lunes, 12 de noviembre de 2018

OTRA "LEY" PARA DESINTEGRAR LA PATRIA



La diputada por la Coalición Cívica y la Tercera Sección Electoral de la Provincia de Buenos Aires Maricel Etchecoin Moro, es una de esas conciencias progres que CAMBIEMOS ha metido en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires para castigo de sus votantes y la ciudadanía toda. Tarea en la que desde hace rato los cambiemitas bonaerenses se han demostrado funcionales al kirchnerismo, que es decir a la izquierda comunista (aunque muchos ilusos vayan por ahí creyendo que los comunistas ya no existen).




En ese recinto infame donde repetir la mentira de los 30.000 desaparecidos se hizo obligatorio por ley, propone ahora la diputada Etchecoin perpetrar un negocio textil haciendo pasar trapos por banderas, para confundir a niños en edad escolar agraviando sentimientos cívicos y patrióticos. 

Integrante de cuatro comisiones: Salud, Educación, Presupuesto e Impuestos y Políticas Sociales, la diputada da fe de su extremo progresismo al proponer: "Dispóngase el izado de la bandera de la Diversidad Sexual y de Género junto a la bandera de la Nación Argentina a modo de concientización respecto de la diversidad sexual y de género el 17 de mayo de cada año".

Esa ceremonia "deberá llevarse a cabo en: Casa de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Ministerios, Honorables Cámaras de Senadores y de Diputados, y demás reparticiones públicas provinciales, al tiempo que en todas las instituciones educativas de gestión estatal y/o privadas en sus distintos niveles". Obsérvese que llama "honorables" a las cámaras que hicieron ley la mentira y convirtieron la legislatura en un recinto infame. 

La diputada Maricel Etchecoin iza el trapo del "orgullo LGTBI",
 en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires.

Como el disparate de obligar al izado, en pie de igualdad con la Bandera Nacional de un trapo de facción al que responden sectores violentos, como colectivos feministas a favor del aborto indiscriminado (feminazis), que atentan contra personas e instituciones (demostrando niveles de intolerancia y odio inaceptables en una República), el mismo proyecto busca salvar sus apariencias adoctrinantes con esta supuesta excepción: "Las instituciones educativas de gestión privada confesionales tendrán el derecho de reservarse la decisión respecto de esta normativa en respeto de sus principios religiosos y/o morales". Pero sólo para remarcar luego que "Se insta a los distintos municipios y concejos deliberantes de toda la provincia de Buenos Aires a ajustarse y cumplir con esta normativa".

Como integrante de la Comisión de Presupuesto e Impuestos, sabe muy bien la diputada Etchecoin que no es momento de preocuparse por ejercer la austeridad republicana, ni racionalizar el gasto, porque la mínima carga impositiva es apenas una caricia sobre los hombros de los contribuyentes; algo que nos envidia todo el mundo. Fue electa, además, por la Tercera Sección Electoral, que reúne distritos privilegiados que históricamente nadan en la abundancia (y literalmente en temporada de lluvias), como La Matanza y Florencio Varela. Entonces, ya que gozamos tiempos de próspera bonanza en los que las arcas del Estado Bonaerense se encuentran tan colmadas de dinero como satisfechas todas las prioridades que anteceden en necesidad a la "concientización respecto de la diversidad sexual", proyecta que: "Los gastos que demande el cumplimiento de la presente Ley será incluido en las partidas presupuestarias correspondientes". 

Ironías la margen, para entender el módico costo económico de la iniciativa, téngase presente que solamente los establecimientos educativos aludidos por el proyecto son unos 16.000 en toda la Provincia; y no quiero sumar las demás reparticiones afectadas para no amargarme a más de la cuenta con la comprobación de un Estado tan sobredimensionado como ineficiente. 




Si el articulado del proyecto es un mamarracho, los fundamentos son todavía peores. CAMBIEMOS nos vuelve a demostrar que es KONTINUEMOS al buscar profundizar con este proyecto la avanzada de la ideología de género que significó en 2013, durante el régimen kirchnerista, la sanción de la Ley 14:522, según la cual: "Encomiéndase al Poder Ejecutivo provincial a realizar compañas de difusión y sensibilización en todas las reparticiones provinciales, tendientes a superar el criterio heteronormativo en las políticas públicas que invisibiliza y niega la existencia de otras orientaciones sexuales e identidades de género, considerando que refuerzan actitudes discriminatorias".

La fundamentación de la diputada Etchecoin omite analizar que el 17 de Mayo fue elegido para conmemorar el “Día contra la Homofobia y la Transfobia” porque ese día, en 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió retirar la homosexualidad de la lista de desórdenes mentales y aceptarla oficialmente como una variación natural de la sexualidad humana. Es decir que, hace menos de 30 años, aquello que hoy se promueve era considerado una enfermedad.

Por ende, tampoco analiza el contexto cuando refiere "recordar, a casi 50 años, los hechos acontecidos en Estados Unidos en 1.968, a quienes sufrieron las consecuencias de la intolerancia y la violencia en barrio neoyorquino de Greenwich Village (EE.UU), donde grupos que reclamaban por la igualdad de derechos en el marco de la diversidad sexual fueron reprimidos por las autoridades oficiales", así -más allá que aquello ocurrió en 1969- pasa por alto algún detalle, como que sucedió durante una redada policial en un local nocturno, regenteado por la mafia y frecuentado  por delincuentes y personas con conductas que, para la época, eran clasificadas como trastornos mentales.

Aceptar ingenuamente que la iniciativa "tiene como objetivo fomentar el respeto por la diversidad sexual, las nuevas formas familiares y el reconocimiento por la identidad de género de todas las personas y condenar todo tipo de discriminación física y/o verbal", sería ignorar la batalla cultural que se libra en Argentina, donde la prédica de Antonio Gramsci es la acción de la izquierda.  




El proyecto implica materialmente un gasto innecesario, digno de mejor destino cuando los recursos son escasos, pero aún si tuviera costo cero seguiría siendo moralmente una provocación absurda: La Bandera de la Nación Argentina, que representa Patria y Libertad para todos los argentinos, con los derechos y obligaciones que a cada habitante o ciudadano del país confiere e impone la Constitución Nacional, garantiza por sí misma y en sus márgenes el respeto a cada individuo, cualquiera sea su orientación sexual. 

Introducir al protocolo estatal el trapo multicolor en plano de igualdad a la enseña Patria, es enteramente funcional a la lógica gramsciana de subvertir el orden y atentar contra la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional, condicionando su interpretación y ejecución con valores ajenos a ella y de tipo internacional que, falsamente, se quiere dar por supuesto que la trascienden. 

Este proyecto contradice su finalidad, porque lejos de integrar armónicamente busca imponer en forma artificial e irritante el criterio de minorías hiperactivas que, además, tampoco representan a todo el espectro de diversidad que dicen representar. Son muchas las personas que viven su sexualidad sin exigir la aprobación y promoción del Estado. Porque tener una orientación sexual diversa de la heterosexualidad, que es la norma y lo tradicional, no obliga a nadie al falso orgullo de la obscenidad exhibiendo grotescamente sus intimidades de alcoba. La dignidad humana no hace de las sábanas banderas. 

Además, de prosperar esta iniciativa delirante: ¿cuántos otros trapos de facciones habrá que izar en tantos otros días para satisfacer las infinitas diversidades de los intereses humanos? 

Mejor que tirarse por ese tobogán al ridículo legislativo, sería poner el esfuerzo en velar por la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional. Entonces, quizás, formarían los establecimientos educativos mejores ciudadanos y entenderían los políticos que en materia de leyes: menos es más. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha. 
Estado Libre Asociado de Vicente López.