sábado, 17 de abril de 2021

LA SEGUNDA OLA DE LA INFEKTADURA



Hoy como nunca se hace evidente que los incumplimientos constitucionales son un daño acumulativo: hace más de una década que la casta política mantiene inutilizado por acéfalo al Defensor Del Pueblo de la Nación.

El Defensor del Pueblo de la Nación es el órgano constitucional al que los ciudadanos de a pie podríamos recurrir desde el 19MAR20 para denunciar al gobierno por atentar contra el orden constitucional, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.

El perjuicio de una ciudadanía indefensa acompaña la indefensión general del país, donde la inseguridad jurídica es la regla, sin que el Poder Judicial contemple que a falta de Defensor del Pueblo cada ciudadano pueda asumir la legitimidad procesal de aquel.

Estoy afirmando que la casta política ha minado durante años nuestro sistema constitucional, incumpliendo sus mandatos y que hoy, ante un gobierno golpista, desprovistos de instancia jurídica, la indefensión legitima la violencia como mecanismo de resistencia a la opresión.

Y en este punto es preciso plantear que sin organización no hay curso de acción posible.

La CSJN ha desertado de sus funciones, la oposición parlamentaria presta complicidad colaboracionista con el régimen, e inmolarse causando bajas indiscriminadas no es una opción racional.

Nos hemos acostumbrado a esta decadencia, y a diferencia de todas las anteriores generaciones de argentinos, hemos anulado la posibilidad de revoluciones o golpes militares para terminar con gobiernos corruptos. Y eso no nos hizo mejores, aquí estamos: bajo un régimen indigno en la más segura pendiente hacia la absoluta miseria moral y material.

Se ha instalado la idea de que quien gana elecciones puede hacer lo que le venga en gana, como dejar sin efecto la Constitución Nacional, lo que es degradar la Democracia a mero abuso de la estadística, olvidando que la República con sus valores está por encima de la Democracia.


No soy líder político, ni referente social, ni comandante de legiones; sólo un ciudadano. Sé que lo grave de la situación excede mi capacidad de intervención.

Señalo, como jurista, lo que el Derecho manda; dispuesto a plegarme a cualquier reacción/alzamiento republicano contra esta infamia.

¡Constitución o muerte!
Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.
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