lunes, 29 de junio de 2026

EL HONOR DE LOS GENDARMES NO ACEPTA TRAIDORES





En Febrero de 2024 publiqué un artículo titulado "QUE UNA NUBE DE MERCA NO TAPE QUE: LA CORRUPCIÓN POLICIAL ES POLÍTICA". 

Su contenido fueron algunas consideraciones a partir de un hecho curioso: la explosión de un tubo de GNC durante la maniobra de carga en una estación de servicio de Salta. El accidente se convirtió en noticia policial porque el tubo cargaba veinte kilos de cocaína. La conductora del vehículo Sofía Chaparro, era integrante de la Policía Bonaerense y viajaba con sus tres hijos menores. 

La suboficial bonaerense fue condenada a seis años y medio de prisión, tras que la fiscal interina de la Sede Descentralizada de Orán, María del Carmen Núñez propusiera resolver el caso mediante un acuerdo de juicio abreviado arribado con la defensa de la acusada. Su pareja, Fabián Giménez, enfrentaba un proceso penal similar, cuyo resultado desconozco. No me consta que la investigación haya ido más allá de ellos.

Viene a cuento tener presente este hecho, porque el pasado domingo, 28 de Junio de 2026, Ivana Georgina Portal, una médica de Gendarmería fue detenida en Tartagal, Provincia de Salta, tras denunciar un intento de asalto en la Ruta 34 con disparos que impactaron en su vehículo en el que la acompañaba Delia Yolanda Tame, cosmetóloga de 35 años. Al inspeccionar los daños del vehículo la Policía encontró unos 70 kilos de cocaína ocultos en el baúl del auto. 

Según la crónica de Infobae (ir a nota), Portal, de 39 años, está calificada como irrecuperable por el sistema financiero y es pareja del chofer (también gendarme) del jefe del Escuadrón de Tartagal.

PRESERVAR LAS INSTITUCIONES, COMBATIR AL NARCO

Este hecho es sumamente grave, daña la confianza en la Gendarmería Nacional en una zona altamente conflictiva y requiere una respuesta a prueba de especulaciones no sólo que restaure la confianza perdida sino que la fortalezca a futuro. Estamos en un escenario dinámico y se debe obrar en consecuencia.

Cuando una institución se ve involucrada favoreciendo de cualquier forma en aquello que tiene por misión enfrentar su confianza no se daña, se pierde. Y hay que asumir esa pérdida para poder recuperarla. Se espera otra cosa de la Gendarmería Nacional y toda institución habla por la conducta de sus integrantes. Por supuesto que siempre, como en toda organización humana, hay conductas desviadas, pero el punto es que la misma organización debe ser quien detecte y depure a los débiles morales o lisa y llanamente traidores que deshonran la pertenencia. Cuando la vigilancia de los asuntos internos opera con eficiencia cada desvío detectado fortalece la confianza en la institución, no así cuando la detección viene por medios externos, como ha sido en este caso.

Mucho más grave incluso que el caso de la suboficial narco de la Policía Bonaerense, porque en este episodio (y digo episodio porque ya no vale suponerlos hechos aislados sino como episodios de una evolución situacional compleja) el detonante del descubrimiento no fue un mero accidente sino una acción delictiva que incluye disparos contra el auto en el que se desplazaba la médica de la Gendarmería. 

Más allá de lo meramente judicial, lento y en general insuficiente, esa acción violenta, intento de robo o mexicaneada, abre varios interrogantes que será preciso esclarecer: ¿hay corrupción estructural hoy en la Gendarmería Nacional?, ¿cuántas bandas de narcos operan en Salta enfrentadas?, ¿cómo están evolucionando sus relaciones de poder?, ¿hasta donde llega la participación de gendarmes en ellas?

Con esas solas cuatro preguntas podría empezar su trabajo la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal (DNIC), porque esto impone a la ministro Alejandra Monteoliva tomar decisiones con urgencia. La frontera norte, Salta en particular, está dando señales de requerir una intervención mayor, una de esas a las que no se marcha con los fusiles al hombro sino en las manos, no a tocar timbres sino a patear puertas.

Y el primer interesado en hacer que esto lejos de pasar al olvido sea una plataforma de ofensiva debe ser el Director de la Gendarmería Nacional, Comandante General Claudio Brilloni.

Ya terminando, aquí como en mi nota de febrero de 2024, subrayo una vez más que la corrupción policial, en este caso léase de las fuerzas o de las instituciones, es política. El gobierno recibió las instituciones severamente dañadas, verdad que no hay que olvidar, pero es el mismo gobierno que venía a terminar con los vicios de la casta política y es por eso que debemos exigirle respuestas de magnitud acorde a la promesa electoral. 

Décadas de miserabilidad moral en la política han permitido que la identidad ética de cada fuerza y sus integrantes se relativizara. Se ha olvidado que no se trabaja de policía, gendarme o prefecto, Se es o no se es. Y serlo implica ser honesto. No admito discusión al respecto. 

Como tantas veces he escrito y creo que demostrado no me siento ajeno a la Gendarmería, por eso mismo aquello que la daña me duele más que eso mismo en otros ámbitos. Gendarmería es y debe ser sinónimo de honor, la sangre de gendarmes vertida por el cumplimiento del deber no admite traidores. 

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.
 

sábado, 20 de junio de 2026

KARMA, por Ariel Corbat.

 



KARMA

Vi pureza en su fe y me conmoví,
cuando echó rodilla a tierra y su voz
dijo aquella plegaria con dolor,
por quienes acababan de morir.

Y aunque era incomprensible para mí,
admiré su piedad por esas almas
a las que descarnaron nuestras armas.
De la tormenta sólo un cielo gris.

La sangre siempre nos deja ese hedor,
cada vez más intenso, como karma.
Y el silencio de honrar el bien mayor.

Ley de hierro es matar para no morir,
sin odio a quien nos odia, por amor.
A los nuestros, que merecen vivir. 

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.

viernes, 19 de junio de 2026

EL TIEMPO SABE A ROBLE, por Ariel Corbat.



EL TIEMPO SABE A ROBLE

Con el dorso de mis dedos
apartando tus cabellos
te acaricié las mejillas.
Y una mirada en silencio,
de aquellos silencios que hablan,
anunciaba el largo beso.

El tiempo sabe a roble,
mi amor.
Era tan nuevo nuestro amor,
y no tenía dudas.
En cada gesto entre los dos
bajo el sol o la luna
sabor a whisky del mejor.
El tiempo sabe a roble,
mi amor.

Con el dorso de mis dedos
apartando tus cabellos
te acaricio las mejillas.
Y una mirada en silencio,
de aquellos silencios que hablan,
anuncia otro largo beso.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.

miércoles, 17 de junio de 2026

MANUEL ADORNI Y LA INMORTALIDAD DE LOS MEMES


Cuando la política cae en lo ridículo lo advierte la sátira. 


No fueron pocos los filósofos de la antigüedad que analizaron las implicancias de lo ridículo. Platón, por caso, consideraba que "es imposible entender el lado serio de las cosas en aislamiento de su aspecto ridículo". Y en ello, a más de subrayar la humana coexistencia de lo racional con lo absurdo se asienta la idea de una necesaria funcionalidad en lo ridículo. Acaso, hermosa palabra la palabra "acaso", esa utilidad sea un saber popular que alguna vez expresó Domingo Faustino Sarmiento: "del ridículo no se vuelve". Cosa a la que, curiosamente pese a su enfermizo personalismo (una de las tantas formas del ridículo), temía Juan Domingo Perón.


En esa corriente de pensamiento, ya a comienzos de la década del sesenta, el Marqués de Tarradellas supo advertir que "en política se puede hacer de todo menos el ridículo". Si aquella máxima siguiera funcionando como una ley de hierro España como Argentina hubieran ahorrado infinidad de padecimientos, o por decirlo en mis palabras repetidas sin hartazgo: evitado daño institucional, degradación cultural y miseria intelectual. 


Ciertamente el político catalán español, quien falleció en 1988, no llegó a conocer la España de Pedro Sánchez ni el paroxismo de la estupidez vivido en Argentina durante el kirchnerismo. Dos experiencias que tornan relativa su célebre sentencia en tanto certifican la capacidad de lo ridículo para sostenerse en política sin siquiera disimular su ridiculez. Y con un agravante: en ciertos momentos históricos cualquier sociedad puede perder conciencia de los ridículo, prácticamente todas las experiencias totalitarias han dado ejemplo de ello a lo largo de la historia. Si aquello es terrible y brutal no lo es menos cuando una sociedad "democrática" (así entre comillas), teniendo noción del ridículo en tiempo presente, finalmente tolera o acepta que el ridículo sea parte cotidiana de la política.


En términos ideales, el humor político, ese que surge de la observación satírica de los comunes antes que de los profesionales de la comicidad, es el "darse cuenta" por el que una sociedad tiende a corregir sus males riendo. La burla señala el error y reclama su reparación, tal como en el cuento de Andersen "El rey desnudo". 



Y en esa exposición, el miedo del poder a la sátira. Pero para que ese miedo no sea solamente vanidad herida, se requiere en el poder una cierta noción de la dignidad, ya sea monárquica, republicana, democrática o como se la quiera llamar de acuerdo a la identidad de cada sociedad. 


De todo lo expuesto podría aventurarse una sentencia: cuando el humor político hace mofa de lo ridículo y quien gobierna no corrige su absurdo pierde la dignidad. 


Manuel Adorni, el antaño ingenioso tuitero, que luego de haber sido vocero presidencial llegó a Jefe de Gabinete de Ministros para terminar convirtiéndose en mil y un memes, pone a prueba a través del humor que levantan sus constantes absurdos la dignidad del Presidente. 


Sucede que Adorni, otrora chispeante, picante señalando las inmoralidades del kirchnerismo y la casta política, ahora hace un gol en contra cada vez que habla: 
"Yo soy un pedazo de Milei y en ese pedazo de Milei es pegarle el cinturón abajo del cinturón a Milei", dijo Adorni (textual). Una metáfora desagradable. A juzgar por esas palabras y para graficarlo sin caer en otra grosería, lo que Adorni está diciendo es que sin él el Presidente se reduce a la impotencia. 


Sorprende en todo este asunto como Javier Milei se empecina en defender a Adorni. Como si no fuera el Jefe de Gabinete o cualquier otro  ministro un mero fusible de los que se queman y reemplazan para preservar al Presidente. Quien también debe ser preservado de quedar en ridículo. 


Entonces vienen las especulaciones que siguen a preguntas como: ¿por qué razón los hermanos Milei, Javier y Karina, la Jefa, entorpecen el funcionamiento del gobierno generando un desgaste notorio por sostener a un Jefe de Gabinete que pasó de escudo a flanco abierto?


Por supuesto, no solamente el gobierno muestra no tener noción del ridículo al que se somete sosteniendo a Adorni. Tampoco tienen noción del ridículo los kirchneristas que siendo el partido de, por y para la delincuencia, con su jefa condenada por corrupta, pretenden erigirse en faros morales. Ni ellos, ni sus cómplices progres y de izquierda, ni todos esos otros tibios que durante años callaron frente el régimen por miedo a que los zurdos les dijeran fachos. Hoy habla cualquiera, pero algunos sólo hablan para potenciar su propio ridículo.

Mientras tanto la nave va y se juega el mundial de fútbol con un Messi que arrancó encendido. O sea, para la política, algo así como la pausa de hidratación...

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.





lunes, 15 de junio de 2026

SULTANATO, por Ariel Corbat.



 

SULTANATO

Sultán de este palacio imaginario,
levante mi trono con almohadas
por un hechizo de ensueño y palabras
que revive el cuento extraordinario.

La misma narración como un santuario
de imágenes que muerden madrugadas,
celebrando pasiones confesadas
bajo abrigo del manto literario.

Y siempre es igual, salvo algún detalle,
la sutil diferencia hace al encanto
por el que tiemblan el alma y la carne.

La adoración de un ritual sacrosanto
invocando presencias en el aire
se ofrece y desvanece cada tanto.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.

sábado, 6 de junio de 2026

2027: ES LA POLÍTICA, PRESIDENTE.





Que Argentina es un país de paradojas no es ninguna novedad. Aquí los giros del destino pegan curvas que podrían calificar como "deformación ilógica del espacio tiempo", pero que sin embargo responden a ciertos parámetros del entendimiento argento. Por eso cualquier análisis político requiere una cuota extra de prudencia a la hora de pretender anticipar escenarios.

Por caso, ya de movida definir si falta mucho o poco para las elecciones presidenciales de 2027 es algo para lo que no alcanza con contar los días en el almanaque. 

No obstante la relativa elasticidad del plazo en términos políticos algunas cuestiones son medianamente previsibles, como que el Presidente Javier Milei aspire a la reelección y el kirchnerismo se termine montando al tren fantasma de su unidad por las ganas de volver.

En este punto me permito una apreciación personal, tengo la creencia que en Argentina un presidente que sabiéndose sin chances no va por la reelección, como Alberto de la Fernández, o que presentándose a la reelección la pierde, como Mauricio Macri, no vuelve más. No digo que necesariamente sea un cadáver político, pero casi y algunos más que otros. Además, si Alberto de la Fernández el mascarón de proa de la última dictadura (a la que llamamos infeKtadura) conservara alguna influencia política ¿qué diría semejante vergüenza de los argentinos? Por suerte no ostenta ya ninguna relevancia, no hemos caído al subsuelo.

Tal vez Néstor Kirchner hubiera podido alternar con Cristina Fernández, porque en ese momento estaba en su apogeo, ya había superado con creces el estigma del 22% y conservaba el poder a través de ella quien no tenía margen para insubordinarse a sus dictados. Claramente no era Kirchner un cadáver político pero, cadáver al fin, hubiera o hubiese, es historia contrafáctica.

Hoy lo que queda del kirchnerismo es una abominación moral incapaz de esconderse bajo ningún relato pero que conserva poder residual. Y digo residual no sólo por conservar bastiones como la Provincia de Buenos Aires sino también porque se nutre de basura. Y de allí partirá, seguramente, el tren fantasma del "vamo a volvé" con el comunista Axel Kicillof llevando por bandera la promesa del indulto a la corrupta condenada Cristina Fernández.

Porque téngase claro: el peronismo ya no existe ni podrá existir. Caducó por la infiltración marxista al Movimiento Peronista que la izquierda castrista dirigida desde Cuba inició como "entrismo" a finales de los 60's y que llegó a su fase superior y final con el kirchnerismo. En el medio de ese proceso de demolición por implosión, la deriva ideológica que llevó al Partido Justicialista a ser el partido de los pragmáticos del poder, por no decir de las meras ambiciones de poder, se terminó hundiendo en las turbias aguas del Partido Comunista Chino.

Infobae, 12 de Agosto de 2020:
"El peronismo refuerza el vínculo con el partido comunista de China
para la formación de cuadros políticos".


Desde que Fidel Castro fue invitado a la asunción presidencial de Kirchner, y se cometió la ignominia de dejarlo dar uno de sus largos y tediosos discursos en la Facultad de Derecho de la UBA, sostuve  que lamentablemente no había un francotirador para ponerle fin y que el kirchnerismo no es peronismo. Después vimos flamear la bandera del ERP sobre la ESMA, como si Perón nunca se hubiera puesto su uniforme de General para señalar a esos terroristas como enemigos. Y avanzando más en la historia los kirchneristas hasta se dieron el gusto de decir a los viejos peronistas que se metan la "marchita" en el culo. 

La idea de un peronismo republicano, que yo mismo sostuve durante mucho tiempo como modo de reacción frente al kirchnerismo, dejó de ser formalmente viable (si es que materialmente un tiempo antes todavía lo era) el 19 de Marzo de 2020 con el decreto que derogando de facto la Constitución Nacional dio inicio a la infeKtadura.

En esas circunstancias, siendo evidente la deserción de la CSJN y de todo el Poder Judicial de sus deberes para con el sostenimiento del orden constitucional, como la rastrera genuflexión de buena parte de la oposición parlamentaria, quedó claro que la sola idea de un "peronismo republicano" era ya un completo disparate. Porque, de por sí, el peronismo siempre tiende a ser personalista y totalitario; ello se agudizaba al no encontrar cauce republicano en ninguno de los tres poderes del Estado, que como muchos de los distintos "referentes políticos" si no eran totalitarios plenos estaban infectados de servilismo progre, que es una mezcla de cobardía y debilidad mental.

En el presente, incluso habiendo desplazado de la centralidad del poder al foco de la infección antirrepublicana que es el kirchnerismo, el Estado todavía no recupera el alma republicana. En tal sentido alcanzar y sostener la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional sigue siendo un objetivo lejano, cuesta arriba para trepar sobre el lodo y bajo la lluvia.

Si la política en general no da muestras de verdadera vocación republicana está claro que no la van a dar los que se mienten peronistas y republicanos como Miguel Ángel Pichetto, ese operador kirchnerista que el tibio Macri tuvo el desatino de llevar como compañero de fórmula creyendo que le aportaría votos del inexistente "peronismo moderado".


A Pichetto lo promovía Jorge Fontevecchia desde Perfil como reemplazo de Milei cuando esperaban el pronto fracaso de su gobierno. Otros que se atragantaron de pochoclo esperando la caída que no fue. Lo tristemente llamativo es que a pesar de toda la evidencia que lo hace impresentable, Pichetto sigue dando vueltas por la política, siempre como parte de algún engaño. Y el último engaño es muy poco sutil: junto a un elenco integrado por
 Emilio Monzó, Carlos Kikuchi, Nicolás Massot y Diego Bossio, crear una "opción de Derecha con voluntad de correrse al centro". O sea, una propuesta para idiotas, porque ir de la Derecha al centro es ir hacia la izquierda y anclarse en el progresismo. 

Engendros por el estilo es posible que surjan varios porque los alienta la falta de conducción política por parte de Milei sobre las filas oficialistas. La imbecilidad de llegar a la ruptura con la Vicepresidente Victoria Villarruel, como las no menos imbéciles internas entre los propios mileístas, en un contexto de consignas de campaña que se dejaron caer a la par que surgieron sospechas de corrupción, describen a Milei como ausente para ejercer la conducción política de cara a su posible reelección. Un lujo que puede resultarle demasiado caro y acarrear consecuencias poco felices para la Nación Argentina.

Pareciera que el Presidente apuesta todo su capital político al éxito económico de la gestión. Acaso, hermosa palabra la palabra "acaso", como si fuera a reflotar desde el inconsciente colectivo aquella frase de Bill Clinton: "Es la economía, estúpido". Pero, ¿bastará con éxito económico?, además, por encima de los números, ¿cuál es la percepción de "éxito económico" que lleva a un votante a definir su voto por el oficialismo? 

Entre esa apuesta y la falta de conducción política por parte del Presidente, se exacerban ambiciones de poder que en otras circunstancias estarían aplacadas.

Desde el trazo caricaturesco, que realza algún rasgo de la realidad, el humor político suele dar indicios de lo que trasciende se está elucubrando en alguna que otra usina de ambiciones. No pocas veces he elogiado el talento del binomio Daniel Paz y Rudy, en ocasiones responsables de alguna carcajada y en otras, como viendo este "chiste" en la portada de Página/Bolche, haciendo que me pregunte si realmente es un chiste o una descripción: 


En sintonía con este "chiste", Carlos Mira, a quien respeto y no es exactamente un columnista de izquierda, publicó un artículo en The Post, titulado "EL GÁMBITO DE DAMA DE LA RESTAURACIÓN LIBERAL", donde propone que Milei se abstenga de ir por la reelección inmediata para que el proceso de transformación iniciado en 2023 sea completado por "otra persona" que 
preserve "la esencia del modelo liberal mientras incorpora algunos elementos que el propio Presidente, quizás por personalidad, estilo o prioridades, no ha podido desarrollar plenamente. Entre ellos, una dimensión institucionalista y republicana que forma parte también del ADN histórico del liberalismo".

Añade Mira, como disimulando sus fuentes. que: "Es posible que ya haya dirigentes reflexionando sobre una alternativa semejante. Y entre quienes observan ese escenario, muchos señalan a Patricia Bullrich como una figura naturalmente posicionada para asumir esa continuidad".

Resulta dable acotar que a las las sobreactuaciones el tiempo suele dejarlas en ridículo, entonces recuerdo la agresividad obsecuente de tantos que dando fe de fanáticos mileístas se dedicaban a atacar a Villarruel acusándola de conspirar para llegar a la Presidencia. Nunca hubo prueba alguna de conspiración por parte de la Vicepresidente. Y tampoco había ningún artículo ni nada donde alguien propusiera que ella lo reemplazara. Cosa rara es que ahora no patalean con igual vehemencia contra Bullrich,  una progre que de Derecha no tiene otra cosa más que reflejos oportunistas por el olfato de ser un viejo bicho de la política. 

Subrayo: viejo bicho de la política y añado campeona de salto con garrocha, porque en la interesante argumentación de Carlos Mira todo lo que se presenta como disruptivo se cae a pedazos cuando reclamando que el proyecto iniciado por Milei quede "en manos de otra generación política encargada de completar la obra", proponga a Bullrich como quien tome la posta. 

Me consta, por distintas fuentes que impulsan proyectos diferenciados, que efectivamente hay políticos buscando heredar a Milei sobre iguales argumentos: misma línea económica pero con otra impronta política. 

Lo que no surge es el nombre de un delfín potable. Alguien joven que pueda percibirse como una versión mejorada de Milei y despierte confianza en la sociedad.

Me pregunto si Milei es consciente de cómo se está perfilando el escenario político para las presidenciales de 2027. Los movimientos de "aliados tácticos" tomando distancia y ventaja de las internas libertarias no se caracterizan por la discreción. En ese panorama el éxito económico no se proyecta como cuestión excluyente en la determinación del voto. Y si bien el riesgo de la fragmentación quizá se vea disminuido por el temor al regreso de los peores (que jamás volverán mejores), ello no significa que votar al oficialismo en 2027 vaya a ser un voto de convicción. Triste elección sería votar por el menos malo dejando en el olvido definitivo tantas consignas de la campaña del 2023 que el gobierno no ha sabido sostener. Tiene mucho que replantearse el Presidente en la soledad absoluta del Sillón de Rivadavia.

Si yo tuviera diálogo con Milei, tan sólo le diría: 

- Es la política, Presidente.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.


miércoles, 3 de junio de 2026

"CORRAN LA BOLA..." NO ES RACISMO

Los comentarios a un posteo en X (Twitter) del Presidente de Francia Emmanuel Macron quien publicó una foto en la que posa junto integrantes de la Selección Francesa de Fútbol, me han hecho reír:


Ni bien la vi solté la carcajada y comenté "Corran la bola..." Sabía que era un comentario de nula originalidad, pero el impulso era irrefrenable. Luego al leer los comentarios constaté la poca originalidad de mi posteo, pero no paré de reírme con las hilarantes ocurrencias de quienes dieron respuestas de mayor sarcasmo, en algunos casos recurriendo a la ayuda de la Inteligencia Artificial, a los que pueden acceder en el siguiente enlace: 


Y alguien ya vendrá con la "corrección política" del progresismo (esa que desde la izquierda escribieron para que los progres se ofendan por cualquier cosa menos por perder su identidad nacional en países occidentales), que en esos comentarios hay racismo. 

Y no. No es racismo. Es humor, el humor característico del Futbol con un condimento de sátira política que no puede censurarse sin socavar la libertad de expresión.

A pocos días de los incidentes en la capital de Francia, donde turbas de supuestos hinchas del París Saint Germain causaron destrozos para "celebrar" la victoria de ese club en la UEFA Champions, la foto publicada por Macron tiene un contexto de fuerte cuestionamiento a la política migratoria francesa.


Los destrozos en París no son fortuitos, es Europa dejando de ser Europa. Y sí, yo soy de los que quieren que Argentina, sin renegar de sí, sea el país más europeo en Sudamérica, no por raza sino por el ideal civilizatorio de nuestros constituyentes cuando París era luz.

Jordan Bardella, presidente del partido de derecha "Agrupación Nacional", creado por Jean Marie Le Pen, señaló que en ese vandalismo: “Hemos visto claramente la ‘nueva Francia’ de Jean-Luc Mélenchon, la Francia de la insurrección. El mundo nos observa con horror; estamos perdiendo el control de nuestro propio territorio”.

Sucede que en no pocas imágenes quedó registrada una fuerte participación en los disturbios de negros y moros. Se ha viralizado, además, un video donde Anyss Benkaima, hijo biológico no reconocido del cantante argelino Khaled, trepado al histórico monumento ecuestre de Juana de Arco en la Place des Pyramides de París, grita: "¡París es nuestra!, llorá hijo de puta!". Cabe decir que el padre del aspirante a conquistador reside en Francia desde 1989 sin ninguna estridencia política, lo cual tal vez esté indicando una cuestión generacional dentro de la problemática migratoria. 

Como sea, es algo que deberán resolver los franceses. Claro que para resolverlo deberán despojarse de su tradicional hipocresía, esa misma que en este blog puse de manifiesto cuando un  embajador de Francia en Argentina llegó al absurdo de esperar humanidad por parte de Hebe de Bonafini en relación al atentado terrorista contra el staff de la revista Charlie Hebdo. Pueden leer el artículo clickeando en su título: "CARTA ABIERTA AL EMBAJADOR DE FRANCIA EN LA ARGENTINA".


CORRAN LA BOLA

Escuchen, corran la bola
juegan en Francia, pero son todos de Angola
qué lindo es, van a correr
son cometravas como el puto de Mbappé.
Su vieja es nigeriana, su viejo camerunés
pero en el documento, nacionalidad francés. 

Aquella canción que la hinchada argentina popularizó en el Mundial de Qatar nunca fue racista, ni tampoco homofóbica. Y no lo es porque la puede cantar cualquiera que esté en la tribuna contraria a la de Francia, sin importar su color de piel u orientación sexual. En la tribuna todos son hinchas de fútbol sin que ninguna otra característica personal tenga mayor relevancia, se canta para alentar a los propios y mofarse del rival.  Su intención no es discriminar a africanos u homosexuales, sino caricaturizar al equipo francés a partir de lo visible y que, en definitiva, es resultado de la política migratoria francesa. La caricatura no solamente es el humor de un dibujante sobre los rasgos de determinada persona, es también lo que magnifica, deforma o miente un determinado rasgo en un grupo cualquiera. En ese aspecto señalar en la selección francesa el componente migratorio es meramente descriptivo y no da lugar a reproche alguno. La mención a Mbappe resulta más agresiva por ser individualizada, pero no deja de ser humor sobre un personaje público a partir de caricaturizar una relación amorosa que tuvo o alguna prensa dijo que tuvo (para el caso es irrelevante, ¿quién no querría a Mbappe jugando en su equipo?). Una humorada, como fue una humorada de la selección alemana sobre la selección argentina aquella celebración por haber ganado el Mundial de Brasil, cuando cantaron con coreografía incluida como caminábamos los gauchos por la derrota en la final. Ofenderse por ello es simplemente idiota. Es dable tener en claro que el humor no deja de ser humor porque a algunos, pocos o muchos, no les cause gracia. No existe un público, sino varios públicos con gustos distintos.

Hay además otra cuestión a tener en cuenta, y es que los argentinos  solemos dar más de un significado a la misma locución, al punto que una exacta palabra puede ser elogio, insulto o simplemente un apodo cariñoso. Si "negro" o "negrito" no son los sobrenombres más comunes en Argentina pega en el palo, y ni siquiera es necesario tener tez oscura para llevarlo. Se podría escribir no un artículo sino un tratado sobre el uso de la palabra "negro" en Argentina, empezando por el chiste aplicado a distintos personajes locales en los que se pregunta: "¿Como le explicás a un extranjero que para nosotros este es un negro?". 

La estupidez que vino con la sarasa del lenguaje inclusivo a querer transformar en una suma de culpas, indignaciones y censuras varias el habla coloquial, fue producto de la intención de disciplinar a la sociedad para que el progresismo se instale como religión oficial. Una religión, tan fundamentalista como los más extremos fundamentalismos religiosos, en la que no hay cabida para el sentido del humor. Todo es culpa y cancelación. Algo que, afortunadamente, generó suficientes reacciones de hartazgo para que ese modo de limitar el pensamiento a partir de controlar el lenguaje no prosperara entre nosotros.

La sobreactuación de la idiotez verbal, por la que cada acto oficial durante el kirchnerismo llegó a ser una insoportable catarata de "las, los y les", es un buen ejemplo de cómo las sobreactuaciones tienden a generar reacciones en contrario. 

En el fútbol, por caso, siempre hubo jugadores con dotes actorales capaces de hacer pitar penal a un árbitro por arrojarse cual victima de un francotirador dentro del área rival. Pero cuando un jugador sobreactúa su caída lo que recibe es una tarjeta amarilla por simular, tarjeta que puede dejar con uno menos y desconcentrado a su propio equipo. 

Desde hace tiempo la FIFA está sobreactuando la lucha contra el racismo, con la misma lógica con que Europa en nombre de la diversidad cultural sobreactuó la protección de ciertas minorías que tienden a dejar de serlo y modificar las reglas que los bien pensantes creyeron suficientes para una eterna convivencia armónica.

El riesgo de esas sobreactuaciones es similar: un nuevo tipo de racismo (como el de tantos que postean cuestionando que no haya negros en la selección argentina ¿? cual si fuera obligatorio algún tipo de cupo por color de piel en lugar de talento con los pies), la exacerbación del anterior racismo y finalmente el choque de hartazgo con reacciones que difícilmente puedan no ser violentas.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.