domingo, 14 de septiembre de 2025

LA IDIOTEZ DE LA INTELIGENCIA




Imaginemos a un ciudadano promedio que leyendo La Nación se topa con el artículo de Hugo Alconada Mon titulado: "Por primera vez, la Comisión Bicameral rechazó el Plan de Inteligencia Nacional".

Siempre tienta leer aquello que como una anomalía surge por primera vez. Pero es posible que al avanzar en la lectura ese ciudadano sienta que está leyendo más de lo mismo, ese remanido cuento oscuro sobre la maldad de la actividad de Inteligencia que ya leyó y le dijeron tantas veces.

Alconada Mon escribe al dictado de la orientación interesada de quienes necesitan que la Nación Argentina no cuente con servicios de Inteligencia y así beneficiarse con las vulnerabilidades de un país idiotizado, muchos de los cuales integran esa Bicameral de Inteligencia que rechazó el Plan de Inteligencia Nacional (PIN). 

El periodista, que en esto es nada más un mensajero, alimenta la leyenda oscura de los servicios de Inteligencia, cuyo propósito es hacer creer a la población que la actividad de Inteligencia implica atentar contra los valores de la democracia y no, como debe ser, una herramienta esencial para fortalecer la democracia previniendo la acción de los enemigos de la Nación Argentina, que son muchos y variados.

Afirma el periodista, por su cuenta y no ya citando a sus fuentes, que la Ley 25.520 de Inteligencia Nacional "prohíbe de manera taxativa desarrollar tareas de espionaje interno; es decir, reunir información sobre personas por el solo hecho de su raza, fe religiosa, opiniones políticas, afiliación partidaria o actividad privada lícita, en tanto que las investigaciones por la posible comisión de delitos son competencia de las fuerzas de seguridad y la Justicia, aunque ese límite tiene matices. ¿Por qué? Porque la legislación vigente faculta a la SIDE a abordar problemas de seguridad interior si son cuestiones estratégicas o delitos federales complejos".

No llega a decir que está prohibido hacer Inteligencia interna, falacia incomprensiblemente muy difundida, pero omite advertir sobre el significado jurídico de la expresión "por el solo hecho de" que utiliza la citada ley. Misma que, con toda lógica en razón de los fines de la Inteligencia de Estado, habilita en infinidad de circunstancias tareas sobre cualquiera de los ítems que menciona. Lo que hace el "por el sólo hecho de", es dejar claro que la actividad de Inteligencia no responde a prejuicios ni caprichos, sino que funciona a partir de la racionalidad. No más que eso.

Puede entonces que quien lea su artículo suponga que la Bicameral de Inteligencia rechazó el PIN para preservar a los habitantes del país de una suerte de Gestapo. 

Pero no es esa la razón por la que la Comisión Bicameral de Inteligencia que preside el kirchnerista Martín Lousteu e integran una mayoría de luminarias de su misma kalaña como Leopoldo Moreau, Oscar "Pelotudo" Parrilli, Wawawado Depe Pedro, Rodolfo Tailhade y Mariela Coletta, objetan el plan de Inteligencia.

Las razones son puramente facciosas. Téngase presente que el kirchnerismo llevó a su total colapso el Sistema de Inteligencia Nacional a fines de 2014, luego de una década de progresiva deformación profesional. Y no se olvide que ese mismo kirchnerismo, cuando regresó al poder en 2019, puso al frente de la AFI a Cristina Caamaño, una agente castrista que por haber expuesto documentación reservada debería estar presa. 

O sea: el kirchnerismo no tiene ninguna autoridad moral para siquiera opinar sobre el funcionamiento de los servicios de Inteligencia, ya que los usaron para cualquier cosa impidiendo que sirvieran al interés nacional. 

Claramente los kirchneristas obran en función de espurios intereses, incompatibles con el buen funcionamiento de las instituciones. Su rechazo al PIN no es porque quieran eficiencia, sino porque antidemocráticos como son, en su fantasía golpista de ver caer al gobierno intentan que todos nos olvidemos de la última dictadura, la infeKtadura, y creamos que el Presidente Javier Milei es algo así como la reencarnación de Jorge Rafael Videla.

Históricamente la Bicameral de Inteligencia ha sido una comisión meramente burocrática y decorativa. Algo que me consta personalmente. Este rechazo al PIN no la hace menos burocrática ni menos decorativa, hace que pase de una inoperancia pasiva a una inoperancia agresiva que la transforma y consolida como otra herramienta partidaria del kirchnerismo, enquistada en el Estado, para desgastar al gobierno.  

Esa es la principal razón por la que ha dictaminado el rechazo al Plan de Inteligencia Nacional.

La otra razón por la cual esto pudo ocurrir es responsabilidad indelegable del Presidente Javier Milei, quien demostrando ser otro Presidente más de los que no incorpora a su desempeño cotidiano la práctica de la Inteligencia institucional, se desentendió de la SIDE nombrando ineptos.

Milei debió nombrar al frente de la SIDE a alguien de su plena confianza porque ese funcionario debe reportarle directamente y tener acceso al Presidente las 24 hs del día. En lugar de eso delegó el manejo del Sistema de Inteligencia Nacional en su asesor monotributista Santiago "Rasputín" Caputo, quien designó a Sergio Neiffert y también a su segundo Diego Kravetz, dos ineptos.

Dos ineptos que para peor no tienen un contexto de prolijidad por parte de otros funcionarios, digamos Patricia Bullrich, que contribuyan desde otras áreas igualmente sensibles a disimular sus falencias. Las falencias son tan groseras que el gobierno cayó al subsuelo de la indignidad queriendo victimizarse a partir del Caso ANDIS exponiéndose vulnerable a "operaciones de Inteligencia". ¡Inútiles! ¿Cómo pretenden defenderse diciendo tal cosa?

Son muchas las razones por las que Neiffert y Kravetz son ineptos para el cargo, pero en este caso particular hay que resaltar una: el Plan de Inteligencia Nacional (PIN) es un documento que, casi una mera formalidad, debe redactarse con ciertos tecnicismos, argucias legales y de redacción, que paracaidistas a la Inteligencia como Neiffert y Kravetz no pueden dominar.

Innecesariamente, demostrando que ni siquiera son capaces de comprender quienes son los integrantes de la Bicameral de Inteligencia y los intereses que persiguen, ofrecieron un PIN carente de blindaje profesional para que los kirchos le encuentren el pelo al huevo.

En fin. Aquí es donde a modo de epílogo, reitero conceptos ya vertidos en otros artículos sobre el deber ser de la actividad de Inteligencia y su necesaria conducción política. Pero como es domingo y no da dedicar más tiempo a cuestiones que no están a mi alcance modificar, voy a cerrar parafraseando al crítico de cine Mariano Rodríguez y simplemente decirles que: "Neiffert y Kravetz en la SIDE" es una película que nuuuunca debió suceder. E fin!

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.




1 comentario:

  1. Bien Ale por este correo. Podríamos decir "parece mentira, pero es verdad".
    Saludo afectuoso.

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