miércoles, 20 de junio de 2018

¿ES MAURICIO MACRI UN PRESIDENTE COBARDE?



  • Diario La Nación: "Día de la Bandera: Macri canceló su visita a Rosario por miedo a disturbios".
  • Infobae: "Mauricio Macri suspendió su viaje a Rosario por cuestiones de seguridad".
  • TN: "Macri no viajará a Rosario por temor a incidentes y apuntaron a organizaciones kirchneristas"
  • Página/12: "Macri no va al acto por el Día de la Bandera. Miedo a las protestas".
  • Diario La Capital: "Por seguridad, el presidente Macri canceló a último momento su visita a Rosario".




Que el Presidente de la Nación Argentina, Mauricio Macri, se esconda el Día de la Bandera es un acto de cobardía inexcusable. Luego, es además confesión de falencias de gestión y torpeza política. 

Resulta inadmisible que no se pueda garantizar la seguridad del Presidente para la realización de un acto tradicional de contenido patriótico. Lo que acaso sea la prueba irrefutable del fracaso de la gestión en materia de seguridad interior. No sé si Argentina logrará hoy ser catalogado como "país emergente", pero sin dudas es un país inseguro desde que ni el propio Presidente puede desarrollar sus actividades protocolares con normalidad. 

No corresponde hablar de una situación de hecho en la que se encuentre garantizado el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional, que es el signficado de "seguridad interior", si el Presidente y Comandante en Jefe de las FF.AA. se retrae de homenajear a la Bandera intimidado por la posible acción de izquierdistas que tanto aborrecen a los símbolos patrios como al estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional. 

Si el Ministerio de Seguridad de la Nación que conduce Patricia Bullrich, a pesar de tanto slogan para luces de neón como "Argentina sin narcotráfico" y "Fronteras seguras", no puede evitarle al Presidente el papelón de exhibir su cobardía, es claro que el supuesto plan de seguridad no es tal sino una chantada total. 

Ante la evidencia de la indefensión e inseguridad de la Argentina, termina uno por "agradecer" que sean potencias extranjeras las que realmente se harán cargo de su seguridad y la nuestra durante la realización del G-20.  

El fracaso de la seguridad está claramente expuesto. Lo que no queda tan claro es el balance entre fallas de Inteligencia y torpeza política para que la decisión presidencial de bajarse del acto se tome a último momento y sin la cobertura de una argumentación decorosa. Porque en este punto caben distintas hipótesis, que voy a reducir a dos: 

1.- Inteligencia no informó, o no lo hizo oportunamente. 
2.- Inteligencia informó pero no se tomaron las decisiones que correspondían.

En cualquier caso, se ratifica que el gobierno de Mauricio Macri no tiene incorporado como práctica institucional el uso de Inteligencia, por lo que prevalece la "prueba y error" por sobre el proceso racional que antecede la toma de decisiones. Responsabilidad, pero quizá no culpa, de Gustavo Arribas. 

La torpeza política de CAMBIEMOS arranca de no asumir la razón por la que llegó al poder. El anhelo de cambio era radical, un marcado giro y no leves correcciones de rumbo. Era CAMBIEMOS, no Kontinuemos. 

La estirpe progre y pusilánime del PRO y la UCR prevaleció en CAMBIEMOS, negándose a dar la batalla cultural contra la izquierda. Aquello debió empezar por demoler todo el aparato de propaganda y control social montado por el kirchnerismo, sin hacer ninguna concesión a la violencia de los que pretenden retrotraer el país al proyecto totalitario abortado en las urnas en Diciembre del 2015. 

El zurdaje, en cualquiera de sus disfraces, no es democrático. No se debe tolerar que recurran a la violencia y la intimidación como modo de hacer política. Voy a decirlo claramente: la batalla cultural contra la izquierda, más allá de lo intelectual, necesita también de palos en las calles cuando quieren ganarlas con violencia; para hacerles acatar el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional. Y si no les gusta, que se vayan a Cuba o Venezuela, dictaduras en las que serán felices con los reputados logros del comunismo.     

Andando el camino de tirar flores al río para homenajear terrroristas, hacer ley la mentira de los 30.000 desaparecidos y homenajear a Carlos Marx (por citar sólo algunas de sus tantas genuflexiones ante la izquierda totalitaria que atenta contra la democracia y la civilización misma), se ha llevado al Presidente a obrar como un cobarde. ¿Lo es? El día de hoy parece pintarlo como tal. 

Presidente Julio Argentino Roca, un patriota que engrandeció a la Nación Argentina.
El 10 de Mayo de 1886 recibió un piedrazo en la frente cuando iba al Congreso a
inaugurar el período de sesiones, cosa que igualmente hizo. 

¿Alguien se imagina al Presidente Julio Argentino Roca escondiéndose de un montón de inútiles que fueran a chiflarlo? Ahí tiene un ejemplo que intentar emular el Presidente Macri, en vez de prestar atención a la caterva obsecuente que lo expone a la indignidad. Roca es siempre la respuesta, siempre al frente, siempre con la frente en alto. ¡Viva Roca, carajo! Aprendan tibios de mierda.


No debo, no puedo, ni quiero, dejar de señalar el contraste ente un Presidente que se borra del acto por el Día de la Bandera, alegando falta de seguridad, con la situación de aquellos que son presos políticos por haber defendido esa misma Bandera en la guerra. Algunos de esos hombres en dos guerras. 

Quisiera encontrar argumentos para, preservando la investidura presidencial, no acusar de cobardía al Presidente Maurici Macri. Y apenas por respeto a esa investidura prefiero dejar la duda. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López.