martes, 21 de mayo de 2019

¿MÉDICO O SICARIO? (En defensa del Dr. Leandro Rodríguez Lastra)




EN DEFENSA DEL DR. RODRÍGUEZ LASTRA

Por el Dr. Arnaldo Bresciani*


Es comprensible que cursar un embarazo no deseado es una situación difícil cuando la misma es producto de la violación, condiciones de abandono, marginalidad, pobreza, falta de formación o por defender proyectos personales.

Jamás la solución para esta condición puede ser una ley que implique matar a otro.

El espíritu del legislador en la creación de una norma, debe de respetar: el limite constitucional que lo impide, como también la Convención Americana sobre derechos Humanos, conocida como Pacto de  San José de Costa Rica en su articulo cuatro, que trata el “Derecho a la Vida” y dice: 

“1.- Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho está protegido por ley y, en general, a partir del momento de la concepción”. 

La ley 23.849 que aprueba la convención sobre los Derechos del Niño adoptada por la Asamblea de las Naciones Unidas. En el artículo sexto de la Convención ratifica: “Los Estados partes, reconocen que todo niño tiene derecho intrínseco a la vida”.

El Congreso Nacional de ésta manera carece de toda aptitud para aprobar una ley que legalice el aborto y permita el homicidio del más indefenso de todos, el niño por nacer.

Es impensable que de esa normativa resulte que deban practicarse maniobras que causen la destrucción del otro.

Se acusa al Dr. Leandro Rodriguez Lastra de incumplimiento de funcionario público, denuncia hecha por una diputada, quien consideró que es obligación interrumpir la gestación  (quinto mes de embarazo, ver foto), porque implicaba un riesgo para la madre. Aclaro que en urgencia siempre existe un riesgo en la actuación médica, y el accionar facultativo fue el adecuado porque hoy en día luego de dos años del suceso gozan de muy buena salud.

Pregunto: ¿o es que quieren convertir al médico en un sicario? 

Un estado inclusivo democrático debe de mediar ante esta situación social, con masivas campañas de prevención, acompañamiento familiar, profesional, educación, pero de ninguna manera poniendo fin a una vida, como solución LEGAL, SEGURA Y GRATUITA.

Si debe haber inclusión no se puede excluir una vida, (sentido común).

En la mayoría de las mujeres, el aborto provocado, genera por sí múltiples riesgos y marcados daños psicológicos, conscientes e inconscientes, que por condición humana le genera un sentimiento de culpa difícil de superar. (Léase síndrome post-aborto).

Una reflexión final: la controversia del tema aborto existe, porque hay personas que las promueven. Si los padres de los promotores hubieran pensado igual que ellos hoy día no habría discusión.


* El Dr. Arnaldo Bresciani es médico y abogado.