viernes, 30 de mayo de 2014

EL RIESGO CONSTITUCIONAL


El Presidente Eduardo Duhalde es un político que conserva vigencia como referente de la política argentina. Apoyé su candidatura presidencial en 2011 y como integrante del Grupo Consensos tuve el gusto de compartir varias reuniones con él, expresando acuerdos y desacuerdos varios. En el blog La Pluma de la Derecha distintas entradas registran aquellos hechos. 

Presidente Eduardo Duhalde.

Hoy no puedo más que manifestarme en total desacuerdo con su desatinada propuesta de reformar la Constitución Nacional, y que aparece explicitada en el título de la nota de Martín Rodríguez Yebra en La Nación: Eduardo Duhalde: "Creo que el próximo presidente tiene que asumir con una nueva Constitución".

Sostiene Duhalde que debe reformarse la Constitución Nacional "para impedir que los presidentes asuman cualquier función legislativa, salvo en casos extraordinarios en que lo apruebe más del 70% del Congreso", desde luego yo podría estar de acuerdo con esa reforma, y también con muchas otras, pero la sola idea de convocar a una Constituyente mientras el kirchnerismo conserve el poder, con su consiguiente capacidad de daño, me eriza la piel. Estos años de acentuar divisiones y odios entre argentinos no se pueden cerrar fingiendo el gran acuerdo nacional que representa una reforma constitucional. Si va a modificarse la Constitución, y en algún momento ocurrirá, debe hacerse en un marco de equilibrio político y consenso social. Hoy no hay balance político ni social para pensar en modificar la Constitución, solamente hay que hacerla cumplir. El último experimento en 1994 fue bastante malo, en este contexto el resultado sería todavía peor. 

Mientras el Dr. Duhalde sale con esta propuesta, estoy llevando adelante una acción de amparo pidiendo al Poder Judicial que reconozca la inconstitucionalidad del decreto de necesidad y urgencia que dio creación de facto al Ministerio de Cultura. La misma razón por la que argumenta Duhalde que hay que reformar la Constitución. Pero mientras él da por sentado que Argentina ya produjo un desdoblamiento constitucional, separando la constitución escrita de la constitución real, y piensa en una reforma que lo corrija; yo creo que el riesgo constitucional de una reforma es demasiado alto para nuestras libertades y las de la posteridad. Si no somos capaces de corregir el desfasaje ejerciendo ciudadanía para hacer valer la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional, ninguna reforma a la que se llame podrá corregir nuestra falta de convicción republicana. No busquemos en el sistema las fallas que están en nosotros. Es esta Constitución, mi estimado Eduardo Duhalde, o ninguna. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López




sábado, 24 de mayo de 2014

OSVALDO, SI ES BAYER, NO ES BUENO.



Osvaldo Bayer, contribuyente a las mentiras del relato kirchnerista.

En la contratapa de Página/Bolche, el diario fundado con los dineros mal habidos del ERP y en la misma línea devenido pasquín del régimen kirchnerista, el 24 de Mayo de 2014 se publica la nota de Osvaldo Bayer que incluyendo comillas titula: "Los demócratas". Amerita unas consideraciones.

Bayer, quien huyó del país en 1975, es otro insufrible de los que creen que su exilio es algún título nobiliario o un escalón de elevación moral, y que nunca dejará de hacer alharaca para recordarnos a los argentinos que se tuvo que ir, porque desde esa pose de perseguido pregona su retorcida interpretación de la verdad histórica. Y así, con todo descaro, sostiene Bayer que: "Puede pasar mucho tiempo, pero finalmente la verdad siempre termina triunfando sobre la mentira y sobre las posiciones que humillan al ser humano".

La frase no está mal, pero si Osvaldo Bayer fuera tan afecto a la verdad no seguiría repitiendo la mentira de los 30.000 desaparecidos, cosa que hace. Como excusa para repetir la mentira esencial del régimen nos dice que durante su exilio en Alemania denunciaba la complicidad del Estado Alemán con la dictadura de Videla, y que ahora la revista alemana Der Spiegel, a la que considera "la mejor publicación política de ese país", ha publicado información sobre la cooperación entre ambos países. ¡Vaya descubrimiento! Chocolate por la noticia, Bayer. Todos los países occidentales apoyaron al gobierno argentino surgido del golpe militar del 24 de Marzo de 1976, no podía ser de otra manera porque el mundo entero estaba en guerra y así se impedía la posibilidad de una nueva Cuba en Sudamérica.

Bayer parece olvidar que la guerra fría tenía a la propia Alemania dividida en dos, aunque por alguna razón tuvo el tino de residir en Berlín occidental, es decir no eligió experimentar el paraíso socialista sino quedarse del lado capitalista del muro. El mismo muro que los alemanes saltaban de este a oeste, y nunca para el otro lado. Y mientras alemanes audaces y saltarines buscaban escapar del comunismo, hacia la dignidad, la libertad y el confort del capitalismo, en otros puntos remotos del planeta la guerra fría no era tan fría. 

Argentina, Diciembre de 1976,
atentado con bomba en una confitería de Belgrano.

En la Argentina que refieren los datos publicados por el Der Spiegel, el país que abandonó Bayer, los esbirros de la dictadura cubana (satélite de la URSS) intentaban establecer un foco de guerrilla rural en los montes tucumanos, copaban ciudades, secuestraban aviones, atacaban cuarteles, ponían bombas hasta debajo de las camas de compañeros de colegio y aterrorizaban a la población queriendo demostrar que eran los más malos de la cuadra; para cuando se enteraron que no, estaban sus madres dando vueltas a la Pirámide de Mayo.  

Fingiéndose señorito de blancos zapatitos, posa Bayer de indignación ante el lodazal de la hipocresía y la mentira, pero hipócrita y mentiroso no vacila en escribir: "Informa el Spiegel que la dictadura asesinó a treinta mil personas, entre ellos a 74 alemanes o descendientes de alemanes". Si la mejor revista política de Alemania se compra ese buzón, es de imaginar lo que dirá la peor o más sensacionalista. 

La mentira de los 30.000 no eriza la sensible piel de Bayer, y la repite diciendo que es "información" sin hacer la debida aclaración sobre el número de muertos, cuya cifra real se ubica por debajo de los 9.000 según todos los registros fiables. 

En su concepción ideologizada de la historia, la falta de ética le permite a Bayer llamar información a la más vulgar propaganda. No es algo nuevo en él; porque Osvaldo, si es Bayer, no es bueno.

Osvaldo Bayer, con Luis Eduardo Duhalde, Lila Ferreyra y
Carlos Kunkel, homenajeando al terrorista Rodolfo Walsh.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López












martes, 20 de mayo de 2014

D'ATTELLIS Y ETCHEBARNE DEBATIERON EN VICENTE LÓPEZ


ALGUNAS FOTOS

Salón AMIA, Melo 1853, Vicente López, Escuela Municipal,
 lugar de encuentro del Ateneo Alberdi.

Tal como estaba previsto, el 19 de Mayo de 2014 se llevó a cabo el debate organizado por el ATENEO ALBERDI entre los economistas Agustín D'Attellis y Agustín Etchebarne sobre "LA PERSPECTIVA ECONÓMICA ARGENTINA", oportunidad en la que ambos expositores dejaron en claro las visiones contrapuestas del kirchnerismo y el liberalismo.

Magdalena  van Langendonck, Presidente del Ateneo Alberdi,
presentando el debate entre Agustín D'Attellis y Agustín Etchebarne.

Próximamente estará disponible el video del evento, que además de las cámaras del Ateneo Alberdi fue registrado por un equipo de Vilo Visión, una televisora comunitaria que está dando sus primeros pasos en Vicente López.

D'Attellis y Etchebarne conversando antes del debate.

Alrededor de 80 personas se hicieron presentes en el Salón AMIA para participar de la charla debate. Desde hora temprana el salón estaba listo para recibir a público y expositores, el sonido contratado a FIESTATECH funcionó a al perfección;  y por gentileza de LOFF EQUIPAMIENTOS pudimos contar en el escenario con una banqueta y dos muy cómodos sillones.

Ariel Corbat y Osvaldo Pascuzzo, de LOFF EQUIPAMIENTOS,
preparando el escenario para el debate.

Inteligentes y bien predispuestos a debatir, los dos "agustines" protagonizaron este ejercicio de honestidad intelectual con mucha clase, caballerosamente, marcando posiciones opuestas, y también algunos consensos, de manera amena; lo que contribuyó a captar el interés del auditorio que, a su turno, participó activamente.

Dos tipos con clase: D'Attellis y Etchebarne en pleno debate.

Las dos primeras secciones del debate se realizaron de acuerdo a los tiempos que habían sido pautados; así cada uno de los expositores dispuso de 15 minutos para establecer su postura, y luego de 10 minutos para refutar la posición contraria. 

Imagen de la concurrencia, en momentos previos al debate.

En la tercera sección en cambio, debido al modo natural en que se encauzó el diálogo entre los dos disertantes como moderador opté por no hacer regir los tiempos en la forma estricta en que se había pautado. Ello redundó en una conversación muy fluida. 

Expectativa por la charla un rato antes de comenzar.

Posteriormente la intervención del público llevó la consideración a cuestiones puntuales de la realidad cotidiana, lo que marco la trascendencia de las políticas económicas en la vida de todos nosotros. 

En primer plano Armando Ribas, mientras otro asistente pregunta a los expositores.

En el trascurso del debate se tocaron muchos tema de interés, y en el momento que se tenga disponible el video, es decir cuando todos puedan corroborar por sí mismos, realizaré mis comentarios al respecto.

El buen ambiente marcó la jornada, en los preparativos finales
bromeando con Magdalena van Langendonck 

En esta nota sólo quiero agradecer el acompañamiento de quienes, empezando por Agustín D'Attellis y Agustín Etchebarne, comparten que mantener la autenticidad de las convicciones requiere escuchar las razones del otro y permitirse las dudas propias.



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López.





domingo, 18 de mayo de 2014

JERRY LEWIS POR JERRY LEWIS, MEMORIAS


"El payaso, sí, el tipo capaz de hacer reír a los demás a su pesar,
el que proporciona placer creando una ilusión absurda.
Eso era lo primero que quería hacer"

Jerry Lewis




Tiempo atrás mi hijo mayor me invitó al cine a ver un documental: "El método para la locura de Jerry Lewis". Retribuyendo el grato gesto, le regalé luego la autobiografía de El Gran Bufo: "Jerry Lewis por Jerry Lewis, memorias", de Parsifal Ediciones (1991).

Compartimos con el enano la admiración por Jerry Lewis, un genio del humor, actor expresivo, director de cine innovador y tenaz luchador de una causa noble. 

Después de leer la biografía de Groucho Marx, tomé prestado de la biblioteca de mi hijo el libro de Lewis. 


La primer incógnita que surge de cualquier autobiografía tiene que ver con la franqueza del autor; y en el caso de Jerry Lewis, tanto el tono íntimo de algunos pasajes como la referencia contextual le confieren credibilidad. Incluye esa credibilidad, por supuesto, su versión de la ruptura con Dean Martin y también el énfasis con que niega Lewis que se haya inspirado para crear a "Buddy Love", el personaje de la película "El profesor chiflado", en el propio Martin. Aunque en ese punto en particular, más allá que no haya sido un ataque directo de Lewis hacia El Gran Dino, es muy fácil suponer que resortes inconscientes dejaron la huella de Dean en los gestos, modos y palabras de Buddy Love.

Disfruté la lectura, de lo mucho de interesante que trae destaco dos pasajes y lamento una ausencia. El primero de esos pasajes tiene que ver con la realidad política, y ocurre cuando el hijo de Jerry Lewis fue llamado a combatir en Vietnam. La primera reacción, como padre, fue escribir una carta al Presidente Lyndon B. Johnson, protestando contra la intervención americana en Vietnam, por el riesgo de vida sobre su hijo y demás muchachos. Sin embargo Jerry Lewis no envió la carta luego de escribirla, y no lo hizo porque "Como me habían enseñado en la escuela, así había de ser el patriota: Con razón o sin ella, siempre la patria".

El otro pasaje del libro es el reconocimiento de Jerry Lewis a quienes le precedieron en la comicidad, y el entendimiento de ser parte de esa historia que trasmiten las palabras dedicadas a contar sus encuentros con Stan Laurel: "Era un hombre agradable, cálido y sencillo que no pedía nada a nadie y que se limitaba al placer de dedicar sus últimos días a mirar el océano y a soñar en los tiempos en que las sonrisas eran más alegres y los amigos estaban más cerca. Amaba el mar. También amaba a sus amigos. Pero mientras que el mar siguió junto a él, los amigos no lo hicieron. Y el mar no se preocupaba especiamente de cuál era su estatus, de cuántas películas había hecho o de cuánto dinero tenía. El mar le proporcionó un regalo de valor incalculable: algo en que fijar su devoción. El mar siempre estaba allí, tanto si mostraba su necesidad de él como si no lo hacía".

La ausencia que lamento es que en la autobiografía de Lewis no haya referencias de la que entre sus películas es mi favorita: "¿Dónde está el frente?". Genial de principio a fin.



Ahora que escribo estas líneas me parece oportuno contar que quise leer una biografía de José Marrone, y parece que no hay ningún libro que cuente la vida del gran payaso argentino, me pregunto entonces ¡¿cómo diablos es posible que tengamos ese buco en la memoria?!

Me alegraría que alguien me hiciera saber que existe ese libro y poder leerlo.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
www.plumaderecha.blogspot.com
Estado Libre Asociado de Vicente López





sábado, 17 de mayo de 2014

COMUNISTAS EN EL OBELISCO




Fotos tomadas en el mediodía del viernes 16 de Mayo de 2014, volviendo de Tribunales. Acampe "villero" en 9 de Julio y Corrientes, junto al Obelisco. 



No me creo la honestidad del reclamo por la urbanización de las villas. Son comunistas, simplemente eso. Comunistas que exhiben el rostro del criminal Ernesto Guevara y del cura Carlos Mugica, junto con la repetida mentira de los 30.000 desaparecidos. 


A Guevara los pobres y los desamparados del mundo le importaban tres carajos, él lo único que necesitaba era una excusa para derramar sangre y cualquiera le daba lo mismo. Historia contrafáctica: si en lugar de haber conocido a Castro se hubiera topado unas décadas antes con Hitler se hubiese calzado la svástica en la boina. Si el reclamo es social ¿a que viene invocar al fusilador recordado en Cuba como "el chacal de La Cabaña"?


Mugica, más allá de algún buen sentimiento (escribió una oración capaz de conmover a este ateo) y alguna que otra buena intención, de esas que adoquinan el camino al infierno, fue un irresponsable que jugó con fuego. Así son los nenes bien que en lugar de trabajar para ayudar a los pobres generando riqueza, se ponen a querer corregir el mundo metiendo balas, o peor aún instando a otros a meter balas: le joden la vida a todo el mundo y no sacan a nadie de la pobreza.




Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López


viernes, 16 de mayo de 2014

MI PENACHO




Vivimos en una República dudosa, donde los límites constitucionales son entendidos como meras referencias por los poderes del Estado, y con ciudadanos acostumbrados a que "acá las cosas son así, ¿viste?". Y sí, lo vemos todos los días. 

Comprendo perfectamente las dificultades del asunto, pero no quiero resignarme a mirar el desastre con los brazos cruzados. Soy un romántico, coautor con la Dra. María Inés Calvo de la "Teoría Romántica del Derecho Argentino" (El Himno Nacional como expresión de la Norma Hipotética Fundamental), y acaso (hermosa palabra la palabra "acaso") sea esa la razón por la que el 11 de Mayo, Día del Himno Nacional, lo pasé redactando la acción de amparo contra el DNU 641/2014 que presenté el lunes 12. Así que al escepticismo fundado le antepongo las inmortales palabras con que Edmond Rostand atinó a cerrar su "Cyrano de Bergerac":

CYRANO: 
¡Me parece que está mirando... que ha osado mirar mi nariz!... (Levanta la espada.) ¿Que decís?... ¿Que es inútil? ... ¡Ya sé que en este combate no debo esperar el triunfo! ¡No!... ¿Para qué?... ¡Es más bello cuando se lucha inútilmente! ¿Cuántos sois?... ¿Mil?... ¡Os reconozco, mis viejos enemigos!... ¡La Mentira!... (Golpeando con su espada en el vacío.) ¡Toma! ¡Toma!... ¡Ah, los Compromisos... los Prejuicios... las Cobardías!... (Sigue golpeando.) ¿Que pacte?... ¡Eso nunca!... ¿me oís bien? ¡Nunca! ¡Ah, por fin te veo, Estupidez!... De sobra sé que al final me tumbaréis, mas no me importa: ¡lucho, lucho, lucho! (Hace molinetes inmensos y se detiene jadeando.) ¡Sí, vosotros me arrancáis todo, el laurel y la rosa! ¡Arrancadlos! ¡Hay una cosa que no me quitaréis!... ¡Esta noche, cuando entre en el cielo, mi saludo barrerá el suelo azul, y, mal que os pese, conmigo irá una cosa sin manchas ni arrugas... (Arroja la espada a lo alto.) y esa cosa es... (La espada escapa de sus manos; vacila y cae en brazos de Le Bret y Ragueneau) 

ROSANA: 
(Inclinándose sobre él y besándole en la frente.) ¿Y es...? 

CYRANO: 
(Vuelve a abrir los ojos, la reconoce y añade sonriendo:) 
¡Mi penacho!


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López

lunes, 12 de mayo de 2014

ACCIÓN DE AMPARO CONTRA EL DECRETO 641/2014




Tramitan ante el Juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal N° 6, del Dr. Enrique Lavié Pico, los autos caratulados "Tamagnone, José Santiago c/ PEN s/amparo Ley 16.986", iniciados con la presentación, formalizada en la mañana del 12 de Mayo de 2014, del escrito que transcribo a continuación: 



PROMUEVE ACCIÓN DE AMPARO.
SUBSIDIARIAMENTE PRESENTA ACCIÓN DE GARANTÍA CONSTITUCIONAL. 
SOLICITA CAUTELAR.



Señor Juez:


J. Santiago Tamagnone (h), ciudadano argentino con DNI 17.737.490, abogado  (UBA),  T: 115 F: 835 (CPACF) por mi propio derecho, con domicilio real en la calle Lavalle 2566 de Vicente López, Provincia de Buenos Aires, y constituyendo domicilio procesal en Muñiz 1057 2° “A” de la Ciudad Autónoma de Buenos  Aires (CABA), a V.S., me presento y digo:


l.- OBJETO:

A) Que vengo a presentar acción de amparo (Artículo 43 de la Constitución Nacional y Ley 16.986) contra el Poder Ejecutivo Nacional, con domicilio en Balcarce 50 de la CABA, porque a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 641/2014 del 06 de Mayo de 2014, nulo y de nulidad absoluta e insalvable según el Inc. 3 del Artículo 99 de la Constitución Nacional, lesiona -con arbitrariedad e ilegalidad manifiesta- derechos y garantías que al suscripto y a cualquier otro ciudadano argentino, le son reconocidos por la Constitución Nacional por surgir del principio de la soberanía del Pueblo y de la forma republicana de gobierno.

B) Que en forma subsidiaria vengo a presentar acción de garantía de constitucionalidad (Artículo 33 de la Constitución Nacional) contra el Poder Ejecutivo Nacional, con domicilio en Balcarce 50 de la CABA, porque a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 641/2014 del 06 de Mayo de 2014, nulo y de nulidad absoluta e insalvable según el Inc. 3 del Artículo 99 de la Constitución Nacional, lesiona -con arbitrariedad e ilegalidad manifiesta- derechos y garantías que al suscripto y a cualquier otro ciudadano argentino, le son reconocidos por la Constitución Nacional por surgir del principio de la soberanía del Pueblo y de la forma republicana de gobierno; como así también de la supremacía irrestricta de la Constitución Nacional establecida en su Artículo 31.

C) Que de manera urgente y como medida cautelar, a fin de impedir se consolide de facto la inconstitucionalidad manifiesta, vengo a solicitar que se suspenda la aplicación del Decreto 641/2014 hasta tanto se llegue a la sentencia de fondo, lo mismo que el consiguiente Decreto 642/2014 por el que se designa Ministro de Cultura, librándose al Poder Ejecutivo orden de no innovar hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo.

D) Que vengo a pedir que en la sentencia de fondo se declare la inconstitucionalidad del Decreto 461/2014, con efecto erga omnes.

II.- HECHOS:

En los considerandos del Decreto 641/2014 se argumenta en forma cuestionable, por ser claramente materia opinable, sobre la necesidad de jerarquizar administrativamente la Secretaría de Cultura de la Nación elevándola al nivel de Ministerio. Ningún debate de trascendencia pública precedió la determinación presidencial de elevar a Ministerio la Secretaría de Cultura, razón por la cual el diario “La Nación” titula en nota de tapa, correspondiente a su edición impresa del día 08 de Mayo de 2014: “Sorpresa: crean el Ministerio de Cultura y asumió Teresa Parodi” (se adjunta copia).

Pero si lo argumentado a favor de la necesidad es meramente cuestionable, y poco convincente a criterio subjetivo del suscripto, donde objetivamente se anticipa el agravio pleno a la Constitución Nacional y al sistema republicano es en la consideración sobre la urgencia, ya que sin razón alguna se sostiene allí: “Que la urgencia en la adopción de la presente medida hace imposible seguir los trámites ordinarios previstos por la CONSTITUCION NACIONAL para la sanción de las leyes”.

El Decreto 641/2014 esgrime la urgencia, pero ni en los considerandos ni en su parte dispositiva demuestra su existencia. La realidad de un Congreso en funcionamiento y con mayoría del oficialismo en ambas cámaras prueba, a todas luces, la ausencia de los presupuestos constitucionales que justificarían una medida de excepción como es este decreto de pretendida necesidad e inexistente urgencia.

La Constitución Nacional, de acuerdo a sus principios republicanos, es muy clara a través de la fijación de Atribuciones del Poder Ejecutivo, cuando en el Art. 99 Inc. 3 limita la actuación del Presidente de la Nación en materia de formación de leyes estableciendo que “El Poder Ejecutivo no podrá en ningún caso bajo pena de nulidad absoluta e insanable, emitir disposiciones de carácter legislativo”. Seguidamente, con evidentes prevenciones y a regañadientes, los constituyentes concedieron, desconfiadamente, que “solamente cuando circunstancias excepcionales hicieran imposible seguir los trámites ordinarios previstos por esta Constitución para la sanción de las leyes, y no se trate de normas que regulen materia penal, tributaria, electoral o el régimen de partidos políticos, podrá dictar decretos por razones de necesidad y urgencia, los que serán decididos en acuerdo general de ministros que deberán refrendarlos, conjuntamente con el jefe de gabinete de ministros”.

Ninguna imposibilidad obstaculiza al Poder Ejecutivo para seguir el normal trámite legislativo, y ninguna urgencia habilita la pretensión de modificar de facto -a través de un decreto que busca la alternativa de una vía de excepción-, la Ley de Ministerios que, considerada especial por mandato expreso de la propia Constitución Nacional establecido en el Artículo 100, debe determinar el número y competencia de los ministros. Con la consideración de esa ley especial subrayan los constituyentes que no han querido dejar librado al arbitrio del Presidente de la Nación, ni del Jefe de Gabinete, la decisión sobre el número y competencia de los ministros del Poder Ejecutivo.

Frente a la fuerza de facto del Decreto 641/2014, este abogado percibe que el título de ciudadano expresamente señalado por el Artículo 8 de la Constitución Nacional como portador de derechos, privilegios e inmunidades, es degradado por el Poder Ejecutivo Nacional al disponer con arbitrariedad manifiesta la utilización de mecanismos excepcionales en situaciones ordinarias. En la condición de ciudadano el derecho resguardado es, principalmente, la protección de las normas que hacen a la institucionalidad, esto es el estricto apego a los resortes determinados por la propia Constitución para el correcto ejercicio de los poderes del Estado dentro de sus márgenes formales y materiales; ser ciudadano no es ni más ni menos que vivir plenamente amparado por la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional.

Así, la condición y título de ciudadano es necesariamente, además, una valoración colectiva que se forma culturalmente a través de la confianza en el Derecho. Es una cruel paradoja que, en nombre de la cultura, se pretenda afianzar la relatividad de las normas constitucionales, contribuyendo por voluntad presidencial al sostenimiento de los vetustos parámetros de la cultura jurídica del país que determinaron, en su momento, la vigencia de la doctrina de los gobiernos de facto.

La superación de aquellos desaciertos del pasado, vía reforma constitucional del año 1994, hace a la legitimación del actor conforme a los términos del Artículo 43 de la Constitución Nacional que no debe interpretarse con sentido taxativo, ni siquiera restrictivo, porque la protección de la ciudadanía en sus aspectos vinculados al ambiente y al mercado es apenas una parte del compromiso que puede y debe mantener cualquier habitante de la República Argentina en la vida social, con más razón un ciudadano, por ende no cabe excluir el pleno ejercicio de los resortes que confiere la ciudadanía de entre los derechos de incidencia colectiva en general.

La ciudadanía es un derecho subjetivo, pero también de incidencia colectiva que tiene por objeto bienes privados y colectivos, no mensurables económicamente pero con repercusión patrimonial desde que se relacionan con la previsibilidad de la seguridad jurídica; cuestión que afecta todas las actividades de la vida social.

El ciudadano, como tal y frente a la autoridad estatal que manifiestamente violenta la Constitución Nacional, no puede quedar indefenso obligado a mantener una actitud pasiva, ni dejar que el tiempo consolide el avance de uno de los poderes del Estado sobre las incumbencias de otro. Situaciones como la planteada implican endeblez institucional, cuyo avance acelera el descrédito de la confianza en el Derecho con el consiguiente perjuicio individual y social.

Vale enfatizar que no es facultad del Poder Ejecutivo elegir entre la vía del trámite legal ordinario y la excepcional que contempla el Articulo 99 de la Constitución Nacional, porque no se trata de una herramienta discrecional sino de un supuesto sólo utilizable en determinadas circunstancias. Circunstancias que no acredita el Decreto 641/2014.

Tal agravio a la Constitución Nacional ni siquiera puede sanearlo la posterior intervención del Congreso Nacional: si manifiestamente no existe la imposibilidad de seguir los trámites ordinarios, la vía prevista en el Inciso 3, del Artículo 99 de la Constitución Nacional está clausurada para el Poder Ejecutivo.  

Al respecto es contundente el Artículo 116 de la Constitución Nacional: “Corresponde a la Corte Suprema y a los tribunales inferiores de la Nación, el conocimiento y decisión de todas las causas que versen sobre puntos regidos por la Constitución”.

Y también es contundente en el Inciso 3, del Artículo 99, cuando afirma: “El Poder Ejecutivo no podrá en ningún caso bajo pena de nulidad absoluta e insanable, emitir disposiciones de carácter legislativo”.

No cabe ninguna duda que atendiendo a la Constitución Nacional el Decreto 641/2014, tal como ha sido redactado y contrastado con la realidad política del país donde el Congreso funciona regularmente, resulta nulo de nulidad absoluta e insanable.

La circunstancia de contar el gobierno nacional con mayorías adictas en ambas cámaras del Congreso Nacional, lo que otorga cierta previsibilidad a la aprobación de sus proyectos legislativos, no minimiza la gravedad de pretender utilizar una vía vedada, equivalente a entrar por la ventana cuando debe hacerlo por la puerta. Por el contrario, demuestra torpeza o lisa y llana propensión a ignorar los procedimientos constitucionales.

El hecho en sí del dictado por parte del Poder Ejecutivo del Decreto 641/2014, implicaría en caso de ser convalidado por las mayorías oficialistas en el Congreso Nacional, que dominan tanto la Comisión Bicameral Permanente de Trámite Legislativo (Artículo 99, Inc. 3 in fine) como ambas cámaras, la concesión al Ejecutivo Nacional de las facultades extraordinarias aborrecidas por la letra y espíritu de la Constitución Nacional en su Artículo 29, por el cual se previene toda posibilidad que merced a sumisiones o supremacías quede la vida, el honor o las fortunas de los argentinos a merced de gobiernos o persona alguna, por lo que “Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la Patria”. Desde mi derecho subjetivo como ciudadano, el Artículo 29 de la Constitución Nacional me otorga el derecho inalienable de no consentir ningún acto de tan vil naturaleza. Tampoco es aceptable que lo consienta un Juez.

Consentir la pretensión del Poder Ejecutivo Nacional de recurrir al remedio previsto por la Constitución Nacional para situaciones de excepción, en las que es imposible seguir los trámites ordinarios de sanción de las leyes, sin que exista ninguna situación de excepción, no solamente significaría para el Poder Legislativo otorgar de facto facultades extraordinarias, e incurrir en la delegación legislativa prohibida por el Artículo 76 de la Constitución Nacional (que aunque puede admitirla en materias determinadas de administración, interpreto, no puede concederla respecto de la ley especial contemplada como tal por el Artículo 100 del bloque constitucional), sino que sería mucho más grave por concederle poder constituyente para relativizar a su antojo y capricho el mandato constitucional.

Frente a los hechos y consideraciones hasta aquí presentados al análisis de V. S., debo señalar que la síntesis aplicable al caso de las declaraciones, derechos y garantías que enumera la Constitución, como así también las de aquellos derechos y garantías que sin ser enumerados nacen del principio de la soberanía del pueblo y de la forma republicana de gobierno (Artículo  33), es una sola: Todo ciudadano argentino tiene derecho a vivir en un país serio, sin emigrar. Y en cualquier país serio, los funcionarios no hacen lo que les viene en gana porque los jueces velan celosamente por el cumplimiento de la ley corrigiendo cualquier posibilidad de abuso del poder.
  

En la lucha por el derecho, entendida a la manera de Rudolf Von Ihering, los ciudadanos argentinos debemos estar dispuestos a poner el cuerpo con la misma determinación del anónimo hombre que fue fotografiado, de pie y desarmado, deteniendo el avance de los tanques del Ejército Chino en la Plaza de Tiananmen (5 de Junio de 1989), pero mientras no vivamos sojuzgados bajo un régimen comunista sino al amparo de una Constitución de inspiración liberal, la forma de contener los abusos del poder consiste en acudir a los tribunales para detener en forma rápida la marcha de los tanques o de cualquier otra pretensión de facto por parte de los funcionarios temporalmente a cargo del Estado.

Esa postal de la lucha universal por los derechos humanos, se refleja en el espíritu de la Ley 24.284 y modificatoria, Ley 24.379, por la que se dio creación en la República Argentina, en el ámbito del Poder Legislativo de la Nación, a la Defensoría del Pueblo, estableciendo que “El objetivo fundamental de esta institución es el de proteger los derechos e intereses de los individuos y la comunidad frente a los actos, hechos y omisiones de la administración pública nacional, que se mencionan en el artículo 14”. Así, el citado artículo 14 del mismo texto legal refiere que “El Defensor del Pueblo puede iniciar y proseguir de oficio o a petición del interesado cualquier investigación conducente al esclarecimiento de los actos, hechos u omisiones de la administración pública nacional y sus agentes, que impliquen el ejercicio ilegítimo, defectuoso, irregular, abusivo, arbitrario, discriminatorio, negligente, gravemente inconveniente o inoportuno de sus funciones, incluyendo aquellos capaces de afectar los intereses difusos o colectivos”.

Ese es el espíritu, V.S., y este ciudadano no se presentaría indefenso, como se presenta ante usted, de existir en los hechos la oportunidad de canalizar su reclamo a través del Defensor del Pueblo. Pero esa vía prevista en la ley, y receptada por la Reforma Constitucional de 1994 a través del Artículo 86 de nuestra Carta Magna que le confiere al Defensor del Pueblo una amplia legitimación procesal, se encuentra vedada en la práctica, pues tal como lo acredita el artículo de Aurelio Tomás, publicado el viernes 18 de Abril de 2014 en lanacion.com (se adjunta impreso), ese órgano se encuentra acéfalo e impedido de presentarse en nuevos casos.

Este ciudadano se ve imposibilitado de facto para recurrir al órgano previsto por la Constitución Nacional y la ley como poseedor de legitimación procesal cuando están en juego intereses colectivos y difusos, lo que en el caso particular torna específico el interés planteado. Me preocupa que un gobierno de iure, con mayoría partidaria en ambas cámaras del Congreso se deslegitime gobernando parcialmente de facto por su sola voluntad, y frente a un Ministerio de Cultura impuesto por un decreto inconstitucional, vuelvo a chocar con otra situación de facto, la ausencia de Defensor del Pueblo, que me impide ejercer mis derechos constitucionales. Estos son hechos.

Conoce V.S. que fue en los tribunales y a través de la jurisprudencia (los consabidos casos “Siri” de 1957 y “Kot” de 1958) que se dio entidad a la acción de amparo, y si los hechos aquí planteados no habilitasen, como creo que lo hacen, la admisibilidad del amparo, deberá la jurisprudencia hacer lugar a otro tipo de acción que haga efectiva la protección del derecho ciudadano a la garantía de constitucionalidad, evitando que flagrantes nulidades constitucionales puedan afianzarse en el tiempo.

La resignación no es admisible, y siendo que soy un ciudadano de la República Argentina, uno del común, sería consentir la degradación de mi título de ciudadano que las leyes a las que debo socrática obediencia puedan formularse, o modificarse, de manera irregular so pretexto de urgencias inexistentes e imposibilidades ficticias de seguir el trámite ordinario de la legalidad.

Finalizo esta exposición sobre los hechos que motivan la presente, advirtiendo que si en nombre de la “cultura” se violentan los procedimientos reglados por la Constitución Nacional para la sanción y reforma de las leyes, no estaremos en presencia de un proyecto cultural propio de la idiosincrasia de la Nación Argentina, sino de otra vulgar utilización de los recursos del Estado con fines de propaganda y control social.


III.- LEGITIMACIÓN

Baso mi legitimación para interponer la presente acción de amparo en función de lo normado por el Artículo 43 de la Constitución Nacional y demás derechos constitucionales reconocidos en el plexo legal de aquella, y en lo consecuentemente dispuesto por la Ley 16.986, como así también en la imposibilidad material de recurrir al Defensor del Pueblo (Artículo 86 de la Constitución Nacional).

Me encuentro legitimado para interponer la presente acción de amparo porque mi título de ciudadano (nativo, además), reconocido expresamente por los artículos 8, 20, 21, 36, 39, 55, 87, 89 de la Constitución Nacional como poseedor de privilegios, derechos y garantías, se encuentra amenazado y lesionado toda vez que el Poder Ejecutivo Nacional dispone con arbitrariedad manifiesta la utilización de mecanismos excepcionales en situaciones ordinarias violentando abiertamente lo dispuesto por la Constitución Nacional.

De manera subsidiaria, baso mi legitimación para interponer Acción de Garantía de Constitucionalidad en función de lo normado por el Art. 33 de la Constitución Nacional y demás derechos, privilegios y garantías, enumerados o no, reconocidos en el plexo legal de aquella, con especial atención al Artículo 29 y plena concurrencia de la autoridad que le cabe al Poder Judicial, en su faz de garantía ciudadana según se desprende del Artículo 116 y que debe velar por la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional (Artículo 31), pues la capacidad receptora y creadora del Poder Judicial es innegable desde que la avala pacíficamente la doctrina y jurisprudencia relacionada con la génesis y evolución de la acción de amparo en el Derecho Argentino; corresponde la analogía en el remedio pretoriano si la pretensión del actor no encuadrase a criterio de V.S. en los supuestos de la acción de amparo, la Constitución Nacional le confiere esa potestad ante la indefensión del ciudadano que reclama por el pleno respeto de los procedimientos constitucionales.

Ante la imposibilidad material de recurrir al Defensor del Pueblo (Artículo 86 de la Constitución Nacional), me encuentro legitimado para interponer la subsidiaria acción de garantía de constitucionalidad porque mi título de ciudadano (nativo, además), reconocido expresamente por los artículos 8, 20, 21, 36, 39, 55, 87, 89 de la Constitución Nacional como poseedor de privilegios, derechos y garantías, se encuentra amenazado y lesionado toda vez que el Poder Ejecutivo Nacional dispone con arbitrariedad manifiesta la utilización de mecanismos excepcionales en situaciones ordinarias violentando abiertamente lo dispuesto por la Constitución Nacional.

IV.- DERECHO

El Decreto 641/2014 al no demostrar la urgencia que esgrime, ni la imposibilidad de seguir el trámite ordinario previsto por la Constitución Nacional para la sanción de las leyes, vulnera el Artículo 99 Inc. 3 del texto constitucional, como así también el artículo 100 del mismo texto y la supremacía irrestricta de la Constitución Nacional establecida en el Artículo 31. Su nulidad es palmaria y en la decretada pretensión de eludir el normal trámite legislativo vulnera los derechos ciudadanos que hacen a la seguridad jurídica y a la previsibilidad de los funcionarios en el ejercicio del poder, principal garantía de la plena vigencia de la condición de ciudadano.

A efectos de no ser redundante, remito a lo expresado anteriormente en el punto II.- Hechos.

V. - PROCEDENCIA DE LA ACCIÓN DE AMPARO

Conforme lo determina el Artículo 43 de la Constitución Nacional, la procedencia de la acción de amparo se encuentra supeditada a la existencia de determinados requisitos, todos los cuales han quedado debidamente acreditados en lo anteriormente expuesto. No obstante, quiero enfatizar que si bien no existe la urgencia alegada en el Decreto 461/2014, sí es urgente que prontamente se accione para evitar se consoliden sus efectos, impidiendo que un gobierno de iure se deslegitime convirtiéndose en parcialmente de facto. La demora que se produciría sin seguir el trámite sumarísimo de la acción de amparo convalidaría la situación de facto que procura el Poder Ejecutivo Nacional a través del Decreto 461/2014, con la consiguiente profundización del daño a la ya deteriorada credibilidad de las normas constitucionales en la valoración ciudadana. Agravada por la imposibilidad de recurrir al Defensor del Pueblo.

Subsidiariamente, y estando materialmente imposibilitado de recurrir al Defensor del Pueblo (Artículo 86 de la Constitución Nacional), sostengo que procede la acción de garantía de constitucionalidad porque, conforme se desprende del Artículo 29, 31 y 33 de la Constitución Nacional, hace a la soberanía del pueblo y a  la forma republicana de gobierno que todo ciudadano argentino cuente con la posibilidad cierta de intervención judicial, simple y rápida, frente a actos del Poder Ejecutivo Nacional que importen flagrantes violaciones del texto constitucional y se prueben por sí mismos, como es el caso del Decreto 461/2014, sin necesidad de acreditar daño concreto que afecte directamente su persona: la ciudadanía constituye un valor en sí mismo, y la supremacía irrestricta de la Constitución Nacional, garantía de seguridad jurídica y previsibilidad, constituye un derecho inalienable en la vida de cada ciudadano argentino. Es interés colectivo y particular de cualquier ciudadano velar porque se nos gobierne de iure y no de facto.


VI.- PROCEDENCIA DE LA MEDIDA CAUTELAR SOLICITADA

Enfatizando lo ya dicho respecto del presente título, vale apuntar que el Decreto 461/2014 del Poder Ejecutivo Nacional no es nada contundente respecto a la necesidad, misma que tampoco viene acompañada de un abierto debate público respecto de la Cultura como el que, por ejemplo, se viene dando en torno a la seguridad y que llevó al Gobernador de la Provincia de Buenos Aires a dictar la emergencia en esa materia. Pero si la pretendida necesidad que refiere el decreto aparece al menos esbozada, aunque más no sea en forma rebuscada, por no decir traída de los pelos, resulta totalmente evidente que no contiene argumento alguno para justificar la invocación de urgencia e imposibilidad de seguir el trámite ordinario para la sanción de las leyes.

A simple lectura es ostensible que el Poder Ejecutivo Nacional a través de los considerandos y articulado del Decreto 461/2014 no acredita la existencia de los requisitos exigidos en forma taxativa, por el Inciso 3 del Artículo 99 de la Constitución Nacional, para dictar decretos por razones de necesidad y urgencia. No lo acredita, ni resulta de público y notorio que existan las circunstancias excepcionales que podrían habilitarlo; único estado de cosas que justificaría la mera enunciación sin fundamentación.

Por lo tanto, mientras no se suspendan los efectos del Decreto 461/2014, se consolida una situación de facto que deslegitima al gobierno de iure y pone en riesgo la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional establecida en su  Artículo 31.

Las gravísimas consecuencias institucionales que podrían derivar de consentir semejante avance sobre la Constitución Nacional, reeditando aunque sea parcialmente la fenecida doctrina de los gobiernos del facto, justifican  plenamente que V.S., con sana prudencia, en defensa de la forma republicana adoptada por la Nación Argentina para su gobierno y velando por la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional proceda concediendo al actor la medida cautelar solicitada.


VII.- COMPETENCIA

Resulta competente el fuero contencioso administrativo federal por ser objeto de esta presentación la impugnación de un Decreto emanado del Poder Ejecutivo Nacional.


VIII.- PRUEBA

Acompaño, en anexo 1, impresión de la tapa del diario La Nación del 08 de Mayo de 2014 y texto del artículo referido.

Acompaño, en anexo 2, copia del Decreto 461/2014 con sus considerandos tal como fue publicado en el Boletín Oficial.

Acompaño, en anexo 3, impreso del artículo publicado por Aurelio Tomás en lanacion.com del 18 de Abril de 2014.

La normalidad no necesita probarse. Es de público y notorio el normal regular funcionamiento del Congreso de la Nación por lo cual concierne a la parte demandada demostrar tanto la urgencia como la imposibilidad de seguir el trámite legislativo ordinario, supuestos que el decreto enuncia pero no acredita.


IX.- PETITORIO

Por todo lo expuesto se solicita:

 A.- Se me tenga por presentado, por parte y por constituido el domicilio procesal.

B.- Se tenga por interpuesta la presente Acción de Amparo, o en su defecto la subsidiariamente presentada Acción de Garantía Constitucional.

C.- Se de lugar a la medida cautelar solicitada, cuya urgencia radica en el riesgo para la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional, y consiguiente perjuicio a la ciudadanía, por consolidar en el tiempo situaciones de facto que deslegitiman al gobierno de iure.

D.- Oportunamente, ya sea por vía de la acción de amparo o por la vía de la acción de garantía constitucional, se dicte sentencia haciendo lugar a la presente y declarando la inconstitucionalidad del Decreto 461/2014, con efecto erga omnes.

E.- Que  viéndose impedido el accionante de obrar a través del Defensor del Pueblo, se deje expresa constancia de esa situación material en la sentencia, instando al Congreso Nacional a cumplir con la designación prevista en el Artículo 86 de la Constitución Nacional.

E.- Que pesándole tener que demandar al Estado Nacional y no persiguiendo el ciudadano presentante otra finalidad que asegurar el pleno ejercicio de los privilegios, derechos y garantías que le reconoce la Constitución Nacional, imposible de mensurar económicamente, se impongan costas por orden de cada parte.







Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López

sábado, 10 de mayo de 2014

¡POR LA GLORIA!


No creo en ninguna otra vida más allá de esta vida. Ni otras vidas en el pasado, ni otras vidas en el futuro. Ni en cuerpo ni en espíritu. Tampoco lo deseo. Con una es más que suficiente; y acaso (hermosa palabra la palabra "acaso") por no haber posibilidad de "insert coin" para seguir viviendo cuando aparece el "game over", es que la vida adquiere valor como para que le demos un sentido.

Sin embargo los sueños juegan con la idea de la reencarnación, o al menos alguna especie de memoria genética trasmitiéndose de generación en generación. Anoche soñé. Mi mente suele hacer esas cosas de mente.

Los rostros de los hombres a mis lados eran desconocidos, pero extrañamente familiares. Podía confiar en ellos, y ellos en mí. Permanecíamos en formación de tortuga lo que impedía ver mucho más allá del entorno inmediato. No tenía clara noción de dónde ni contra quien peleábamos, pero en cambio contaba con la certeza absoluta del porqué. Retumbaba en cada embate del enemigo golpeando contra los escudos. Se repetía como un mantra en los sonidos guturales del esfuerzo común. Lo sabía soportando el dolor en mi cuerpo. Podía verlo en la forma en que mis pies aplastaban la suela de la cáliga afirmándose en el suelo de esa tierra incógnita. Lo percibía en la resistencia del cuerpo atravesado por la estocada del gladius. Todo lo éramos: "Por la gloria de Roma".



Ya despierto, "Por la gloria de Roma", sigo sintiendo en el eco del sueño.

Trato de entender el porqué de ese sueño, y pienso en el libro que terminé de leer ayer. "¿Qué hubiera pasado si...?", de Rosendo Fraga. Leí las páginas dedicadas al heroísmo desplegado por los argentinos en la Guerra del Paraguay justo cuando pasaba, en el colectivo, frente al Regimiento de Patricios y pensé entonces que aquella valerosa camada de argentinos marchó al combate convencida de luchar "Por la Gloria de Argentina". Teníamos todo para ser un gran país, y lo fuimos. Pero así es como pasa la gloria del mundo. Pasa, no muere. Se la llevan los que la alcanzan, y nadie se las puede arrebatar.



Mi mente me juega esas jugadas de mente.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
Estado Libre Asociado de Vicente López

miércoles, 7 de mayo de 2014

LA BANDA DE PARODI


Sergio Schoklender, Tristan Bauer, Hebe "Mama Baker" Bonafini, Inés Vázquez Teresa Parodi y Abel Fatala.

En la película "Alias Flequillo", protagonizada por el genial José Marrone (de pie al leer su nombre damas y caballeros), hay un pasaje memorable en el que se explica que en el hampa competían dos bandas mafiosas, la de Atilio Degrossi "alias Flequillo" y "la banda de Parodi". Una robaba las veredas impares y otra las pares.

Pues bien, al margen de toda humorada, "La banda de Parodi" viene a instalarse nada menos que en el flamante Ministerio de Cultura, para seguir explotando la mentira de los 30.000 desaparecidos, a los que la designada Ministro de Cultura, Teresa Parodi, les ha dedicado canciones y ya les sacaba el jugo como directora del Espacio Cultural Nuestros Hijos (Ecunhi), de la fundación madres de Plaza de Mayo, que funciona en el predio que fuera  la ESMA.

Sobran más de 20.000 desaparecidos en el relato, y faltan muchas cuentas claras en los millonarios fondos que lograron captar del Estado las madres de los terroristas, deseosas ahora de encajarle a la sociedad el fardo y costo de su mamarrachesca universidad, esa donde se adula a las FARC y guardaban armas con las que cometían asaltos Sergio Schoklender y otros hijos putativos de "Mamá Baker", o la "Vieja chorra" como también se conoce a Hebe de Bonafini.

Teresa Parodi, necesariamente va al Ministerio de Cultura para profundizar la mentira y seguir contribuyendo a la decadencia cultural de la República Argentina, no puede esperarse otra cosa de una ferviente defensora del modelo kirchnerista, un fraude en sí mismo, que en 2011 decía:

"Cristina, como Nestor Kirchner, no dejó sus ideales en la puerta de la casa de gobierno sino que sigue concretándolos en hechos que vivimos y palpamos cada día. En lo personal, agradezco todo ello en nombre de los 30.000 desaparecidos y de todas las generaciones que lucharon por ese país mejor que sin duda nos merecemos". 

Curiosamente, el primer disco de su carrera artística es de 1980; los pintados como oscuros y tenebrosos años de la dictadura militar, en los que sin embargo la vida transcurría con total normalidad para millones de argentinos. Parece que también para la Tere, porque "Teresa Parodi desde Corrientes" se editó con el auspicio de la Dirección de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Corrientes. ¿Cómo era eso que cantaba Fito Paéz?, algo acerca de aquellos "que rondan por siniestros ministerios / haciendo la parodia del artista", ¿aplica al caso Fito?
 

Lámina del cassette con la primer producción discográfica de Teresa Parodi. 



Elogiando a los ficticios 30.000 del relato impuesto gracias al proceso de la desmemoria colectiva, la nueva Ministro predica a la distancia que poner bombas, por ejemplo bajo la cama de los padres de una compañera de colegio, matar al que piensa distinto, intentar tomar el poder a través del terror, que es lo que en verdad hacían los guerrilleros desaparecidos (no más de 9.000), era luchar por un país mejor. La cultura de la mentira y la hipocresía, esa es la cultura kirchnerista, la que pretende consolidar Cristina Fernández de Kirchner a través de "La banda de Parodi".

 

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
Estado Libre Asociado de Vicente López