domingo, 5 de junio de 2022

CUANDO LA CERA SE DERRITE




¿Qué es Daniel Scioli?

Merece un comentario memorioso su llegada al gabinete titeral como ministro en la tercera presidencia de Cristina Fernández.

Scioli era un muchacho al que el buen pasar de su papá le permitía rebuscarse como piloto de lancha, un simpático nene bien.

En 1989 se accidentó en el río y perdió un brazo, a lo que se sobrepuso admirablemente.

Siguió comptiendo y el menemismo tomó su lancha "La Gran Argentina" como símbolo de la nueva pujanza del país en el mundo. 

Y a falta del suyo entró a la política del brazo de Ménem.

Aquel Scioli ostentaba ideas de postguerra fría: alineamiento occidental entre los libres del mundo, capitalismo, empresa privada, modernidad y promesa de futuro.

Ese Scioli recordaba que su hermano había sido secuestrado por terroristas castristas en los años de plomo.

Representaba Scioli el puro menemismo; pero peronista al fin afloró en él el carácter de "hombre de lealtades sucesivas", que suena mejor que decir traidor...

En cierto modo como compañero de fórmula de Néstor Kirchner parecía garantizar un rumbo de sentido común.

Pero Kirchner, accomplejado por haber sido electo con el 22% de los votos, tuvo la habilidad de construir poder plantenado peleas de él contra todos, y uno de esos todos fue su vicepresidente. 

Kirchner limpió de su alrededor todo lo que pudiera hacer sombra a su poder.

Sometió a Scioli a un destrato público grosero. Si accidentalmente Scioli perdió un brazo al comienzo del menemismo, intecionalmente fue amputado al comienzo del kirchnerismo.

Se dejó domar en el escarnio público para traicionar todo aquello que se podía valorar en él.

Scioli se genuflexó humillado a los pies de Kirchner y siguió deformándose como caricatura grotesca e indigna, imposible de recuperar.

Se arrastró en el poder traicionando moderación, sentido común y todo aquello por lo que fue valorado.

Se hizo kirchnerista...

Amputado de decoro, disfrutó y disfruta del poder kirchnerista en su condición de felpudo. 

Más doblado que montonero en la ESMA, Daniel Scioli terminó reivindicando a los secuestradores de su hermano.


En 2015 su candidatura a presidente fue el primer Plan Titere de CFK.

Para entonces ya no había duda que Scioli era un muñeco más del staff K, como el de su propio museo de cera.


Scioli no engañó esa vez al electorado, y la pregunta de Mauricio Macri durante el debate: "¿En qué te han convertido, Daniel?", fue lapidaria.

El interregno macrista desperdició la oportunidad del cambio con tibiezas de progres y CFK activó con Alberto de la Fernández el Plan Títere 2.

Asi es como goza ahora CFK la impunidad de su tercera presidencia y se da hasta el gusto de jugar a la opositora pensando en una cuarta.

Scioli, consumado parásito del régimen, deja la embajada en Brasil para reemplazar al bocón Kulfas.

Un muñeco de cera para el show del títere.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economia.