sábado, 11 de diciembre de 2021

JOSÉ D'ANGELO EXPONE LA ESTAFA CON LOS DESAPARECIDOS




Mientras el acto del pretendido "Día de la Democracia y los Derechos Humanos" se desarrollaba falsificando cada palabra con la que fue convocado, la grotesca farsa en escena era por sí sola otra obscena acreditación de la politica como estafa. 

Dos cosas se saben con certeza sobre la estafa como modalidad criminal: La primera es que el estafador explota y se sirve de la ingenuidad, necesidad, estupidez o ambición del estafado. La segunda es que por esas mismas razones los estafados se niegan largamente a aceptar que han sido estafados. 

Argentina ratifica esas dos certezas. Aquí la estafa es tan descarada que luce cada día en las tapas de los diarios sin la sutileza del ardid para el engaño. La mentira, a sabiendas de ser mentira, se repite como verdad dogmática sin mayor resistencia, proclamando en cada repetición la indecencia de una sociedad corrompida e intelectualmente mermada que se resiste aceptar que fue estafada y la siguen estafando. 

Y así como entre todas las mentiras la de los 30.000 desaparecidos es "la mentira"; entre todas las estafas, la estafa con los desaparecidos es "la estafa". 

Si Sarmiento traía los puños llenos de verdades, cabe llamar puños sarmientinos a los libros de José D'Angelo. 


Su investigación sobre las falsedades y millones de dólares detrás del mito de los 30.000 desaparecidos, volcada primero en "Mentirás tus muertos" y ahora en "La estafa con los desaparecidos" es tan contundente que, a pesar del brutal prevaricato que convirtió al Poder Judicial en Poder Prevaricador, no pudo ser ignorada al presentarla como denuncia penal en Noviembre de 2019. Y hoy es causa judicial que tramita en el Juzgado Federal a cargo de Ariel Lijo.

Se investiga en ese expediente a funcionarios de la Secretaría de Derechos Humanos, del Ministerio de Justicia y particulares por la comisión de una serie de delitos con una operatoria defraudatoria consistente en registrar falsas víctimas de la represión ilegal del Estado con la finalidad de cobrar millonarias indemnizaciones. 

D'Angelo tomó una decena de casos que exponen con brutalidad la falta de transparencia en el pago de indemnizaciones a personas desconocidas y por personas cuya desaparición o muerte es completamente ajena a acción represiva del Estado. 

Víctimas del accionar terrorista de Montoneros y el ERP, cuya muerte fue reivindicada en sus partes de guerra por esas organizaciones, se han hecho pasar por víctimas del Estado al sólo efecto de cobrar indemnizaciones. 

Queda claro leyendo a José D'Angelo que la corrupción de la historia no puede tener otra consecuencia que mayor corrupción. Al presente nadie con el mínimo de raciocinio y honestidad puede ignorar que kirchnerismo es un proyecto totalitario de corrupción estructural que, con la complicidad el progresismo, ha hecho de la política una estafa y del intento democrático iniciado en 1983 una democracia fallida.


Leer y difundir a D'Angelo es el imperativo ético del ahora republicano. Hay que poner en el plano de la conciencia cívica la verdad que avergüenza y silencia a la ciudadanía estafada para que rompa el cerco que preserva la estafa. Un cerco que mantienen alto las editoriales que temen publicar verdades y los formadores de opinión que, habiendo sido ellos mismos estafados, eluden culposos la autocrítica sin contradecir el relato, favoreciendo así la perpetuación de la mentira y la estafa.

Argentina será Nación y República desde la verdad, o no será nada.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.