo contrario de un caballero.
Pero aún así, algo positivo se puede sacar de la triste experiencia de Fernando Pocino: se puede aprender de él todo lo que un agente de Inteligencia no debe ser jamás.
Si alguna vez se logra llevar a la eficiencia el Sistema de Inteligencia Nacional, de seguro no habrá ningún Fernando Pocino en cargos de conducción.
Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.
Qué duro encontrar en el camino profesional, esos especímenes que crecen en las reparticiones y le dedican especial atención a quienes detectan desde el primer momento, que uno no juega el mismo partido, el mismo rol, que uno no está adueñado y no tiene los mismos dueños y propietarios que ellos. Que muy posiblemente nunca quiera tenerlos. Muy valiente al publicarlo, te reitero mi respeto. Todo mi respeto.
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