"CAN-BIEMOS", COMIDA PARA PERROS
Siempre se ha dicho que los políticos mienten, por lo cual se encuentra aceptado que la mentira forma parte necesaria de la política. Esa creencia alimenta aquella otra, según la cual, hacer política es tirar la honra a los perros. No me gusta esa expresión, porque está destinada a retraer de la actividad política a las personas de bien. Y cuando los buenos se apartan, la política queda en manos de los malos, a los que siempre sirven los idiotas. Me resisto a aceptar que la política deba estar disociada del honor. Por el contrario, creo firmemente que la política si noble en sus motivaciones y fines puede serlo también en sus medios sin implicar deshonra alguna. Por supuesto, esa convicción se pone a prueba cuando la mentira se convierte en ley. Y eso, literalmente, es lo que ha ocurrido en la Provincia de Buenos Aires mediante la sanción y promulgación de la ley 14.910 por la que se pretende incorporar "en las publicaciones, ediciones gráficas y/ audiovisuales ...