martes, 29 de septiembre de 2009

¡QUEREMOS TANGO!: HACER EL TANGO



¡QUEREMOS TANGO!: HACER EL TANGO


El presente del Tango es sinónimo de tracción a sangre. Esfuerzo de pequeños orfebres del dos por cuatro que diseñan, pulen, engarzan y exhiben sin grandes escaparates verdaderas joyas del corazón. Contrariando cierta fantasía de auge tanguero, los interpretes y creadores del momento actual saben que las gastadas suelas de sus zapatos difícilmente vayan a encontrar una alfombra roja que los catapulte al público masivo. De hecho, igual que los inmigrantes africanos que deambulan por las calles y ofrecen en un abrir de maletín chucherías doradas prolijamente presentadas, al Tango se lo ve por todos lados, eso sí: siempre y cuando se lo quiera ver. No tiene la fuerza arrolladora de lejanos años dorados, y eso es porque frente a la oferta, que abarca desde mamarrachos bizarros hasta la excelencia sublime, la demanda es poca y tibia, por momentos fría.

El turismo, sobre el que la falta de imaginación apunta sus cañones y al que parecen estar destinados grandes eventos con organización estatal, no es un recurso genuino para el crecimiento del género si se lo piensa como el sostén principal. Por mucho que el Tango tenga vocación de conquistar el mundo y Carancanfunfa pueda mezclar en un pernó a París con Puente Alsina, la esencia debe, necesaria e irrenunciablemente, estar entre nosotros. Ser barrio, mugre, adoquín, viveza criolla, “convencernos y así convencer” como enseña Eladia. Cuando se orienta la búsqueda para halagar a la gringada se vende el alma, se traiciona el trazo del que pinta su aldea para pintar el mundo y se mata –por la ley de las paradojas- a la gallina de los huevos de oro.

Oportunamente me manifesté contrario a que el Tango sea considerado “Patrimonio de la Humanidad”, y no es el caso de repetirme. Estas líneas que escribo ahora tienen otro destino. Las escribo como un mensaje de aliento, y también un llamado de atención, a todos los que pueden considerarse “guerreros del Tango”, segundas y terceras líneas que frente a la adversidad generan su propio espacio y lo sostienen porque entienden que la vida se empobrece si no se “hace” Tango. En esa convicción de amateur y semi profesional que busca realizarse llegando al punto de concentrar toda su actividad productiva en el Tango, percibo una fortaleza capaz de romper el cerco. Porque el Tango, de muchas maneras, está cercado. Y el primer cerco es el ego. Cada uno de nosotros, en el empeño por aportar lo nuestro, solemos olvidarnos de complementar afanes. Arrimarnos, es reconocernos en la misma senda y valorarnos doblemente. Solos, cada quien por la suya, no vamos a poder torcerle el brazo a la realidad donde los desarrollos tecnológicos que supuestamente facilitan la comunicación, bien pueden ser un arma de doble filo si fragmentan y separan lo que debe ir junto. Siendo partes del mismo colectivo, los que queremos Tango podemos sumar voluntades y ambicionar más. Ambicionar, ni más ni menos que, “hacer el Tango”.

Hacer el Tango. Esa es la cuestión. Y hacer el Tango es hoy, porque ayer ya fue y mañana será tarde. Urge entender que los grandes nos dan ejemplo con su arte, pero no lideran. No están en condiciones de abrir nuevos espacios, no tienen la voluntad de hacerlo o temen el eclipse de cualquier renovación, y acaso sea lo mejor. “No me lloren, crezcan”, ordenaba Gardel desde un graffitti de una calle cualquiera. Entonces hay que darle para adelante sin esperar de arriba ni una mano ni un favor.

Hacer el Tango es mostrarle al público tanguero que hay conciencia de algo nuevo, distinto, pero no muy distinto, que siendo fiel reflejo de este tiempo habla de nosotros, que siente lo que nosotros y que hay que salir a buscarlo como un rompecabezas de piezas que se van juntando.

Hacer el Tango, guerreros del Tango, es que en lugar de “mi público”, digamos “nuestro público”. Hacer el Tango es que en lugar de “armar mi disco” armemos “nuestro sello editorial”. Hacer el Tango es dar forma a un circuito de boliches por el que pasemos todos. Hacer el Tango son los discos de los nuestros en las mismas bateas. Hacer el Tango es darle forma y entidad al movimiento. Hacer el Tango es explotar las nuevas tecnologías. Hacer el Tango es juntar la orquesta y la voz con el baile. Hacer el Tango es darse contrapuntos. Hacer el Tango es marcar la diferencia.

Hacer el Tango es ser nosotros, bien nosotros. Como debe ser.



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López

jueves, 24 de septiembre de 2009

HONDURAS: HIPOCRESÍA QUE SUBLEVA.






El retorno de Manuel Zelaya a Honduras y su alojamiento en la Embajada del Brasil, son un claro mensaje respecto a quién ejerce el liderazgo regional en Sud y Centroamérica. Con el guiño de los Estados Unidos, que ya tiene demasiados problemas en el mundo como para seguir saliendo a ligar cachetazos, el Presidente Lula le marca la cancha al caudillo venezolano Hugo Chávez, acaso poniendo varios grados de corrección al rumbo pro-chavista que Zelaya pretendía imprimirle a Honduras. Pero está jugando con fuego. Empujar a Honduras hacia la anarquía tanteando la vía de la insurrección popular cuando es cuestión de días llegar a las elecciones, es despreciar la vida y la inteligencia de los hondureños.

¡Qué poca grandeza bajo el sombrero de Zelaya! Su ambición de poder le impide ahorrar sufrimientos al pueblo y prefiere en cambio seguir coqueteando con la intervención extranjera. Y que extraña idea de la defensa de la democracia evidencian las naciones que en lugar de allanar el camino a los comicios procuran echar leña al fuego y quemar las urnas.

Nadie piensa en los ciudadanos de a pie. En las vidas de cosas cotidianas y sueños pequeños que ya teniendo una existencia difícil se verán afectadas por padecimientos innecesarios, en lo irreparable de las muertes producidas y las que posiblemente ocurran.

El capricho de deshacer lo hecho volviendo a poner a Zelaya en el Gobierno es prácticamente inviable. ¿Qué pasaría con el Congreso? ¿Qué pasaría con el Poder Judicial? ¿Se debe remover a los otros dos poderes para restituir el mando a Zelaya? Imponerle a Honduras el retorno del presidente destituido sería agrandar la herida de la democracia hondureña. Roberto Micheletti no es exactamente una lumbrera, comete torpezas increíbles, pero no hay proscriptos en las elecciones propuestas desde que Zelaya estaba constitucionalmente inhabilitado para un nuevo mandato. Luego, seguramente, las notorias desprolijidades en la destitución de Zelaya darán lugar a procesos judiciales (cosa que ya dejó entrever el Presidente de la Corte Suprema de Honduras), porque es el transcurrir de las propias instituciones lo que renueva y fortalece la constitucionalidad de cualquier país.

Me subleva la hipocresía del continente americano, que tan dócil frente a la perpetuidad de la dictadura cubana, donde no existen las urnas ni se avizoran comicios, llena la boca de cancilleres y presidentes que hablando de democracia se horrorizan porque en pocos días vaya el pueblo de Honduras a decidir su futuro en las urnas. A una crisis transitoria la quieren extender indefinidamente, total los que sufran serán hondureños, único pueblo de América y del mundo al que los democráticos líderes de la OEA le advierten que su opinión en las urnas no será tenida en cuenta.

Desde aquí, mi modesta razón de escribir es manifestar y reclamar solidaridad para con el Pueblo y la democracia hondureña. Será sin duda un ejercicio banal desde que no se oyen voces que cuestionen en la Argentina el discurso oficial sobre la suerte de Honduras. La oposición parlamentaria no cuestiona nada, acaso porque al no tener real vocación de poder no contempla una alternativa a la orientación actual de la diplomacia.

Así, la República Argentina, sin voz propia, viene jugando un triste y opaco rol de comparsa en este conflicto. Lejos está el tiempo en que nuestra diplomacia sabía sentar doctrina y enorgullecer a la Nación con la valiente cordura de un Canciller como Luis María Drago. Obviamente sería injusto comparar al actual Canciller Jorge Taiana con un gigante de la talla de Drago, pero tan lejos estamos de aquello que me vienen a la memoria estos afilados e hirientes versos escritos para el 25 de Mayo de 1876 por el Dr. Ricardo Gutiérrez:

Para que el negro del Brasil, ufano
te muestre a su señor, como un trofeo,
Patria de San Martín y de Belgrano
hundida bajo el taco de un pigmeo”.

El pigmeo al que aludía Gutiérrez no era ni más ni menos que el Presidente Nicolás Avellaneda, al que apodaban “Chingolo” por los tacos de su calzado con los que intentaba disimular en algo la baja estatura. Que nadie se ofenda, pero si Avellaneda fue un pigmeo ante los calificados ojos de Ricardo Gutiérrez, hoy su pluma lamentaría que al borde del Bicentenario seamos, apenas y por decirlo misericordiosamente, una tierra pisoteada por liliputienses.



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López.

lunes, 21 de septiembre de 2009

ALORSA: Embajador de la República Separatista de Tolosa.

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No lo conocí. Pero eso no significa gran cosa, al fin y al cabo tampoco conocí a Gardel, ni a Julio Sosa, ni a Discépolo ni a tanta gente que igual se gana el respeto, la admiración y a veces hasta el afecto de uno. Ni siquiera lo identificaba por su nombre, para mí era simplemente "el de La Guardia Hereje". Y saltaba por ahí, en el elogio de lo que hacía, como durante alguna charla con Lucrecia Merico que ahora me viene a la memoria. Me enteré recién este fin de semana que el 31 de Agosto el cuore le dijo basta.

El tipo había nacido igual que yo un 24 de Noviembre, pero cinco años después, y extraña coincidencia también jugaba con el orgullo barrial reclamando la independencia de su Tolosa.

Podría decir que murió Jorge Marcelo Pandelucos, mejor conocido como Alorsa, pero -como todos los tangueros sabemos lo que la muerte tiene de verso-, prefiero entender que la causa tolosiana lo ha nombrado Embajador Itinerante.

"Se dejó el funyi viejo para que no vayan a creer que da vergüenza" y partió buscando el reconocimiento de las más altas esferas para la República Separatista de Tolosa.

En su honor, desde el Estado Libre Asociado de Vicente López una salva de 21 cañonazos.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López.



miércoles, 16 de septiembre de 2009

ALAS FRANCESAS, CORAJE ARGENTINO.



Un amigo tomó esta foto de la escuadrilla francesa desde la zona del Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery. Yo disfruté la colorida pasada al pie del Obelisco, el 15 de Setiembre andaba por Tribunales y decidí darle al cielo una mirada en homenaje a los Mirage de la Fuerza Aérea Argentina y los Super Etendard de la Armada que combatieron en Malvinas. También recordé los óleos pintados por Exequiel Martínez y la carta que el as francés de la Segunda Guerra Mundial Pierre Clostermann dedicó a los pilotos argentinos:

"A pesar de las condiciones atmosféricas más terribles que puedan encontrarse en el planeta, con una reserva de apenas pocos minutos de combustible en los tanques de nafta, al límite extremo de vuestros aparatos, habéis partido en medio de la tempestad en vuestros Mirage, vuestros Etendard, vuestros A-4, vuestros Pucará con escarapelas azules y blancas. A pesar de los dispositivos de defensa antiaérea y de los SAM de buques de guerra poderosos, alertados con mucha anticipación por los AWACS y los satélites norteamericanos, habéis arremetido sin vacilar".

En cosas como esas se basa el orgullo de ser argentino.

¡Honor a los combatientes, Gloria a los caídos!


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
http://www.plumaderecha.blogspot.com
Estado Libre Asociado de Vicente López


domingo, 6 de septiembre de 2009