miércoles, 23 de febrero de 2022

ADIVINA ADIVINADOR

"En el campo lo único que los comunistas saben sembrar es hambruna".

Gerónimo "Momo" Venegas.

 


Allá por el 2001 a dos terroristas les explota una bomba en el auto en que se transportaban.

Uno pierde un brazo y el otro, hijo de "desaparecidos", sale ileso más allá de alguna nana. 

Son juzgados contando con el apoyo de Hebe de Bonafini (madre de terroristas), la agrupación HIJOS (hijos de terroristas) más todo el circo de las organizaciones de la izquierda que dan en llamarse de derechos humanos y/o sociales. 

En 2002 se los condena a tres años y seis meses de prisión por tenencia simple de explosivos. Algo así como los castigos de Calabró a Borromeo (los jóvenes ignoren ese comentario, lean solamente "castigo leve").

Alguien dirá: "bueno, no los condenaron por terrorismo sino por tenencia  de explosivos y además, pobrecitos, uno de ellos perdió un brazo". 

Ese es todo un argumento piadoso, porque ¿quién no anda todo el día de aquí para allá transportando explosivos? ¿Cómo vamos a suponer que algo tan simple e inocente como llevar una bomba, que además les explota, sea el acto preparatorio de una acción terrorista? Los artefactos explosivos tienen muchos usos pacíficos, como intimidar a la sociedad para obtener la paz de los cementerios. ¿Hay algo más pacífico que eso?

El tiempo pasa y todos olvidamos estas cosas hasta que en la crisis de fuego que padece Corrientes aparecen algunas noticias dando cuenta de un auto rojo con otros esbirros de las madres de terroristas, a los que detienen por iniciar fuego intencionalmente; porque la Mamá Baker del subdesarrollo habla de incendiar "los campos de los ricos". Puro amor, la mami.

El resentimiento y el odio que a los comunistas les sale por los poros está siempre presente en la voz de la corrupta que celebró feliz el atentado contra las Torres Gemelas, con el mismo entusiasmo por el horror con que adhiere a toda organización terrorista que asesine hombres y libertades.

Y entonces, despierta algo así como la memoria; por lo que me pregunté y me pregunto ¿qué habrá sido de aquellos terroristas del 2001? Responderlo puede servir para proyectar lo que puede pasar con estos que, aparentemente, habrían sido detenidos ahora incendiando campos en Corrientes. 

Podemos suponer una condena leve, seguramente. Y a la larga el olvido que todo lo cubre cuando el sistema está viciado de desmemoria.

Así que con estos antecedentes de conducta antisocial y antedemocrática, adivina adivinador: 

- ¿Dónde podría conseguir trabajo para reinsertarse a la sociedad alguien con una condena penal de esa índole?

a) En una empresa privada.
b) Como autónomo.
c) En el Estado.

Si respondió "en el Estado" adivinó. O al menos se puede dar certeza de un acierto del 50% dejando una incógnita equivalente.

Los dos terroristas frustados por su propia impericia a los que se alude al comienzo de esta nota son Diego Quintero, el que perdió el brazo, y Carlos "Cascote" Bértola, el que salió ileso, hijo de dos terroristas de Montoneros neutralizados en 1977, cuyos cuerpos estuvieron durante un mes en la morgue como NN hasta ser entregados a la familia tras ser reconocidos por un pariente. 

Carlos "Cascote" Bértola, terrorista apresurado,
partícipe del papelón de "La Sanmartinana" y
funcionario del régimen kirchnerista.

En el juicio por el que se los condenó oficiaron de abogados de la defensa Gerardo Etcheverry (Correpi), Liliana Mazea (LADH) y Eduardo Soarez, definido por Cascote Bértola como un "abogado montonero", ya que integró la misma organización terrorista que sus papis. 

Lo que haya sido de Diego Quintero no está claro, según sostiene Morne Grohum hay que rastrearlo cerca de Daniel Scioli, pero: ¿quién pude tomarse en serio al viejo Morne?

Lo que si está claro es el derrotero seguido por Carlos "Cascote" Bértola, un personaje cuyas andanzas, como las de tantos otros, ilustran perfectamente como el kirchnerismo atenta contra la identidad nacional a través del daño institucional, la degradación cultural y la miseria intelectual que subvierte la razón de ser del Estado Argentino.

El 9 de Enero de 2020, Camilo Cagnacci publicó en Periodismo y Punto, un artículo titulado: "EXCLUSIVO. EX PRESO POR TENENCIA DE EXPLOSIVOS, FUNCIONARIO DE KICILLOF". 

En ese artículo, expone Cagnacci que el 10 de Diciembre de 2019 Carlos Cascote Bértola, ¿ex? integrante de Quebracho, "fue convocado por la ministra de Desarollo de la Comunidad, Fernanda Raverta, para ser su interlocutor con las organizaciones sociales". Añadiendo al respecto que "Si bien su nombramiento -como tantos otros- no ha sido formalizado en el Boletín Oficial, Bértola dio el presente durante el acto que Raverta encabezó en la sede ministerial para presentar a su equipo y bajar los lineamientos de su gestión ante los trabajadores del lugar". Cabe subrayar que Fernanda Raverta es hija de los terroristas montoneros Mario Montoto y María Inés Raverta. De Montoto, quien fue secretario de Frimenich, se sabe que le gusta el dinero sin importar de dónde venga. La mamita de Fernanda, (que la dejó en la "guardería montonera de La Habana" para irse a jugar a la revolucionaria) con nombre de guerra "Juliana" y rango de Teniente en la organización sediciosa, fue neutralizada el 14 de Junio de 1980 en Perú donde, siguiendo órdenes de la Comandancia Militar de Montoneros (que desde 1978 hasta 1982 -demostrando su condición de traidores a la Patria-, funcionaba en dependencias del servicio de Inteligencia exterior de Cuba también ubicadas en La Habana), operaba bajo la cobertura de un documento falso a nombre de Julia Inés Santos de Acebal en actos preparativos de la logística para esa imbecilidad criminal conocida como la "Contraofensiva montonera".

Volviendo a Cascotín, la nota aporta como antecedentes de la actuación del condenado por tenencia de explosivos a sueldo del Estado que: "pese a su perfil combativo, no es la primera vez que Bértola presta servicios al Estado. Entre 2016 y 2017, el también ex militante de la agrupación HIJOS fue contratado por el intendente Adrián Maderna en el Municipio de Trelew".

Ahora podemos añadir al CV que el 28 de Enero de 2021, los entonces Jefe de Gabinete de Ministros Santiago Cafiero y ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Luis Eugenio Basterra, decidieron a través de la Decisión Administrativa 28/2021, lo siguiente: 

"ARTÍCULO 1º.- Dase por designado con carácter transitorio, a partir del 1° de octubre de 2020 y por el término de CIENTO OCHENTA (180) días hábiles contados a partir de la fecha de la presente medida, al señor Carlos Antonio BERTOLA (D.N.I. N° 23.867.989) en el cargo de Coordinador de Pesca Artesanal de la DIRECCIÓN NACIONAL DE FORTALECIMIENTO PRODUCTIVO de la SUBSECRETARÍA DE PROGRAMAS DE DESARROLLO PRODUCTIVO de la SECRETARÍA DE AGRICULTURA FAMILIAR, CAMPESINA E INDÍGENA del MINISTERIO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA, Nivel B - Grado 0 del Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial del Personal del SISTEMA NACIONAL DE EMPLEO PÚBLICO (SINEP), homologado por el Decreto N° 2098/08.

Se autoriza el correspondiente pago del Suplemento por Función Ejecutiva Nivel IV del citado Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial y se efectúa la presente designación transitoria con autorización excepcional por no reunir el señor BERTOLA los requisitos mínimos establecidos en el artículo 14 de dicho Convenio".

Carlos "Cascote" Bertola sigue ocupando ese cargo en un área notoriamente ideologizada, donde tanto la mentira de los 30.000 desaparecidos, el relato sobre la "desaparición forzada" de Santiago Maldonado, el lenguaje inclusivo, la ideología de género y la demonización kirchnerista del campo, son un credo monolítico de práctica comunista. A contramano del potencial y necesidad de la Argentina, comulgan con la estúpida romantización de la economía de subsistencia que demostraron los acólitos de Juan Grabois con el llamado "Proyecto Artigas", cuando usurpando el campo de los Etchevehere en sólo dos semanas, esos que dicen tener la respuesta para el hambre y saber como alimentar a millones causaron daños a la producción y se concentraron en plantar perejil... 

Hay un deliberado propósito de atacar las producciones que los hombres de campo montan a escala o con ambiciones de comercio internacional, para reemplazarlos con un hambre bien popular de perejiles comunistas.

En tal sentido vale atender el artículo de Matías Longoni publicado del 30 de Abril de 2021 en Bichos de Campo bajo el título, largo pero explicativo, de: "La Secretaría de Agricultura Familiar sigue siendo un reducto de la política: Entre sus 27 funcionarios hay solo 10 profesionales y casi todos provienen de la militancia".

Informa allí Longoni sobre la designación de Araceli Susana del Rosario Ferreyra para acompañar, desde el cargo de "Directora Nacional de Fortalecimiento y Apoyo a las Organizaciones de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena", la gestión del "Secretario de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena" Miguel Ángel Gómez. Ferreyra, diputada nacional por Corrientes hasta diciembre de 2019, se referencia con el Movimiento Evita que lidera Emilio Pérsico, secretario de Economía Social.

Sobre el predominio del Movimiento Evita en esa área de gobierno, puntualiza Longoni: "con la designación de la ex diputada Ferreyra el Movimiento Evita copó más de la tercera parte de los cargos directivos que se han creado en ese sector del Ministerio. Es decir, 10 de los 27 funcionarios con responsabilidad en dicha área provienen de la agrupación que dirige Pérsico. La lista comienza con el actual secretario Gómez, que aunque proviene de Esteban Echeverría llegó al cargo luego de conducir la rama rural del Evita". Añade que de esos 27 funcionarios solamente diez acreditan un título universitario.

Cascote Bértola es uno de los que no ostenta título universitario. Ahora bien, soy de los que consideran que no todos los cargos públicos requieren para acreditar la idoneidad un título universitario, y de hecho así está entendido en el Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial del Personal del Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP), homologado por el Decreto N° 2098/08.

El dato curioso es que, tal como acredita la decisión administrativa que lo nombra en el cargo de Coordinador de Pesca Artesanal, es designado "con autorización excepcional por no reunir el señor BERTOLA los requisitos mínimos establecidos en el artículo 14 de dicho Convenio". Ahora bien, ¿Qué signfica eso? 

Significa que Cascotín Bértola no acredita título universitario ni título terciario, ni experiencia laboral concurrente o específica, tampoco especialización. O sea, literalmente no reúne los requisitos mínimos establecidos para el cargo. 

Hay, no obstante, una presunción de oficio en tanto en el artículo de Bichos de Campo se lo presenta como "pescador", y digamos que es un gran avance cambiar las bombas por la caña de pescar. Sobre todo para mejorar la paciencia cuando, acaso (hermosa palabra la palabra "acaso") por impaciente le explotó su propia bomba.

Como Cascotín tiene atracción por el agua, participa de FIPCA, la Fundación Interactiva para la Promoción de la Cultura del Agua que, disfrazada de "sanmartiniana" dirige el traidor  a la ARA Julio César Urien. Desde ese agrupamiento de falsa bandera (más información en "LAGO ESCONDIDO: OTRO ENGAÑO DE SUBVERSIVOS TRAIDORES A LA PATRIA"), Carlos Bértola fue parte del bochorno del velero "La Sanmartinana" arrojado al Mar Argentino con una tripulación que lo abandonó a la primera dificultad creyendo que se  hundía, pero el velero no se hundió. Así como esa bomba explotó antes de tiempo, con igual impericia abandonaron el barco, que liberado de los inútiles de abordo siguió navegando por la suya hasta Malvinas donde lo tomaron los kelpers. A más del papelón, usado por los británicos para decir que el velero describía a la Argentina: "abandonado y apenas a flote", la nave fue recuperada por la "generosidad" de los kelpers, que permitieron que la vayan a buscar como un gesto de suficiencia y rechazo. Cascote Bertola fue uno de los que en 2016 se humilló como mendigo ante los kelpers para traer de regreso el barco que abandonaron y los usurpadores británicos les dejaron recuperar a modo de limosna. 

El régimen kirchnerista, con su gobierno títere, golpista, corrupto, criminal y comunista, se nutre de elementos de esa calaña, tan inútiles como ideologizados, para hacer del Estado Argentino un criadero de parásitos. 

¿Vamos a tardar mucho en estar de acuerdo que las llamadas organizaciones de derechos humanos son un instrumento del odio comunista?

Odian al campo, como odian todo lo que hizo y haría otra vez a la Argentina un país decente.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.