lunes, 24 de septiembre de 2018

EL ARTE DE COCINAR PANQUEQUES

  
 –¿Cómo califica la actuación de Patricia Bullrich en el caso Maldonado?
–Desacertada para su responsabilidad. Bullrich fue la vocera de una decisión que vino de lo más alto del Gobierno. Intuyo que cuando habló en el Senado o en las entrevistas estaba transmitiendo lo que decidió Macri. Pedir la renuncia de Bullrich es cambiar algo para que nada cambie. Macri no cree en el Estado porque su familia hizo su fortuna siendo parte de “los De Vido”, estando del otro lado del mostrador. Construyó su fortuna negociando con un Estado corrupto. Debe de pensar que todos somos comprables
Florencia Arietto, entrevistada por Laura Di Marco 
 


Desde mi renuncia, fundada en razones éticas, profesionales y políticas, mantuve en las críticas a la gestión de Patricia Bullrich una mirada comprensiva del contexto en su rol como ministro. Quienquiera que se tome el trabajo de leer mis artículos podrá corroborarlo. He mantenido proporciones de cal y arena para la crítica constructiva, aunque me fuera reprochado por amigos que juzgaban ese proceder como un exceso de moderación de mi parte o lealtad no correspondida.

El punto es que tanto mi renuncia como el objetivo al que se orientan mis críticas no persiguen obtener satisfacción personal, sino corregir defectos para mejorar la gestión del Ministerio de Seguridad de la Nación.

Al presente algunas cosas han cambiado. Por lo pronto, la complejidad política de CAMBIEMOS ya no es un atenuante para juzgar la gestión de la ministro, puesto que no es más la presidente de un partido integrante de la alianza gobernante, con las tensiones que ello implicaba y aspiraciones de constituirse en partido de carácter nacional, sino que resignando identidad, fusión mediante de Unión Por la Libertad (UPL) con el partido de Mauricio Macri, Patricia  Bullrich es ahora otra chica PRO. Y esa claudicación, que privilegia la ambición personal por sobre las convicciones políticas, no es un dato menor. No es otro salto de partido lo que cabe cuestionar a Bullrich, sino que sean tan mezquinas y pobres las razones que la llevaron a proyectarse con la garrocha.

Con su traje amarillo hepatitis puesto, Patricia Bullrich se mimetiza en los vicios e incoherencias del PRO como expresión política del progresismo, eso que como bien define José Luis Espert es kirchnerismo con buenos modales. 

Así, en paralelo, es notorio que el Ministerio de Seguridad de la Nación apunta con decidido entusiasmo para mamarracho desde el momento en que Gerardo Milman fue ungido Jefe de Gabinete por Patricia Bullrich, en reemplazo de Pablo Nocetti. Milman, además, ha pasado a ser el ladero político de Bullrich en la Provincia de Buenos Aires, relegando a Luis Green.

La consecuente degradación de la gestión se pudo apreciar el 19 de Septiembre de 2018 cuando, en compañía de Milman y del ministro de seguridad de la Provincia de Santa Fe Maximiliano Pullaro, Bullrich fue a Rosario para mostrarse en la cancha de fútbol del club Amistad de Las Flores, que días antes había sido escenario de una balacera mientras los chicos jugaban al fútbol.

Milman, Bullrich y Pullaro en Las Flores,
una postal del clientelismo de la inseguridad.

Allí la ministro, que lo es desde hace casi tres años, manifestó su  adhesión al proyecto del concejal de CAMBIEMOS Gabriel Chumpitaz para declarar a Rosario en "emergencia de seguridad". Lo que configura un triste y patético reconocimento del fracaso, teniendo en cuenta que no fueron pocas las advertencias que recibió Bullrich sobre los desaciertos nacionales y provinciales respecto de la seguridad de Rosario; incluyendo una muy explícita nota de mi autoría: "ROSARIO, LA SUMA DE TODOS LOS MALES".

Rosario demuestra que el clientelismo de la inseguridad es la práctica miserable y demagógica consistente en ignorar cuestiones técnicas básicas, en función de lo cual los males previsibles ocurren de tal modo que los funcionarios aparezcan luego llevando el parche que hace las veces de solución.

Y allí mismo, tuvo Bullrich el poco tino de decir que "la inteligencia criminal hizo que cada día conozcamos más a las bandas y al narcotráfico", afirmación ridícula cuando por su exclusiva voluntad y decisión la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal (DNIC) se encuentra acéfala desde el comienzo de su gestión; caracterizada la misma por la falta de Inteligencia Criminal

Del mismo modo en que Patricia Bullrich no entiende la problemática criminal de la Provincia de Santa Fe y de Rosario en particular, tampoco interpreta el conflicto RAM que se desarrolla en el sur. Y este es otro punto en el cual el reemplazo de Nocetti por Milman deja ver un cobarde repliegue en favor del progresismo.

Desde el vamos la actuación del Ministerio de Seguridad en el sur ha recibido muchas críticas, que pueden clasificarse en dos categorias: racionales e irracionales. Las críticas racionales apuntan a lograr un mejor desempeño de los recursos estatales en procura de garantizar el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional (he escrito varias notas en esa línea: "LA LEY DE LA PATRIA" e "¡INTELIGENCIA!, O SANGRE", entre otras), las críticas irracionales, obviamente contra toda lógica, apuntan al desconocimiento de la Constitución Nacional en función de los intereses de la izquierda antidemocrática y negadora de la soberanía argentina.

El paroxismo de esa irracionalidad zurdo kirchnerista se alcanzó desde la inercia mentirosa del régimen difunto que, basado en la estafa de los 30.000 desaparecidos, intentó volver a prevalecer sobre la realidad con la construcción de la "desaparición forzada de Santiago Maldonado", algo que subsiste en los más fanáticos a pesar de la autopsia matando al relato. El primer reclamo surgido de esa irracionalidad fue pedir la renuncia de Patricia Bullrich, por tener el coraje de "bancar" a los gendarmes como muy pocos políticos lo hubieran hecho. Pero no obstante ese coraje, Patricia Bullrich en su condición de ministro no llegó a comprender cabalmente el conflicto RAM y, en lo que es la constante de su gestión, decidió mantenerse a la espera de los hechos y contentarse con la demagogia del espasmo. Lo cual es una manifestación evidente de su total desprecio por contar con el apoyo de Inteligencia Criminal.

Ahora, el mismo 19 de Septiembre, el Ministerio de Seguridad completa su salto al mamarracho con la contratación de Florencia Arietto como asesora de la Unidad Ministro.

Arietto no solamente se sumó a la campaña por Santiago Maldonado y criticó a Bullrich por aquello en lo que merecía elogio, sino que como demuestra el siguiente tweet, no interpreta ni remotamente que lo que está en juego no es la propiedad de la tierra sino la supremacía del Derecho Argentino por sobre un orden jurídico primitivo, el Az-Mapu, esgrimido por la izquierda disfrazada de mapuche como ataque a la soberanía nacional:


Vengo repitiendo que el gobierno no entiende la dinámica del conflicto RAM, y con contrataciones como la de Florencia Arietto es obvio que va a seguir sin entender. Y ese, aunque suficiente, no es el único antecedente que hace cuestionable la contratación de Arietto, repasemos algunos otros:


  1. Avaló la gestión del kirchnersita Víctor Hortel, creador de VATAYÓN MILITANTE, en el Servicio Penitenciario Federal: "Estoy muy conforme con lo que está haciendo. Si algo le puedo criticar es que tiene que tener vocación de informar a la gente, que explique lo que hace, para que la gente sepa y lo acompañe. Porque si no te gana Clarín con tapas que no dicen nada. La gente tiene que saber e involucrarse, y para eso hay que participarle".
  2. Acusó al gobierno de CAMBIEMOS de ir a un Estado policial: "Este gobierno quizás hasta puede ser exitoso su plan económico si en la Argentina vivieran diez millones menos de personas. O sea que este plan económico cierra con represión".
  3.  Declaraba en 2013: "Yo la voté a Cristina y la volvería a votar. Porque me parece que del otro lado no hay mucho que aporte. Este gobierno dejó muchas cosas a mitad de camino: no profundizó en la reforma de la policía, no profundizó en la urbanización de villas, no profundizó en el rescate de los pibes y la lucha contra el narcotráfico. Y cuando se queda a la mitad de rollo es muy difícil no virar a la derecha si te va mal electoralmente".

Entre el cambio votado en 2015 y el pensamiento de Florencia Arietto hay una evidente incompatibilidad. Era tanta la distancia que resulta curiosa esta abrupta incorporación panquequeada (si vale la expresión) desde el Frente Renovador, porque allá por el 2014 los jóvenes del PRO acusaban de panqueque a Sergio Massa y lo manifestaban repartiendo panqueques en la Plaza de Mayo, pero claro, la cuestión no sería el panqueque sino a quien alimenta... 

Allá lejos en el 2014, el PRO repudiaba los panqueques.

Es difícil entender qué puede aportarle Arietto al Ministerio de Seguridad de la Nación en tiempos de CAMBIEMOS. El único punto por el que podría tener algún sentido su incorporación sería el de la violencia en el fútbol, tema que le dio trascendencia pública a su paso por Independiente, pero ese es justamente uno de los puntos fuertes de la gestión de Patricia Bullrich a través del buen trabajo que viene realizando Guillermo Madero. No es por ahí la cosa.

Descartada la afinidad ideológica o el aporte técnico, la incorporación de Arietto tampoco se explica por la política ya que no resulta de un acuerdo entre el partido gobernante y alguna otra fuerza de peso, sino que se reduce a una mera contratación individual. La causa de esa contratación hay que buscarla por lo bajo, en la politiquería. 

Patricia Bullrich tiene un largo historial de enfrentamientos con Hugo Moyano y por ese lado viene la contratación de Arietto. Que Bullrich quiere ver preso a Moyano no es ningún secreto, que buena parte del gobierno quiere lo mismo, tampoco. Digamos también que Moyano no es Cristina Fernández: para CAMBIEMOS es más útil preso que libre; y eso marca la diferencia entre la política y la politiquería.

Incorporando a Arietto como una especie de Juana de Arco del ascenso, Patricia Bullrich se fortalece en su rol de Juana de Arco de la primera, porque lejos del éxito el slogan de narcotráfico cero o fronteras seguras, lejos de pacificar Rosario (y hasta pidiendo que la declaren en emergencia), sin entender lo que se juega en el conflicto RAM, exhibe lo único que puede exhibir: una nueva cruzada desde su voluntad hecha voluntarismo personalista. Porque no es que Arietto pueda obrar o aportar de manera relevante para que Moyano vaya preso, más aún se  supone que eso lo haría igual sin ser funcionaria (se supone); le sirve a Patricia Bullrich para mostrar que es la que tiene la sartén por el mango ofreciéndole un panqueque a Mauricio Macri en las narices de Sergio Massa... Politiquería. 

Sabe además, Patricia Bullrich, que mientras la economía siga siendo un desastre y la oposición mantenga la irracionalidad argumental del zurdokirchnerismo, contrapesada con el fanatismo amarillo, crecerán sus chances de ir como Vicepresidente en la fórmula para la reelección de Mauricio Macri. Y que mientras las fuerzas de seguridad, obrando por propia cuenta, conserven las apariencias de país administrado y no estalle ningún escándalo, el mamarracho en que se está convirtiendo el Ministerio de Seguridad de la Nación seguirá siendo algo de lo que no se hable en la prensa; entre otras razones por la inexistencia de un periodismo especializado en seguridad.



Ciertamente Hugo Moyano no es ningún santo, pero que aparezca como objetivo prioritario del Ministerio de Seguridad es algo que sólo pueden aplaudir los cambiemitas furiosos, que además de sapos comen panqueques, todo con la misma fruición.

Una buena razón para recordarles a muchos "chicos PRO" que compartimos la resistencia al régimen K porque buscábamos terminar con el fanatismo, no cambiarlo de color... 

La contratación de Florencia Arietto, al fin de cuentas, es apenas un detalle comparado con nombramientos que no quedan a la vista pública. Pero tomando sus propias palabras, y el prejuicio que ellas encierran, bien podríamos imaginar a Mauricio Macri comiendo un panqueque, servido por Patricia Bullrich tras hacerle dar una voltereta por el aire a un manijazo de sartén, y decir algo así como: "Me encanta el sabor de los panqueques en la mañana, saben a victoria, o a Florencia, como sea... me confirma que todos somos comprables".



No diremos si unos 70.000 pesos por mes es caro o barato, en cualquier caso es penoso que ahora todos sepamos cual es el precio que le puso a sus convicciones Florencia Arietto. Y todavía más penoso cuando es intenta justificarse diciendo que sostiene todo lo que dijo públicamente, pretendiendo con ello que la ministro Bullrich la convoca, justamente, porque piensa distinto en muchas cosas y eso mejora las acciones. Como excusa suena bien, pero si algo no se valora en la actual gestión del Ministerio de Seguridad es pensar distinto; y puedo acreditarlo.

De hecho, no pareciera que pensar se valore...





Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
www.plumaderecha.blogspot.com
Estado Libre Asociado de Vicente López.